jueves, 20 de noviembre de 2008

“Un sol” y otros poemas de Mario Porro

selección de poemas de Tropos: José María Pallaoro

Suelo de junio

Las hojas
de otoño
y el pasto verde
están aquietados
como amándose

Los zorzales
picotean
pedazos de cielo
y de sol
Juegan

Oboe sin aire
la tristeza
pasa
entre las hojas

Sólo mi fervor
estremece
¡Cuántos soles!
¡Cuántos dioses!
Para esta calma
que mi vida
reconoce
ahora
como un inefable
entre el tiempo y el espacio

El aire
en celo
espera
el viento


Tropo ambiguo

No te inquietes
Sólo es la sombra
de tu ser
que tienta
por tu noche

No preguntes

Haz como los árboles
Esperan
que el cielo
los abrace
y les diga
invierno verano
primavera otoño

Total tal vez nunca
sepas
del carozo
o la flor

¿Por qué
estás solo?
Sin embargo
vives
envuelto
en los demás

Cómo ellos
te ahogan
Cómo sin ellos
mueres

Espera
igual que el árbol
que el cosmos te abrace
¿Lo sabrás?


Un sol

Mira
qué extraño sol
el de esta tarde

Nos calienta
nos viaja por la piel
nos abandona
se esconde
tras la nube

No sabemos
por qué
tal vez nos ama
nos deshace
en nosotros
adentro
¿por el aire?

El calor
nos adormece

Cuando despertamos
está no está
sin despedirnos
como amigos
que dejamos
en el sueño

Nos queda
la tristeza
del otro día

Él volverá
mañana
El patio
ya vacío

¿Dónde pondrá
el amor?


Otro sol

La niebla
La noche
Saben
que somos sol
que iluminamos

Tantos siglos
de átomos
y la tragedia
de ser
Después no ser

Apenas pedacitos
de sol
reunidos
sol mismo

Así traemos
la tristeza
el amor
¡alegrías sorprendentes!
Vórtices nuevos
al universo

¿Qué pregunta
será el silencio
si al final
ya no somos?

Sin embargo
en la más honda
intuición
seguimos
esperando
volver

Sol
reunido
sensible


Comunión

Qué inocente
este atardecer
Rosáceo
Violeta

Viene
desde su universo
hasta mí
¿En el aire?
¿En el sueño?

Sabe
que lo puedo engañar
cerrar la ventana
pero ya está
dentro de mí
en mi vida

Ahora
oigo
a los pájaros
aletear ternuras
de luz última


Tropo de lo ingenuo

Se ha ido
No hay espera

Qué ingenuo
tu cuerpo
andando
entre las cosas

¿Existen?
¿Tú existes?

Quién dirá
¿lo real
es esto?

Viento de partículas
casi sombras
luminosas
en el oscuro
ser

Te juntas
te construyes

¿Dónde está
el armador?

Si piensas aún
Si no

La ingenuidad
es una brisa
Te trae
Te lleva

Niño
que levanta
una piedra
y el pájaro
ya no está


Tropo de la noche

El olor
El tacto
puro

La ternura

Son ríos
que ya no frecuento
vienen
a mí
pequeñas olas
de mi niñez
Adolescencia
Juventud
Lentamente
se acurrucan
en la costa de mi ser

Pájaros
al anochecer
bajo las hojas
esperando
las sorpresas
de la noche


Otoño 99

El patio
está allí

Atardece

El tilo
pierde sus hojas

¿Las del año pasado?
El tiempo
extravía
mi memoria

Los pájaros
Indecisos
se van al pino
verde
vuelven
hay hojas
vuelven

Yo también
del aire fresco
al último sol

Los cantos
Caen

Hay temblores
¡Escalofríos!

Entro en la casa
¿A qué interior?

Los libros
La música
El amor

¿Qué estación
ésta
entre verano invierno?

Desconcierta
el corazón

Mientras enciendo
el fuego
Rondan en mí

“Tilo
pájaros
atardecer”

¿Quién vuelve
ahora
este mirar?


Casi invierno

El pájaro
caído
sobre las hojas

Su pequeña
muerte
parece ignorarlo

Las plumas
aún
se mueven
al viento

Cuántos cielos
cristalinos
reflejos
Soles diminutos
Aires asombrados
Ramas
esperando
¡Patios!
¡Miradas!
¡Tejados de alegría!
¡Nidos!

Todos
en tan pequeña
muerte
Acallados
Dormidos

---
City Bell, 1998-1999
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2 comentarios:

Lao dijo...

Hermosas poesías...sacuden el alma! Particular expresividad.Me pregunto:
¿que haremos en el interior?Un abrazo a través del tiempo.

Lao dijo...

Hermosas poesías...sacuden el alma! Particular expresividad.Me pregunto:
¿que haremos en el interior?Un abrazo a través del tiempo.