martes, 1 de septiembre de 2015

Osvaldo Ardizzone, Alejandro del Prado, Saloma y La casa del vecino


LA CASA DEL VECINO

Yo sé que todos envidian
la casa de mi vecino
que tiene el techo de tejas
y el parque con viejos pinos

Yo sé que todos envidian
la casa de mi vecino
con el estanque y el agua
y su rumor cantarino
y en el frente ventanales
con los tapices más finos

Yo sé que vos suspirás
por la casa del vecino 
mas yo nunca he visto a nadie
caminar entre sus pinos
ni bandadas de purretes
con gritos y carcajadas
ni muchacha enamorada
que se asome a los canteros
a recoger unas flores
que quedaron olvidadas

Por eso, aunque nuestra casa
no tenga parque ni pinos
tiene el eco de las voces
de todos los que vivimos
y esta noche volverán otra vez
muchos amigos
y habrá una mesa muy larga
y aromas en la cocina
y cantaremos canciones
tomaremos todo el vino

Que yo nunca oí cantar
en la casa del vecino


En LP “Canciones de Buenos Aires”, Saloma, 1977. Saloma es: Alejandro del Prado (voz, guitarra, piano, sintetizadores, percusión y batería); Cristina Ghione (voz y flauta traversa); Hugo Romero (voz y guitarras); y Jorge Santiago (bajo y sintetizador). Nombre del grupo sugerido por Raúl Carnota: verbo “salomar”, “cantar trabajando”.
Letra: Osvaldo Ardizzone (Osvaldo Bramante, 1919 – 1987). Poeta.
Música: Alejandro del Prado (1955).

viernes, 28 de agosto de 2015

Arseni Alexandrovich Tarkovski, Allí, al margen del mundo


DÍA DE INVIERNO

Lo he soñado y ahora sueño,
y lo soñaré también alguna vez,
todo volverá a ser y llegará a encarnarse
para que usted sueñe lo que yo soñé.

Allí, al margen del mundo, a nuestro costado
la ola sigue a otra ola para batir la orilla,
sobre su cresta están el pájaro, el hombre, la estrella,
y la realidad, sueños, la muerte, oleada tras oleada.

He sido, estoy y estaré, no necesito fechas ni guarismos.
La vida es milagro de los milagros, y en su regazo
como a un huérfano, me coloco a mi mismo.

Sólo entre los espejos, en su cerco, como chispazos
se reflejan mares, ciudades y brillan entre los efluvios.
Y la madre llorando pone al niño en su regazo.


En revista de poesía de las cuatro estaciones “El espiniyo”, número 2, invierno de2005. Director: José María Pallaoro. Poema escrito en 1980. Versión especial para El espiniyo de Irina Bogdaschevski (Belgrado, 1927).
Arseni Alexandrovich Tarkovski (Rusia, 25 de junio de 1907 – 27 de mayo de 1989).

lunes, 24 de agosto de 2015

Miguel Grinberg, No cantamos para quienes ofenden la alegría


3

Poesía Patrona del mundo Ballena temible
Quemada crucificada en los retretes
Inmolada como el culo de una virgen
De Hamburgo a la Ciudad de Panamá
De lunes a domingo
Colgada de un gancho en las exposiciones
Antiséptica Con buen nombre y honor
Oh Dueña del amor Distribuidora de soles
Amante en piel y huesos
Tabernera del Rhin
Encubridora de asesinos
Novia nuestra Comandante del aire
Desnutrida por la piedad
Fumadora de opio Instigadora de suicidios
Flor podrida pescado en río revuelto
Colegiala indecisa Fruta ajena
Animal respetado por los siglos
Bestia amable
Echada y rehabilitada del Jardín del Paraíso
Exhibida en reclamos publicitarios
Poesía Patrona del Amor y el Universo
Gallo insolente
Pedrada en la cabeza de la solemnidad

No cantamos para quienes ofenden la alegría

Decimos tu nombre para la conspiración de los vivos

Poesía amiga de las manos queridas
Depositaria de nuestro júbilo
Lavada
Clavada
Como una bandera en la barriga de Dios



En revista interamericana “Eco Contemporáneo”, número 6/7, Buenos Aires, 1963.
Miguel Grinberg (Buenos Aires, 18 de agosto de 1937). Poeta.
Foto: MG en http://miguelgrinberg.blogspot.com.ar.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Leopoldo Castilla, El silencio se llevó la luna


DESCONCIERTO

A Cristina Domenech y Juan Goldaracena

La luna trajo el silencio
y después trajo la luna.

