Mostrando entradas con la etiqueta José Emilio Pacheco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Emilio Pacheco. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de febrero de 2024

JOSÉ EMILIO PACHECO En el silencio de la noche



II: El arte de la sombra 


SIGLO 

En el silencio de la noche se oye 
el discurso del polvo como un murmullo incesante. 
Pues todo lo que abarca la mirada 
está por deshacerse. 


ILUSIÓN 

Cuando esperaba el día se hizo la noche. 
Y nunca aprendí 
a caminar en tinieblas. 


FOTOS 

No hay una sola foto de entonces. 
Mejor así: para verte 
necesito inventar tu rostro. 


BIOGRAFÍAS 

Ningún sendero quedará. 
Nuestros pasos 
conducen siempre a la nada. 
Todo lo devora 
el sol desconoce la piedad 
y arrasa lo inventado por el vacío. 


MAÑANA 

El alba está lejana. 
No sé qué busca el pájaro 
entre la noche densa. 

Habla, murmura, insiste. 
Se acerca a la ventana. 

Dice que el sol no ha muerto 
y existe otro mañana. 



En Tarde o temprano (Poemas, 1958-2009), Fondo de Cultura Económica, 2009 / De La arena errante (1992-1998) / Ph: jmp / 
José Emilio Pacheco (México, 30 de junio de 1939 – 26 de enero de 2014) / 
Los autores y textos seleccionados forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.-

martes, 5 de julio de 2022

JOSÉ EMILIO PACHECO Ante el juez todos estamos indefensos



EL JUICIO 

          Ante el juez todos estamos indefensos. Él, en su silla alta, su escritorio de roble, su peluca, su mazo, su vestuario de sumo sacerdote. Nosotros, con la bata ridícula del enfermo al que hacen toda clase de exámenes para diagnosticar que ya no tiene remedio.
 
          Animales de laboratorio ante el supremo experimentador, nos sabemos condenados de antemano. El fiscal termina su diatriba. Nos arroja una última mirada de cólera y desprecio. Nuestro defensor calla, anonadado por las fulminaciones de la parte enemiga. Sorprenden la acumulación de cargos y la ferocidad con que nos acusan de crímenes no cometidos.
 
          Qué superioridad la del señor juez, con qué ojos de asesino desdén nos mira, cómo disfruta de nuestra humillación irremediable. Al fin nos sentencia primero a la picota y después al cadalso. Intentamos decir unas palabras. Los guardias nos cierran la boca con tizones. No tenemos derecho a nada. Entonces comprendemos que nuestro delito fue haber nacido.




En Tarde o temprano (Poemas, 1958-2009), Fondo de Cultura Económica, 2009 / De La arena errante (1992-1998) / Fotos: jmp / 
José Emilio Pacheco (México, 30 de junio de 1939 – 26 de enero de 2014) / 

Los autores y textos seleccionados por el coordinador forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.-

martes, 21 de noviembre de 2017

José Emilio Pacheco, Vamos sin pausa hacia el desastre



JUAN CARLOS ONETTI EN SANTA ELENA

“Sin excepción nacemos
para el fracaso.
La derrota
es el destino único de todos.
Nadie se salva”,
dice el viejo escritor triunfante
que ya no se levanta de la cama.
Le da un sorbo a su whisky y, añade:

“¿Quién ha tenido el éxito de Napoleón?:
la Campaña de Italia,
la Batalla de Pirámides,
el Consulado, el Imperio,
Jena, Austerlitz
y todo lo que gusten.
Gran victoria
si cortamos aquí el relato.

Pero al final Napoleón
es Waterloo y Santa Elena.

Todos vamos sin pausa hacia el desastre.
Toda vida termina en fracaso.”



De El silencio de la luna (1985-1996). En: Tarde o temprano (Poemas, 1958-2009), Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco (México, 30 de junio de 1939 – 26 de enero de 2014). Fotos: Jmp

lunes, 20 de noviembre de 2017

José Emilio Pacheco, Lo que no regresa



EN LA NOCHE DE TODOS

En la noche de todos algo mío nada más:
La visión perfecta
De tu cara en un instante de luz
Como nadie te ha visto ni te verá.

Por desgracia se llama instante
A lo que no regresa.

Debería ser perpetua esa visión,
Debería
Iluminarnos para siempre.


EN EL CAMIÓN DE LA BASURA

En el camión de la basura todo se va:
Los objetos inútiles, los envases de plástico,
Las ruinas de la vida, los tributos desiertos
Pagados a la muerte de los días,
Los papeles, las cartas que ya nunca
Volverán a escribirse
Y las fotos de ayer.

Todo lo nuestro está hecho
Para acabar en la basura.


De: Como la lluvia. II Como si nada (2001-2008). En: Tarde o temprano (Poemas, 1958-2009), Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco (México, 30 de junio de 1939 – 26 de enero de 2014). Fotos: Jmp

martes, 10 de octubre de 2017

José Emilio Pacheco, El que piensa por todos prohibió pensar


LOS DESAIRADOS

Los desairados bajo el amor,
los que nadie quiere
por su gordura, rabia acumulada
o por su escualidez rencorosa;
los siempre desdeñados por feos o tontos o viejos,
llega un día en que se arman de valor,
gastan lo que no tienen en comprarse una Uzi
y antes de despedirse con un tiro en la sien,

ametrallan al mundo entero.


