miércoles, 1 de febrero de 2023

LASSE SÖDERBERG Después de todo lo que he leído



LLULL 

A Cristóbal Serra

          Después de todo lo que he leído están cansados mis ojos, como dos caballos cansados que bajan al agua para beber. Y fijate que el agua aún fluye. 

          Después de todo lo que he escrito está cansada mi mano, es como un perro sabueso que cierra los ojos. Pero fijate, aún husmea a Dios. 

          Después de todo lo que he predicado está cansado el pensamiento. El pensamiento quiere sosegarse bajo el árbol de las preguntas, pero fijate, de repente florece el árbol. 

          Después de todo lo que he leído y escrito y predicado sin embargo yo no he leído, escrito o predicado suficientemente. Es como si las palabras nunca hubieran sido vertidas en alguno de los dos alfabetos sagrados, el que me siguió desde mi feliz niñez y el que aprendí del esclavo sarraceno. 

          Mi obra es una: palabra y hecho. El ermitaño se encuentra más cerca de la vida que de la cátedra. Cada esquina que busco se convierte en un lugar sagrado. 

          Yo mismo me llamo loco cuando estoy en la plaza de un país extranjero y grito. Pero cada piedra y cada insulto que me lanzan me dan la razón. 

          Los insultos de los creyentes no son menos fuertes que las piedras de los infieles. 

          Pero son las piedras que ellos me lanzan las que me ponen a sangrar. Aterrorizado y lleno de alegría veo la sangre colorear mi ya rojo escarlata atuendo. 

          Ahora soy un hombre viejo y tengo miedo de la anhelada muerte. 


LA CASA ARRIBA DE LA PENDIENTE
 
          No era la lámpara del estudioso que ardía en la casa arriba de la pendiente, eran mis sentidos encendidos. 

          Objetos sencillos me llamaban la atención, como si rogaran a mis instintos terrenales, sábanas fragantes, vasijas de barro transpirando en la sombra, canastos trenzados de la misma ingeniosa manera, como pensaba y pienso, que las palabras se pueden entrelazar.

          Es como si aquellos objetos se hubiesen quedado de otro tiempo cuya densidad me envolvía, me daban la impresión de ser mi propio doble.

*

          Tomé como un honor tener sandalias rotas, como si hubiera llegado caminando desde muy lejos. ¿No estaba hecho el polvo de los caminos para reflejarse en él?

          Pero me hacía falta el Bastón de caminante puesto que no pude encontrar uno lo suficientemente nudoso.

*

          El silencio también reinaba aquí. Soltaba un fuerte olor agradable, como algunas plantas cuando uno las toca. Pensándolo bien tal vez era el silencio aromático y sólo eso que de vez en cuando me ofuscaba.

          Poema: roces livianos de mariposa.

          Había signos tan secretos que su contenido parecía permanecer irremediablemente oscuro. 

          ¿Habían caído las granadillas, que de manera desafiante se abrían en el suelo afuera de la casa, desde el árbol del placer? 

          ¿Tenían las vasijas forma de cráneos o caderas de mujer? ¿Aún tenía el café de la mañana sabor a oscuridad?

          ¿Se parecía el pan a los huesos o los huesos al pan? 

          ¡Todos esos signos secretos!

          No estaba solo: en el jardín del frente estaba un hombre confundido con las manos llenas de colores y miraba por encima de  los techos de las casas como hermano del Arco iris.

          Los muertos descansaban no muy lejos de la casa, blancuzcos partidos en la pendiente como tripulantes de la eternidad.

*

          Yo era un tardío, un fugitivo de la joven literatura, en todo poco emprendedor menos en la misma fuga. Mis palabras querían tener alas pero no raíces.

          Había extraviado las seis primeras y las cinco últimas letras de mi nombre, quedaba lo inevitable.

          Pertenecí a una raza anémica que no sólo había venerado la belleza sino que en la práctica la había adquirido. En cambio tenía las manos llenas de quehaceres que ni siquiera había empezado. Escribí con la tinta transparente del mar.

          Había extraviado la primera letra y las últimas once de mi nombre, quedaba lo esencial.


EL POZO
  
          El que quiere recordar y está lleno de oscuridades tiene que estar al borde de sí mismo como al lado de un pozo, 
 
          tiene que estar recostado contra el pozo con una piedra en la mano y preguntarse qué oculta el pozo, cuán profundo es, cuan largo penetra la luz,
 
          y tiene, para calcular la profundidad y oscuridad, que tirar la piedra y verla caer despacio, como reflexión, como colgada en la oquedad hasta que esté fuera del alcance de la vista 

          y quedarse de pie y esperar al borde del abismo, inclinado hacia adelante, hasta que la piedra encuentre la aún más indistinguible superficie del agua
 
          y aquel que quiere recordar ve la profundidad centellear de repente, atrayendo la luz, volverse animada como cuando un párpado se abre y es reconocida por un ojo más abajo. 



No recuerdo cómo conocí a Lasse Söderberg. Fue en un Festival de Poesía, ¿dónde? Caracol de Europa me lo regaló él. Aunque ya empiezo a dudarlo. Dentro del libro hay un par de tickets de un viaje a Rosario, ¿leyó en Rosario, estuvo en Rosario? ¿Un 10 de abril de 2004? Hay un pequeño volante de La Casa, un teatro resto bar en Mendoza al 850 (¿en qué ciudad?), para un domingo 14 de abril a las 21 horas. “Poética de lo efímero”, dice. Cada vez recuerdo menos, olvido las cosas al momento de producirse. Sé que tengo que “disfrutar” los días buenos. Disfrutar el día. Carpe Diem. 
En Caracol de Europa, Simon Editor, Colombia, 2003 / Traducción de los colombianos Giovanni Rojas y Víctor Rojas / Selección de poemas y fotos: jmp / 
Lasse Söderberg (Estocolmo, Suecia, 4 de septiembre de 1931) / Poeta, editor, traductor / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

martes, 31 de enero de 2023

TERESA MELO Mi mar vacío

City Bell, 30 de enero de 2023



BARQUITOS DE PAPEL 

Yo no quería ser reina 
yo no quería la sensación de hartura. 
En el ojo que mira la mascarada 
yo me quise quedar detrás de la retina . 
No quería mirar escenarios de atrezzo 
no quería mirar los lugares comunes.

Barquitos de papel puestos en fila 
me conjugan el verbo voy/ me vas/ te van/ se. 
Yo no quería ver cómo se iban 
casa quien a su modo y a su aire. 

Partía Albis Torres San Lízaro arriba 
en un barquito frágil vestido de domingo: 
arrastraba mi caja terrenal, 
ya no hay conversaciones/ 
ya no hay carteles donde Lauren Bacall 
entorna los ojos en el humo/ 
no hay agua lamiendo los contornos del mapa personal

Con música marcial se despedía el abrazo persona. 
No escribo. No describo. 
El amor rellena estas palabras con una tinta espesa.

Se iban en barco casi desvanecido 
los que me dejaron la mano del adiós a medio levantar, 
no quería ver cómo partía n una vez otra vez 
ángel, salvador, karim, ignacio. 
También me llamaron libertad 
y eran belkys, raquel, con rostro ciego 
enseñando su modo: 
cristal de agua/ pedrada líquida 
y sonreír.