Un plano se fugaba
del fractal del mundo.

De golpe, las aves
trinaban como gatos
aullaban como perros.

Fue en Roses.
Una extraña naturaleza
nos enjauló con los pájaros.

Nos escondimos en nuestro animal.
Toda la noche.

Averiguaba
su lengua el caos
sin dar con su criatura.

El amanecer lo dejó mudo.

Como una loca
huía por las calles
desnuda y sin persona
                               la biología.

Al final el silencio se llevó la luna.



En: “Tiempos de Europa”, El Suri Porfiado, 2014.
Foto: José María Pallaoro. “Luna llena en City Bell”, 31 de julio de 2015.
Leopoldo “Teuco” Castilla (Salta, 1947).

martes, 11 de agosto de 2015

Leopoldo Castilla, Yo soy todavía ese hombre


LA MANO

Yo soy todavía ese hombre
que, con su alguien
          como lámpara,
imprime su mano en la roca
y mueve los campos,
adormece los lagos,
propaga la estricta cordillera.

Ese anillo de la luna
será Constantinopla,
Roma
la piedra peregrina,
Iberia la resolana
y el quebranto de la luz
                              Grecia.

Es un largo día inmóvil
              antes de ser pensamiento.

De ese instante
nacerán dioses.
            Y un aire de guerra.

Una sola mano el primer espejo. 

Algo se pierde para siempre en ese gesto de la razón.

La cueva exhala una luz dorada.


                           Europa
                                     comienza.



En: “Tiempos de Europa”, El Suri Porfiado, 2014.
Foto: José María Pallaoro. San Lorenzo, Santa Fe, 9 de octubre de 2010. 
Leopoldo “Teuco” Castilla (Salta, 1947).

lunes, 10 de agosto de 2015

Leopoldo Castilla, Lo sagrado


LO SAGRADO

A Jorge Paolantonio

Los pulpitos furiosos de Bruselas,
el atragantado infierno de Notre Dame,
el escuerzo, el lagarto, el amputado
sosteniendo el románico,
las envenenadas columnas del baldaquino de San Pedro de Roma,
las gallinas vivas
en la iglesia de San Antonio de la Calzada;
los fieles, como glóbulos blancos,
en la Basílica de Varsovia
o balbuceando,
                      en los extremos de la insania,
en los templos de Moscú
   y en los de la India
         la cobra

saben
que el éxtasis
de lo que está por ser  creado
deforma el mundo

propaga
      una pavorosa metamorfosis

cuando esa inminencia ve la luz
                                          y se detiene
                                                      se alza lo sagrado



En: “Tiempos de Europa”, El Suri Porfiado, 2014.
Foto: José María Pallaoro. San Lorenzo, Santa Fe, 9 de octubre de 2010.  
Leopoldo “Teuco” Castilla (Salta, 1947).

jueves, 6 de agosto de 2015

Juana Bignozzi, Los pájaros que una vez se prometió


MI SANGRE

nueva de una muerte total
galopa despacio este horizonte blanco
sin ojos
sin testigo.

Se toca sus hondas paredes de agonía.

Los pájaros que una vez se prometió
duermen sus cabezas muertas en mi sangre.

Se busca de nuevo las raíces y la sal.



De: “Tierra de nadie”, 1962. En: “El `60 poesía blindada. Antología”, selección de Rubén Chihade; prólogo de Ramón Plaza, Los libros de GenteSur, 1990.
Juana Bignozzi (Buenos Aires, 1937 – 5 de agosto de 2015).

miércoles, 5 de agosto de 2015

Saša Pavček, Lo esperé toda la vida


¿POR QUÉ LA MUJER SOBREVIVE?

Lo esperé toda la vida.

Esperé aún al borde de la vida,
para juntos cruzar el hilo,
inmersos, acabados
el uno en el otro,
unidos en el beso
de despedida,
repetido.

Esperé, esperé,
como estamos acostumbradas a esperarlo todo.

Esperé, esperé…

Esperé tanto que hasta la muerte se estremeció…
“¡Inconsciente mujer!”

Giró sobre sus tacones altos,
enfadada emprendió otro rumbo.


