viernes, 30 de enero de 2015

Alicia Pastore, Y que lloren los deudos


COMO LLUVIA

un espejismo
era la nave
en la otra orilla

los sonidos crecían
deformados
como lluvia de balas
filtrándose por las goteras,

la proyección errónea
de una luz
no cesaba de convertir
una pequeña sombra
en algo trascendente,

pero yo iba,,,



COSTADO OSCURO

Y qué con éste
costado oscuro
que me crece y crece

zarpó
en un barco negro
no sé de dónde,
cargaba sangre
de otras guerras
tan negras como éstas

habían rodado
las cabezas y algún circo,
un payaso murió
con los ojitos
en cruz
y ya no pudo
el gesto contar
la historia


me lo dijeron
los salvados
para siempre,
los restos de piel
y mugre
que viajan
en las cañerías de una 
ciudad moderna,

lo repito yo
y me pregunto,

qué hacer con éste
costado oscuro
que me crece 
y crece,,,



ORFANDAD

me miraba,
yo lo vi
con mis ojos de antes:

me vio
en el tramo final
de esta vaguedad
a solas,

la mano me temblaba
un poco,
la pupila incierta,

me vio como una sospecha
de su orfandad apenas,
éste hijo
que me carga a cuestas,,,



ADEENE 

revisa el historial,

la esperma 
trasegada
en estirpe ajena,

oye el miedo,
su tintineo horadando
las sienes,

el eco 
le estruja el adeene,

(dónde te olvido
abuela 
-que no hubiste
de moño rosa
la puerta
ni cuna-
en qué batalla
te quito los besos,
devuelvo tus cuentos,
gateo hasta
la saqueada noche
y, sin disgregarme,
regreso)

revisa
el historial,
caleidoscopio
de otro cielo,

ronda de
sombras
en una tiniebla 
lejos,
otros árboles
guardan la infancia,
ella no está ahí,
no juega,
no se salva,,,



COMO HIEDRA

como hiedra
va trepando en mi 
garganta,

se desliza
por mi lengua,

brota empecinada
en mi boca

dice basta,,,



LENGUAJE

todo anuncia el declive,
ese ronroneo fatal,
el desaliento


la palabra imparcial
que no me elige
su huésped

Me quemo en el fuego
de unas islas
perdidas como yo, 
así desiertas,

mi lengua cae
en trampas aburridas

una cuerda al vacío
es mi garganta,,,



BRINCA, BRINCA…

…como potranca,
no da respiro
ni amordaza,

en cada cabriola
brota savia
sin beso ni amor
que le rebote

el hombre 
mira el reloj,
ve la casa,
la mujer 
que aguarda,

un silencio
lo proscribe,
se quita el olor 
apenas,
apenas 
ensaya un olvido,

ella se viste rápido,

fui una niña
en esta pausa,
qué más pedirle
a un hombre bueno,
dice,,,



DE RAYO EN FIESTA

yo quiero
una instantánea

como de rayo 
en fiesta

que me obnubile
un poco,
me trastabille 
-y  caiga
/a las doce en punto-
la calabaza
a tiempo/
sin cables
ni tubos
ni hilos blancos
de sábana,

devolviéndome
a la oquedad,
ya libado 
el desempeño

y que lloren
los deudos:
unos,

otros
que rían
hasta 
rozarme,,,


En: “De rayo en fiesta”, Ediciones Tahiel, 2013. Selección de textos: Jmp.
Gracias, Alicia, por tu libro.
Alicia Pastore (Buenos Aires, 1049).

Foto: AP en FB. 

miércoles, 28 de enero de 2015

Sylvia Cirilho, Hembra con el buche lleno de lombrices




FEMME

Hacedora de enigmas cómics en espaldas
Destazadora transparente
uso mi lenguaje que no es error ni enmienda;
soy del sexo más favorito:
hembra con el buche lleno de lombrices.
Sin halo

alzo el vía crucis para que imagines
las caderas al sol,
los flancos que te adoran
mi voz de relámpago sin rol
mi jugo que te refresca entre las piernas,
murga en la que la Luna
te muestra mis tetas.


