viernes, 21 de marzo de 2014
jueves, 6 de marzo de 2014
Leopoldo María Panero, un poema a François Villon
YO
FRANÇOIS VILLON…
Yo
François Villon, a los cincuenta y un años
gordo y corpulento, de labios color ceniza
y mejillas que el vino amoratara,
a una cuerda ahorcado
lo sé todo acerca del pecado.
Yo, François Villon,
a una cuerda pendido
me balanceo lento, habiendo sido
peor que Judas, quien también murió ahorcado.
Las viejas se estremecen al oír mis hazañas
pues no tuve respeto para la vida humana.
Que el viento me mueva, ya oigo cerca las voces
de aquellos que mandé a freír monas.
Me esperan en el infierno
y alargan las manos
porque se ha corrido allí, del Leteo al Cocyto
¡que al fin Villon había muerto ahorcado!
Ya la luna aparece, e ilumina la horca
dando a mi rostro el color de la sangre
yo, que hice mal sabedor de que lo hacía
hasta que por fin he muerto ahorcado.
Ya los lobos ladran en torno al patíbulo
y los niños gritan, parecidos a ratas:
¡Villon ha muerto ahorcado!
Viejas que me insultabais en la carretera oscura:
¡sabed que el semen moja mis caderas
y es fresco y sabroso el semen del ahorcado!
Que mis dientes sirvan
de jugo en tu caldera
bruja de los límites, tú a quien admiro
sabedora de embrujos, de filtros y de hechizos
más poderosos que la fe y que los apóstoles
de quienes se burló el Mago, más apta que ellos
para conocer el dolor
¡de este que un sepulcro merece!
Y que el viento diga, al amanecer, mañana
vanamente a ranas y a gusanos
Villon se ha hecho al fin célebre
pues al fin una horca dibuja su figura
¡Villon ha muerto ahorcado!
Y que de mi mano ajada caiga la rosa
que mis dientes estrujaron
pues ella supo mis crímenes
y fue mi confidente
y dígalo ella al mundo, cayendo sobre el suelo
¡Villon ha muerto ahorcado!
Pronto vendrá la canalla
a hozar en mi tumba
y orinarán encima, y los amantes
harán seguro el amor sobre mis huesos
y será la nada mi más escueto premio
para que ella lo diga,
no sé si nada o rosa:
¡Villon ha muerto ahorcado!
Sabrán de mí los niños
de edades venideras
como de un gran pecador
y asustados correrán a esconderse
bajo las sábanas cuando sus madres
les digan: «Cuidado ahí viene».
Y esa será la fama de Villon, el Ahorcado.
Y será tal mi fama que prefiero el olvido
porque un día, mañana
de ese futuro que el hedor hace
parecerse al recuerdo, una mano
dejará caer, al oír mi nombre
el fruto del culo, el excremento
y mi vida, y mi carne, y todos mis escritos
¡promesa serán sólo para las moscas!
gordo y corpulento, de labios color ceniza
y mejillas que el vino amoratara,
a una cuerda ahorcado
lo sé todo acerca del pecado.
Yo, François Villon,
a una cuerda pendido
me balanceo lento, habiendo sido
peor que Judas, quien también murió ahorcado.
Las viejas se estremecen al oír mis hazañas
pues no tuve respeto para la vida humana.
Que el viento me mueva, ya oigo cerca las voces
de aquellos que mandé a freír monas.
Me esperan en el infierno
y alargan las manos
porque se ha corrido allí, del Leteo al Cocyto
¡que al fin Villon había muerto ahorcado!
Ya la luna aparece, e ilumina la horca
dando a mi rostro el color de la sangre
yo, que hice mal sabedor de que lo hacía
hasta que por fin he muerto ahorcado.
Ya los lobos ladran en torno al patíbulo
y los niños gritan, parecidos a ratas:
¡Villon ha muerto ahorcado!
Viejas que me insultabais en la carretera oscura:
¡sabed que el semen moja mis caderas
y es fresco y sabroso el semen del ahorcado!