En: “Vísteme con un beso” (Obleci me v poljub). Traducción: Ana Cecilia Prenz Kopušar. Libros de la talita dorada, 2012.
Saša Pavček, escritora y actriz eslovena.
Foto: José María Pallaoro. Saša Pavček cocinando en casa de sus padres, Eslovenia, 2013.

martes, 4 de agosto de 2015

Saša Pavček, No tengo una hija



NO TENGO UNA HIJA

No tengo una hija que sea un don,
lo heredé de las mujeres de mi ascendencia,
no tengo una hija que entienda,
sin que nadie le diga nada,

no tengo una hija que sienta,
cuando estoy totalmente desolada,
no tengo una hija que ciegamente crea,
que la mujer transmite todo,

que todo saldrá bien,
que nunca puede ser peor,
no tengo una hija que soporte,

que conmigo sienta y sienta,
no tengo una hija para competir con ella,
cuál te gusta más,

no tengo una hija que herede
mi femineidad, sin preguntar,
si la femineidad hace feliz…


En: “Vísteme con un beso” (Obleci me v poljub). Traducción: Ana Cecilia Prenz Kopušar.
Saša Pavček (Liubliana, 1960), escritora y actriz eslovena.
Imagen: Saša Pavček en City Bell , 2012 (con Ana Cecilia Prenz Kopušar y José María Pallaoro).

lunes, 3 de agosto de 2015

Leopoldo Castilla, Por el peso de una paloma


VENECIA

A Ana Guillot y Juan Fanti

Podría hundirse
por el peso de una paloma.
Igual que a la música
la sostiene su extinción.

Los vidrieros
—los naturales de esa transparencia—
soplan el fuego y, como los dioses,
de su aliento nacen frágiles criaturas
que se salvan en el aire
donde flotan las estatuas
y aterran el mármol
                            los caballos.

Es el final
lo que vuelve
visionario el espacio.

Sólo hay una puerta verdadera
en ese teatro de espejos, conjuras y palacios.
Si la abres,
de pie, como un hombre
te mirará de frente
el océano.

Y no hay más.

La ha trazado
                   un destello invisible.

Que su luz no te vea,
                   sólo puedes cruzarla enmascarado.


En: “Tiempos de Europa”, El Suri Porfiado, 2014.
Foto: Venecia, mayo 2013.
Leopoldo “Teuco” Castilla (Salta, 1947).

sábado, 1 de agosto de 2015

Enrique Gracia Trinidad, A sus orillas


PISCINA

Ya sé que una piscina
jamás tendrá los versos de la arena del mar,
ni del sauce de un río
ni del lago y sus aguas que se duermen.

Pero la luna llena
ha bajado esta noche a refrescarse,
y mi piscina ha sido
el mar de las Antillas,
el Duero de los lánguidos amantes,
el lecho de la espada Escalibur.

Estaba tan hermosa que mis ojos
alzaron en la sombra
un canto humilde a sus orillas.


En: revista de poesía de las cuatro estaciones “El espiniyo”, número 01, otoño de 2005. Director: José María Pallaoro.
Enrique Gracia Trinidad (Madrid, España, 1950).
Imagen: Tapa El espiniyo 01.

jueves, 30 de julio de 2015

Rosario Valparaíso, Dos notas sobre la cómoda


NOTAS SOBRE LA CÓMODA, 2

Quedé un rato afuera. 
Luego fui al parque,
me puse a leer, y me dormí. 
Cuando desperté
volví, 
y acá estoy 
tocándome por vos.

Cuídese.



NOTAS SOBRE LA CÓMODA, 7  

La albacea de Rosario
como ya ocurriera
en otras oportunidades
va el lunes
a la ciudad de Buenos Aires.
Tal vez alguien pueda acompañarla.
Tal vez mojen medialunas en el té
con leche. 


De: “Adiós desde la vida”, 1953; en: “Antología mínima”, Ediciones RP, 1974.
Rosario Valparaíso (España, 1898 – Argentina, 1973).
Imagen: “La noche que no duerme”, detalle, óleo y acrílico sobre tela, 127cm. x  160cm., 2009. Rolando Cubero, Costa Rica, 1957.

miércoles, 29 de julio de 2015

Enrique Gracia Trinidad, La verdadera profesión de los poetas debería ser el silencio


PENSÁNDOLO BIEN

Es oficio de vértigo este asunto de acuchillar palabras al papel,
juego de locos, inútil alboroto de campanas,
pretencioso ejercicio que no sabe si vive sueños o si arrastra vida.

