En Casa Palabras, revista cultural de la CCE (Casa de la Cultura Ecuatoriana), número 48, diciembre de 2020: / (Versiones de Andrés Catalán, Eduardo Chirinos) / sábado, 14 de octubre de 2023
LOUISE GLÜCK Mentiría si digo que no tengo miedo
En Casa Palabras, revista cultural de la CCE (Casa de la Cultura Ecuatoriana), número 48, diciembre de 2020: / (Versiones de Andrés Catalán, Eduardo Chirinos) / domingo, 6 de marzo de 2022
RITA GONZÁLEZ HESAYNES Es la tierra que canta
viernes, 17 de diciembre de 2021
ENRIQUE LIHN El presidente de un país cualquiera es un imbécil y el poeta que aparece en los titulares de prensa
sábado, 4 de septiembre de 2021
HORACIO ZABALJÁUREGUI Tres poemas
NUNCA VOLVERÉ A ENAMORARME ASÍ
Nunca volveré a enamorarme así, dice
como en una canción
en la luna del espejo, dice,
como un caracol en el filo de la navaja,
nunca volveré,
al páramo del mundo, al ritual,
al lugar común, a invocar
al encantamiento, a la divina ceguera
dice, choose me,
nunca volveré
al uroboro cazabobos sin fin
a la pura pasión
a ser el vértice, el vórtice, dice,
en la luna del espejo
en la imagen muda, otra
nunca descuartizado y disperso
cuando me miras, dice,
tu mirada perdida en la copa del paraíso
a donde van las miradas perdidas
a la copa del árbol que se enciende
dice en negrita
de lo que están hechos los sueños
y polvo será
la memoria, el sueño de otro
instantes que hacen foto allí
en el sentido viciado
en el desierto tentacular
en cinta sin fin, dice,
al cabo, lo que no dejan vivir
ramalazos que no cesan, dice,
la voz de lo que no fue una foto
dice, choose me,
nunca para siempre
cazabobos sin fin, el destino
DONDE SOPLA LA SED
Donde sopla la sed
enciende y apaga
la víscera cordial
la bóveda de la noche
el desierto del corazón
enciende y apaga
el faro del mundo
el ídolo de los náufragos
enciende y apaga
escande como las sirenas
la memoria del desastre
donde sopla la sed
LA CAMPANA, EL PÁJARO QUE ABRE
LAS ALAS
La
campana, el pájaro que abre las alas
lo que
llena el ojo y encandila
la
estampida de la lluvia
el
resplandor de la voz
la
pasión
el
molde del alma
que
encadena a las entrañas
la
exhalación, el claro
el bosque
alta marea
todo
eso
como
si fuera el horla en tu respiración
en el
temporal de los jadeos
el
recomenzar de la lluvia
como
se amartilla el deseo
así
vuelve a llenar
lo que
impostado se vacía
y ahueca el ala.
En
revista de poesía Último Reino,
número doble 24/25, Buenos Aires, 1998 / Director: Víctor Redondo /
Horacio
Zabaljáuregui (América, provincia de Buenos Aires, 11 de mayo de 1955) /
Selección y fotos: jmp
miércoles, 1 de septiembre de 2021
GUSTAVO BORGA Me levanté y comencé a escribir
Caí
de
rodillas
el día
que el
sol
me
atravesó
me
levanté
y
comencé
a
escribir
con una mano
escribe
con la
otra
asfixia
a un
niño.
en una habitación oscura
fue
asesinado un hombre
que
huele a mierda
siete
niños
lo
miran en silencio
en sus
manos rojas
pedazos
rojos de vidrios.
el caballo que viste
fugazmente
desde la ventana
del colectivo
(el animal estaba solo
parado en cuatro patas
en medio del campo)
era yo
yo me llamo Gustavo
Gustavo Borga me llamo
Soy tu espejo.
*
antes de morir
mi padre
me regaló
su reloj
yo lo vendí
compré libros.
mi madre
no me bañaba
nunca
sin embargo
yo tenía los ojos limpitos
acostado
en el suelo
miraba ángeles en el cielo.
¿Solo yo vi
la
mariposa azul
que
entró al velorio?
No
Vos
también la viste
No lo
digas nunca
La
mariposa azul
Se
posó en los labios
De la
niña muerta
Yo
tampoco
Lo
diré nunca.
Se fue
La
mariposa azul
Nadie
la vio.