Seguramente encontraron “días espléndidos para morir” 
acaso un día de no querer ser reina 
de no estar sobre el mapa como un buda feliz.

Barquitos de papel puestos en fila. 
También tendremos hambre de querer. 

Yo no quería ser reina. 
Ahora soy esta pieza cualquiera 
diciendo adiós ante mi mar vacío.


     Escribe Margaret Randall: “Con una profunda tristeza me enteré esta mañana de la muerte de Teresa Melo, poeta cubana de gran profundidad y poder cuyo hermoso libro LAS ALTAS HORAS / LAS TARDÍAS HORAS tuve el privilegio de traducir. Fue publicado en una edición bilingüe el año pasado por Katakana en Miami. Teresa nació en 1961, escribió para varias revistas de cultura cubana y trabajó en la radio además de su vida como poeta. Muchas de nuestras voces de clarión se han ido recientemente. La extrañaremos.”

     En revista Ateneo / Tres poetas cubanos de los 90 (Teresa Melo, Óscar Rojas Olsina, León estrada) / Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, ULPGC / 
Teresa Melo (Santiago de Cuba, Cuba, 11 de octubre de 1961 - 30 de enero de 2023) / Poeta, narradora, editora / Imagen: jmp / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

jueves, 26 de enero de 2023

JORGE ALEMÁN Iguanas




IGUANAS

II

          Visión de la Diosa Iguana. Enviciando el canto en que me empeño como un sagaz impostor de las mareas. Ah mares celestes… He visto en ellos ángeles voraces pidiendo por mis brazos para calmar a las sirenas. Y en el viento hecho lenguas. Remolino de reptiles meciendo mi alma. Oh iluminado. 
No me hablen de altisonantes caballeros de venas débiles y pálidas olfateando los perfumes sombríos en la falda de la Marquesa. Ah violines grotescos. Nunca besaré los mármoles del éxito mundano. Y no me nombren al amor batido con sólo dulzuras del verbo. Porque yo nunca he comido de ese pan. Amo a los héroes de lo oscuro y me condecoro como príncipe del fango. Y a estas sagradas, hembras aventuradas de mi zona, pequeñas y altas, delgadas y rosadas. Y a este humo violeta lamiendo mis pulmones, no para adormecerme, sino para gritar mi estruendo en alcobas y montañas. Para solear la altivez y lo profundo del nacimiento. 
Del nacimiento en flores de Demencia. 


III

          Iguanas del crepúsculo, de la bestia de oro soñándose sobre el lago, de las locas travesías en el amor. Más poseerte es una alianza con el Dios que habita en tu médula. 
Y es éste mi deseo, rojo y atormentado, como un archipiélago del pecado donde renacen calores olvidados. Como trompetas que fulgen un majestuoso desacato. 
Y es éste mi deseo. De leches retenidas en el fruto. De islas arrasadas. 
Será mi santa aquella que se prosterne frente a mi ardor. 
Ah violenta hembra de Sinfonía. 


IV 

          Soy el que repite la pasión en todo el sinsentido. Lo almendrado, lo fascinado de nuestros roces alertó a dioses y a tontos. Preguntaron por salmos de la carne y tendones del placer. Y tan solo dije que yo era esclavo en mis dominios. 
Ah Iguana de las Marías. Bestia de mi tierra condenada. 
Ya no una sombra para ofrendar al Sol. Ya no la soledad tan contraria al pesado calor de tu cuerpo sobre mis desvaríos. Ya no el recuerdo de un recuerdo. Ahora loca mujer encontrándose con su siervo, este gentil e iracundo pastor de lo indebido. Para distinguir a esta isla de otras islas. A este cuerpo de otros cuerpos. 


DE LAS DISTANCIAS EN EL AMOR

          Tales distancias no existen 
porque puedo escuchar el vértigo de tu jadeo 
                                       en simulacros de zozobra 
aun en noches lejanas donde en las bodegas nos dicen 
“otra es la historia y todo ha sido olvidado” 
aquellos pliegues y mis dilemas de marino 
          envejecido prematuramente 
como esos frutos que hacia las palmeras ensayan 
          su joven caída 
y tus nalgas 
frescas y lamidas con todo el desacato de la leche 
con el desacato de los tambores insinuando los mitos 
          de la selva 
como mi corazón golpeando y azotando tu cuerpo 
          en el descanso
Y toda mi imaginación para sólo decir 
que si un poeta ama a una mujer 
                         jamás es olvidado 
Entre tollas y vapores tu cuerpo mostrando 
con sales sabrosas perfumando un clímax salvaje 
Nosotros 
tan solo dos personajes confundidos en el relato 
Pero tanto el amor y tan majestuoso 
como el que llega a las espléndidas ciudades 
encandilando con sus tatuajes de victoria 
Y esas repeticiones de la sangre y de las palabras 
donde todo parece ya sucedido 
y siempre auspiciando un vigor nuevo para mi piel 
                  que se te hiciera intolerable 
Ah aquellas maneras de penetrarte queriendo 
          alcanzar la verdad 
y trizar las copas y romper las vajillas 
porque todo era una antigua canción 
de bufones solitarios 
de tontas costumbres tocadas en cualquier historia 
porque todo era grande pero bastaba una guitarra 
          para contarlo 
Entre nosotros todos los vinos y sus vidas 
pero acaso también la muerte en dársenas lejanas 
y todos los candores retratados en el momento 
          de su corrupción 
en el momento en que los labios besan para mostrar 
          sus hemorragias 
Aquellas pinturas donde tus selvas fueron ya trazadas 
                             en sus itinerarios más fogosos 
antes que mis manos la indagaran 
Esos pintores que imaginan colores para nuestros actos 
y nuestros sueños de aves perseguidas 
por inviernos de crueldad y morbosos cazadores 
Ah oscuros molinos de nuestro tiempo 
agitando las mareas y nuestros pánicos por la orfandad 
donde un águila fénix soberbia y furiosa 
muere en una plegaria sórdida 
como una niña idiota durmiendo entre los parques 
Entonces arrastrarnos embriagados 
porque es preciso ser sensibles a los árboles las leyes las lluvias 
porque es obligación descubrirle arco iris a la noche 
y fascinarse por los bellos gestos de amor entre los lobos 
para no decidir nuestro destino de precarios extranjeros 


SALMO 

          Dulce me sea la estación del insomnio 
con sus eternos antojos de abandono 
Donde la muerte -senos amarillos al viento- 
olvidaba mi nombre en su manuscrito sobre los bancos de la terminal 
Estación del no regreso para la memoria del viajante 
Calmos sean los mares para mi despertar 
mientras cante su pálida espuma 
el episodio en que se ama el ensueño de la víctima 
Tenga ligeros los pies y el alma sea alada 
para huir de lo que intentan arrebatarme el poema 
donde ya no hay diferencias entre un rostro y un vaso de agua
y galaxias de odio y misterio diseñan al roedor propicio para mis miembros 
Recuerdo los viejos burdeles del otoño 
donde mi estilo era el de los marinos y los desequilibrados 
donde supe que todo hombre es un extranjero 
un extraño en su propio lecho 
un extraño que se abate de canciones imbéciles en los deseos de la extraña 
Sea el que prefiere la pasión antes que el balbuceo de los días tranquilos 
Contenga mi alma el último pecado 
que el Señor no se atrevió a escribir sobre la roca 
y que no haya más dioses que los que encuentro en la taberna 
los que beben nuestro vino 
desean a nuestra mujer 
                 y nos miran a los ojos 


