martes, 26 de mayo de 2015

Roberto Juarroz, poesía vertical dos poemas


1

Llevamos una señal en la frente
y otra señal en la nuca.
A veces nos parece
que adelante está el signo de la vida
y atrás el de la muerte.
Pero hay días en que el orden se invierte.
Y hay todavía otros días
en que llevamos adelante y atrás
la misma señal.

De cualquier modo,
este juego nos prueba
que existimos entre dos señales
o por lo menos dentro de una.

Sin embargo,
queda aún otra posibilidad:
que se trate de ninguna señal
y dos puntos de vista.



2

Algo frena a la luz:
toda luz debería llegar a todas partes.
Algo atasca a la música:
toda música debería ser oída por todos.
Algo atasca al pensamiento:
todo pensamiento debería pensar todas las cosas.
Algo encarcela a la vida:
toda vida debería ser lo vivo y lo no vivo.

Por estas circunstancias sin remedio,
el hombre es una sustancia derrochada.
Todo amor tiene los brazos excesivamente largos:
para amar hay que acortar los brazos. 


En contratapa revista de literatura El Ornitorrinco, Buenos Aires, Argentina, número 1, octubre – noviembre de 1977.
Roberto Juarroz (Coronel Dorrego, Provincia de Buenos Aires, 5 de octubre de 1925 – Temperley, Buenos Aires, 31 de marzo de 1995).

Foto: “Ventana”, José María Pallaoro

jueves, 21 de mayo de 2015

Abelardo Castillo, Shakespeare jamás dijo su nombre


EL ORANTE

En el exacto centro de mí mismo
hay un hombre que reza, cada noche,
yo lo dejo
tratando de no perturbarlo demasiado.

él ya olvidó el sentido
de las palabras que murmura
pero reza de noche
cuando cree que yo no lo vigilo.


LA OSCURA

Esa mujer semidesnuda aguarda
a un hombre que tal vez vendrá esta noche.
Veo su pelo y en su pelo un broche
de plata isabelina. El hombre tarda.

La mujer es inglesa pero tiene
ojos y largo pelo de española.
Es hermosa, es ardiente y está sola.
No dormirá esta noche si él no viene.

Hay un gato, tal vez. No sé más nada
de esta dama morena y de su impuro
insomnio de mujer que espera a un hombre.

Solo sé que está en Londres, que en su almohada
arde su pelo como un fuego oscuro
y que Shakespeare jamás dijo su nombre.

1996


ESPEJOS

Antes que yo, dos hombres han sentido
el sagrado pavor de los espejos.
No soy yo, es mi miedo lo que mido
con esos dos, tan altos y tan lejos.

Poe y Borges supieron de esta rara
maldición de la luz: la que duplica
el horror paulatino de mi cara
que en vejez, tiempo y muerte se disipa.

Dios debiera velarnos a estos jueces
de la ruina del alma y de sus grietas.
Ya es pecado morir, por qué mil veces
matarse entre cristales y aguas quietas.

Por eso no hay espejos en mi casa.
En la pared, un gran dibujo intenta
fijar mi antigua cara. El tiempo pasa
y me asesina sin que yo lo sienta.

1974


FOTOGRAFÍA DE MALCOLM LOWRY

Tremendas mangas, tremendos pantalones y ese mar y esa barba, Malcolm
Lowry, y el Popocatepl detrás, o lo que sea,
algo como un volcán,
como el Embudo aquel,
como un presagio.

Es raro, señor Lowry,
lo miro y hace frío,
me digo yo a este hombre lo conozco con esa mole gris
como la muerte, tiene las manos entre las piernas, tiene frente de mono y              grandes mangas y un pantalón de lino, un pantalón como de marinero,
detrás la Bestia gris,
detrás
hay una especie de montaña que a lo mejor fue verde en las laderas,
pero cómo saberlo.

Y es notable
que alguien saque la foto
de los que posan sobre un fondo tan gris mirando lejos.

