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sábado, 14 de enero de 2017

Ernesto Cardenal, Y todos los demás planetas habitados oyeron cantar a la Tierra


APOCALIPSIS

     Y HE AQUÍ
     que vi un ángel
                           (todas sus células eran ojos electrónicos)
y oí una voz supersónica
que me dijo: Abre tu máquina de escribir y escribe
                       y vi como un proyectil plateado que volaba
                 y de Europa a América llegó en 20 minutos
y el nombre del proyectil era Bomba H
                                        (y el infierno lo acompañaba)
                       y vi como un platillo volador que caía del cielo
Y los sismógrafos registraron como un gran terremoto
y cayeron sobre la tierra todos los planetas artificiales
                 y el presidente del Consejo Nacional de Radiación
                 el Director de la Comisión de Energía Atómica
                 el Secretario de Defensa
                               todos estaban metidos en sus cuevas
y el primer ángel tocó la sirena de alarma
                  y llovió del cielo Estronsium 90
                                           Cesium 137
                                           Carbón 14
y el segundo ángel tocó la sirena
y se rompieron todos los tímpanos de los oídos en un área de 300 millas
por el ruido de la explosión
y se quemaron todas las retinas que vieron la luz de la explosión
en un área de 300 millas
                  y el calor del centro era semejante al del sol
y el acero el hierro el vidrio el concreto se evaporaron
                                y cayeron convertidos en lluvia radioactiva
y se desató un viento huracanado con la fuerza del Huracán Flora
y 3 millones de automóviles y camiones volaron por los aires
y se estrellaron contra los edificios explotando como cocteles Molotov
y el tercer ángel tocó la sirena de alarma
y vi sobre Nueva York un hongo
                                               y sobre Moscú un hongo
              y sobre Londres un hongo
                                                  y sobre Peking un hongo
(y la suerte de Hiroshima fue envidiada)
Y todas las tiendas y todos los museos y las bibliotecas
y todas las bellezas de la tierra
                                                       se evaporaron
y pasaron a tomar parte de la nube de partículas radioactivas
que flotaba sobre el planeta envenenándolo
           y la lluvia radioactiva a unos daba leucemia
                                                     y a otros cáncer en el pulmón
                    y cáncer en los huesos
                                                         y cáncer en los ovarios
y los niños nacían con cataratas en los ojos
y quedaron dañados los genes por 22 generaciones
                                      