En Iguanas, Ediciones Grupo Cero, Buenos Aires, 1975 (pie de imprenta 8 de enero de 1976) / Tapa e ilustraciones de interior: José Luis Poy / Selección de poemas: José María Pallaoro / 
Jorge Alemán Lavigne (Buenos Aires, 30 de marzo de 1951) / Psicoanalista, escritor, poeta / Fotos y video: jmp / 

José María Pallaoro lee un poema de Jorge Alemán / 



jueves, 19 de enero de 2023

DIANE DI PRIMA Sombras que caen sobre los cruces del camino



CARTA REVOLUCIONARIA # 2 

El valor de una vida individual es un credo que nos enseñaron 
para infundir miedo e inmovilidad, “vives solo una vez” 
una niebla en nuestros ojos, somos 
infinitos como el mar, inseparables, morimos
un millón de veces cada día, hemos nacido 
un millón de veces, cada respiración y muerte: 
levántate, ponte los zapatos, 
empieza, alguno terminará 

Tribu 
un organismo, una sola carne, respirando júbilo mientras 
las estrellas irradian el destino que desciende sobre nosotros, 
vamos, estrecha las manos, haz lo tuyo, miles de hijos 
lo verán cuando tú caigas, crecerás 
mil veces en los vientres de tus hermanas 


CARTA REVOLUCIONARIA # 21 

¿Puedes 
poseer tierra, puedes 
poseer casa, poseer derechos 
sobre el trabajo de otros, (acciones o fábricas 
o dinero prestado a interés)
y qué piensas del 
producto de lo mismo, cosechas, autos
aviones arrojando bombas, puedes 
poseer propiedades para que otros 
te paguen renta? ¿y a quién 
pertenece el agua, a quién 
pertenecerá el aire cuando enrarezca?
los indios americanos dicen que un hombre
no puede poseer más de lo que logre cargar 
sobre su caballo.


CARTA REVOLUCIONARIA # 30

(A aquellos que vendieron el verano revolucionario del 68)

acuérdate de usar un sombrero, si tienes un sombrero 
y mete en él su pelo, si es pelo largo 
o no lo hagas, usa zapatos si está nevando y tienes zapatos 
acuérdate que ellos compraron todos los líderes, sé un líder 
si quieres ser comprado, pero acuérdate de 
contar la verdad, antes de que te compren, cuenta la verdad 
en voz alta, y los chicos te escucharán, no escucharán tu dinero 
cayendo sobre el mostrador de la licorería, día tras día 
no escucharán tus pesadillas de traición y tortura 
no escucharán tu mercedes, escucharán solo la verdad de la que hablaste 
te creerán y te honrarán después de tu muerte, abatido 
por aquella bala de la cia que no puedes eludir precisamente por tomar su dinero 
ellos te creerán y HARÁN AQUELLO QUE TÚ DICES 
NO AQUELLO QUE TÚ HACES 


AVE

oh hermanas perdidas de la luna
cabello en creciente, mar bajo los pies vagan
con velo azul, con hoja verde, con chal andrajoso vagan
por la Avenida A, por la avenida Bleecker vagan
por la calle Rampart, por la calle Fillmore vagan 
con corona de flores, con aliento enjoyado vagan

     huellas
          brillante madre perla
                             detrás de ti
ojos de piedra lunar
     donde la luna crece

con guantes, con sombrero, en harapos, en pieles, en abalorios
bajo la luna menguante, pelo chorreando en la lluvia negra
gimiendo junto a perros extraviados, silbando en los portales
son sombras que caen sobre los cruces del camino, las carreteras

cortando el tránsito vagan
escupiendo vagan
mascullando y gritando vagan
envejecidas y hablándose a sí mismas vagan
con ojos errante vagan
calientes por un amor fugaz vagan
llorando sus muertes

     caminan desnudas
     caminan envueltas en largas vestiduras
     caminan amortajadas
     caminan retrocediendo

        hambrientas
        hambrientas
        hambrientas

las escucho chillando
las escucho cantando
las escucho maldiciendo
las escucho rezando

        se acuestan con el unicornio
        se acuestan con la cobra
        se acuestan con el pasto seco
        se acuestan con el yeti
        chasquean los largos penes de los sátiros con sus lenguas

                están armadas
                conducen carros de guerra
                se alzan como torres
               son pequeñas
               se agazapan en los flancos de las colinas
               fuera de los vientos

preñadas vagan
descalzas vagan
apaleadas por borrachos vagan

               matan en mesas de acero
               nacen en lechos negros
                     el feto que arrancaron se endurece en la nieve
                     se levanta como la luna nueva
                     gimen en sus sueños

escarbando ñames vagan
buscando droga vagan
jugando con pájaros vagan
picando piedras vagan

          camino la larga noche buscándote
          trepo la cresta del mar buscándote
          me acuesto sobre la llanura, golpeo las puertas de piedra
          invocando tus nombres

          eres coral
          eres lapislázuli y turquesa
          tu cerebro se retrae como concha
          danzas sobre las colinas

               giras mujer de ardua sustancia
               bailas en los subterráneos
               te despatarras en los conventillos
               los niños lamen tus pezones

               eres las colinas, forma y color de la meseta
               la carpa, la tienda de cueros, la choza navaja
               los mantos de búfalo, la colcha, el tejido de Afganistán
               eres el caldero y la estrella nocturna
               te levantas sobre el mar, y cabalgas lo oscuro

me muevo en ti, ilumino el fuego nocturno
hundo mi mano en ti y como tu carne
eres mi imagen en el espejo y mi hermana
desapareces como humo sobre las colinas brumosas
me guías a caballo por bosques de sueño
larga madre gitana, apoyo mi cabeza sobre tu espalda

     yo soy tú
     y debo convertirme en tí
     yo he sido tú y debo convertirme en tí
     yo soy siempre tú
     yo debo convertirme en tí

        ay-a
        ay-a ah
        ay-a
        ay-a ah ah
        maya ma maya ma
        om estrella madre ma om
        maya ma ah


Escribe Diana Bellessi (1984): “Cartas revolucionarias…, dedicado a Bob Dylan y a toda una generación adolescente en la década del sesenta, fue ampliamente conocido entre los jóvenes de San Francisco. En un tono sencillo y un tanto discursivo, se niega a participar de un sistema social y una mentalidad gobernante que atenta contra la vida humana y el equilibrio todo de la naturaleza. Se niega, como miles de jóvenes lo hicieron, a participar en guerras genocidas, en la opresión de las minorías etno-culturales o sexuales, en el saqueo o envenenamiento del medio ambiente, en los fenómenos alienantes de la propiedad privada. 
Vinculada con los poetas beatniks –Ginsberg, corso, Ferlinghetti-, di prima explora otras regiones concernientes a la realidad que le toca vivir desde su condición femenina. Bajo la advocación de ésta última elabora el largo poema `Ave´, un canto shamánico donde la mujer, fluyendo en infinitas figuras se despliega y se reintegra…”. 