Que mis dientes sirvan
de jugo en tu caldera
bruja de los límites, tú a quien admiro
sabedora de embrujos, de filtros y de hechizos
más poderosos que la fe y que los apóstoles
de quienes se burló el Mago, más apta que ellos
para conocer el dolor
¡de este que un sepulcro merece!
Y que el viento diga, al amanecer, mañana
vanamente a ranas y a gusanos
Villon se ha hecho al fin célebre
pues al fin una horca dibuja su figura
¡Villon ha muerto ahorcado!
Y que de mi mano ajada caiga la rosa
que mis dientes estrujaron
pues ella supo mis crímenes
y fue mi confidente
y dígalo ella al mundo, cayendo sobre el suelo
¡Villon ha muerto ahorcado!
Pronto vendrá la canalla
a hozar en mi tumba
y orinarán encima, y los amantes
harán seguro el amor sobre mis huesos
y será la nada mi más escueto premio
para que ella lo diga,
no sé si nada o rosa:
¡Villon ha muerto ahorcado!
Sabrán de mí los niños
de edades venideras
como de un gran pecador
y asustados correrán a esconderse
bajo las sábanas cuando sus madres
les digan: «Cuidado ahí viene».
Y esa será la fama de Villon, el Ahorcado.
Y será tal mi fama que prefiero el olvido
porque un día, mañana
de ese futuro que el hedor hace
parecerse al recuerdo, una mano
dejará caer, al oír mi nombre
el fruto del culo, el excremento
y mi vida, y mi carne, y todos mis escritos
¡promesa serán sólo para las moscas!
Leopoldo
María Panero (Madrid, 16 de junio de 1948-
Las Palmas de Gran Canarias, 5 de
marzo de 2014).
Foto:
Sara del castillo.
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Leopoldo María Panero,
Poesía española
viernes, 27 de diciembre de 2013
Luis Alberto Spinetta, toma tus terráqueas y ásperas sogas
DESACELERACIÓN
I
Toma tus terráqueas
y ásperas sogas
y despréndete humildemente de tu trono.
y despréndete humildemente de tu trono.
Los arbustos que
temblaban en la colina
se han cansado de palmotear.
Es insólita tu alma.
Tantas cosas de pie
elegidas de entre millones,
saturadas por vivir aquí.
se han cansado de palmotear.
Es insólita tu alma.
Tantas cosas de pie
elegidas de entre millones,
saturadas por vivir aquí.
Tantos cometas
inconmensurables
surcados de cielo (cielo, donde tú habitas).
surcados de cielo (cielo, donde tú habitas).
Y los hombres, tú y
yo,
un conjunto en lo absurdo.
En lo que el sentimiento de una magia
se une a la forma
alejada de toda indigencia sin vida,
comenzada a ser hacia el futuro.
Futuro que tarda en abrir sus ojos
que tarda en ansiar su trópico
que nos da de comer hasta la muerte.
un conjunto en lo absurdo.
En lo que el sentimiento de una magia
se une a la forma
alejada de toda indigencia sin vida,
comenzada a ser hacia el futuro.
Futuro que tarda en abrir sus ojos
que tarda en ansiar su trópico
que nos da de comer hasta la muerte.
II
Pero la atrofiada
mandíbula...
Estamos atrofiados por demás.
Aun si no tuviéramos bocas
estaríamos comiendo carne apenas con los párpados.
Estamos atrofiados por demás.
Aun si no tuviéramos bocas
estaríamos comiendo carne apenas con los párpados.
III
Por la orilla
secreta
ovillan las sentencias
rebalsa la magia
ruedan las calles.
ovillan las sentencias
rebalsa la magia
ruedan las calles.
IV
Lo importante es
que escriba cómodamente:
"Repite con la persona que amas
que eres responsable del destino".
Brama en la penumbra de tus días.
Consigue exhalar la muerte, deslizándote,
Derroca al líder de tu maldad y ahórcalo.
"Repite con la persona que amas
que eres responsable del destino".
Brama en la penumbra de tus días.
Consigue exhalar la muerte, deslizándote,
Derroca al líder de tu maldad y ahórcalo.