BEATITUDE

Toda yo me hice canciones en su fría actitud ancha;
las pocas palabras suyas, a veces órganos míos.
Vos, llanto de 1 de Setiembre
roca dura de allá lejos,
pasado rengo, dije.
Canto a llamas.

Yo me saqué del cuerpo las palabras.


AÑOS

Toda la vida que soporten tus rodillas esta noche verán
la resurrección de los números pares. Un proyecto lineal
y estúpido considerando el espacio de los laberintos
y el esqueleto gótico que cubre tu carne con gusto
a membrana acuática.

La edad añade inteligencia a cada uno de los gestos
y en la cama se es carnal ofensivamente.

La esfinge tutea tuétanos temblando tulipanes.
Efecto de la pimienta en la punta de la lengua.
Acertijos, a la hora de cogerte.


ACTOS

Había que vengarse, me dijiste

y como anémona de pecho derecho
almizcle de Venus
verbena en los cueros

-ánodo y cátodo
sin lunes de trapo-

rojo estambre
textura
trazo bengala abajo
te acomodé las ancas,
hacémelo.



Toda soy puta gargareando entre los ángeles;
luna imantada piel de cascada nácar
tu ojo que mira,
ni banco de plaza dan como yo asiento
a tu culo flaco.
Vidrio de la divinidad toda, mis tetas en tu cara,
salgamos a la Verona,
probemos en mi barrio,
mordamos lianas sábanas
decibel cadera, cabalgando.
Una interjección en lava,
tu instrumento comulgándome:
vagido de bestia,
parche
cuero abajo, teacabando.


EJERCICIO

Los ritos y las pieles de animales, los animales sin piel, una novalengua y la sed. Toda la sed. Desnuda, los mínimos peces pasan rozando mis muslos. Con el lomo plateado tanto tanto que Judas me hubiera vendido por hembra y sólo por un par de ellos ondeando en mis aguas. Como descarga eléctrica de bajísimo voltaje, un híbrido de placer y de dolor. Absoluto equilibrio entre creación y destrucción. Cuando terminó de besarme humedades, los insectos dorados iniciaron un vuelo en polvos.


DORMIRNOS

Cuando soy en lo que no se conoce, imagino el fondo de tus ojos.
Una forma más de la noche y de su reino aunque somos solos a la hora de la siesta.

Hablo entonces de lo que anilla, despedaza y convierte

de mi máscara cuando aloja al monstruo entre sus manos
de la tuya cuando hace fuego Roma.


ME QUEMA

qué queda de ese jueves
en que besaba los grillos buscando
la marca de un olor desnudo en sus costillas.

se evaporaba el cuerpo en una tortura extensa,
esa sensación de frío, cómo explicarlo.

se derrite en una mancha en mi saliva
que los cuarenta días de lujuria
no bastaron.



En: “Pulpa a la hora de los dátiles”, Textosintrusos, 2014.
Selección: Jmp. (Sylvia, gracias por tu libro).
Sylvia Cirilho (Buenos Aires)
Foto: SC en FB. 

lunes, 26 de enero de 2015

Raúl O. Artola, Un maestro me cuenta cómo averigua quiénes serán sus discípulos


INDICIOS


Una mala decisión tomada a tiempo es más beneficiosa que una buena decisión a destiempo. Pruebas al canto: 1. Casarse joven y morirse joven. 2. Ser burgués de cuna y dejar de escribir en la vejez. 3. Seguir la moda cuando rige y matar al padre cuando ya está enterrado.

*

Lo que no se puede explicar no necesita razones. Sólo resiste la formulación poética, que no siempre se compone con palabras. También los silencios, el vacío, dan cuenta del misterio.

*

Hay que tener voluntad, decía mi madre. No, mamá, le contestaba yo, hay que tener convicción. Y me mandaba a los maíces del castigo. Había aprendido todo de afuera mi madre. No conocía el sabor de la pepita. Le habían hecho perderse lo mejor. En cambio, yo había aprendido todo afuera de mi madre. Cuando se hizo vieja contaba monedas de ingenuidad, vivía perdida y sonriente. No podía olvidarse de los maíces del castigo.

*

En la literatura, como en la vida, el que se siente sorprendido es porque no estuvo atento a los indicios.

*

Cada noche, al dormir, nos preparamos para el oficio mayor, el que necesita más entrenamiento.