En Contéstame, baila mi danza / Seis poetas norteamericanas / Selección, traducción y notas de Diana Bellessi (Zavalla, provincia de Santa Fe, 11 de febrero de1946) / Ediciones Último Reino, Buenos Aires, Argentina, 1984 / Foto: jmp / 
Diane di Prima (Brooklyn, Nueva York, EEUU, 6 de agosto de 1934 - San Francisco, California, 25 de octubre de 2020) / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

domingo, 15 de enero de 2023

BLANCA VARELA Un poema como una gran batalla

Blanca Varela x Baldomero Pestana, circa 1960



EL PASEO

Vamos, la luz cambia, 
la luz y el viento nos esperan creciendo.
Es hacia la noche donde vamos,
al frescor de la sombra continua,
a beber de los frutos vivos
que penden de ramas increíbles.

Ahora hay tal certeza
de que un pie sigue al otro
y el sol y la luna hacen el día juntos
y el reposo no es terrible.

No es éste el lazo
ni tú eres hoy la presa pequeña.

De Ese puerto existe, 1949 - 1959


NO ESTAR

No estar. No estar. No estar. 
Un reflejo a la entrada de la cueva,
la carrera en medio del día,
la manada invisible,
la nube de polvo.

Desde el fondo tirar la red.
¿Quién cae? ¿Quién vive?
Esto es la noche. Esto soy yo.
No quiero ver las estrellas,
no quiero ver lo que ha de morir,
ni imaginar tu rostro
ni moverme hacia lo que amo.

Inmóvil tras mi cuerpo soy un río que crece,
que avanza en la noche.

Tiempo, rostro de limo, espejo trizado.
Repite este aire caliente que gira,
hazlo una piedra,
un círculo en el agua que me devora.
Lánzame mil veces de espaldas, despéñame,
lléname de ojos,
devuélveme mis palabras,
mis pensamientos, más violentos que la luz.

Recuerdos donde tú eres yo
Y haces el mismo gesto de amor en la oscuridad.

Voy hacia la ventana,
me asomo al día negro y allí estoy,
al centro de la tiniebla.
Algo roto, sustancia herida,
desgarrón luminoso súbitamente borrado,
calor apartado de los labios, luz ambigua,
noche de fuego y hielo, silencio,
muro de ecos, ser de espaldas.   

De Luz de día, 1963 – 1963


EJERCICIOS

I

Un poema
como una gran batalla
me arroja en esta arena
sin más enemigo que yo

yo
y el gran aire de las palabras

II

miente la nube
la luz miente
los ojos
los engañados de siempre
no se cansan de tanta fábula

III

terco azul
ignorancia de estar en la ajena pupila
como dios en la nada

IV

pienso en alas de fuego en música
pero no
no es eso lo que temo
sino el torvo juicio de la luz


CONVERSACIÓN CON SIMONE WEIL

-los niños, el océano, la vida silvestre, Bach.
-el hombre es un extraño animal.

En la mayor parte del mundo
la mitad de los niños se van a la cama 
     hambrientos.

¿Renuncia el ángel a sus plumas, al iris,
a la gravedad y la gracia?

¿Se acabó para nosotros la esperanza de ser mejores ahora?

La vida es de otros.
Ilusiones y yerros
La palabra fatigada.
Ya ni te atreves a comerte un durazno.

Para algo cerré la puerta,
di la espalda
y entré la rabia y el sueño olvide muchas cosas.

La mitad de los niños se van a la cama hambrientos.

-los niños, el océano, la vida silvestre, Bach.
-el hombre es un extraño animal.

Los sabios en quienes depositamos nuestra confianza
nos traicionan.

-los niños se van a la cama hambrientos
-los viejos se van a la muerte hambrientos.

El verbo no alimenta. Las cifras no sacian.

Me acuerdo ¿Me acuerdo?
Me acuerdo mal, reconozco a tientas. Me equivoco.
Viene una niña de lejos. Doy la espalda.
Me olvido de la razón y el tiempo.

Y todo debe ser mentira
porque no estoy en el sitio de mi alma.
No me quejo de la buena manera.
La poesía me harta.
Cierro la puerta
Orino tristemente sobre el mezquino fuego de la gracia.

-los niños se van a la cama hambrientos.
-los viejos se van a la muerte hambrientos.

El verbo no alimenta.
Las cifras no sacian.

-el hombre es un extraño animal.

De Valses y otras confesiones, 1964 - 1971


JUSTICIA

vino el pájaro 
y devoró al gusano
vino el hombre 
y devoró al pájaro 
vino el gusano 
y devoró al hombre


FLORES PARA EL OÍDO

en todas partes hay flores
          acabo de descubrirlo escuchando
flores para el oído
lentas silenciosas apresuradas
flores
para el oído

caminando por la calle
que un hombre rompe con un taladro
sentí el honor de la primavera
de tantas flores
          abriéndose en el aire
y cerrándose
de tantos ecos
          negros rizados pétalos
arrastrándose
          hasta el borde del mar de tierra
          recién abierto

sé que un día de estos
          acabaré en la boca de alguna flor


MEDIA VOZ

la lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
          acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
          acepto el duelo 
y la fiesta

no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
está el poema 
intacto sol 
ineludible noche 

sin volver la cabeza
merodeo su luz
          su sombra 
animal de palabras
husmeo su esplendor
su huella
          sus restos
todo para decir
que alguna vez estuve 
atenta desarmada
                               sola 
casi en la muerte
casi en el fuego

De Canto Villano, 1972 - 1978


TERNERA ACOSADA POR TÁBANOS

podría describirla 
¿tenía nariz ojos boca oídos? 
¿tenía pies cabeza? 
¿tenía extremidades? 

sólo recuerdo al animal más tierno 
llevando a cuestas 
como otra piel 
aquel halo de sucia luz 

voraces aladas 
sedientas bestezuelas 
infamantes ángeles zumbadores 
la perseguían 

era la tierra ajena y la carne de nadie 

tras la legaña
me deslumbró el milagro mortecino 
la víspera el instinto la mirada 
el sol nonato 

¿era una niña un animal una idea? 

ah señor 
qué horrible dolor en los ojos 
qué agua amarga en la boca 
de aquel intolerable mediodía 
en que más rápida más lenta 
más antigua y oscura que la muerte 
a mi lado 
coronada de moscas 
pasó la vida

De Ejercicios materiales, 1978 - 1993

DOS POEMAS MÁS 

DAMA DE BLANCO 

el poema es mi cuerpo 
esto la poesía 
la carne fatigada el sueño 
el sol atravesando desiertos 

los extremos del alma se tocan 
y te recuerdo dickinson 
precioso suave fantasma 
errando tiempo y distancia 

en la boca del otro habitas 
caes al aire eres el aire 
que golpea 
con invisible sal mi frente 

los extremos del alma se tocan 
se cierran 
se oye girar la tierra 
ese ruido sin luz 
arena ciega golpeándonos 

así será 
ojos que fueron boca que decía
 manos que se abren y se cierran
vacías 

distante en tu ventana 
ves al viento pasar 
te ves pasar el rostro en llamas 
póstuma estrella de verano 
y caes hecha pájaro hecha nieve 
en la fuente en la tierra 
en el olvido 

y vuelves 
con falso nombre de mujer 
con tu ropa de invierno 
con tu blanca ropa de invierno 
enlutado 


STRIP-TEASE 

quítate el sombrero 
si lo tienes 
quítate el pelo 
que te abandona 
quítate la piel 
las tripas los ojos 
y ponte un alma 
si la encuentras

De Falso teclado, 2000


Tres frases de Blanca Varela: 
“A mí siempre me ha interesado la literatura de mujeres, siempre y, además, creo que la base de mi poesía es mucho más poesía feminista o literatura femenina en general de lo que se cree.” 