V
Cántate una canción
reivindicatoria
mata al hijo de los dioses
conecta tu máquina del tiempo.
mata al hijo de los dioses
conecta tu máquina del tiempo.
VI
¿Consigue aquel
disfraz parodiarte más que tú mismo,
en tu carcomida vislumbre?
¿Ves nacer algo o crees que sólo hay muerte?
¡Vamos!
Rodéate de tus espejos
y cuando entumecido,
cuando despreciado por tanto abuso
y tan descarada mentira,
intentes absolverte con una ráfaga de emoción,
verás que tu corazón se pudre
irremediablemente seleccionado para caer.
Entretanto se enceguecerá la imagen de tu alrededor
quemado ya por la última farsa.
en tu carcomida vislumbre?
¿Ves nacer algo o crees que sólo hay muerte?
¡Vamos!
Rodéate de tus espejos
y cuando entumecido,
cuando despreciado por tanto abuso
y tan descarada mentira,
intentes absolverte con una ráfaga de emoción,
verás que tu corazón se pudre
irremediablemente seleccionado para caer.
Entretanto se enceguecerá la imagen de tu alrededor
quemado ya por la última farsa.
VII
Así comenzó tu
propia maldición,
En tantos años de vigilia,
a través de una locura de largo tiempo,
a la que escondiste vanamente
entre tus mártires.
En tantos años de vigilia,
a través de una locura de largo tiempo,
a la que escondiste vanamente
entre tus mártires.
Y tu cara comenzó a
rasparse
contra la calavera,
tiñéndose de la humedad típica de la muerte.
Y manos desconocidas
cavaron una desolada porción de tu tumba
para ser completada con unas tristes violetas.
contra la calavera,
tiñéndose de la humedad típica de la muerte.
Y manos desconocidas
cavaron una desolada porción de tu tumba
para ser completada con unas tristes violetas.
VIII
Pensé
que habías salido de viaje
acompañado de tu sombra,
silbando,
hablando con el ti mismo.
Por atrás de una llovizna.
que habías salido de viaje
acompañado de tu sombra,
silbando,
hablando con el ti mismo.
Por atrás de una llovizna.
En: “Guitarra
negra”, Ediciones Tres Tiempos, Buenos Aires, 1978.
Poema Parte Cuarta.
Luis Alberto
Spinetta (Buenos Aires, 23 de enero de 1950 – 8 de febrero de 2012).
Músico, poeta,
artista, luz.
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Luis Alberto Spinetta,
Poesía argentina,
Poesía en el rock
lunes, 23 de diciembre de 2013
Daniel Ponce, 6 poemas de Trabajos, libro inédito
MICHAUX
De
estos incidentes estoy hecho:
fugas,
error, trabajos, aunque persisto
ya
desplazado del centro o de espaldas
a
la ilusión, ese raro dibujo del sueño.
De
los mares, de las tierras quemadas
regreso
insomne. Examinado. Beber la lejanía
es
terminar ciego ante lo concreto.
Estoy
hecho de lo que va a morir:
golem,
barro maldito, nieve.
Me
escribo en el agua.
ESCRIBIR DESPUÉS DE BORGES
Rodeado
de libros que callan.
Acorralado:
nunca los ruidos, los chasquidos
las
voces serán libros.
Con
las peores sospechas. Con la intención
de
ser un lugar propio sólo después
de
dejar atrás el desierto, la selva,
el
silencio culposo, el mundo de la ignorancia.
Con
un mapa falsificado de este confín.
Así
la inquietud, que toma la forma
de
la palabra cumplida
pero
en otro. En una ciudad ya escrita.
Así
las noches, el alba, las calles.
Todo
develado por unos ojos perdidos.
Así
el olvido resulta
anterior
a todo afán,
los
días, artificios perfectos.
No
ser Borges, lástima,
y
ser el que busca, monótono,
un
atajo o el resquicio
por
donde su sombra no cruce.
EL ANCIANO QUE MATÓ A
HEMINGWAY
El
que no siente piedad por nadie
ni
por nada, salió a recibir
la
gracia del sol como un perro enfermo
que
se arrastra hacia la claridad.