Sería interesante
hacerse una pregunta, consultar
a un astrólogo,
sincerarse,
     y ver qué significa Malcolm Lowry mirando lejos junto al mar y con las manos entre las piernas como un chico que duerme, con sus tremendas mangas y sus
tremendos pantalones, Malcolm Lowry con sus tremendos pantalones y su barba,
tranquilamente junto al mar,
pegado en mi pared,
de perfil al demonio.

1972


En: “Lea. Revista de libros y cultura”, número 24, abril de 2003.

Abelardo Castillo (Buenos Aires, 27 de marzo de 1935). 

domingo, 17 de mayo de 2015

Matsuo Bashō, Haikus de otoño




En la cima de un árbol
el cadáver
de una cigarra


De cuando en cuando
las nubes acuerdan una pausa
para los que contemplan la luna


Del Este o del Oeste
sobre los campos de arroz
el sonido del viento


Lluvias frías
hasta el mono quisiera
un abrigo de paja


Sobre la rama seca
se ha posado un cuervo 
tarde de otoño


Este mismo paisaje
oye el canto
y ve la muerte de la cigarra


Adherida a un champiñón
la hoja
de un árbol desconocido


La tormenta arrecia
la cara de alguien
empapada


Choza de pobre
los llantos de un perro
bajo la lluvia nocturna


Las voces de las gentes
vuelven por el camino
crepúsculo de otoño



En: “Haiku de las Cuatro estaciones”, Miraguano Ediciones, Madrid, 1994.
Traducción: Francisco F. Villalba.

Matsuo Bashō (Ueno, Akasaka, Japón, 1644 - Osaka, 28 de noviembre de 1694). 

martes, 12 de mayo de 2015

Patricia Verón, Por las aguas de un lago


I

Te empujo
quiero que entres en el orden de lo
que es soñado
para despertar sin distinguir
mentira o verdad

sería la única forma
de olvido

sigo empujándote
plegándote a la inexistencia
al síntoma

cuando despierto
más real despierto
más llano el silencio
más vacío alrededor del sueño

te escapas otra vez

*

Como el más hermoso paisaje
del mundo. Así de inútil
abandonado a su majestad.
Mejor eso y no la ruina que queda después
de algún intento de definición.

*

Un mundo de segunda en la escritura
todo de segunda
el papel que antes fue aire
la frase de un sonido a rastras
volver a elevar por sobre el ruido
a la que abandonamos

*

Salgo de mí
cuando vuelvo
la prisión
está cambiada.
Ahora, por ejemplo
concibe
un espacio
vacío.

*

Consiste en atraer todos los guijarros que se pueda
hacia la orilla
donde estás construyendo
tu casa de arena

*

Podría irme a África ahora
y me sentiría una con la arena
y lo que sea que sea en África
seguiría trazando una línea en el reverso del lenguaje
y no me opongo ni me preocupa
lo que tira, que duela
y vuelva al amanecer
a pasear su sombra por la casa de siempre
hasta que acepte ser sombra
de mi cuerpo

*

Construyeron hermosas tumbas para mujeres
y ellas yacían allí
bellas y dominadas
anhelando que



II ABRAS

1.

Hay que nos dice suficiente
y suficiente es siempre
la parte que calla.


2.

La noche ahora sin huecos
es una planicie liviana
sin vértebras tirantes,
cada cosa dicha
iza un pañuelo que flamea
a favor
de los días que vengan.


4.

Cómo es la cosa
a manos llenas que vacío
y vuelvo a llenar
y vacío
en el molde el barro
hasta que solo la palma estima
la forma exacta
y palpa lo fallido,
una posibilidad
la historia en lo pequeño.


7.

Ella está despegada de la arena
flota
se agarra de él
para no volar.
Ella cree que lo sostiene.


EL REGRESO

No se pasa dos veces por las mismas aguas del río
pero vos fuiste un lago,
por las aguas de un lago
¿sí?



En: “Emilia”, Ediciones Árbol Animal, Buenos Aires, 2014. Selección de textos: Jmp.
Patricia Verón (San Justo, provincia de Buenos Aires, 1965).

Foto: PV en FB.

lunes, 11 de mayo de 2015

Alejandro Bottinelli, Los escombros de un túnel sin salida


RUTINA

Delante del espejo
—sin extrañarse—
observa la claridad absoluta
la nitidez sin palabras.