“Creo que la poesía es social en general, está dirigida al hombre, al otro que puedes ser tú mismo, porque la poesía es diálogo.” 

“Yo creo que el arte es otra dimensión de la vida. Creo que es una forma de vivir, también. El arte no es soñar exactamente, sino vivir en esa especie de lindero que tiene que ver con el sueño y la imaginación.”

En Canto villano, Poesía reunida 1940 - 1994,  Fondo de Cultura Económica, México, segunda edición 1996 / Selección de poemas Nieves Viviani (Concordia, Entre Ríos, 1973); integrante Grupo La Talita Dorada) / 
Blanca Leonor Varela Gonzales (Lima, Perú, 10 de agosto de 1926 - 12 de marzo de 2009) / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

jueves, 5 de enero de 2023

DANIELA CAMOZZI Tres poemas

Stefhany Rojas Wagner (Colombia), Daniela Camozzi y José María Pallaoro / 


te enfrentás

a las historias
que te obligan a contar
y en vez 
de buscar el poema afuera 
de guardarte energía 
para aquel poema 
que está en otro lado 
entre esos panes 
de tierra desmoronada*
en el fondo viscoso 
de lo que no puede decirse 
tercamente pretendés 
unirlo todo 

te enfrentás 
a la resistencia a
la imposibilidad
igual intentás
sos testaruda
querés juntar 
lo fragmentado
pero no podés

al menos 
vas a dejar
una señal ahí
en la historia que te obligan a contar

alguien 
algún día 
va a entender
que en medio de la programación
no pudiste el alto grado
nunca hay modo 
de contentar a la bestia
arriba siempre hay alguien 
que te corrige
pero sí una manchita
una rima que no debíaestarahí
el miedo a la poesía es el miedo** 

una marca 
de que la enfrentaste 
y al menos
le buscaste los ojos

no pudiste lo mucho ni lo poco
pero algo sí, una
disonancia pequeña
una pequeñísima
mota de polvo 
un insistente ruido a fritura
en la púa


* Del poema “Poder” de Adrienne Rich
** Del ensayo La vida de la poesía de Muriel Rukeyser


ahí está ella 

con sus anteojos puntiagudos 
cortando la calle 
digamos Boedo 
justo antes 
de que se haga ancha 
cartón de vino en mano
explicando su teoría 
de la pausa versal 
mientras mantiene 
todas las naranjas 
dando vueltas 
en el aire a la vez* 

los autos paran fastidiados 
querrían un mundo 
de eterna cinta en movimiento 
los conductores no tienen rostro 
son esos guiñapos 
de protección vial 
cabeza de gota invertida 
que impactan adrede 

ella 
los examina 
con sus anteojos de gatúbela
y les lanza que 

los poetas guardan a la poesía una lealtad 
que puede a veces entrar en conflicto 
con las exigencias de la vida doméstica*

no quiere su limosna 
ni su mirada de pena
quiere solo ese cuadrado
donde la avenida Boedo aún es angosta 
el pliegue
donde siempre es malabarista 
y recitar 
sobre el dios que vive en cada naranja

en esa naranja está lo que sentimos
pero no sabemos que lo sentimos 
hasta que se expresa*

en tanto quede 
suspendida en el aire 
cada gajo 
una teoría viva 
un poema fibra 
dando vueltas
en el cielo brilloso 
de pulpa de Boedo

* Del ensayo Esbozo autobiográfico de Denise Levertov


no sé si se terminó

la cara congelada 
el corsé de hierro 

el vestido era beige 
no 
hueso 
no 
era marfil 
bordado
de un blanco 
exactamente sucio 
indiviso

yo no sentía la presión 
o sí 
decílo


el frío era 
la presión 
       el dolor 
          el frío 
            eran 
y el blanco sucio

ya sé 
siempre supe 
lo que hacía

pero no pude detener 
los engranajes de lata
su horror delicado

qué soy yo 
sino una autómata 
pretenciosa 
que se escucha hablar 
en medio de una inmensidad* 
tuve que esperar 
a que ella se cansara 
a que la cuerda 
que yo misma 
me había dado 
se acabase

pero no sé 
si se terminó

la máscara 
el cemento el corsé de marfil

* De los Diarios Completos de Sylvia Plath



Daniela Camozzi y José María Pallaoro / 

Algunos de los poemas leídos por Daniela Camozzi en el Espacio Cultural Movemos, Humahuaca 3461, Abasto / Cierre X Edición del Festival Internacional VaPoesía Argentina / 29 de octubre de 2022 / 
Daniela Camozzi (Haedo, provincia de Buenos Aires, 1969) / Ph Lucrecia Handula /

martes, 27 de diciembre de 2022

MAROSA DI GIORGIO Bajó una mariposa a un lugar oscuro

Taller solo, City Bell

 
***

     Bajó una mariposa a un lugar oscuro; al parecer, de hermosos colores; no se distinguía bien. La niña más chica creyó que era una muñeca rarísima y la pidió; los otros niños dijeron: -Bajo las alas hay un hombre.
     Yo dije: -Sí, su cuerpo parece un hombrecito.
     Pero, ellos aclararon que era un hombre de tamaño natural. Me arrodillé y vi. Era verdad lo que decían los niños. ¿Cómo cabía un hombre de tamaño normal bajo las alitas?
     Llamamos a un vecino. Trajo una pinza. Sacó las alas. Y un hombre alto se irguió y se marchó.
     Y esto que parece casi increíble, luego fue pintado prodigiosamente en una caja. 

***


Conocí a Marosa en Montevideo, viajamos en colectivo, estuvimos en Sorocabana y en El lobizón, charlamos, solo callaba cuando se pintaba los labios, cosa que ocurría siempre, había silencios, sí, el silencio es otra manera de hablar / Me gusta la foto de portada, es de hace algunos años, en días de “iluminación”, muchas horas leyendo, escribía bastante, miraba el jardín y los árboles, ¿extraño esos días?, no están, se fueron, en lo que queda habrá que construir nuevos faroles para esta otra realidad / 


En Los papeles salvajes 1, Adriana Hidalgo editora, Buenos Aites, Argentina, 2000 / De La liebre de marzo, 1981 / 
Marosa di Giorgio (Salto, Uruguay, 17 de junio 1932 - Montevideo, 17 de agosto 2004) / Foto: “Taller solo”, jmp /  
Los autores y textos seleccionados por el coordinador forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.-
#LaTalitaDorada #TallerLiterarioLaPlata #TallerLiterarioCityBell / 

domingo, 25 de diciembre de 2022

EUGENIO MANDRINI Los misterios de la poesía


LOS MISTERIOS DE LA POESÍA 

     El poeta Ezra Kiesinsky, famoso por sus visiones que la realidad prontamente imitaba, hacía meses que no escribía una sola línea, ni una palabra o sílaba o letra. Se estaba allí, de pie frente a la ventana que daba al patio de su vieja casa, esperando una sorpresa: la caída de algún fragmento de otra dimensión, de una hoja de otoño vestida de escarcha, o de una gota del sudor del sol, en fin, algo, alguna de esas súbitas apariciones que, como solía sucederle, le abrieran la puerta de entrada al tembladeral del poema. Entonces vio al elefante, que lo miraba desde el patio. Era de un color gris violáceo y tan enorme su edificio de carne que pareció cubrir de sombra la ventana y aun la casa entera. Debía pesar, se dijo, más de tres toneladas.