Mi
trofeo, calculo, será un cráneo
fragmentado,
quemado por dentro,
abierto
en miles de astillas.
Mi
venganza será desbaratar
la
jactancia y demoler
con
un solo proyectil
a
ese animal solitario.
Lo
veo acercarse. Si algo de juventud
queda
en mí, es esta repugnancia
que
se anuda en mi garganta,
ese
desprecio por la nulidad,
el
vértigo de acechar.
KAFKA, 1924
El
médico ovilló el estetoscopio.
Izó
el reloj desde el fondo del bolsillo.
Como
si huyera del tiempo
el
pulso de K. aventajaba
a
la aguja pequeña.
“Si
no me mata, usted es un asesino”
decía
el papel, del tamaño
de
una entrada de teatro.
El
médico lo escamoteó
entre
unas carpetas. Quería fumar.
Cuando
lo llamaron,
la
mañana, a través de las persianas,
era
un puñado de barrotes de sombra
en
el piso. Pensó, con espanto,
que
los ojos del moribundo
ya
no le reclamarían nada.
NADA DE LO PERDIDO IMPORTA
Escucho
cantar a mi hija
mientras
se baña. Su voz se mezcla
con
la música de Mingus. El anochecer
es
aún más abstracto.
¿Quién
piensa en el dolor?
Fluye
algo parecido al agua
que
nos consuela
de
una sed antigua.
ESCRIBIR ES CALLAR
Escribir,
como forma de confusión ascendente,
es
un estado de desamparo. Es descartar
los
ruidos de la noche,
rechazar
cualquier cercanía.
Todo,
menos creer en los propósitos
de
aquel que, desde adentro,
obliga
a escribir.
De:
“Trabajos (septiembre ’98 – febrero ’00)”, libro inédito.
Foto:
Daniel Ponce y Luis Alberto Spinetta, 11 de julio de 2011. Dibujos: Daniel
Ponce.
Jorge Daniel Ponce (Buenos Aires, 1956).
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Daniel Ponce,
Poesía argentina,
Poesía inédita
sábado, 21 de diciembre de 2013
Daniel Muxica, dos poemas
PUEBLO DESNUDO
a Julio Troxler
a Jorge Dipasquale
El
pueblo teme hablar del pueblo
como si conociera esa primavera desde antes.
Es tan antiguo de anterior
que no está parido por madre sino por abuela
de sopas a discreción y otras desleídas
maneras de amamantar las bocas del mañana.
Las fábulas son el mérito de su pasado
comadres agitan el mediodía
llamando a comer cenar en nombre
de los que no han nacido.
Engendrar carne y huesos
sabiendo que el tiempo salta sobre el tiempo.
El pueblo usa mortajas duras
y no hace hijos sino testigos diferentes
de su propio alimento
primitivas cebollas gigantes de tanto llorar
su dolor acá.
como si conociera esa primavera desde antes.
Es tan antiguo de anterior
que no está parido por madre sino por abuela
de sopas a discreción y otras desleídas
maneras de amamantar las bocas del mañana.
Las fábulas son el mérito de su pasado
comadres agitan el mediodía
llamando a comer cenar en nombre
de los que no han nacido.
Engendrar carne y huesos
sabiendo que el tiempo salta sobre el tiempo.
El pueblo usa mortajas duras
y no hace hijos sino testigos diferentes
de su propio alimento
primitivas cebollas gigantes de tanto llorar
su dolor acá.
EL HUÉSPED
Alguien ha estado en este lugar antes que yo.
Sumo los cuerpos,
admito el otro ojo y el primer paso.
Alguien llegó antes.
Alguien come y habita la mano que me decide.
Alguien ha estado en este lugar antes que yo.
Sumo los cuerpos,
admito el otro ojo y el primer paso.
Alguien llegó antes.
Alguien come y habita la mano que me decide.
En: Alguien llama. Cuaderno de poesía argentina, número 15, septiembre de 2002. Editor: Alejandro Schmidt.
