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jueves, 23 de junio de 2016

César Fernández Moreno, En una de las habitaciones favoritas de mi infancia


YO QUERÍA BESARTE

Estábamos en una de las habitaciones favoritas de mi infancia
ésa de piso embaldosado
y ventanas profundamente excavadas en el muro
ésa con puerta de dos hojas
que se abre de golpe sobre el enorme jazminero

yo quería besarte
planeaba el camino mejor hasta tus labios
pero había comprendido que ya era imposible
cuando te vi de pronto muy cerca de mí
apoyados los hombros contra la pared
entonces dije no sé qué frase
y antes de terminarla ya estaba sobre tu boca
tú permaneciste quieta
sólo tus dientes resistían en semicírculo
pero mientras mi beso premioso se cumplía
tus ojos lloraban grandes lágrimas silenciosas
que invadían lentamente tus pómulos tus mejillas
iluminaban tu cara con cambiantes reflejos plateados
y se acercaban serpenteando a la linde de nuestros labios

el sueño continuaba después
con alternativas sin importancia.



En: “Poesía erótica argentina”, selección y prólogo de Daniel Muxica, Manantial, 2002.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919  – París, 1985).

sábado, 22 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Vos y la luna

LA LETRA


qué querrá decir delante mío qué me querrá decir
su cuerpo largo lineal cursivo
su cabeza su cara

a mí me parece una letra
tiene por diéresis los ojos
yo los miro y te miro
ah si pudiera descifrarte

es un alfabeto tan breve
sólo tiene dos letras
la primera y la última
vos y la luna


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
.

jueves, 20 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Yo no puedo querer tantas cosas

CONTRA LAS COSAS


dios para qué me das tantas cosas
tengo el cuerpo brotado de cosas
qué confianza se toman con mis manos
yo no puedo vivir así trincado por las cosas
víctima de sus menguadas conspiraciones
cosas que se desarman
que no se abren que no quedan abiertas
cosas que no entran que se salen
cosas cayéndose golpeándome
estallando en mis manos volándose
perdiéndose reapareciendo o no
cada vez más pedantes más dentadas
exhibiendo groseramente su guía de espacio
adictas a su inercia
entregadas a su gravedad
ansiosas por volver al caos

yo no puedo querer tantas cosas
apemas ofrecerles una atención salteada
oh dios hubieras hecho de mí una lapa
entonces me acariciarían tus olas alternas
y yo conocería una sola cosa
la roca


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
.

miércoles, 19 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Con este gestezuelo de tolerante repugnancia

CONTRA EL MAR


no se me da la gana inclinar la cerviz ante el mar
fanfarrón siempre amanerando a la playa
así es marcito
frente a tu ampulosa generación de espuma trazo una raya de plomo
te vuelvo la espalda y me voy con la cabeza inflada de vapor sucio
insisto en seguir caminando sobre la tierra
con este gestezuelo de tolerante repugnancia


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
.

martes, 18 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Tranquilo, tordillo


CONTRA LA NOCHE


la noche viene a mí y a mí qué
a mí no me arreglan con oscuridad
ser invisible es débil parodia de no existir
la noche es una forma embozada del día
en todo caso su mera ausencia
dormirla es un despreciable oportunismo
vivirla una imitación de las estrellas
así que ya lo sabés crepúsculo
basta de mímica transicional
de ademanes resbaladizos de colusiones luminosas
tranquilo, tordillo


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).

miércoles, 12 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Ah pero que no cuente conmigo


CONTRA EL DÍA


otra vez los gallos con ese escándalo
otra vez el día queriendo empezar
segregando su luz insidiosa
ah pero que no cuente conmigo
soy ajeno al impulso maniático del tiempo
si quiere ser pirámide yo no seré su base
yo pertenezco a la noche anterior
aquí me quedo resistente horizontal
topando cojines
masticando plumas
mimado por la sombra



En Sentimientos completos, Ediciones de la Flor, 1981
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)

martes, 11 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Tu sexo empieza en cualquier punto de tu cuerpo


EL SUEÑO Y EL DESEO


el sueño y el deseo desarrollan en mí
una y otra secuencia de su combate inmortal
son jefes absolutos
en una lucha sin matices
cada vez definida de un tajo

ya me tiene el deseo desprovisto de ser
puro movimiento iniciándose
entonces en algún lugar del tiempo
un contingente de sueño me abate

ya el sueño me deshace
me reemplaza por noche
pero el deseo irrumpe en cualquier instante de mi alma
pero tu sexo empieza en cualquier punto de tu cuerpo





En Sentimientos completos, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).

lunes, 10 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Qué triste no tener

POEMA SOÑADO


iba yo despertando
¿estabas a mi lado?

si solo era un sueño
qué triste despertar
y no encontrarte

si estabas realmente
qué triste no tener
un sueño tan dichoso

en la duda me arrepentí

a V.