     Antes de que la sobrenatural imagen desapareciera tan súbitamente como había llegado, el poeta Ezra Kiesinsky se sentó, puso una hoja bajo su mano y, sin agitar la respiración, escribió un admirable poema sobre una insignificante hormiga.


En Las otras criaturas, Menoscuarto Ediciones, España, 2013 / Fotos: jmp 25 12 2022 / 
Eugenio Mandrini (Buenos Aires, 16 de diciembre de 1936 – 30 de noviembre de 2021) /
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

sábado, 17 de diciembre de 2022

MARÍA CRISTINA SANTIAGO Las distintas formas de la materia



     I

4

Compañeros en una dimensión 
que ya no acepta olvido. 

Una foto recorre el mundo 
con tu nombre. 
Casi 
la realeza. 
En él podés 
descifrar el aleteo 
la mariposa en los salones 
y muy atrás 
un pasado de oruga. 


     II

1

Anoche vi tu sombra, 
apenas con la punta 
de los dedos 
rozaste mi cabello. 

A veces me parece 
que he muerto 
con mis muertos. 


4

Este es un cajón
donde cabe de todo.
Cuatrocientos kilos de piedras
le pusieron
para que no se moviera.
Veinte millones de cuerpos
hay adentro.
Veinte
y sus almitas
viajan a la intemperie.
A los tumbos
los barquitos pintados
llevándose a la muerta
como si el barco
ondeara
un carrito de cartones.


7

Era una sola
sombra larga y eran
doscientas las coronas,
aunque ahora que lo pienso
tal vez más de doscientas.
Tenían naranjas y en las manos
jarras de mate cocido.
Eran sombras de pelo desgreñado
el murmullo y los pañuelos
rezaban como si nunca
hubieran visto la noche
que se volvía mortal
a las veinte y veinticinco.
Esa noche
noche larga.


10

Ahora sólo soy espíritu
por fin pude arrojarme
al aire liberada
y soy también magnífica
energía que se desprende
del cadáver que besan
con unción, tocarlo quieren
y otros despedazarlo
para imprimir en cada miembro
las letras
de la palabra patria.


12

Sobrevuelo las distintas 
formas de la materia 
y aunque la luz es otra cosa 
reconozco, 
mis pobres manos no pudieron 
más que encender 
una bengala para paliar 
tanta oscuridad, la ciénaga.


SIN TIEMPO

Esa mujer parada
al borde de la playa
sabía reconocer
matices, sombras, el claroscuro
del terciopelo. Una pintura de Magritte.
Sabía decir
la palabra precisa
para las noches y el placer y las algas.
Se ahuecó su cabeza,
loca del agua.
Ella es ahora
más grandiosa que el mar
y tan espléndida
como las dunas
amarillando
el pelo y ese sombrero
que barre un viento.
¿Cuánto ha olvidado?
Si en el pensamiento
de Dios
quedan inscriptos los recodos.
Cree
que no habrá tiempo.
Tapa las caricias.
Sus manos no poseen
más que fantasmas
Esa mujer ¿Qué espera?
Si no tiene memoria del deseo. 
Por ese milagro
de la desesperanza
su figura es magnífica.
Loca del agua.


CONVERSACIÓN

Conocí una terraza en el Centro de La Habana
donde una mujer sirve los jueves
té con limón y azúcar negra.
Lo finito, el cuerpo,
abiertos al capricho y al azar.
¿Es posible descubrir allí
una antigua noción
de la belleza?
El orden, la medida que guardan
las caracolas unidas
por el más débil hilo de costura.

Sobrevivencia.
Las cosas aparecen en diversidad
y oposición.
La dignidad del animal en cautiverio
observa galerías que no soportan ya el aire salobre
ni redes sin pescado.
Esto también es un estilo de revisar la estética.


PARTIR ES UN ARTE

Doble la circunstancia
al parecer inofensiva
la vida se desliza mórbida. 
Fuerza del otro mundo
nos abate
y afiebradas
corremos por las calles
buscando vida
-el cuerpo vulnerable-
hasta una mosca
es más grande
que la esperanza
de una tumba.

Sin reproches ahora
veremos aproximarse
la hojarasca. 
El beso, la risa
y como un reclamo
las miradas.
Otro momento más
y la mujer desciende
ya no carne y hueso
sólo mortaja,
amiga mía,
el instinto llama a silencio.
Te está empezando a doler
la espalda - te quejás.
El instinto, una sólida
paliza que nos acerca
al borde.
No digás lo indecible.
Se corporiza el miedo
acá
no ha pasado nada:
el cuerpo flota en el agua
y las amigas dibujan
su círculo amoroso.
Me gustan las sandalias,
su pelo, me gustaba.
Esa mujer, mi hermana
florecía
en agosto
y ya no morirá
de mal de amores.
Luce un vestido
guatemalteco
y la veo irse
siempreviva en las manos. 



Festival VaPoesía, octubre 2022
Los primeros seis poemas forman parte de Siempreviva, Bajo La Luna, Buenos Aires, Argentina, 2009 / Los tres últimos pertenecen a El libro de las aguas, Libros de Alejandría, Buenos Aires, Argentina, 2003 / Fotos y selección de textos jmp / 
María Cristina Santiago (Buenos Aires, 1941) / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

sábado, 10 de diciembre de 2022

MARÍA CASIRAGHI Tres poemas de Bandera blanca




LA DAMA DE LA ESCOBA 

a Silvia Castro

María Reiche dedicó su vida a develar el misterio de las Líneas de Nazca, pasaba temporadas en el desierto barriendo la pampa en busca de las figuras que hoy todos conocemos. Desde entonces se la llama dama de la escoba o dama de la pampa.


Dormía sola
bajo las estrellas
 
hurgaba calendarios perdidos
que brotaban
desde el fondo de la tierra
mujeres y hombres
como tubérculos
recién paridos
desde el útero del polvo
a la superficie arenosa de la existencia.
 
Cambió su ropa por harapos
cuna de oro
por lecho de paja
con la escoba entre sus manos
lúcida
y vidente
liberó al pasado
del paso del tiempo
desenterró animales y astros gigantescos
en la soledad de su fe. 

Fue una incomprendida
tan inhumana
tan escandalosa.
 
No era de aquí
María
así y todo
se dejó seducir
por la piel de un continente adverso
y barrió
y barrió
hasta el último día.
 
Ahora es ella
también
un enigma
y una moraleja:

quien no teme
desentierra el pasado
quien no teme
lo vuelve a enterrar.

Dicen que en las noches claras
todavía se la ve

y nadie sabe
          quién la ha dibujado.