Daniel Muxica (Valentín Alsina, 29 de julio de 1950 – Buenos Aires, 8 de junio de 2009).
Daniel Muxica (Valentín Alsina, 29 de julio de 1950 – Buenos Aires, 8 de junio de 2009).
Foto: Daniel Grad.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Jorge Rivelli, Volver herido
EL ÚLTIMO BAR
volver herido
después
de pasar la tarde
en el peor lugar
de la tierra
volver herido
después
de pasar la tarde
en el peor lugar
de la tierra
bebiendo
arsénico
en platos de níquel
fumando cactus
de la basura
hablando
con marcianos
que tienen el cerebro
en las axilas
y donde la única mujer
es un travesti embalsamado
volver herido y sin cabeza
en busca de una cama
dormir 10 horas para creer
que todo fue una pesadilla
en platos de níquel
fumando cactus
de la basura
hablando
con marcianos
que tienen el cerebro
en las axilas
y donde la única mujer
es un travesti embalsamado
volver herido y sin cabeza
en busca de una cama
dormir 10 horas para creer
que todo fue una pesadilla
Inédito
Jorge
Rivelli nació en Buenos Aires en 1954. Director de la revista de poesía Omero.
Foto:
Un aspecto poco conocido de las personalidades de Jorge Rivelli y José María
Pallaoro.
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Jorge Rivelli,
Poesía argentina,
Poesía inédita
martes, 17 de diciembre de 2013
Carlos Sánchez, seis poemas de Recuérdate que no sabes recordar
RECUERDA
Y
recuérdate cuando golpeabas
en
la puerta equivocada
cuando
salían a tus pasos
animales
extraños sin alaridos
pesadillas
de sombras
eclipse
de misterio.
Recuerda
también
los
dolores equívocos
la
baba chorreando por la boca
la
venganza de las palabras
que
encendían cóleras
el
cristal negro del orgullo.
Recuérdate
además
del
temblor de la aurora
y
los cielos errantes
en
donde volvías a padecer
envuelto
en las tinieblas
a
la espera de un sol reparador.
Memoria
mía recuérdate
que
no puedes recordar.
FUGAZ
Sucede
al improviso
que
todo se repite
yo
toso
tú
me oyes
ella
se pierde
y
es tanto el abandono
que
ella tose
tú
no me oyes
y
yo me pierdo.
LENGUAJE
Aún
si todavía
confío
en parte en las palabras
la
otra parte de mí
se
queda sin palabras
en
un silencio inquietante
de
significados ocultos
que
no consigo develar.
A
veces las palabras
surge
de una boca cerrada
se
forman se relacionan se combinan
a
expensas de mi esfuerzo por detenerlas
de
mi vano intento por controlarlas.
Las
palabras humanamente creadas
para
dar un sentido
a
este enigmático no sentido.
Las
palabras
como
un arquero sin flechas.
GOYESCA
Anduve
por la Casa del Sordo Prado
entre
brujas negras y gigante voraz
vi
pelear a los hermanos
–
una historia bastante repetida –
y
a la futura viuda probándose el vestido.
Ante
tantos espectros me sentí como en casa.
Sólo
el perro al final
hundido
en su desgracia
me
sacó con su mirada sin ladrido
de
todo ese mundo familiar.
Museo del Prado, 22 de
Abril 2010
DE NO SER LA POESÍA
a
Mario Socrate
Puedo
medir el tiempo
en
el pergamino herido de tu cuerpo
intuyo
la mutación inevitable
que
opera sin cesar
inexorable.
Regresan
las imágenes
de
momentos compartidos
nuestro
derroche de esperanzas
nuestra
imperfecta matemáticas.
Ahora
podríamos resumir
las
jugarretas que la historia
hizo
de esta tremenda humanidad.
Los
astros giran
las
estrellas se apagan
el
planeta respira y tose
en
cumplimiento de leyes
para
nosotros incomprensibles.
Mirándome
en tus ojos
se
enturbia mi visión.
Estamos
vivos Mario
nuestra
amistad vuela
y
la poesía
en
el silencio de este espacio vacío.