*

Repaso fotos viejas que aún me representan. Han cambiado muchas cosas, el tiempo hizo su trabajo sin indultos ni crueldad. Al rato reconozco todas las camisas que conservo en distintos grados de buen uso. Y la sonrisa ese lazo tendido entre labios y mirada creo que también anda por allí en cajones del ropero al abrigo del invierno de los otros.

*

Un maestro me cuenta cómo averigua quiénes serán sus discípulos. Pregunta a sus aspirantes: ¿para qué sirve la puerta de tu casa? ¿Para entrar o para salir? Los débiles de espíritu dice el maestro se dejan fascinar por el falso dilema y optan por una de las dos. Los prácticos y sensatos responden rápido y sin dudar: para las dos cosas. Hay una clase de inscriptos que se deliran con posibilidades insólitas: para esconderse, para saludar a la lluvia, para recibir al cartero y vulgaridades parecidas. Una minoría contesta: para pasar. Ellos son los interesantes, afirma el maestro, con ellos me gusta trabajar.

*

Cuando estoy con ella soy feliz pero no sé quién soy. Me asusto y la abandono. Entonces vuelvo a saber quién soy. Un infeliz, bien logrado.

*

Mi especialidad es la estafa. No podría vivir sin ella. Y no es necesario organizarse, tener planes ni ser astuto. Alcanza salir al mundo con la cara de todos los días. Siempre aparecerá alguien dispuesto a darnos el gusto.

*

El funambulismo es arte de poetas. Caerse de un tobogán o de un par de palabras es un fracaso estético. El poeta, como los gatos, hace una pirueta en el aire y eterniza el instante.

*

Las fuerzas de la naturaleza suceden. Las obras de arte también, dice Borges que dijo Whistler. Algunas personas también suceden. Y a su paso hay quienes se asombran, se santiguan, se indignan, agradecen, se arrodillan, sonríen y hasta claman por ayuda. O se enamoran aunque no sepan cómo se hace.

*

La poesía es un toro de lidia en el ruedo, solo, vestido con su traje de luces.



ENSAYO GENERAL


Durante cinco años cerré las puertas y ventanas de mi casa. Entre persianas y vidrios se acumularon cartas, facturas impagas, diarios y folletos, hojas secas, arañuelas y polvo impalpable, condones, tapitas de cerveza y hasta un gorrión muerto, entre otros regalos del tiempo. El día que abrí el ventanal escuché una canción olvidada, la luz entró crujiendo sobre los muebles, el aire se abrió paso entre vaharadas de niebla, las moscas retrocedieron arrepentidas de su intento y unos pibes se pararon a mirar y comentaban por lo bajo. Me quedé un rato observando el panorama con mis viejos anteojos para sol. De pronto cruzó frente a la ventana una muchacha de buen andar. Me acordé enseguida de mi profesor de biología, de pistilos y gametos, la división cariocinética, cigotos y blástulas, hasta que perdí la visión de esa grupa y su trote. Después me cambié el piyama húmedo y salí a comprar queso, salamín, maníes y una botella de fernet.

(a la memoria de Mario Levrero)

*

El ensayo general ha sido un fiasco. Nadie sale conforme. El que estalla, porque las esquirlas se clavan en su propio cuerpo. La hetaira, porque pierde un chulo que le toleraba los amantes fijos. Los ángeles caídos porque fueron tomados por arlequines sin gracia, objetos de la compulsión. El director esperaba más de la escena, una perversión creíble, no la mascarada de pasos calculados, con red y sin artistas.

*

El viejo escribe en su nikki las impresiones del día. Su amiga en Obaru se ha roto una pierna y el hijo la ayuda como puede. El viejo quema unas hojas en el jardín agrega flores secas de cerezo y ruega para que su ofrenda llegue hasta Obaru. Las nubes parpadean cuando sube el humo perfumado. El viejo entiende que su amiga ha recibido la intención.

(a Yolanda I. Garrafa)



En: “Registros de hora prima”, Ediciones La Carta de Oliver, 2014.
Selección de tetos: Jmp.
Raúl O. Artola (Las Flores, Provincia de Buenos Aires, 5 de diciembre de 1947).
Desde 1975 reside en Viedma, Provincia de Río Negro.
Foto: Alicia B. Pastore: José Ma. Pallaoro, Raúl Artola, 
Norma Etcheverry (que presentaba su nuevo libro) y Sandra Cornejo.