En
revista de poesía La Guacha, número
27, julio de 2007, Buenos Aires, Argentina. Editores: Claudio Lo Menzo y Javier
magistris / Selección y fotos: jmp /
Gustavo
Borga (Villa Nueva, provincia de Córdoba, 7 de diciembre de 1960) /
lunes, 30 de agosto de 2021
ESTELA FIGUEROA Donde no hay sexo no hay problemas
Tracé un paréntesis en mi vida
En ese paréntesis puse mis emociones.
Como un chico que en una tarde de domingo
pasea con un globo
yo paseo con mi paréntesis.
Si el hilo es fuerte
lo conservaré.
Si es débil
no claro que no.
Mis emociones
me inundarán
como un río.
Principios de febrero
No.
El hermoso verano
no ha terminado aún.
Nos queda un mes para estarse en los patios
y descalzarnos
mientras charlamos
de esto y aquello
sin ton ni son.
Todavía habrá hombres de brazos tostados
en las calles
de la ciudad envuelta por la noche
brotada toda
como un lazo de amor.
No.
No me sostengas que no voy a caerme.
Sólo se caen las estrellas fugaces
y yo -te dije-
quiero permanecer.
Un
hombre es bueno para una noche.
Cuando amanece es un reflejo dorado
sobre la cama donde se toma café.
Y es agradable el olor que deja.
Dura todo un día.
Pero no toda la vida.
Luego
hay que descansar.
El libro de Kavafis y el de Pavese
sobre la mesa de luz.
Hay que aminorar la marcha.
Sentarse un rato a solas
en el sillón del patio.
Mujeres: tendríamos
que aprender de los gatos.
¡Cómo agradecen el tazón
que rebosa de leche!
Falta
para el otoño.
Que nos encuentre intactas.
Sin habernos negado
a estas pasiones
que cada tanto
asaltan.
Un atardecer de abril después
de una separación
Ya no tengo a quién esperar.
De modo que para qué preocuparse
por cambiar las sábanas
o barrer el patio.
Se hace lo imprescindible
regar las plantas
dar de comer a los gatos
¿qué culpa tienen?
Al crepúsculo salgo a la calle
en busca de cerveza.
Mi vecino homosexual me invita
a cenar este sábado en su casa.
Acepto.
Donde no hay sexo no hay problemas.
Estos encuentros
han llegado a ser mi único sentimiento.
Naturaleza muerta
Tomates
rojos
con
una hendidura negra.
Limones
amarillos
con pezones
verdes.
Zanahorias
erectas
papas
ovales
bananas
que yacen arqueadas.
Sexo
sobre la mesa
donde
amaso el pan.
Mi cuerpo
Hay
momentos en que mi cuerpo me parece
como una casa abandonada.
Y no
sé si soy yo
o es mi fantasma
que ha entrado en él
por error.
Suspiro
Suspiro
dentro de un vaso
que era para flores.
Un suspiro lo limpia.
Otro lo empaña.
Momento ante una cama
Con
una mano
la
sostuve.
Bajo
la sábana blanca
el
colchón azul era
como
todos los colchones.
Manchas
de semen
manchas
de sangre
formaban
islas ocres
rojas
en el
océano inmóvil.
Frágil
pareció mi mano
y
liviana la sábana
con la
que volví
a
cubrirlo.
Las
islas
el
océano
fueron
entonces un campo nevado
donde
mi mano
-extraño
pájaro-
graznó
torpemente
y se
fue.
Un muerto no es un muerto es la
muerte
Es una visita que ya no vendrá
como no sea en sueños.
Es una casa a la que nunca más iremos
como no sea con la imaginación.
De aquel domingo del invierno pasado
en que tres amigos comimos torta “con sabor a infancia”
-como dijimos-
y tomamos té con canela
soy la única sobreviviente.
Hace unos días
después de una lluvia
-pensando en estas cosas-
planté un gajo de enredadera
que había echado raíces
dentro de una botella.
Parece que prendió.
Quisiera que
-trepando por la pared-
cubriera el patio
donde da tanto el sol.
Es probable que así sea.
Pero hoy me pregunto
si llegaré a verlo.
A Manuel Inchauspe, en el
hospicio
Las nuestras, mi amigo,
son obras pequeñas.
Escritas en la intimidad
y como con vergüenza.
Nada de tonos altos.
Nos parecemos a la ciudad
donde vivimos.