Detrás de las orbitas
encuentra la suposición
y el silencio de un sueño robado.

Debajo de ese musgo intenso
descubre la piel
el sentimiento fibroso
y la reflexión

Día tras día
el aire de la continuidad
tratando de quebrarse


CELDAS

Otra vez
la falta de emoción.

Otra vez
las celdas de la impotencia
y los sueños escondidos.

Otra vez
la canción densa de la costumbre
y las manos apretadas.
Las celdas del trauma.

Otra vez
el conflicto nocivo
la ceguera del discernimiento.
Los escombros de un túnel
sin salida.
El grito final.

Otra vez
las celdas de los días y las noches.

Otra vez
sintiéndose culpable
en las celdas de la intimidad.


CALOSTRO

Idea de cuerpo
de alma y de amor
como punto de partida...
Los ojos iniciales  se descubren así mismos
cautivos de ternura
y desafíos
lejos del miedo...

Hay un gemido
que hurga las entrañas de la vida,
un temprano aprender
a orillas del pensamiento virgen...

Idea de luz
de sombra y de ceguera
en el útero del universo
como recreos vacíos de uno mismo...
La fecundación de los interrogantes
acunando nuestros sueños...

Idea de tiempo
de edad y de distancia
como calostro fértil  del cosmos
sin detenerse 
en la insignificante magnitud
de nuestro ser...


ARGUMENTO DEL DIA

Mañana
derivada en tarde
y transformada en noche;
luz arrastrando
sensaciones y lentos señuelos
mutantes.

Ahora, 
limite de una sucesión,
moviéndose en segmentos instantes
para transitar el tiempo, 
el intacto emerger.

Explayar
volver en si mismo
y retomar conciencia
recuerdos,
descartar lo que el ayer
ya hizo.
Y otra vez
           alrededor
la cara
de imagen
de infinito...


Inéditos. Acercados por Daniel Ponce.
Alejandro Bottinelli (Buenos Aires, 1956).
Foto: “Troncos y perro”, 2012, José María Pallaoro. 

viernes, 8 de mayo de 2015

Charly García, Estamos juntos


NO IMPORTA

No importa si te querés ir
No importa si estás
No importa si querés venir
No importa si vas

No importa la televisión
No importa la actriz
No importa la prostitución
No me importa a mí

Estamos juntos en la prisión
No hay forma de salir
El mundo es un patio de prisión
¿Adónde querés ir?

No importa la revolución
No importa Chopin
No importa lo que digas vos
No me importa él

Estamos juntos en la prisión
No hay forma de salir
El mundo es un patio de prisión
¿Adónde querés ir?

No importa si te quieres ir
No importa si estás
No importa si querés venir
No me importa más

Estamos juntos, estamos juntos...




En CD Kill Gil, 2010.

Charly García (Buenos Aires, 23 de octubre de 1951). 

jueves, 7 de mayo de 2015

María Ester Alonso Morales, presentación de Entre dos orillas - Zwischen zwei Ufern



MARÍA ESTER ALONSO MORALES nació en 1974 en Bernal, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se formó como abogada en La Plata, donde fue miembro de la agrupación HIJOS, participando del movimiento de derechos humanos y colaborando con diferentes organismos. Más tarde sería miembro integrante del Equipo Jurídico de Abuelas de Plaza de Mayo. Desde hace ocho años reside en la ciudad de Hamburgo, lugar desde donde escribe actualmente. Fue galardonada con el primer premio El Butacón del Certamen Literario (Hamburgo, 2013). Participó en la antología La Plata Spoon River (2014). Entre dos orillas es su primer poemario.