Presentación en La Plata de “Registros de hora prima”, 12 de diciembre de 2014. 

domingo, 25 de enero de 2015

Myra Jara, Pienso en una mujer que besa a un hombre


POEMAS

Yo soy tuya como una de las dos flores de algodón
y ella es también tuya
y tú mereces saber que tú eres toda la planta
las raíces, los pilares y las ramas
mientras ella y yo nos mecemos en el aire
y cada flor piensa y se inclina hacia el cielo

***

Yo entonces no sabía qué era exactamente la muerte
Escuchaba decir que algún tío se moría
que alguien se había muerto
que en el hospital alguien se había muerto anoche
Veía siempre carros espléndidos, mujeres suaves
cuando había alguna muerte
Veía que las muertes hacían que esos carros negros desfilasen por la autopista
como hombres jóvenes corriendo en smoking en los puentes
La muerte me gustaba
Me gustaba cuando escuchaba que alguien moría
Entonces una empleada me vestía de negro, me vestía como adulta
La gente se distancia de los niños cuando hay un muerto
En esa época no podía entrar al hospital y al velatorio
Me quedaba afuera, con alguna empleada cansada, prohibida de tocarme
La veía comerse un caramelo, engordar
Me distanciaba de ella
Y jugaba, con las manos, a la muerte
Y simultáneamente, con la mente, a la belleza.

***

Aquí sólo llegan las mujeres de limpieza dos veces al mes
son dos mujeres ancianas,
me gusta su presencia
no las conozco: vienen a mi casa y limpian
lo más importante que una persona puede hacer por mí es limpiar
cuando vienen me gusta mirarlas trabajar
ambas son bajas y delgadas, muy blancas
utilizan unas pantimedias que cubren sus viejas rodillas
cuatro rodillas secas y redondas
las rodillas de esas mujeres son mis amuletos
en la clínica me relacionaba tímidamente con los muchachos de limpieza
los miraba recoger los desechos
limpiar las gradas y los suelos,
los limpiadores estaban llenos de instinto.

***

necesito ir lento
más lento
que todos sigan avanzando
mientras yo camino delicadamente al baño
es curioso que mi vida sea todavía inicial
es curioso cuánto no he podido crecer
cuánto sexo he hecho así
cuánto así he comido

***

Mi delgadez extrema existe a cambio de la ausencia
es en este caso mejor que el hambre
el hambre se mueve en los túneles
su dueño es el hombre obsesivo
tiene dinero y mantiene sus túneles
me alquila sus túneles
llegarán las enfermeras a lavarme la boca
es brutal compartir el mundo
cuando era chica miraba a las sirvientas viejas que caminaban
mujeres que ahora seguramente están muertas
la muerte así no la voy a tener
de ellas puedo copiar solamente la masticación
no tengo de ellas nada, son mejores que yo
cuando era una chica despreciaba la soledad vulgar
de la gente que estaba en mi casa
conocía sin embargo alguna gente que me gustaba
gente pobre que no me hablaba
recuerdo al hijo de mi empleada
me besaba las piernas y se excitaba
yo lo humillaba un poco pero le daba placer
el me daba espacio y un sentido de crisis
en Alemania besé a varios hombres pobres
uno trabajaba para los árabes con los panes
era un hombre lindo con el que me gustaba acostarme, dejar de besarlo me dolía
me gusta el dolor que dejan los hombres pobres
es el dolor de los buses que viajan de una ciudad a otra, eternamente
por las noches los hombres los bañan
mi padre me bañaba de noche como hacen estos conductores con sus camiones
me dejaba brillando, y gorda
Yo lo mutilo
la muerte del hombre obsesivo será obscena
morirá como una vaca (La muerte espantosa de los animales de carga)
voy a mutilar esa muerte
voy a crear un hoyo en el sistema cerebral del hombre obsesivo
ese hoyo es la base de mi ingenua capacidad mental
y es en ese sentido, conmovedor.