Perdiste tus últimos poemas
y yo casi no escribo.
De allí
esos largos silencios
en nuestras conversaciones.
Dimensión del tiempo
(o a mi casa se entra por el
patio)
Dos
días fuera de casa
pueden
ser una eternidad.
La
tormenta asustó al gato
que
quiso entrar a la casa.
Rompió
la tela metálica
y se
lastimó.
Las
planteras rodaron por el piso ensangrentado.
Parte
del árbol de mora se chamuscó.
La
ropa se cayó de la soga.
Al
entrar
desconocí
todo
como
si fuera una ladrona.
“Árbol eres, musgo eres, eres
violetas arrasadas”
Ezra
Pound
En el
hueco que hay entre mis pechos
puse
un puñado de tierra.
En la
tierra hundí
la
raíz de una enredadera.
La
enredadera empezó a crecer.
Yo
desnuda
en el patio de mi casa
me
apoyé en un árbol.
En
poco tiempo estuve cubierta
por
hojas frescas y verdes.
En
poco tiempo la enredadera
pasó a
envolver el árbol.
Yo
pasé a ser árbol.
Cuando
llueve tomo agua
cuando
hay viento tomo aire.
Como
nadie me ve
nadie
más me hará daño.
En
Poetas argentinas (1940-1960),
selección y prólogo de Irene Gruss, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2006; revista
Diario de Poesía, número 20,
primavera de 1991, director Daniel Samoilovich; Atlas de la Poesía Argentina, coordinadores Eugenia Straccali y
Bruno Crisorio, Edulp, La Plata, 2017 / Selección y fotos: jmp /
Estela
Figueroa (Santa Fe, 12 de agosto de 1946) /
jueves, 22 de julio de 2021
JUAN L. ORTIZ Poema “Gualeguay” en dos versiones
GUALEGUAY
Érase una hondonada que el tiempo hiciera rosa,
para aspirar mejor los sentidos del cielo
y que este cielo al fin, tal una mariposa,
diera en la misma flor hojeándose el anhelo.
Érase que esta flor de su luz pudorosa
ardiera como un alma sobre el oscuro suelo
aunque en llamas de honores fuera ya numerosa
y en la línea del véspero fosforeciese el vuelo.
Érase que el espíritu de las quintas un día
rebosase en las copas el encuentro de todo
cuando la noche el suyo puntea de concierto:
así haz de ti la futura armonía,
de ti, la rosa lisa pero alada de modos,
de ti la diademada por el numen del huerto.
Versión distinta a
la publicada en Obra completa /
En revista Crisis,
número 39, Buenos Aires, julio de 1976 /
Director asesor:
Eduardo Galeano / Director editorial: Vicente Zito Lema
Versión en Obra
completa, 1996
GUALEGUAY
Érase una hondonada que el tiempo hiciera rosa
para aspirar mejor los sentidos del cielo
y que este cielo al fin tal una mariposa
diera en la misma flor hojeándose el anhelo.
Érase que esta gracia por veces luminosa
ardiera como un alma sobre el oscuro suelo
aunque en llamas de honores fuera ya numerosa
y en la línea del véspero fosforeciese el vuelo.
Érase que el espíritu de las quintas un día
campanillase en copas el encuentro de todos
bajo parras que filtran estrellas en concierto…
Así dirá de ti la futura armonía…
de ti, la abierta al sur de los fluviales modos…
de ti en la ronda siempre de los duendes del huerto.
Juan Laurentino Ortiz nació el 11 de junio de 1896 en Puerto
Ruiz, cerca de Gualeguay (provincia de Entre Ríos), ciudad donde vivirá hasta
1942 cuando se muda a Paraná. Murió el 2 de septiembre de 1978 / Fotos: jmp
miércoles, 17 de marzo de 2021
LEÓNIDAS LAMBORGHINI En el ruido el ruido
SEOL
lo
mortal
lo que
se oye.
-oíd:
el ruido de lo roto en el trono de la identidad
en
lo
dignísimo.
-oímos
respondemos:
el ruido de lo sagrado de lo unido en
lo
dignísimo de
la
identidad que se rompe.
oímos
lo abierto a lo mortal, la salud rota en
lo
mortal: el grito.
-oíd
lo roto. lo mortal en libertad. la libertad de lo mortal.
oíd:
la libertad de lo roto. el grito.
el
trono. el ruido de lo mortal en el trono de lo sagrado
del
trono de la identidad.
el
ruido de lo roto: la identidad. el trono.