Roma, febrero 2010
TARJETA POSTAL
La
luna apoyada en el cielo
mis
brazos que gritan
eco
sordo de voces
se
expanden en la nada
como
un hálito
los
olivares se contraen
las
viñas lloran
un
futuro de vinos.
La
luz es negra.
Ronda
de murciélagos
canto
de cigarras
nubes
voladoras.
La
noche viaja
con
su alforja
de
estrellas.
Las
montañas filtran
un
mar lejano
de
olas repetitivas.
Te
envío ahora esta postal
de
Folignano City.
Carlos
Sánchez nació en Buenos Aires en diciembre de 1942. Reside en Folignano (Ascoli
Piceno).
En:
“Recuérdate que no sabes recordar / Ricordati Che Non Sai Ricordare”, edición
bilingüe, Librati, 2010. Selección de textos: jmp
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Carlos Sánchez,
Poesía argentina
lunes, 16 de diciembre de 2013
Hugo Gola, dos poemas de Resonancias renuentes
4
es
más difícil
penetrar
que describir
alcanzar
el nudo
la semilla
la claridad sutil
que se resiste
las
palabras huyen
se esconden
o se prestan fácilmente
a
repetir lo visible
construir afinidades
extraer la médula
revelar los tonos
secretos
es otro cuento
17
dice el poema
"el fuego quema
esa es la primera ley"
mas uno no lo sabe
lo aprende después
que fue tocado por el fuego
tarde
la lluvia moja
se podría agregar
y el tiempo
el paso del tiempo
arrasa
no hay modo de vivir
al margen
de evitar el fuego
la lluvia
el tiempo
no dejar la piel
en esos lindes
tal vez se aprenda a
ver venir el fuego
a guarecerse de la lluvia
¿mas cómo impedir
que se sumen los días
esa suma y resta subterránea
que al final
todo devora?
esa danza incesante
galopa por la orilla
esa lengua fatal
lame el polvo
que queda en el camino
dice el poema
"el fuego quema
esa es la primera ley"
mas uno no lo sabe
lo aprende después
que fue tocado por el fuego
tarde
la lluvia moja
se podría agregar
y el tiempo
el paso del tiempo
arrasa
no hay modo de vivir
al margen
de evitar el fuego
la lluvia
el tiempo
no dejar la piel
en esos lindes
tal vez se aprenda a
ver venir el fuego
a guarecerse de la lluvia
¿mas cómo impedir
que se sumen los días
esa suma y resta subterránea
que al final
todo devora?
esa danza incesante
galopa por la orilla
esa lengua fatal
lame el polvo
que queda en el camino
En:
“Resonancias renuentes”, Ediciones En Danza, 2011.
Hugo
Gola nació en Pilar, pueblo de la provincia de Santa Fe, el 27 de octubre
de 1927.
Foto:
s/d.
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Hugo Gola,
Poesía argentina
sábado, 14 de diciembre de 2013
Luis Alberto Spinetta, he ingerido demasiados demonios
IV
Últimamente he
ingerido demasiados demonios
he practicado por los alambres,
alambres que quemaban mi corazón
y ungüentaban mi conciencia.
Conciencia dormida o muerta
me da lo mismo.
he practicado por los alambres,
alambres que quemaban mi corazón
y ungüentaban mi conciencia.
Conciencia dormida o muerta
me da lo mismo.
Pero no sufro
ya que todo retorna
y los cuentos de oro
habrán de convertirse en realidades de un día.
Volveré a mí y la demencia retornará al antiguo sentido
de las charlas alrededor del fuego
entre las gárgolas del templo.
ya que todo retorna
y los cuentos de oro
habrán de convertirse en realidades de un día.
Volveré a mí y la demencia retornará al antiguo sentido
de las charlas alrededor del fuego
entre las gárgolas del templo.
La luz está muda,
ahora,
cuando resuena sin estrellas.
Y el campo se vuelve un papel orgánico
para desmenuzar la pequeña historia
del miedo a lo inmenso.
cuando resuena sin estrellas.