PÁJARO EN CAMPO DE CONCENTRACIÓN 

Vuela libre
en una vieja celda de Auschwitz
arma su nido
por donde entra el sol
en las rendijas de luz
porque no sabe que allí ha muerto una especie.
 
Lleva y trae comida
al nido vacío
¿a quién alimenta?
¿con quién habla de noche?
Canta
solo
canta a pesar de los alambres
y su eco se expande por las duchas de gas
pasaron sesenta años desde el último hombre
al lado,
una montaña de pelos
y valijas que nunca volvieron a casa.
 
¿Puede sobrevivir, siendo pájaro, más arriba, menos muerto?

Demasiado silencio
para un solo ser vivo.
 
Quizás algo
del aire de su aire
se parezca al que inhalamos,
los vivos,
para no morir.
 
A la larga
                recordará la guerra.
 
Pero ahora es mejor que no sepa.
 
Que no entienda por qué
cada vez que amanece
su nido se enfría.


EL TIEMPO SE ACABA 

El tiempo se acaba
sopla el ventanal contra mi espalda
una cortina se infla y se desinfla 
el viento es un aviso
una señal.
 
El tiempo se acaba
todos los días
y yo me burlo de mí
tan anacrónica
me burlo y celebro
mi sereno despertar

sólo suenan
caballos allí afuera
forajidos del pasado galopando en mi puerta


este sea quizás
el disfraz de todo fugitivo
una bandera blanca
que se rinde
adentro nuestro.

Los domingos amanece más tarde

las personas tardan en bajar a la calle
la ciudad se desintegra en una niebla azul
y junto a ella
desaparece
el hospital negro
donde pudimos nacer.

El tiempo se acaba
yo aquieto mi paso
y leo las noticias como mensajes del más allá.

El olor del incienso
me sumerge en una iglesia
donde ora un piano solo
por el alma de las tortugas
el ritmo de los caracoles
y la suavidad elástica de las abuelas.

El tiempo se acaba.
A cada instante
se está muriendo el tiempo
y yo tejo

con agujas eternas
tejo la sombra del mundo
despacito
despacito

y la pongo a salvo.




En Bandera blanca, Ediciones Caletita, Monterrey, Nuevo León, México, agosto de 2022 / 
María Casiraghi (Buenos Aires, abril de 1977) / Fotos: 1 jmp / 2 Ensenada, CENS 453, 27 de octubre de 2022 / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

viernes, 2 de diciembre de 2022

CLARISSE NICOÏDSKI No tengo más noche en los ojos





y cómo olvidaré 
vuestros ojos perdidos 
y cómo olvidaré 
las noches 
cuando los míos se cerraron 
y los vuestros 
se quedaron abiertos 
cuando dé espanto 
se abrieron 
los de los muertos 
para darnos esta luz 
que nunca murió 
di 
cómo olvidaré

i comu mi sulvidaré 
di vuestras ojus pardidus 
i comu mi sulvidaré 
di las nochis 
cuandu lus míus si saravan 
i lus vuestrus 
si quidavan aviartus 
cuandu di spantu 
si avrian 
lus di lus muartus 
para darmus esta luz 
qui nunca si amató 
di 
comu mi sulvidaré


cuéntame la historia 
que camina en tus ojos 
cuando los abres por la mañana 
cuando el sol 
entra con su aguja de luz 
en tus sueños

cóntami la cunseja 
qui si camina in tus ojus 
cuandu lus avris la maniana 
cuandu il sol 
entra su aguja di luz 
intus suenius


abierta 
como un pozo 
donde me podía arrojar 
cerrada 
como una puerta 
cuando asesinaban en la calle 

la boca mentirosa 
me espera sabiendo 
que tarde o temprano 
me desgarrará

aviaría 
com’un pozzo 
ondi mi pudía ichar 
sarrada 
com’una puarta 
cuandu matavan in la cay 

la boca mintirosa 
mi aspera saviendu 
qui mas prestu mas tardi 
mi arasgara


ves 
ya vino la mañana 
se va la luz de los últimos 
árboles de tu sueño 
deja caer las hojas de tu ansia 
ves
no tengo más noche en los ojos 
no tengo más 
nada

ves 
ya vinu la mañana 
si aranca la luz a lus últimus 
árvulis di tu sueñu 
dexa cayer las fojas di tu ansia 
ves 
no tengu más nochi in lus ojus 
no tengu más 
nada



En El color del tiempo (La culor dil tiempo) / Poemas completos / Edición bilingüe / Traducción de Ernesto Kavi / Editorial Sexto Piso, México D. F., México / Selección jmp / Foto jmp en París, 7 de septiembre de 2019 / 
Clarisse Nicoïdski (Lyon, 1938 – París, 1996) / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

Dina Rot



martes, 29 de noviembre de 2022

LUIS ALBERTO SPINETTA Y ahora guíame



GUÍAME

Márcame y marca con tus ojos
a los navíos y las almas 
sólo quítame 
quítame las penas 
con tus labios que me saben 
y ahora guíame
con tus manos hacia ti 
cuídame y cuida a las bestias
y a las flores que te habitan
y llora y ve. Ve como las piedras
que no miran pero saben 
y ahora guíame 
con tus manos hacia ti 
crúzame sílbame y cántame 
los sórdidos besos 
cúbreme y cubre con las nubes
a los niños que ríen 
y ahora guíame 
con tus manos hacia ti. Márcame
y marca con tus ojos
los navíos y las almas 
tan solo quítame 
quítame las penas 
con tus labios que me abrazan 
y ahora guíame 
con tus manos hacia ti


En disco compacto Los ojos / Spinetta y los Socios del Desierto / grabado entre julio y septiembre de 1999 / estudio La Diosa Salvaje / editado el 12 de diciembre de 1999 / Foto: jmp / Para Lis / 
Luis Alberto Spinetta (Buenos Aires, 23 de enero de 1950 – 8 de febrero de 2012) /
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 





lunes, 14 de noviembre de 2022

Éste sigue siendo un mundo hermoso




DESIDERATA

     Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda qué paz puede haber en el silencio. Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte. Di tu verdad tranquila y claramente; y escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante; ellos también tienen su historia. Evita a las personas ruidosas y agresivas, son vejaciones al espíritu. Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo; porque siempre habrá personas más grandes y más, pequeñas que tú. Disfruta de tus logros así como de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde; es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo. Usa la precaución en tus negocios; porque el mundo está lleno de trampas. Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir; mucha gente lucha por altos ideales; y en todas partes la vida está llena de heroísmo. Sé tú mismo. Especialmente, no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto del amor; porque frente a toda aridez y desencanto, el amor es perenne como la hierba. Recoge mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de juventud. Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas; tú tienes derecho a estar aquí. Y te resulte evidente o no, sin duda el universo se desenvuelve como debe. Por lo tanto mantente en paz con Dios, de cualquier modo que lo concibas, y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén en la ruidosa confusión paz con tu alma. Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, éste sigue siendo un mundo hermoso. Ten cuidado. Esfuérzate en ser feliz.