En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).

jueves, 16 de junio de 2011

César Fernández Moreno – Señora buenos días


LA ANUNCIACIÓN


señora buenos días
vengo de parte de dios

sírvase estas flores
gracias no tengo sed

era para decirle
que va a tener un hijo

ya lo sé no importa
igual será madre

hasta pronto señora
cuíedese señora


De “Sentimientos”, 1961. En “La poesía del cincuenta. E. Bayley, R. G. Aguirre, C. Fernández Moreno y otros”. Selección, prólogo y notas por Daniel Freidemberg. Centro Editor de América Latina, 1981.

César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).

sábado, 30 de enero de 2010

César Fernández Moreno – ¡Zas! y algunos otros “Ambages”


BIBLIOTECOLOGÍA

basta que los libros no estén cabeza abajo

nunca prestes un libro y menos a su autor


EL INFIERNO

el egoísmo da ventajas inmediatas
pero a la larga se vuelve contra el egoísta

el insomne se arroja sobre la noche
y atrapa el alba

el insomnio es un motor que se abastece de noche líquida


EL MAESTRO

repugna escuchar de otros labios
las sandeces que salieron de los míos


EL MATRIMONIO

dos personas del sexo opuesto
subiendo y bajando alternadamente
la tabla del inodoro


ARTE POÉTICA ACTUALIZADA

la función de las artes en el siglo XX
es no joder

las palabras deben ordenarse con la Olivetti
los párrafos con las tijeras
los capítulos con la fotocopiadora

tus tijeras no hallarán resistencia
en la carne fofa de la mala poesía

ya no escribo
manipulo scotch xerox cassettes
y de noche me dejo contar un cuentito por el cine


¡ZAS!

basta que a uno le sobre tiempo y ¡zas!
todos los semáforos se ponen verdes

ya empezaban a conocerme en la tierra como escritor
y ¡zas! me colonizan la luna

ya estaba por ser inmortal
cuando ¡zas! me resfrié

***

sólo escribiré cuando sea
realmente necesario
escribí
y eso fue lo último que escribí

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En: “Ambagues completos”, Ediciones de la Flor, 1992
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César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
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Ilustración: “El vestido de la noche”, René Magritte (1898-1967)
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sábado, 11 de julio de 2009

César Fernández Moreno: Las palabras


LAS PALABRAS


tienen cuerpo las palabras tocan y son tocadas
son caramelos se las puede lamer chupar mamar
hierven como peces en un estanque tropical
tienen tantas formas como las valvas según las rocas a que se adhieran
pero importa mucho más lo que contiene su nacarado seno
la vida deliciosa frágil del ser que las habita
son transparentes para que resplandezca su contenido
son crisálidas clavos ardiendo
granadas que revientan en la mano si no se arrojan a tiempo
sólo viven para morir
son pilotos suicidas
perecen al tocar su objetivo