La verdadera profesión de los poetas debería ser el silencio.


CONSEJO MALVADO

Imitar a Li Po es sin duda elegante:
escribir unos versos y hacer con ellos barcos de papel
que la corriente del río se lleve poco a poco.
Exquisito, sin duda,
pero procura tú ser cuidadoso
y guardar lo que escribes,
que bastantes basuras se arrojan a las aguas.


CONTRAFÁBULA

El mundo está repleto de insectos ahorradores,
hormigas laboriosas,
arañas tejedoras,
listos escarabajos que atesoran
estiércol y otras santas inmundicias,
y orugas que se guardan, por guardar,
a sí mismas.

Así que tú, cigarra,
cómplice del verano, prima hermana del grillo,
no pares de cantar, rompe la tarde,
pon música a la siesta.
No hagas caso a la hormiga,
que reviente de grano su despensa.

Cigarra amiga, cantaré contigo,
que la vida no es más que lo que aquí cantemos.


COMO ROPA TENDIDA

En un poema hay que extender la vida
al viento, al sol de la mañana,
a la vista de todos
como ropa tendida en el alambre.
Una pizca de vida es suficiente,
la camisa de un sueño, por ejemplo,
o el mantel de las últimas derrotas
o aquel pañuelo
que es como un resto de niñez, tan blanco,
tan diminuto, tan herido.
Los versos, hechos sangre, piel o músculo,
bien cogidos con pinzas, agitándose
en medio de los patios, a la luz,
como banderas sin ejército.
Así tienen sentido


En: “Palabra de amigo”, Mini-antología, 2004.
Enrique Gracia Trinidad (Madrid, España, 1950).
Foto: Jmp. “Sauce roto”, City Bell, 5 de abril de 2012.

martes, 28 de julio de 2015

Eduardo Dalter, Un pájaro de humo negro



PÁJARO ABISMAL

Hay un pájaro de humo negro
que da la vuelta al mundo.
Y hay una planta aún más negra
que envilece el agua, el aire...
       y crece, crece.
Hay un pájaro de vuelo letal,
       pico letal,
con los virus y anticuerpos
       necesarios,
infundido ya, confundido ya,
que da la vuelta al mundo.
La polución del aire y la polución
del pensamiento. La polución
de la mirada y la polución
de la costumbre. La polución
del gen y la polución
       de las naciones.
Hay un pájaro de humo negro
que da la vuelta al mundo.



HAY UN CAMINO

Hay un camino
aún no atascado,

aún ni pensado,
que comienza

en la punta justo
de tus pies; hay

un camino; hay,
hay un camino.



Poemas leídos por Eduardo Dalter en la jornada de Clausura del XXV Festival Internacional de Poesía de Medellín, en la Plaza de los Pies Descalzos, el sábado 18 de julio de 2015.
Eduardo Dalter (Buenos Aires, 1947).
Imagen: XXV Festival Internacional de Poesía de Medellín.

lunes, 27 de julio de 2015

Litto Nebbia, Esto no podrá ser en el mundo de hoy


CANCIÓN DEL HORIZONTE

Hay días en que quisiera estar
descansando a la luz de la luna
acariciando a mi amada
cantándole coplas de nuestra fortuna

Esto no podrá ser en el mundo de hoy
pero no impedirá que te quiera

Hay días en que quisiera ser
como el viento sin conciencia ni espera
como las hojas que caen
y no saben de guerras ni olvidos

que la tristeza de un atardecer
tenga el sabor de tu boca
y la pasión nos haga vivir
como una sola historia

Cuántas veces soñamos tener un hijo
sangre compañera
para luego decir aquí está
es el fruto de un amor verdadero

Cuántas veces creímos tener
la justicia certera
y solo fue un error
ésta vida no alcanza para comprenderla

Horizonte…




En LP “Sólo se trata de vivir”, 1981.
Litto Nebbia (Rosario, 21 de julio de 1948). 

viernes, 24 de julio de 2015

Rosario Valparaíso, Cuando



CANCIÓN

Cuando abro mis piernas
empujas para hacerme avanzar
Cuando abro mis piernas
y miro el techo de la habitación alquilada
empujas para hacerme avanzar
Cuando abro las piernas
cierro los ojos y pienso
en que me empujas para hacerme avanzar
Cuando te abro mis piernas me haces avanzar



De: “Adiós desde la vida”, 1953; en: “Antología mínima”, Ediciones RP, 1974.
Rosario Valparaíso (España, 1898 – Argentina, 1973). 
Imagen: detalle “El beso” de Auguste Rodin (1840-1917). 

miércoles, 22 de julio de 2015

Lawrence Ferlinghetti, Permanezcan juntos


POR LOS NIÑOS

Colinas que se elevan, laderas,
de estadísticas
están frente a nosotros,
la subida empinada
de todo, en ascenso,
arriba, mientras todos nosotros
descendemos.