Y ésa fue llamada la Guerra de 45 Minutos
     7 ángeles
llevaban unas copas de humo en las manos
                              (y era un humo en forma de hongo)
y vi primero levantada sobre Hiroshima la gran copa
                            (como una copa de crema o ice-cream envenenado)
                   y sobrevino una úlcera maligna
y el segundo derramó su copa sobre el mar
          y todo el mar quedó radioactivo
                                               y todos los peces murieron
y el tercero derramó una copa Neutrón
y fuele dado abrasar a los hombres con un fuego como el del sol
y el cuarto derramó su copa que era de Cobalto
y fuele dado a Babilonia beber el cáliz del vino de la cólera
y gritó la voz: Dadle el doble de megatones que ella dio!
Y el ángel que tenía el botón de esa bomba
                                                                  apretó el botón
Y me dijeron:  Eso que aún no has visto la Bomba de Tifu
                                      y la de Fiebre Q
Seguía yo mirando en la visión nocturna
y vi en mi visión como en una televisión
que salía de las masas
                                      una Máquina
                        terrible y espantable sobremanera
y era semejante a un oso o a un águila o un león con alas de avión y
muchas hélices y estaba toda llena de antenas y sus ojos eran radares
y su cerebro era un computador que calculaba el número de la Bestia
y rugía por medio de muchos micrófonos
                                                  y daba órdenes a los hombres
y todos los hombres temían a la Máquina
Asimismo vi en la visión los aviones
eran aviones más veloces que el sonido con bombas de 50 megatones
y ningún piloto los dirigía y sólo la Máquina los controlaba
y volaron en dirección a todas las ciudades de la tierra
y todos ellos hicieron blanco
Y dijo el ángel: ¿Reconoces donde estuvo Columbus Circle?
                 ¿Y dónde estuvo el edificio de las Naciones Unidas?
Y donde estuvo Columbus Circle
                 yo sólo vi un hoyo en que cabía un edificio de 50 pisos
y donde estuvo el edificio de las Naciones Unidas
yo sólo vi un acantilado gris cubierto de musgo y cagadas de patos
y más allá las rocas rodeadas de espuma y las gaviotas gritando
Y en el cielo vi una gran luz
                 como la explosión de un millón de megatones
y oí una voz que me dijo: Prende ese radio
y prendí el radio y oí: CAYÓ BABILONIA
                                        CAYÓ LA GRAN BABILONIA
y todos los radios del mundo daban la misma noticia
Y el ángel me dio un cheque del Nacional City Bank
y me dijo: Cambia este cheque
y en ningún banco lo pude cambiar porque todos los bancos habían quebrado
Los rascacielos eran como si nunca hubieran existido
Se iniciaron a la vez un millón de incendios y no había un bombero
y no había un teléfono para llamar una ambulancia y no había ambulancias
y para los heridos de una sola ciudad no había en todo el mundo suficiente plasma
Y oí otra voz del cielo que decía:
                                                  Sal de ella pueblo mío
para que no te contamine la Radioactividad
                              y para que no te alcancen los Microbios
                         la Bomba de Ántrax
                                                          la Bomba de Cólera
                                  la Bomba de Difteria
                                                        la Bomba de Tularemia
Mirarán en la televisión el gran desastre
                              porque a Babilonia ya le cayó la Bomba
y dirán:  Ay Ay Ay Ay la Ciudad Amada
los pilotos desde sus aviones la mirarán y temerán acercarse
los trasatlánticos quedarán anclados a distancia
temerosos de que caiga sobre ellos la lepra atómica
Y en todas las ondas sonoras se oía una voz que decía:
                      ALELUYA
Y el ángel me llevó al desierto
                       y el desierto estaba florecido de laboratorios
y allí el Demonio hacía sus pruebas atómicas
y vi a la Gran Prostituta sentada sobre la Bestia
(la Bestia era una Bestia tecnológica toda cubierta de Slogans)
y la Prostituta empuñaba toda clase de cheques y de bonos y de acciones
y de documentos comerciales
y estaba borracha y cantaba con su voz de puta como en un night-club
y en la mano izquierda tenía una copa de sangre
y se emborrachaba con la sangre de todos los que ella había purgado
y de todos los torturados y los condenados en Consejo de Guerra
y todos los enviados al paredón
y todos los opositores de la tierra
                                     y todos los mártires de Jesús
y reía con sus dientes de oro
                                y el lipstick de sus labios era sangre
y el ángel me dijo: Esas cabezas que le ves a la Bestia son dictadores
y sus cuernos son líderes revolucionarios que aún no son dictadores
pero lo serán después
y lucharán contra el Cordero
                                y el Cordero los vencerá
Me dijo: las Naciones del mundo están divididas en 2 bloques
                                                                      
Gog y Magog
pero los 2 bloques son en realidad un solo bloque
(que está contra el Cordero)
                                 y caerá fuego del cielo y los devorará
Y vi en la biología de la Tierra una nueva Evolución
Era como si hubiera surgido en el espacio un Planeta Nuevo
La muerte y el infierno fueron arrojados en el mar de fuego nuclear
las masas ya no existían más
y vi una especie nueva que había producido la Evolución
la especie no estaba compuesta de individuos
sino que era un solo organismo
                                   compuesto de hombres en vez de células
y todos los biólogos estaban asombrados
Pero los hombres eran libres y esa unión de hombres era una Persona
                                                  
y no una Máquina
y los sociólogos estaban pasmados
Y los hombres que no formaron parte de esta especie
                                                          quedaron hechos fósiles
y el Organismo recubría toda la redondez del planeta
y era redondo como una célula (pero sus dimensiones eran planetarias)
y la Célula estaba engalanada como una Esposa esperando al Esposo
y la Tierra estaba de fiesta
      (como cuando celebró la primera célula su Fiesta de Bodas)
y había un Cántico Nuevo
y todos los demás planetas habitados oyeron cantar a la Tierra
                             y era un canto de amor




En: revista El Corno Emplumado (The Plumed Horn), número 13, enero de 1965. Editores: Margaret Randall y Sergio Mondragón.
Ernesto Cardenal Martínez (Granada, Nicaragua, 20 de enero de 1925). Foto: Jmp

lunes, 15 de agosto de 2016

Ezra Pound, La hora de despertarnos juntos


LA BUHARDILLA

Vamos, compadezcamos a los que están mejor que nosotros,
Vamos, amigo, recordemos que los ricos tienen camareros y no amigos
Y nosotros tenemos amigos y no camareros.
Vamos, compadezcamos a los casados y a los no casados.