***

pienso en una mujer que besa a un hombre
el hombre es un anciano alto y macizo
en su barba blanca he depositado mariposas puras
esas mariposas tienen pies de agua, piel de agua, huesos de llama
dentro de esas mariposas existen unas mentes idénticas a mi mente
la misma sensualidad con la que acaricio la piel de los peces
la misma inclinación para acariciar plantas, ancianos
las mariposas dentro de su barba son pequeños pétalos extraños
cuando no resisto el dolor de mis músculos
imploro místicamente
dale a esta bella mariposa
la fuerza de volar frente a mi
veo el vuelo frágil, frío de la pequeña criatura
doy unas gotas de agua a su pequeño pico
estas mariposas suaves
resisten el paso del tiempo sin voluntad
no han nacido para ser fuertes
están aquí, dentro de la barba de un hombre anciano
no sé dónde hacerlas vivir

***

Un animal negro y brillante
Entra en el mar,
Está rodeado de aves
que miran mi adaptación
lo miro desnuda
y pienso en él
con un sonido de hambre
las antiguas piernas de los pájaros
lo rodean pensando en mi
el animal negro evoluciona
sin crecer
sin nacer



Myra Jara (Lima, Perú, 1987). Vive en Roma.
Fuente de los textos: Carlo Bordini.
Foto:  Myra, José María Pallaoro y Carlo Bordini, Roma, mayo de 2013. 

sábado, 24 de enero de 2015

Demetrio Iramain, Las crónicas del diario hablaron del tiro en la boca


ESFÍNTERES

poesía se fue sin saludar
toda la noche estuvo contando
la distancia entre un infinito y otro
durmió el sueño de los justos
sin pegar un ojo después

se fue sin saludar

adónde estará ahora haciendo
venir la tormenta

nos hemos quedado un poco sorprendidos
del todo no porque ya nos habían contado sobre ella
su terca deslealtad salió en policiales

por lo demás poesía siempre amó con sus esfínteres
dejó olvidos en la espalda del día
para que otros la nombren con su malasuerte

ahora poetas seguirán llamando palabras
reclamándoles que acudan en consuelo o
representación no obstante 

poesía se fue sin saludar como
visiones que oye el ciego en las heridas
cuando hay olor a una mujer pero

después va y llueve


MISTERIOS

pregunto: ¿por qué en los sueños que tengo con la poesía
trabaja un hombre que talla una piedra y es de noche
y en un momento el hombre no está más
como que se cansa o se corta la luz y

después viene un silencio completamente blanco
tras lo cual entre doce y quince o más perros
ladran todos juntos a la vez
una multitud desesperada golpea una puerta y
nadie nunca abre?


LOS COMPAÑEROS

unos escriben en la huella o marca
que dejó el pensamiento antes
ponen palabras en la brecha que
quedó tendida allí al costado u occidente de
una tristeza un sueño la ilusión

otros en cambio viven según lo que
no sufrieron y sí
piensan en consonancia a ello y
recién después lo escriben con
silencios su sangre fugas
la entrega misteriosa mágica a
un deseo derrotado desde el vamos
sin embargo a veces venceremos

la libertad mide en qué hace usted con
la rabia que le tocó contra quién cómo


LO QUE PASA EN EL PAÍS

las crónicas del diario
hablaron del tiro en la boca
del nombre y apellido de la víctima
del cartelito cerrado por duelo
que colgaron en la puerta del supermercado
los jefes que lo despidieron pero

juan carlos molina
19 años argentino
juntado por amor con una que
esperaba un hijo suyo o con él
se mató delante de sus
compañeros echando putas
maldiciones al patrón
señor don coto

lo habían visto reponer
las góndolas esa mañana
reponer los precios agregar
centavos a la harina al pan
a los tomates hasta que

lo llamaron de personal
esa mañana para
comunicarle la decisión de
exonerarlo echarlo darle
un pase directo a la muerte
tu hijito al carajo
le dijeron sin decirle

después juan carlos molina
argentino 19 años
se reunió con él en asamblea
y votó acertarse un tiro en la boca
previamente echó maldiciones putas
rompió una computadora para
empatar los gastos en cajón 

ellos por su parte
subjefes obedientes de don coto
prolijitos eficaces
cerraron por duelo
no sin antes cobrárselo
a la cuenta de los francos de
los demás repositores los cajeros
el que corta el salame la bondiola
la chica de frutilla que convida gancia
en la puerta y dice
pase


Gracias, Demetrio, por tu libro!
En: “Poemas de mi yo concurrido”, Ediciones Vigilias, 2003.
Demetrio Iramain (Buenos Aires, 1973).