En el siglo próximo
o el que siga,
dicen,
habrá valles, pastizales
donde podremos reunirnos en paz
si conseguimos llegar.

Para escalar estas cumbres venideras
una palabra para ti, para
ti y tus hijos:

permanezcan juntos
aprendan de las flores
anden livianos



Traducción: Miguel Grinberg. En revista ilustrada de poesía “El jabalí”, número 12, 2001. Directores: Daniel Chirom y Pablo Narral.
Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 24 de marzo de 1919). Poeta Generación beat.

lunes, 20 de julio de 2015

Poesía quechua, Donde tienen su guarida los loros


CRISTALINO RÍO

Cristalino río,
de las lambras,
lágrimas
de los peces de oro,
llanto
de los grandes precipicios.
Hondo río
de los bosques de tara,
el que se pierde
en el recodo del abismo,
el que grita
en el barranco donde tienen su guarida los loros.

Lejano, lejano,
río amado,
llévame
con mi hermosa amante,
çpor en medio de las rocas,
entre las nubes de lluvia.


Tara: isla
En: “Poesía quechua”, Galerna (Buenos Aires) – Arca (Montevideo), 1968. Traducción: José María Arguedas. 
Imagen: “La serpiente sostiene la piedra de fuego; las dos manos giran el bastón sagrado sobre la piedra de modo de hacer brotar la chispa del Fuego Nuevo”.

jueves, 16 de julio de 2015

Poesía quechua, Yo crío una mosca


YO CRÍO UNA MOSCA

Yo crío una mosca 
de alas de oro,
yo crío una mosca
de ojos encendidos.

Trae la muerte
en sus ojos de fuego,
trae la muerte
en sus cabellos de oro,
en sus alas hermosas.

En una botella verde
yo la crío;
nadie sabe
nadie sabe
si come.

Vaga en las noches 
como una estrella,
hiere mortalmente
con su resplandor rojo
con sus ojos de fuego.

En sus ojos de fuego
lleva el amor,
fulgura en la noche
su sangre,
el amor que trae en el corazón.

Nocturno insecto,
mosca portadora de la muerte,
en una botella verde
yo la crío,
amándola tanto.

Pero ¡eso sí!
¡Eso sí!
Nadie sabe
si le doy de beber,
si le doy de comer.



En: “Poesía quechua”, Galerna (Buenos Aires) – Arca (Montevideo), 1968. Traducción: José María Arguedas. 
Imagen: “La serpiente sostiene la piedra de fuego; las dos manos giran el bastón sagrado sobre la piedra de modo de hacer brotar la chispa del Fuego Nuevo”.

lunes, 13 de julio de 2015

Francisco “Pancho” Muñóz, inédito completo


SEÑALERO A LA VISTA

A Daniel Ripoll

(El amor que padezco es una enfermedad vergonzosa.
 Apollinaire)


Uno
    
     Lo primero que firmé, el año que comienza, fue una deuda. Después firmé un poema y después volví a firmar más deuda.


Dos
   
     Mi único giro doctrinario y político es haber pasado del “Viva Perón, carajo” al “Viva Perón”, escueto. 30 años de eso, sobre poco más o menos.


Tres
    
     Cuando la carrera tiene que cambiar no cambia y cambia cuando no tiene que cambiar.

     Nunca cambia el que gana.
     Gana el que conoce con precisión cuando las cosas van a cambiar, el que anticipa y sucede, llámese como se llame: rock and roll, instinto, sed de futuro, cerveza con limón a las seis de la tarde haciendo veredita en Santa Fe y Ayacucho. Bs. As.


Cuatro

   Cómo no ser de acá, de este río que aligera la espuma y embellece los cuerpos y colorea la tarde del león, según Lugones; digamos que la enturbia para aumentar los espejismos de la carne y el hueso y la lengua y el paladar haciendo filtro mientras chupa palabras, comas, mujeres y cerveza. Siempre fue un lírico y el lirismo puede hacerte perder el cuerpo.