sábado, 2 de mayo de 2015

Lawrence Ferlinghetti, Cuanto más viejo me hago



EL POETA COMO PESCADOR

Cuanto más viejo me hago percibo
que la Vida se muerde la cola
y otros poetas otros pintores
no me hacen ningún tipo de competencia
Es el cielo ahora el desafío
el cielo que aún necesita ser descifrado
igual que los astrónomos se esfuerzan por escucharlo
con sus enormes oídos eléctricos
el cielo que nos susurra constantemente
los secretos últimos del universo
el cielo que aspira y expira
como si fuera el interior de una boca
del cosmos
el cielo que es filo de la tierra también
y el filo del mar también
el cielo con sus muchas voces y ningún dios
el cielo que engulle un mar de sonido
y nos devuelve su eco
como una ola que rompe contra un dique
Poemas enteros diccionarios enteros
envueltos en un trueno
y cada puesta de sol una pintura gestual
y cada nube un libro de sombras
a través de las que vuelan frenéticas
las vocales de pájaros a punto de llorar
Y el cielo es claro para el pescador
incluso cuando está nublado
Lo ve por lo que es:
un espejo del mar
a punto de caer sobre él
en su bote de madera sobre el oscuro horizonte
Tenemos que pensar de él como el poeta
por siempre cara a cara ante la vieja realidad
donde no hay pájaros que vuelen antes de una tormenta
Y él sabe lo que cae
antes del amanecer
y él es su mejor atalaya
escuchando el sonido del universo
y anunciando a gritos sus avistamientos
de la tierra de los vivos


POET AS FISHERMAN

As I grow older I percieve
Life has its tail in its mouth
and other poets other painters
are no longer any kind of competition
Its the sky that's the challenge
the sky that still needs deciphering
even as astronomers strain to hear it
with their huge electric ears
the sky that whispers to us constantly
the final secrets of the universe
the sky that breathes in and out
as if it were the inside of a mouth
of the cosmos
the sky that is the land's edge also
and the sea's edge also
the sky with its many voices and no god
the sky that engulfs a sea of sound
and echoes it back to us
as in a wave against a seawall
Whole poems whole dictionaries
rolled up in a thunderclap
And every sunset an action painting
and every cloud a book of shadows
through which wildly fly
the vowels of birds about to cry
And the sky is clear to the fisherman
even if overcast
He sees it for what it is:
a mirror of the sea
about to fall on him
in his wood boat on the dark horizon
We have to think of him as the poet
forever face to face with old reality



En “These Are My Rivers. New and Slected Poems 1955-1993”, New Directions, Nueva York, 1994.
Traducción: Jonio González (Buenos Aires, 1954).
Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 24 de marzo de 1919).
Foto: Lawrence Ferlinghetti s/d.

lunes, 27 de abril de 2015

Pipo Lernoud, Ramas del paraíso


NO ESTAMOS AQUÍ (1992-2006)

No estamos aquí

No sabemos vivir, no sabemos
encontrar los caminos en el bosque
como los ve la liebre, el bichofeo subido
a las ramas del paraíso deshojado,
leyendo el paisaje

La vida con cerebro es complicada
-la mujer echa al hombre de casa
los hijos se sublevan- pienso
mientras la calandria picotea el crataegus

Llueve en una fría mañana
de sábado. La casa está vacía.
La mente está vacía.

No hay respuestas para este mar de preguntas
inútiles.

Sólo conocemos el presente.
Los pájaros lo dan por sentado.

pero nosotros no estamos aquí.
La mente se llevó la gracia.


Nada en la televisión

Nada en la televisión
Nada en la calle.

Una ciudad es otra ciudad
es otra ciudad.

Gente apurada, atosigada
desesperada.
Envuelta en la niebla de manchas y colores
que no dicen nada.

Diarios vacíos, caras muertas.
¿Es esto lo que somos?

Nada más que un instante
en el mar de la energía
en viaje hacia un agujero negro.


Nama Rupa

Venimos por un cuerpo
asomando de la materia como
nuevo ser de la flor de
             la madre

vulva, útero, agujero negro viviente.

Entramos y salimos de las formas
        nudos de energía
como las corrientes se dibujan en el mar, los remolinos...
formas cambiantes y vivas.

Llegué a través de un cuerpo y soy un cuerpo.

Antes de tener nombre ya era forma
que se pierde a cada instante.

Antes de tener cuerpo ya era ola
pájaro estambre

antes del cuerpo que todavía no tengo
y jamás tendré porque no me pertenece
se escapa
se transforma
cambia,
se hace y se deshace.


