sábado, 17 de octubre de 2009

Paul McCartney y Las patas en la fuente


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CUANDO TENGA SESENTA Y CUATRO AÑOS

Cuando sea más viejo y empiece a perder el pelo
dentro de muchos años
¿me seguirás mandando una postal por San Valentín
felicitaciones de cumpleaños, botella de vino?

Si hubiera estado afuera hasta las tres menos cuarto
¿cerrarías la puerta con llave?
¿seguirás necesitándome, seguirás alimentándome
cuando tenga sesenta y cuatro años?

También serás vieja,
y si dices la palabra
podría quedarme contigo.

Sería hábil, cambiando los fusibles
cuando se cortara la luz.
Puedes tejerme un suéter junto al fuego,
y el domingo por la mañana, dar una vuelta.

Cuidando el jardín, arrancando las malas hierbas,
¿quién podría pedir más?
¿Seguirás necesitándome, seguirás alimentándome
cuando tenga sesenta y cuatro años?

Todos los veranos podemos alquilar una casita
en la Isla de Wight, si no es demasiado cara.
Podemos reducir gastos y ahorrar.
Los nietos en tus rodillas:
Vera, Chuck y Dave.

Envíame una postal, mándame unas líneas
expresando tu punto de vista,
dime exactamente lo que quieres decir
sinceramente, mientras me consumo.

Dame tu respuesta, rellena un formulario,
mía para siempre.
¿Seguirás necesitándome, seguirás alimentándome
cuando tenga sesenta y cuatro años?

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A los compañeros.
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1 comentario:

Fernando Bonatto dijo...

Erupción plebeya
encuentro y desencuentro
puertas abatidas por el viento
parición de un día
impronta y mito
recuerdo esfumado entre
la niebla

quedó al costado el mortero
de la alquimia
el libro del dogma
la oración del manso
se puso de pié la nueva maza
en asimétrica lealtad

pude verte años después
en calles sublevadas
con gritos y banderas
mareas serpenteantes
de tus días

hoy digo:
¿Habrá otra madrugada? ¿Habrá otra vez pueblo?
quien sabe
no hubo presagios para Octubre
no hay augurios para otro el 17