Cinco
    
     Estoy en Bs. As., no pude evitarlo, tratando de acertar cuándo cambian las cosas. Y las cosas cambian de un día para el otro; de una milésima a la otra en y en cualquier parte del mundo.


Seis
   
     Ordenado entre los repentinos; casual padre de actos y sobre todo frívolo en los enamoramientos y en eso de sostener la crítica. Emocionalmente fácil.


Siete
    
     El poema que firmé, a comienzo de año, no era un poema de amor ni de enamoramientos. No amo cuando escribo, escribo con la cola de una laucha entre las manos. Mi problema siguen siendo las deudas y el error de nunca  arrepentirse. La laucha está viva y cada tanto mordisquea.


Ocho

     Al enemigo que te caga la vida hay que precisarlo en el colimador y hay que saber seguirle el rastro; porque eso de cagarte la vida es bastante. Las deudas y los arrepentimientos cambian rápido, lo que tardan en decirse dos palabras o disparar un tiro.


Nueve
   
     Toda una teoría a partir de un dato equivocado.
Toda una teoría y sus jardines que no paran de bifurcarse y, encima de todo, sus iglesias de opio puro y leninista. Almas de cofias con habitación de servicio.
     Toda una teoría y toda una estética de umbrales acólitos, soberbios inocentes chupadores de pija “amujerados”, acierta aquí Osvaldo Lamborghini, y todas esas cosasmodernosas de la época y su aduana pública y su falta de secretos. No emboba la política, encula.


Diez
   
    Menos el poder, todo es inútil escribo/ lo que puedo/ que escribo/ con la cola de la laucha entre las manos.
    Toda una teoría tengo, comprobable en su contra
    y también tengo incorporado un ejercicio físico agotador que no parece y que a veces sangra, como prueba telúrica de la cosa en que ando metido.


Once

Repiquetea el sol hasta que muere
bajo la sombra suave de tu sandalia de hilo.
Nada podrá ninguna noche fresca contra esto.

Todo se va haciendo.


Doce

Todos los pasos son en falso,
los de para adelante y los al revés.
A mi, nadie puede ya mentirme
ni ésta

ni ninguna vez.


Trece
    
     Yo puedo escribir porque las palabras tienen la buena voluntad de recordarnos
y el que recuerda cambia
           ciertas cosas que hacen a veces favores de verdad: gracia, don, cola de laucha, crédito, fianza.


Catorce
     
    El agotamiento de la iluminación es más importante que la iluminación misma.
    La frase aparece cada tanto en la pared del fondo –yo vivo entre paredes estas- y con toda claridad puede leerse el hecho por sobre el palimpsesto propuesto por la enredadera y su circuito húmedo y verde caprichoso:
   El agotamiento de la iluminación es más importante que la iluminación misma.

   Siempre fui de beber; ahora grito menos producto de cierto agotamiento con eso de las iluminaciones. Yo sé que va a pasar, yo sé que va a ocurrir.
     Las cosas son más fieles a mí que yo a las cosas.  


Quince

     Una señal a la vista para dejarse llevar mientras como papafritas obvias en el mismo Palacio.
     Una antología de momentos marcando la vida con el taco. Los hijos y sus hijos y las hijas y sus hijas revoleteando futuro y futuritos en un jardín que no tiende jamás a bifurcarse.
    
     Mate y mariposas hasta siempre. Sorbo, toso y lagrimeo por culpa del colesterol.
   

Dieciséis

    He varado embarcación en el medio del río que nos caracteriza y he cenado con Pappo.
    Navego aún con vientos que varían en amenazas y mucho movimiento en la cabina, cosa que dificulta el hecho de escribir y beber al mismo tiempo; teniendo a pesar y entre las manos la cola de la laucha que, por momentos, pretende independizarse la muy turra.
    Hay que tener cuidado con lo que se hace. Esto no es un concurso de belleza.


Diecisiete
     
Voy a mirar
hoy
el mar, hasta que quede mar
y quede luz del mar
y quede ojo entre las fosforescencias
y la sal de la sal.

   
Dieciocho
  
Y cómo, de qué forma
o manera de la pirueta obrera
iba a faltar el que escuda
su propia valentía en el pasado. En su tiempo
cualquiera.