Encontrado en la Vieja Iglesia de Saint Paul, Baltimore; fechado en 1692 / 
communication company (San Francisco) /


En El Libro Hippie, Jerry Hopkins, editorial Brújula, primera edición marzo de 1969, Buenos Aires, Argentina / Versión: Florinda Friedman / 


Aclaración del administrador: “Desiderata” es un poema de Max Ehrmann (EEUU, 1872-1945), escrito en 1927 y publicado en 1948 / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.- 

viernes, 11 de noviembre de 2022

RAFAEL CADENAS Huesos de la infancia




1 

El juez 
-ese que separándose de nosotros 
dicta sus fallos- 
vive de nuestra sangre, 
a expensas de nuestras entrañas, 
comiéndose la fruta que nos llevamos a la boca; 
es él quien la saborea, la mastica, la traga. 
Se nutre aun perdonándonos. 

Caminamos lentamente 
y abriéndonos paso o pensando cada paso. 

Su mirada rígida en la noche 
se enciende con los huesos de la infancia.


2 

Nada, nada se repite. 
Sólo yo, en la memoria, me tengo 
como un vestigio 
entre mis propias manos.


3 

Como quien camina según un designio 
que no es suyo 
y diseña una figura 
que él mismo no puede leer, 
hace su trayecto el que debe explicar.


8 

Me sostiene 
este vivir en vilo 
sin ninguna señal 
ni mapa 
ni promesa, 
en una antesala donde todos trajinan 
como empleados 
para olvidar.


11 

Bebo locura, yermo, corredor, libro, conversación, proximidad, vientre, sueldo; la bebida se riega con lentitud, se establece en las rodillas, sube a la boca confundiéndola, 

mi único suelo.


17 

Desemboco donde no estoy. 
Soy mi jugo, el hueso arrancado a la demencia, la rotura múltiple. 
Vomito salmos, cuevas, miedos.


18 

Es tan corta la distancia entre nosotros y el abismo, casi inexistente, una delgada lujuria. Basta detenerse y ahí está. Somos eso. 

Ni necesitamos mirarlo de cerca. Que no haya engaño. La separación nos pertenece.


22 

Cada quien lleva un fantasma incómodo. A espaldas suyas hacemos nuestra alegría. Somos los hombres de la tarea equivocada. Trabajamos para privarlo de comida, pero él nos ara por dentro. Los legados del error. Formamos mesnada. Labramos sin pausa disfraces.


23 

Repetirse, repetirse, repetirse, y vivir ¿dónde es? ¿Quién sabe ceder el paso al deslumbramiento como el que se siente incumplido? 

Ser a lo vivo, amor real.



En Intemperie, Editorial La Castalia y Ediciones de la Línea Imaginaria / 1ª edición, 1977 / 1ª La Castalia - Línea imaginaria, 2021 / Foto: jmp “Taller La Plata puerta de calle” / 
Rafael Cadenas (Barquisimeto, ciudad antiguamente llamada Nueva Segovia, Venezuela, abril de 1930) / Premio Cervantes 2022 /
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller.-

viernes, 4 de noviembre de 2022

LIS ENDERSON Los cuerpos



he visto subir por tu cuerpo al invierno
desnudo, decidido
me lo entregas en cruz
junto a tu calor
y mi lengua, comprendiendo un lenguaje
va a tu encuentro
recorre el largo camino de tus labios
y en cada ansia
mi piel despierta
abre agujeros
rebalsan antiguas quietudes
y en desespero animal se imanta
en el centro mismo de tu cuerpo
despierta lo inerte
mis pezones trazan
la luz y sus sombras
los cuerpos
se hacen cómplices 
cuando acontece 
el milagro



Lis Enderson (Buenos Aires, 7 de mayo de 1975) / Ph Mirella Morettí, “Contraste”, c. 1973 / 

miércoles, 2 de noviembre de 2022

EVANS OKAN En el transcurso de la vida

Evans Okan y Jennifer García Acevedo

     Cuando cae la noche a la luz de una lámpara de vidrio, un niño reza para la abuela que duerme. En el mismo instante afuera del templo, dos pescadores buscan a Dios en un mar de alcohol. Un poco más lejos en el pueblo, el tambor suena en medio de cada oración y el baile de las mujeres se mezcla con un salmo. Como respuesta a los ritos, desciende una deidad sobre la tierra. Del país de donde soy, se puede bajar una estrella, mientras el espíritu habla y los santos bailan. También hay almas que nacen en el agua y son semejantes a la sangre que corre entre las piedras. En el día, para llegar a la misa, muchos hombres cruzan una esquina vestidos de blanco, la misma donde se paran otros testigos para esperar la hora sagrada. Al mismo tiempo, está Dios desnudo pidiendo un pan y no hay ojos que lo miren.

*

     En el transcurso de la vida, muchas veces el cuerpo ignora que el alma sabe. Sin embargo, no hay que desconfiar o abandonar el espíritu, el amor siempre trae las respuestas. Cuando arriba no es arriba y abajo no es abajo, es necesario mirar hacia el corazón y buscar sus raíces, tal vez así la travesía se haga más corta, y si es verdad que todo en el camino tiene una razón, lo más insignificante se convierte en lo esencial y lo más improbable sucede, entonces lo blanco deja de ser blanco, lo negro deja de ser negro y el mundo se transforma en una mano que señala todas las salidas.

Sur le parcours de la vie, le corps ignore souvent  que l'âme sait. Mais, ne vous méfiez pas et n'abandonnez pas l'esprit, car l'amour apporte toujours les réponses. Quand le haut n'est pas le haut et le bas n'est pas le bas, il faut regarder vers le coeur et chercher ses racines, peut-être que de cette façon le voyage devient plus court, et s'il est vrai que tout en chemin a une raison, le plus insignifiant devient l`essentiel et la chose la plus improbable arrive, alors le blanc cesse d'être blanc, le noir cesse d'être noir, et le monde devient une main qui indique toutes les sorties.

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     Así como la noche precede la llegada del nuevo día, la muerte es parte de nuestra existencia. Sin embargo, la fragilidad del mundo, toca nuestra sensibilidad y nos debilita. Cuando se apaga la luz, los frutos arrancados del jardín del tiempo, se hunden como un pasado muerto o una promesa aislada en medio del bosque. El hombre que camina por la calle, lleno de preocupaciones en su mente, está lejos de abrazar su magia y se opone a las leyes de la naturaleza. Ignora que la decisión de viajar hacia lo incierto sana las heridas del corazón y que la capacidad de penetrar en las profundidades del dolor hace que el alma sea inmortal. 
 
Tout comme la nuit précède l'arrivée du nouveau jour, la mort fait partie de notre existence. Cependant, la fragilité du monde touche notre sensibilité et nous fragilise. Quand la lumière s'éteint, les fruits cueillis du jardin du temps, tombent comme un passé mort ou une promesse isolée au milieu de la forêt. L'homme qui marche dans la rue, plein de soucis dans son esprit, est loin d'embrasser sa magie et s'oppose aux lois de la nature. Il ignore que la décision de voyager dans l'incertain guérit les blessures du cœur et que la capacité de pénétrer les profondeurs de la douleur rend l'âme immortelle.




José María Pallaoro y Evans Okan



Textos leídos en el transcurso de la X edición del Festival Internacional VaPoesía Argentina /  
Evans Okan (Haití) / Escritor, cantante, periodista y promotor de la interculturalidad y la paz / 
Ph Lucrecia Handula / Ph Jennifer García Acevedo / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller.-