La aurora entra con pasitos menudos como una dorada Pavlova,
Y yo estoy junto a mi deseo.
Y la vida no tiene nada mejor
Que esta hora de diáfana frescura, la hora de despertarnos juntos.


LOS TEMPERAMENTOS

Nueve adulterios, 12 liasones, 64 fornicaciones y algo así como un rapto,
Pesan en la conciencia de nuestro fino amigo Florialis,
Hombre tan suave y reservado en sus maneras
Que pasa por anémico y asexuado.
Bastides, al contrario, que sólo habla y escribe de cópulas
Ha sido padre de gemelos,
Pero pagando por su hazaña un alto precio:
Ha tenido que ser cuatro veces cornudo.


CLARA

De dieciséis ya era una celebridad en potencia
Con cierta repugnancia por las caricias.
Actualmente me escribe desde un convento;
Vive una vida oscura y perturbada,
Y ninguna salida se presenta.
No echa de menos a sus hijos
Ni desea más hijos.
Su ambición es vaga, indefinida,
No quisiera quedarse, ni salir.


LA TINA

Como una tina de baño de porcelana
Cuando el agua caliente se le acaba o entibia,
Así el lento enfriamiento de nuestro amor caballeresco
Oh mi muy alabada y no-enteramente-satisfactoria-señora.


EL ORDEN SOCIAL

Este funcionario de gobierno
Cuya esposa le lleva no pocos años,
Tiene unos modos tan acariciadores
Cuando le da la mano a las muchachas.


EL ENCUENTRO

Mientras hablaban ellos de la Nueva Moral
Los ojos de ella me exploraban.
Y cuando me levanté para marcharme
Sus dedos eran como la fibra
De una servilleta japonesa de papel.


Versiones de Ernesto Cardenal (Nicaragua, 1995) y José Coronel Urtecho (Nicaragua, 1906 – Costa Rica, 1994).
En revista “El corno emplumado”, número 24, octubre de 1967, México. Editores: Sergio Mondragón y Margaret Randall.
Ezra Pound (EE.UU, 30 de octubre de 1885 – Italia, 1 de noviembre de 1972). 

miércoles, 20 de julio de 2016

Margaret Randall, La máquina de escribir


EL ANIVERSARIO

hoy cumplimos tres días de no hablarnos
y es como los otros
                             ni mejor ni peor
ésa es la escalera donde el horror se trepa
nada cambia, una maldición,
la estatua con los brazos cruzados,
una actitud, un lugar
donde nada se rompe.
donde nada es digno de romperse
odio tus tretas, tu inocencia
la mano que te metes en el bolsillo,
                                                     ¡sácala!
cuando te muevas frente a una pantalla
odio la distancia que hay entre la pantalla
y tú,
vete,
vete a cortar la hojarasca del jardín,
métete las manos en los bolsillos,
que al cumplirse diez años de esto
retemblarán las rótulas
y estallarán las flautas


EL ESTABLO

hablan del alma
sin cesar
y para apoyar sus palabras

la describen
yo pintaría
la cara de un niño sobre la pared de un establo
me pasaría ante ella
mirándola cobrar vida
poco a poco

o no.
camino siempre con las manos delante de mí
ligeramente extendidas
delante de mí
sin embargo a veces me siento aplastada
bajo el sonido de la lluvia
mojada hasta el hueso


TARDE CALUROSA

escribo a máquina y me vuelvo
para verte acostado
y roncando ruidosamente las manos
en las orejas y asido
a una semana detrás de tí
el recorrido
de tantas calles ha marcado tus pies
cubiertos con zapatos calientes,
sobre la cama

los niños corretean
suben y bajan
gastan la tarde en sus juegos
hace calor hace calor y me separo
de la máquina de escribir
jalo las oscuras cortinas
desabotono tu camisa
te quito los zapatos
                                       te desvisto
me tocas
           nos acariciamos
todo se hace fresco, de pronto
y yo vuelvo a la máquina de escribir
a esto


En: revista bilingüe de poesía El Corno Emplumado / The Plumed Horn, número 24, octubre de 1967. Editores: Sergio Mondragón y Margaret Randall. Una revista de la ciudad de México. Traducción de los poemas: Otto Raúl González.

Margaret Randall (New York, 6 de diciembre de 1936).