Foto: DI en FB. 

viernes, 23 de enero de 2015

Pablo Campos, Calles desiertas bajo la lluvia


DIALOGO INCONCLUSO

I

De noche
las estrellas silban
para tapar al silencio.

Por la ventana
se asoma la luna
para guiarnos por un sueño.

En la terraza 
mi abuelo espera remontando un barrilete
sonríe,
estoy llegando.


II

Un niño junto a su abuelo
saltan de plaza en plaza,
la inocencia los acompaña
desde un tranvía.

El reloj
distraído,
les regala unos segundos.

No suceda
que el niño
sea un adulto
y el abuelo
solo un sueño.


III

Creo
que algunos días
cuando los edificios duermen
acunados por el viento,
la ciudad flota
sobre el humo de una taza de café


VII

Como en viejas diapositivas
mis sueños me llevan a una plaza incolora,
sentado en un caballo de madera
ve pequeñas manos sobre mis rodillas,
mis ojos
se pierden en un suelo que gira, gira, y gira.

No quiero despertar
yo
sigo esperando la sortija.


BOTELLA  VACÍA

La noche
y el alma
gustan del vino,
sostieneel peso
de los sentimientos.
En la soledad
fría de las palabras
recostado en un sillón
la luna
llena el cuarto de tenue compasión,
y el rocío
riega los suspiros sobre las paredes.
Quizás
cuando el vino se termine
y la luna deje
oscuro el sillón,
algún sentimiento se deslice
escondido en una gota de vino
al fondo de la botella.


LLUVIA A LO PIAZZOLA

No moriste
simplemente una noche
saliste a caminar
y bajo una lluvia a lo Piazzola
encontraste la puerta
a tu Buenos Aires lejana.
No lo dudaste
entraste
para nunca más volver.


LA INCERTIDUMBRE DE LA DUDA

Camino por calles
desiertas bajo la lluvia
y en esa soledad
me acompañas reflejado en un charco,
floreciendo de la incertidumbre
que dan los recuerdos.
¿Cómo mirar
un sueño por la ventana?
¿Cómo reconocerme
en una foto?
Me cuesta cada día más
diferenciar realidad y sueño,
dudo que es real
dudo si yo no soy el reflejo en el charco.
Solo sé  que mis zapatos se mojan
y el pasado se muere a cada instante.



Gracias, Pablo, por tu libro!
En: “La sangre en el ojo”, Ediciones Lamás Médula, 2014. Selección: Jmp.
Pablo Campos (Buenos Aires, 1977).
Foto: Lamás Médula. PC en FB. 

miércoles, 21 de enero de 2015

María del Carmen Colombo, Solo de bombo


BLUES DEL AMASIJO

de silenciosa nueva york
las pálidas rameras se consumen
cuando las doce
tocan sus sandalias
como llaves
rizadas
van y vienen
en sus nalgas de flan
de seda suena el mundo

            ¿qué haremos con las sobras de tanta
              hembra mimada
            cuando el amanecer resbale?
              un gran pezón?                 algún suspiro?
                 acaso
                          una película?

de ácida nueva york
los marginados maman como hienas
buscan tórridos sitios donde el destino
los encuentre por fin
entre gatos y brújulas de cal
hinchado el goce
por la noche en los ojos

        ¿qué haremos con las fibras resecas
           del porvenir
          cuando el amanecer desflore?
          un desayuno?        un mapa?
             mejor               una mandíbula?

de sospechosa nueva Cork
se nutre el amasijo
al borde de su fábula
una selva de avispas desagota
sus manos inasibles
      cuando nadie
        cuando ninguno
dice su pelambre de arañazos
y golpes
como un alucinado gigante
apocalíptico penetra en las barracas
vomita su bárbara cabriola sobre el enloquecido reloj
del solitario


