martes, 9 de marzo de 2010

Roxana Páez – Lo iluminado débilmente en “Fogata de ramitas y huesos”


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LO ILUMINADO DÉBILMENTE

Mínimas partículas sólidas que se mezclan con gas
y suben al cielo,
de un objeto que llega
a temperatura muy alta
o se quema,
como el humo de una vela, de un volcán
o de la chimenea de un barco:
espeso, opaco, ligero, a veces azulado.

O las volutas del humo acre de un cuerpo,
como símbolo de una infinitud
en humaredas estatales.
El smog en la historia de otra ecología.

Pero el hombre no es hijo de aquel vapor fúnebre
que sale de un agujero.

Nubes que hacen toser, llorar y morir.
Más humo negro que nube.

Por una predilección evanescente,
el humo pasa por el agua perfumada
de un narguile,
como esta palabra.
Ésta que voy a escribir sobre la orilla
de la intimidad
que sahúma
como una rosa
el papel blanco y la pantalla blanca.

Una fogata en la calle acompañó el ruido de los metales.

Una riqueza que aparece y se va
al cabo de la mañana
en el cielo de La Plata.

Ya estamos pisando la tierra perfumada.

La gente marcha por la calle 7
y su desesperanza puede
hacerla avanzar
en la forma indecisa de un incendio.

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En: “Fogata de ramitas y huesos”. Este libro de Roxana Páez , poeta y ensayista platense residente en Francia, acaba de recibir el Premio Internacional de Poesía “Juan Laurentino Ortiz” 2009, otorgado por la “Biblioteca Alternativa Tilo Wenner” y la Asociación Civil Metamorfosis, con el apoyo del Área Articular y la Casa de la Cultura de Entre Ríos.
Otro poeta de La Plata, Eduardo Rezzano, recibió la “2º Mención de Honor”, por su libro “Gato Barcino”.
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Foto: Archivo de la talita dorada
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2 comentarios:

misterrex12 dijo...

infinitamente hermoso, gracias Roxana

silvina páez de juárez dijo...

gracias, Rox, por iluminar nuestra a veces prosaica vida, con tus palabras, enhebradas delicadamente, con la sutileza de un maestro orfebre. Y por tu talento, que hace intuír que surgen con la fluidez del viento suave, del agua fresca que baja del deshielo allá lejos y acá cerca, en las vegas...
gracias...
Sil, tu hermana