NUEVO ORDEN

Lo acumulado se rebela en caos,
secuestro bajo la muchedumbre ingobernable
de papeles y objetos.

No hay que rendirse al pasado
sino echar por la borda el lastre.

Lo que fue hecho para frenar el instante
se transforma en cadáver de aquel instante.

Vivir ligeros, sin souvenirs, sin archivos.
Lo que ha sido se ha ido.
Ya se fue.

El mañana
vendrá como quiera y sin miramientos.

Sobre todo sin miramientos.


LA DERROTA

El que piensa por todos prohibió pensar.
Su palabra es la única palabra.
Él dice todo sobre todas las cosas.

Sólo existe algo que él no puede prohibir:
los sueños.

Noche tras noche
la gente sueña en acabar con el que piensa por todos.


De: El silencio de la luna (1985-1996). En: Tarde o temprano (Poemas, 1958-2009), Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco (México, 30 de junio de 1939 – 26 de enero de 2014). Foto: Jmp

lunes, 7 de diciembre de 2015

José Emilio Pacheco, Lo que antes nunca


ESPEJO

En el momento preciso
el espejo revela su más profundo secreto
y dice lo que antes nunca había dicho.





En “Tarde o temprano” (Poemas, 1958 – 2009), Fondo de Cultura Económica, 2009.
José Emilio Pacheco (México, 30 de junio de 1939 – 26 de enero de 2014). Foto: Notimex. 

domingo, 3 de abril de 2011

José Emilio Pacheco – No pasarán



ACUARELA


El aire sangra sobre la ciudad,
leve paloma que el halcón traspasa.

No es todavía de noche y el cielo
cerrado está como en tormenta. Reptiles
abandonan sus madrigueras
con el miedo feroz a cuestas.

Pero no pasarán.


En “Tarde o temprano”, poemas 1958-2009, Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco, Ciudad de México, 30 de junio de 1939
.

José Emilio Pacheco – Quien contempla envejece



BOSQUE DE MARZO


La flor acaba de nacer, la hoja vibra
de juventud en solidario follaje.
Nueva es la tierra y es la misma de entonces.
Aquí tan sólo quien contempla envejece.


En “Tarde o temprano”, poemas 1958-2009, Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco, Ciudad de México, 30 de junio de 1939
.

José Emilio Pacheco – Alta traición


ALTA TRAICIÓN


No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques, desiertos, fortalezas,
una ciudad deshecha, gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
– y tres o cuatro ríos.


En “Tarde o temprano”, poemas 1958-2009, Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco, Ciudad de México, 30 de junio de 1939
.

miércoles, 30 de marzo de 2011

José Emilio Pacheco – La poesía anhelada es como un diario en donde no hay proyecto ni medida


A QUIEN PUEDA INTERESAR


Que otros hagan aún el gran poema,
los libros unitarios, las rotundas
obras que sean espejo de armonía.
A mí sólo me importa el testimonio
del momento inasible, las palabras
que dicta en su fluir el tiempo en vuelo.
La poesía anhelada es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida.


MOSQUITOS


Nacen en los pantanos del insomnio.
Son negrura viscosa que aletea.
Diminutos vampiros, sublibélulas,
pegaditos de pica del demonio.

En “Tarde o temprano”, poemas 1958-2009, Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco, Ciudad de México, 30 de junio de 1939
.

lunes, 28 de marzo de 2011

José Emilio Pacheco – Brizna de luz entre la noche cósmica en donde no hay respuesta


GOTA DE LLUVIA


Una gota de lluvia temblaba en la enredadera.
Toda la noche está en esa humedad sombría.

De repente la luna la ilumina.


LA GOTA


La gota es un modelo de concisión:
todo el universo
encerrado en un punto de agua.

La gota representa el diluvio y la sed.
Es el vasto Amazonas y el gran Océano.

La gota estuvo allí en el principio del mundo.
Es el espejo, el abismo,
la casa de la vida y la fluidez de la muerte.

Para abreviar, la gota está poblada de seres
que se combaten, se exterminan, se acoplan.
No pueden salir de ella,
gritan en vano.

Preguntan como todos:
¿de qué se trata,
hasta cuándo,
qué mal hicimos
para estar prisioneros de nuestra gota?

Y nadie escucha.
Sombra y silencio en torno de la gota,
brizna de luz entre la noche cósmica
en donde no hay respuesta.

En “Tarde o temprano”, poemas 1958-2009, Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco, Ciudad de México, 30 de junio de 1939
.

domingo, 27 de marzo de 2011

José Emilio Pacheco – La muchacha desnuda toma el sol


LLUVIA DE SOL


La muchacha desnuda toma el sol,
se vuelve su fuego.
Y a mediodía, bajo el rumor de las frondas,
se hace toda de luz la amarga tierra.


CAVERNA


Es verdad que los muertos tampoco duran.
Ni siquiera la muerte permanece.
Todo vuelve a ser polvo.

Pero esta cueva preservó su entierro.
Aquí están alineados
cada uno con su ofrenda,
los huesos dueños de una historia secreta.

Aquí sabemos a qué sabe la muerte.
Aquí sabemos lo que sabe la muerte.
La piedra le dio vida a esta muerte.
La piedra se hizo lava de muerte.

Todo está muerto.
En esta cueva ni siquiera vive la muerte.


En “Tarde o temprano”, poemas 1958-2009, Fondo de Cultura Económica, 2009.

José Emilio Pacheco, Ciudad de México, 30 de junio de 1939.