CUADERNO VILLA GESELL (1967-1968)

Amarrado de esa manera

     ¿Qué raza es esta que no mira a los ojos con los ojos
     qué pueblo es este, amigo mío, que no sabe usar
las manos y está rodeado de maravilla
     no anda por el borde del sol y trata de encender
todos los fuegos para no quedarse solo

     qué hijos tendrás, qué padres tuviste,
amarrado de esa manera,
     con ese gesto?



CUADERNO CAPILLA DEL MONTE (1968)

Pipo la serpiente

Ya he perdido el olor de los duraznos
mis ojos ven fantasmas en la gente al pasar.
Ya he cambiado de piel en estos días
hoy soy otro y cuando paso no me ven.

El tiempo al borrarse por mis dedos no me duele
mi cara en el espejo ya no tiene aquel calor.
Ya no reconozco la calle que camino
el lugar donde duermo, ya no es más mi lugar.

Estoy aquí sentado, parado, acostado,

El peso de las cosas ya no pesa en mis espaldas
el agua que yo bebo es agua y nada más.
Yo estuve muy solo pero solo sin recuerdos
yo estuve muy solo pero solo y nada más.

Las cosas que yo veo son cosas sin historia
sin tiempo, sin memoria, son cosas nada más.
Me acerco a una piedra y la miro sin pensarla
la toco sin nombrarla, la toco y nada más.



CUADERNO CADAQUÉS (1969-1970)

Todavía

Danzarina brizna silenciosa
no soy vos
todavía.



Claro como un espejo

No nos permitamos olvidar
que el universo es indiferente a nuestros estados de ánimo.

Más acá y más allá
la unidad inmóvil contiene todo lo que vive
sin pestañear.

Nuestra suerte o nuestra desgracia
nuestra felicidad o nuestra tristeza
no cambian un pelo
sobre la tierra.

Si tu vida se cierra
es porque perdiste de vista tu pertenencia al cosmos.

Y el egoísmo aparece
y la ansiedad
y la posesión
y el miedo.

Si te envolvés de necesidades
te atás de frustraciones

Si los juegos de tu mente te mantienen en las cosas limitadas
limitan tu amor y limitan tu alegría

y andás perdido como un juguete de las circunstancias.

Mientras allá y acá
sin aburrirse
sin tristeza
sin esperanzas

claro como un espejo
el universo anda.


CUADERNO BUENOS AIRES (1982-1992)

Qué es un poema

¿Qué es un poema  si no es sentir,
                     de pronto
     en medio de una tormenta
     la enormidad de la bóveda celeste?

¿Qué es un poema si no es entrever,
     en la multitud de Maipú y Lavalle,
     que no sabemos realmente quiénes somos,
     adónde vamos?

¿Qué es un poema  si no
                    lo consigo escribir?



En: “Sin tiempo y sin memoria. Cuarenta años de poemas, 2006 – 1966), 
Conexión tierra, 2006. Selección: Jmp.
Pipo Lernoud (Buenos Aires, 1946).

Foto: PL en FB.

sábado, 25 de abril de 2015

Mario Trejo, Reír aullar llorar


EL COÑO ES UNA HERIDA ABSURDA


Reir todos
al mismo tiempo
alrededor de la cuna.

Aullar todos
al mismo tiempo
alrededor de la mesa.

Llorar todos
al mismo tiempo
alrededor del féretro.





En “El uso de la palabra. Antología personal”, Colihue, 2004.

Mario Trejo (La Plata, 13 de enero de 1926 – Buenos Aires, 13 de mayo de 2012). 

lunes, 20 de abril de 2015

Goethe, Espera un poco


LO MISMO

Sobre las cumbres
se cierne la calma,
en todas las cimas
percibes apenas un soplo:
los pajaritos callan en el bosque.
Espera un poco, pronto
también reposarás.