-respondemos:
oímos en el ruido el ruido. oímos en el ruido el
ruido.
lo sagrado roto o
lo que
se une. la identidad en el trono de lo dignísimo o
lo que
se rompe en lo unido que se rompe y
abre.
las
cadenas rotas de la identidad que se rompe y une. oímos
en lo
mortal lo mortal que oímos. lo que se abre a lo mortal:
el
grito.
-oíd
lo que se oye
oíd lo
que se oye.
-oímos
el grito de lo mortal de
lo
roto de las cadenas. oímos el ruido de lo mortal
en el
trono. oímos en el ruido el ruido de lo roto de
las
cadenas. de la identidad unida que se rompe y
une: -respondemos
respondemos.
-oíd
lo que se oye: en el camino su oíd la salud rota
en el
trono. en sus cadenas.
las
cadenas de la libertad de lo mortal en el trono
en lo
que está coronado o de gloria que se rompe o
une.
-oímos
en el ruido el ruido. oímos en lo roto lo
roto
coronado que
se
rompe.
-oíd
lo que se oye.
-oíd
lo que se oye.
-oímos
lo que se abre: respondemos. lo que está abierto
en el
ruido. respondemos respondemos.
oímos
en el ruido el ruido. el grito. el trono
de la
identidad que se abre a lo mortal. el ruido de
lo
mortal. el ruido en
libertad
de las cadenas. el trono en la gloria de lo
dignísimo
de la identidad de
lo
sagrado de la identidad coronado o
que se
rompe. o que se abre
en el
camino su de. y se rompe o une y se une y rompe.
respondemos
respondemos.
-oíd
lo que se oye. oíd
lo que
se oye.
-oímos
la libertad de lo unido o su gloria o lo roto
que se
rompe o une, el ruido de la identidad unida que
se
abre rota. lo mortal.
oímos
en el ruido el grito. el trono en la gloria de
la
identidad unida o en lo mortal abierto
a
lo que
se rompe. el grito
de la
identidad en el trono
de lo
unido en su gloria o
que se
rompe y une en el grito.
en lo
dignísimo de la identidad o
lo
roto que
-oíd
lo que se oye.
-oíd
lo que se oye.
-oímos
en el ruido el ruido. oímos
en el
ruido el ruido. oímos. respondemos.
Reescritura
del himno nacional argentino
En
revista Las ranas. Artes, Ensayo,
Traducción, número 3, noviembre de 2006 / Director: Guillermo Saavedra / Editores
responsables: Américo Cristófalo, Pablo Gianera, Guillermo Saavedra y Eduardo
Stupía
Leónidas
Lamborghini (Buenos Aires, 10 de enero de 1927 - 13 de noviembre de 2009)
/ Fotos: Jmp
lunes, 8 de marzo de 2021
GUILLERMO RODRÍGUEZ RIVERA Cuando se le acaban a uno las palabras
POÉTICA
Cuando
se le acaban a uno las palabras,
en
el momento preciso en que se hastía de Saint John Perse y J.R.J.
(poetas
decididamente respetables)
cuando
va mirando las cosas, viviendo entre las cosas
con
un amor profundo
y
una melancolía que debe calificarse asimismo de “profunda sin duda”,
en
el instante en el que le pega a uno una extraña especie de patada
en
el pecho y las cosas le lucen y está bien,
cuando
está entre la gente y está solo,
si
está solo y todo el mundo lo acompaña,
si
se queda mirando un punto fijo,
hay
que seguir.
A
pesar de los que preferirían palabras más tranquilas,
quizás
por ellos mismos,
por
lo que vale todo para todos,
por
los que lloran y no se les escucha,
por
lo que hacemos juntos, mientras queden
tantos
sufrimientos, tantas decepciones
hay
que seguir.
Digo:
estirar los cuellos, prender los dientes
y
seguir
aunque
los comemierdas digan lo que digan.
O
para decirlo de una manera definitivamente más clara:
cagarse
en la noticia.
En
revista de la unión de escritores y
artistas de Cuba, n° 4, año VI, diciembre de 1967. Jefe de redacción: Fayad
Jamís
Guillermo
Rodríguez Rivera (Santiago de Cuba, Cuba, 21 de agosto de 1943 – La Habana, 16
de mayo de 2017) / Fotos: jmp