Diecinueve

     Nada es lo mismo, ir que volver enamorado por los bulevares encendidos al frente que nos quedan y la noche lubricando la noche y el rocío el rocío y así por el estilo. Nada es lo mismo.
   Exigencias del caso y, otra vez, el futuro y las muchedumbres en la boca estómago.


Veinte

    Llegué, como pude pero llegué para firmar el manifiesto que explica como y porque hemos llegado a esto.
    Todo se paga y todo regresa con usura y encima no hay cuenta que valga.


Veintiuno

    La carrera no cambia porque si, siempre hay algo: peso, viento, humedad, jinete, sombra, sol, castigo.
   Y siempre hay algo más que tuerce la carrera y su rumbo: destino, capricho del destino, “pastito recién cortado”, arena.


Veintidós

    La política es la posibilidad de hablar. Unos la dicen de una manera y otros de otra. Elesella y esellos y esellas; todas personas que alguna vez se conocieron o anduvieron cerca sacudiéndose. Nada más cerca ni nada más familiar que la política.
    Nuestras conversaciones de sobremesa no dejaban escaparnos a ninguna costa y el mar como un mantel.
    El punto flojo era la cola de la laucha, que además de no tener memoria, trataba de borrar la mía. Yo, cuando hablo me ensaño y cuando escribo me tranquilizo un poco. La política es algo de mueca sonriente en la cuerda floja y un toque de vestuario en donde el tiempo siempre pasa.


Veintitrés

     El río, otra vez el río y sus riberas salvadoras a tanta soledad que nada teje, no es mar el río que nos tiñe y es barco varado y es cena nostalgiosa.
     La política no incluye ni rechaza y existe nada más que para cerrar lo cerrado y abrir lo que haya que ir abriendo. Lo más blanco del blanco y al revés.
     Un alcaucil convertido en diamante, cosa que demuestra la posibilidad curiosa de

(…de la política no se come, se come de la mano del amo, del poder de ese cuenco impiadoso al que no conviene morder nunca, canturrea la historia…)

una confrontación con la más correcta y pura realidad, dentro o fuera del tiempo.

     Tengo un plan para ganar y una teoría comprobable.


Veinticuatro

     Siempre existe la posibilidad de echarse para atrás, dice Maquiavelo
y yo no tengo manera de evitar repetirlo, mientras

     la planta de tú pié desnudo le devuelve a mi empeine el frío del mosaico.
                                     
                                                               
Veinticinco

    Siempre hay una línea, una entrelínea, un pensamiento de mesita de luz apaciguado en tu más íntima dictadura; en la obsesión por la bebida

y encima y por debajo
y por arriba
y en los costados,
esa cola de laucha incontrolable
que da tanto trabajo
haciendo
tanto estrago.


Veintiséis     

     Parece que todo el mundo tiene que hacer caso. Hay que ir obligándose a hacer caso, pavada de anarquismo esto de contar.
    Escribe lo que piensa y dice y piensa en lo que debe: Perón cartonero, Perón pibe, Perón guacho, Perón pedigüeño, Peroncito, Perón pobre, Perón humillado, Perón manco dos veces, Perón viudo, Perón en la cañonera. Perón bajo su paraguas.   
    La política administra el desorden, no es una casa; y también administra la muerte, según acierta en afirmar el poeta  Rodolfo Edwards.
   La política no es nada más que una carrera de caballos, en política es “nesario” saber antes el resultado de lo qué se está jugando y por jugar, y pensar sobre todo en el minuto siguiente y en las próximas cien carreras.  Un hipódromo de aquí a la eternidad de tiempos empleados, o sea el tiempo mismo abstraído de cualquier otra contingencia.
   La cosa es explicar porqué todo está tan lejos. A todo esto la cola de la laucha se pone cada vez más indócil y soberbia. Soberbiosa, si me permite.


Veintisiete

   El miedo a buscar es no encontrar las cosas que se andan buscando, deudas o poemas.


Veintiocho

   Sonríe hasta que sangra por la comisura de los labios. Se seca y habla como conductor televisivo, si fuese o un sujetador, si fuera. Correcto, visto desde la gramática en eso del sujeto y predicado.

   No hay que perder la calma y hay que dejarse llevar por la señales.
   Siempre hay revancha frente al vacío. 

   
Inédito completo.
Francisco Pancho Muñoz (Buenos Aires, 1945). Poeta y periodista.
Imagen: Tapa de LP “Pidamos Peras A Mandioca”, 1968. Un Perón.