la poesía es uno de esos objetivos
uno de los nombres del hombre
su respuesta al canto del gallo
toda expresión equívoca que aclara las cosas
la parte en blanco de los formularios
el himno de libertad de un libre o de un esclavo
un balbuceo muy bien impostado
un abuso del lenguaje
cualquier cosa natural para decir después de hacer el amor
un lenguaje todo el tiempo tan intenso como una despedida
el halo que circunda ese lenguaje
cuando se llega al borde sólo hay un modo de hablar
la metáfora decir que una cosa es otra
en el límite todas las cosas son otras
todo es todo la verdad radica en soplos
la poesía la dice no hay otra ciencia exacta
la dice en cierto modo en cierto estilo con ciertas palabras
confunde esas palabras las calienta para impedir que la vida se entumezca en ellas
hace convergir la vida en las palabras
bosques vecinos uniendo sus incendios
el poeta nace se hace se deshace
se rehace renace
es el inspector más general
un contemplativo sin contemplaciones
todas las cosas le interesan por igual pero a algunas les presta demasiada atención
a otras demasiado poca
es un científico cuya mente funciona sin datos
es un deslenguado
es una cruza de perro y dactilógrafo
para ser poeta basta con saber oler y escribir
su conducta nunca es absurda
nunca sabe en qué recodo encontrará las palabras
siempre está naufragando en la libertad
atravesando de piedra en palabra el río del tiempo
todo el tiempo siente cómo pasa el tiempo
cambia gente por soledad a través de angustia
las estrellas volatilizan a esa gente
pero ese hombre tiene que contarle cómo son esas estrellas
está prisionero en una fortaleza no puede comunicarse sino parabólicamente
por medio de obuses palomas mensajeras silbatos supersónicos
es decir palabras
montado en ellas vuelve de su soledad a la gente
ustedes qué harían si vieran descender un plato volador
correrían a contárselo a todos
cualquier cosa que ve el poeta le parece un plato volador
todas lo son
ustedes escuchen o no pero él debe hablar
no le importa que a ustedes no les importe

mentiras le importa mucho y a ustedes también debería importarles
no piensen en él como poeta sino como hombre
de un tajo él se da cuenta cómo es alguna cosa
relaciones estrechísimas entre cosas al parecer remotísimas
él pone poética la realidad
la pone como es
o tal vez al contrario la realidad es la que se pone poética
las cosas se enternecen se desequilibran trascienden peligrosamente sus límites
otra vez un bosque pero de otoño con todos sus árboles vibrantes de balsámicas hojas
un movimiento se inicia alrededor del poeta lo arrastra a girar
para no caer debe aferrarse a las palabras
para flotar en ese vacío hace falta una balsa o un puente colgante de palabras
o escala de seda o palabras por donde tal vez subir
la situación exige no perecer asumir una forma estable
no tiene otra salida que las palabras así como el atardecer no tiene otra que las campanas
el poeta está obligado a descubrir y pronunciar esas palabras
una fisura se oscurece en la pulimentada superficie del mundo
donde él introduce la arista más delgada de su cuña verbal
a medida que los hechos pasan a palabras se va apaciguando el vórtice de realidad
enardeciéndose el de palabras
hasta que el poeta entrega su confesión por escrito

la poesía es el arte de no escribir*
dígalo con palabras como si no lo dijera con palabras
cualquier cosa puede concentrarse en una palabra o extenderse en mil
hay que encontrar la cantidad exacta que resulte poética
cada palabra tiene mil sentidos
dos juntas multiplican un millón
con el correr del tiempo las precisiones se van desgastando como templos abandonados en la selva
el poeta quiso fabricar una llave pero le salió una ganzúa
ya no sabe qué puertas abrirá pero las abrirá
admiremos al noble ladrón que sólo roba puertas cerradas
ha aceptado ser un sicario pero de la poesía
ha decidido gastar su tiempo en eso
está dispuesto a consumir un año en una e
a escribir con su sangre letreros luminosos
a escribir con bordes de monedas con lapiceras explosivas
con guantes con la zurda
aunque los dedos se le agarroten o se le derritan
a la madrugada levantándose o acostándose
con el deseo con el hartazgo
él estaba escribiendo
se quedó ciego y siguió escribiendo

el poema es el arma perfecta
complejo aceitado compacto
todo poeta vive como un pistolero
con el corazón en la boca
las palabras le ordenan el mundo pero le desordenan la vida
él no compra un espejo para adornar el dormitorio de su amante
compra la palabra espejo para adornar el verso donde su amante lo abandona
y se queda solo frente a ese espejo
las balas rebotan en la blindada imagen
el arma funciona contra su portador pero él no quiere soltarla
se agarra del mundo por donde puede
su hacer es lo único que puede oponer al tiempo

el tiempo procura absorberme
integrarme a sí desintegrarme a mí
imposible evitar la lucha entre él y yo
yo lo voy a llenar de mí mismo de cosas en que me transformo
escribir como amar son órganos por donde me vuelco
me lanzo a ser en el tiempo bajo una forma nueva
hasta que me vacíe del todo ya lo sé
pero el tiempo no puede quedar así
hay que ponerlo overo de palabras


* Esta definición sólo es válida para poetas.

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En: “Argentino hasta la muerte” (primera edición 1963, corregida en ediciones sucesivas), CEAL, 1982.
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César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).
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