EIN GLEICHES

Über allen Gipfeln
Ist Ruh,
In allen Wipfeln
Spürest du
Kaum einen Hauch:
Die Vögelein schweigen im Walde.
Warte nur, balde
Ruhest du auch



En: “Antología. Poemas. Poesía y vedad.”, Sudamericana, 1999.
Traducción: Norberto Silvetti Paz.
Johann Wolfgang von Goethe (Alemania, 28 de agosto de 1749 - 22 de marzo de 1832).
Imagen: Goethe en la campiña romana, Johann Heinrich Tischbein, 1787, óleo sobre lienzo.

viernes, 17 de abril de 2015

Carlos Drummond de Andrade, nuestra incómoda sensación de estar vivos



MUERTOS QUE ANDAN

Dios mío, los muertos que caminan
que nos siguen los pasos
y no hablan.
Aparecen en el bar, en el teatro,
en la biblioteca.
No nos miran,
no nos interrogan,
no nos cobran nada.
Acompañan, vigilan
nuestro camino y modo de caminar,
nuestra incómoda sensación de estar vivos
y sentir que nos siguen, nos cercan,
imprescriptibles. Y no hablan.



LECCIÓN

Toda la vida me enseña
esta lección discreta:
la oda cristalina
es la que se hace sin el poeta.



MUDANZA

¿Qué cambia en la mudanza,
si todo alrededor es una danza
en el trayecto de la esperanza,
junto a lo que jamás se alcanza?



BALANCE

La pobreza del yo
La opulencia del mundo

La opulencia del yo
La pobreza del mundo

La pobreza de todo
La opulencia de todo

La incertidumbre de todo
En la certeza de la nada.




En revista Crisis, nº 41 (segunda época), abril de 1986. Traducción de Eric Nepomuceno.
Carlos Drummond de Andrade (Brasil 1902 – 1987).
Foto: Carlos Drummond de Andrade, s/e. 

jueves, 9 de abril de 2015

Javier Martínez, Salgan al sol, idiotas


SALGAN AL SOL

Setenta biblioratos, nada más
y ni un maní para mascar.
Cuatro minifaldas y un patín
olvidadas en un rincón.

Salgan al sol, revienten,
salgan al sol.
Salgan al sol, ¡idiotas!

Setenta biblioratos nada más,
ni un maní para mascar.
Una secretaria en minifalda
y mi jefe en el rincón.

Salgan al sol, revienten,
salgan al sol.
Salgan al sol, ¡paquetes!

Cuatro solteronas desinfladas
que se creen un primor.
Mesa redonda y un doctor
que le habla del amor.

Salgan al sol, revienten,
salgan al sol.
Salgan al sol, ¡idiotas!


Javier Martínez (Buenos Aires, 18 de marzo de 1946).

En Lp Billy Bond y La pesada del Rock and Roll, grabado entre diciembre de 1970 y enero de 1971, editado en 1971. Entre muchos otros, fueron parte de La Pesada: Giuliano Canterini, Luis Gambolini, Pappo (viola), el Flaco (bajo), Javier Martínez, Pedro Pujó, Nacho Smilari,… (ver trucha del Bondo, tapa del disco).


lunes, 30 de marzo de 2015

Cristina Domenech, como el agua que huye río abajo


EL ESPEJO

El demudado quiere
ser ahí
estar ahí



LAS TABLAS DE LA LEY

                                                                  
A Delfina Goldaracena

Hay niños como águilas
que inventan las garras del tiempo
y tienen las manos como florcitas austeras.
No confiaba madrecita en mis versos
de manantial de agua inesperada. Desdecían
el escrúpulo del hombre que sueña
y no da de beber
para ser también madrecita tuya
y de todos los cielos de extramuros.
Pero un aire mundano
entorpece este incesante letargo
y la palabra es un aleteo de colibrí.
Yo trato madrecita de contar
cuántas veces se mueven las alas
en un solo minuto. Cansa mirarlo.
Si parece una estatua de arco iris
que liba su mismísimo cuerpito.
Yo soy lo que hice, lo que hago ahora
dentro de los siglos que no vienen.
No hay división divina diva
madrecita tu ternura de horas que consumen el futuro.
Nací para serte madre.
No me dejes morir
como el agua que huye río abajo
eterna entre las piedras y el sol.
No te quemes con este destierro a destiempo.
No destejas la mortaja que hicieron mis manos
cuando labraba la huerta de los hijos.
En las monedas que guarda la tierra está la palabra.
Y no dirá nunca qué soy
cómo llegué al mundo, cómo me fui.