GARDEL Y YO

nunca
gritó pecosa porque
yo no tenía
ni una
peca
gentil con esas
faltas
de imaginación dijo
en cámara
“I love you marilín”
pasaba
que por aquellos tiempos
mi nombre era maría
maría solamente


SOLO DE BOMBO

cobijador se fue
tapábamos la espalda de cartón
el agudo carnal nos suavizaba
muerte/
trajo la suya cuando vino
a quitárnoslo a él
padre buenito
campo donde pastar el griterío
ahora que retuerce sus ajos
al correr del cajón
nos quiebra el mundo
el agujero ese
bombo a tocar
el más redondo uno
que duele dale
de golpes
solo


En: “Blues del amasijo y otros poemas”, selección.  
María del Carmen Colombo (Buenos Aires, 1950).

Foto: MdCC en FB. 

martes, 20 de enero de 2015

Valeria Pariso, Mi vecina toma sol desnuda


III

No sé en qué idioma me hablan.
Qué significa: si te parece paso.
Qué quiere decir: hay un café muy cerca.
En casos así,
tengo la pereza de un hipopótamo,
no me interesa averiguar y
entro en el silencio
como en un vestido.

Mi obsesión son las cosas por su nombre. 


IV

Mi vecina toma sol desnuda
como si estuviese en Saint Tropez.
A las dos de la tarde,
pone la toalla sobre el césped,
se lleva un Martini con hielo,
se quita la bombacha,
el corpiño,
y se unta en aceite para bebés.

Mientras se broncea,
controla que los dos albañiles
que trabajan en su casa
dejen lisa la medianera.


V

Igual que la semilla
llevada por el viento
siento que me tiraron
en la ciudad en que vivo.

Tengo la completa sensación
de estar en el lugar errado.

Soy el desvío.


VII

Los padres de Elise Cowen
quemaron sus poemas. Sólo se salvaron
83
que guardó un amigo.

Yo no soy beat, mi amor,
pero quién está a salvo.

Hay que guardar un poema
empapado de lluvia,
por si la locura,
por si los padres,
por si el mundo,
nos queman, mi amor


XXVIII

En el galpón que está enfrente de su casa
hay un depósito de papas.
Los hombres cargan sobre sus espaldas
bolsas de arpillera de cuarenta kilos.
En las siestas de calor,
salen a la vereda, se quitan las remeras,
y se tiran agua fresca con una manguera azul.

De noviembre a marzo,
a esa hora,
Paula levanta la persiana.


XXXIII

La niña triste revuelve
los vestidos que tiene en el placard.
Aunque espere,
siempre encontrará lo mismo.
De mujer, tanta ropa no será
más que un pretexto,
una prueba de lo que le falta.


XXXV

Las mujeres de mi familia son macizas.

Ellas
lograron refinanciar las hipotecas,
pelearon contra el cáncer,
se pusieron a sus hijos en los hombros
y salieron sin agua
a sembrar el desierto
de las separaciones y viudeces.

Yo tiemblo. Todo el tiempo.


XXXVIII

En la esquina de Conesa y las vías
vivía un loco,
a mí se me había puesto que era Fijman,
entonces,
una mañana le dije: Maestro,
soy Valeria, me gusta la poesía,
y él sonrió
cerrando los labios
como una sábana que se retira para lavar.

Nos hicimos amigos, lo visitaba los jueves,
nos quedábamos sentados debajo de unos eucaliptus
tomando fresco, a veces le leía a Bretón,
a veces mirábamos cómo las moscas afilaban sus alas,
a veces me mostraba dibujos que hacía en una libreta,
decía: tengo pilchas que pinchan,
mi dedo es un cornalito, y se reía,
repetía siempre eso y tenía
tres perros que le lamían los pies.

Después, los vecinos le hicieron una denuncia,
dijeron que era peligroso, que le tenían miedo,
vino una ambulancia, un patrullero y se lo llevaron XXXIX
delante de todo el barrio que se juntó para ver
qué hace el Estado en casos como éste.

Se llamaba Juan.




Gracias, Valeria por tu libro!
En: “Paula levanta la persiana”, Ediciones AqL, 2013.
Valeria Pariso (Buenos Aires,1970).

Foto: VP en FB.