TAUTOLOGÍA

Me pregunto por esta insistencia
de traer una y otra vez
así, viciosa y reiteradamente
carne fresca a este infierno.
Responde una voz oculta
en el lecho profundo de la música
nacemos de los hijos
aprendemos a sernos
en sus ojos
Alguien dice
desbaratar los ojos
en migajas del tiempo que no cesa

Nada nos enseña a ser huérfanos
en esta tautología de andar perdidos
como hijos de los hijos



DIVINA PALABRA

Decías gracias a la vida

Benditos tus poemas
porque nunca estarás muerta



DE LETRA

La ausente dice
que hay sombra que zozobra
por la noche y busca detrás de la palabra
las ruinas por donde circula el azar
No hay tiempo en este tiempo
cuando la voz es otra oculta
Deletreamos ausencia
y no hay
Pero las voces dicen por callar
que basta no decir cuánto silencio
cuánto cabe
que no era letra
para el nombre del padre
de sobra
de vocal que hace
preposición del abandono
que no dice basta que no
hijo puro espíritu santo

No hay letra para decir no vida
La muerte es otra cosa.



MARGUERITE DURAS

El cuerpo se corrompe

La letra
deletrea, hace
el milagro de la palabra

Hay otra muerte:
la fábula
la evidencia



En: “Demudado”, Aire Diseño Ediciones, 2007. Selección: Jmp.
Cristina Domenech (Buenos Aires, 1954).

Foto: CD en FB. 

martes, 10 de marzo de 2015

Alejandro del Prado y Litto Nebbia, Bésale las piernas a la poesía


OFICIO

Bésale las piernas a la poesía
hasta que diga no,
que aquí nos pueden ver.
Bésale las palabras, hurga su lengua
hasta que abra los brazos,
y diga ¡Santo Dios!
O hasta que santo dios abra los brazos
de escándalo, de furia,
bésale a la poesía,
a esa loba.
Aunque diga que no,
que hay mucha gente,
que aquí nos pueden ver,
bésale las piernas, las palabras
hasta que pida más,
hasta que no dé más.
hasta que cante.



En elepé "Dejo Constancia", 1982. Grabado en sólo 45 horas en diciembre de 1981.
Poema: Jorge Boccanera (Bahía Blanca, 1952).
Música: Alejandro del Prado.
Intérpretes: Alejandro del Prado y Litto Nebbia (Rosario, 1948).

miércoles, 4 de marzo de 2015

Conrado Yasenza, Hoy llamé a la casa vacía


LA CASA VACÍA

Hoy llamé a la casa vacía,
la casa de la infancia,
ese territorio donde la felicidad
fue la razón inconsciente de todas las cosas,
esa ventura de campo indómito
abierto al riesgo y al azar.

La casa vacía,
con todos sus ruidos alborotados,
con los pum asombrosos
de una enorme palta caída,
con los frondosos rosales
de colores extinguidos.

La casa vacía
a la que llamé con un pretexto simulado
para escuchar la voz
de ese hombre que vivió como quiso y como pudo,
aprendiendo, como casi todos.

Escuché a mi padre, con voz animada,
y se me evaporó el abrazo y el beso.


Conrado Yasenza (Lanús, 1967).
Foto: Conrado Yasenza y su padre. 

lunes, 2 de marzo de 2015

Gustavo Santaolalla, En las gargantas, en las guitarras, el puma renació, ruge en las cuerdas, vibra en la tierra que despierta


EN NUESTRA FRENTE


Truena la pampa,
tiemblan los Andes,
un solo grito dan;
es la alborada,
de un largo día,
que comienza. 

En cada cerro,
en cada pecho,
el rayo anidó,
es el gigante,
que ya no duerme,
que despierta.

Ya llegó el momento,
hermanos es el nuevo tiempo,

no miraremos más hacia atrás,
no buscaremos donde no hay,
en nuestra frente está la respuesta,

vamos...

Brazos de hombre,
alas de cóndor,
savia, sangre y sudor;
llanto de quenas,
potro en las venas,
que despierta,

al hijo nuevo,
a la esperanza,
al llamado de Dios,
de los que encienden
el Nuevo Foco,
que despierta.

Sobre la Puna,
en las alturas,
se oye una voz de sol;
es la del alma,
del viejo Amauta,
que despierta.

En las gargantas,
en las guitarras,
el puma renació,

ruge en las cuerdas
vibra en la tierra
que despierta.


Se pueden hacer muchas cosas. Comentar sobre nuestra colección de mariposas, sobre cómo se hace un budín de chocolate, sobre los goles que hemos gritado o padecido, y está muy bien; hasta hacernos los distraídos podemos, porque se puede elegir. Yo quiero pensar, disfrutar de la fiesta de ayer, en un discurso brillante, y seguir construyendo, bancando un proyecto para todos.

En LP “Inti Raymi”, 1973. Letra y Música: Gustavo Santaolalla (El Palomar, Buenos Aires, 1951).
Foto: GAS con el administrador de Aromito, La Plata, 2011.

ARCO IRIS es: ARA TOKATLIAN: saxos tenor, alto y soprano; flautas, quenas, claron órgano y voz. GUSTAVO SANTAOLALLA: guitarras acústicas, eléctrica, charango y voz. GUILLERMO BORDARAMPE: bajo, contrabajo y voz. HORACIO GIANELLO: batería, percusión y voz. Guía Espiritual: DANA.

viernes, 27 de febrero de 2015

Juan Gelman, Un día la vi llena de manchas, ésas que el ojo inventa para navegar el sol


AVENTURAS EN LA SELVA

I

Un día la vi llena de manchas, ésas que el ojo inventa para navegar el sol. Manchas de mariposas convirtiéndose en jirafa y todo lo contrario.


II

En las manchas de tigre vi dolor. Los espantos de tu alma empujada.


III

Así palpita el mundo de la boca. Caen árboles de luz con animales. Su corazón ha sido.


IV

A contrasol, la yerba crece. Recordamos de frente, de perfil, bajo los números. Un jilguerito dice buenos días en plena destrucción.


V

¿Qué había en la ciudad? Tu delicada, tu pasión, los mares y las islas, la piedra, navegar.


VI

Tus pechos y tus jugos. Ojalá me tuvieras como noche venida. Todos los barcos fueron vos.


VII

Puma verde: no lluevas más. Ya no te empumes, ya cantés, ya te comás el libro que arde.


EL ANIMAL

Cohabito con un oscuro animal.
Lo que hago de día, de noche me lo come.
Lo que hago de noche, de día me lo come.
Lo único que no me come es la memoria. Se encarniza en palpar hasta el más chico de mis errores y mis miedos.
No lo dejo dormir.
Soy su oscuro animal.


EL OTRO

El otro, grabado en los leones de la unión. La palabra que gira: en hebreo, oneg (placer) va a nega (sufrimiento) y escribe sus contrarios en el fuego. En los lechos enfermos conocí tu salud. Tu realidad abraza a todas las preguntas, que tiemblan como niños cargados de paciencia. La noche alza la gota de los locos como secreto o cruz. Tu cucharita cava bestias para hacer un camino. Ojalá me nombraras con nombres diferentes. Yo no conozco nada sino vos, conmigo en vos, que no conozco.


EL PESO

El peso de la palabra llega desde una piel tendida, furia o pena, niñez. 
El vacío del hondo, apoyado en el viento.


EL OJO

Soy en tu no conocida hermosura, la que se esconde en tu hermosura. No puedo verla en su naturaleza ardiente. Tu imagen puedo ver, en todas partes, y, como el Abencerraje, la más verdadera en mis entrañas. El ojo convertido en lo mirado no se combate más, es dos veces la luz y recibe como ser recibido. No necesita causa ni perdón.



En: Salario del impío / Carta a mi madre, Página/12 – Sex Barral, 2012.
Salaríos del impío (París, Ginebra, México, Nueva York, 1984-1992).
Selección de textos: Jmp.
Juan Gelman (Buenos Aires, 1930 – México D. F., 2014).