Y el campo se vuelve un papel orgánico
para desmenuzar la pequeña historia
del miedo a lo inmenso.
En: “Guitarra
negra”, Ediciones Tres Tiempos, Buenos Aires, 1978.
Poema Parte Cuarta.
Luis Alberto
Spinetta (Buenos Aires, 23 de enero de 1950 – 8 de febrero de 2012).
Músico,
poeta, artista, luz.
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Poesía argentina,
Poesía en el rock
viernes, 13 de diciembre de 2013
Luis Alberto Spinetta, posaré la hermosa y serena cabeza en mi almohada
HOMBRE DE LA TEZ ILUSORIA
Posaré la hermosa y
serena cabeza en mi almohada
Desde allí veré una imagen
Un círculo con mi venturosa cabeza.
Desde allí veré una imagen
Un círculo con mi venturosa cabeza.
Mis manos dormidas
habrán mentido
Habrán tocado la máscara de su suave cráneo
Y habrán sentido la melodía
Y habrán de creerlas un sombrero y un pájaro.
Habrán tocado la máscara de su suave cráneo
Y habrán sentido la melodía
Y habrán de creerlas un sombrero y un pájaro.
¡Las mañanas que
toque se partirán en mí!...
Las lágrimas que venderé por ahí por sus almas
se reunirán en el alimento de otros seres con sed.
Y la columna de aire del idilio de los árboles
morirá con su prosa de hombre cansado de clamar.
Hombre de la tez ilusoria,
exhausto ya de clamar a través de sus ramas.
Las lágrimas que venderé por ahí por sus almas
se reunirán en el alimento de otros seres con sed.
Y la columna de aire del idilio de los árboles
morirá con su prosa de hombre cansado de clamar.
Hombre de la tez ilusoria,
exhausto ya de clamar a través de sus ramas.
………………………………………………………………………
Yo sueño con el
eterno trigal,
ese júbilo del orfebre,
y tengo un niño y un tallo seguidos a mi risa,
risa que se diluye hacia los cuatro puntos cardinales
mientras se acercan otros seres en derredor de esta espiga distante
(yo sueño que dormitan las pasiones de un Rubens
entre pálidos labios de mujeres heridas).
ese júbilo del orfebre,
y tengo un niño y un tallo seguidos a mi risa,
risa que se diluye hacia los cuatro puntos cardinales
mientras se acercan otros seres en derredor de esta espiga distante
(yo sueño que dormitan las pasiones de un Rubens
entre pálidos labios de mujeres heridas).
¡La disfrazada
falla de los sonetistas!
¡La maléfica servidumbre de los victorianosl
¡La maléfica servidumbre de los victorianosl
Otros artistas
pivoteados por posesiones.
Trotadores que irán cayendo tras aquéllos
junto a sus sonidos poseídos antes.
Trotadores que irán cayendo tras aquéllos
junto a sus sonidos poseídos antes.
¡La rivalidad de mi
corazón se daña conmigo!
En: “Guitarra
negra”, Ediciones Tres Tiempos, Buenos Aires, 1978.
Poema Parte Cuarta.
Luis Alberto
Spinetta (Buenos Aires, 23 de enero de 1950 – 8 de febrero de 2012).
Músico,
poeta, artista, luz.
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Luis Alberto Spinetta,
Poesía argentina,
Poesía en el rock
jueves, 12 de diciembre de 2013
Luis Alberto Spinetta, los tallos
III
Disueltos los
fieros
en los cobardes,
suenan a ya devorados
los ecos y las voces de las escuadras de carne.
Por estas márgenes
no hay ya más río.
en los cobardes,
suenan a ya devorados
los ecos y las voces de las escuadras de carne.
Por estas márgenes
no hay ya más río.
Evaporo los
trozos
de la porfiada línea
que el sol puede o no dibujar
sobre las formas.
de la porfiada línea
que el sol puede o no dibujar
sobre las formas.
Para ello y sólo
entonces
acontecen los tallos.
acontecen los tallos.
En: “Guitarra
negra”, Ediciones Tres Tiempos, Buenos Aires, 1978.
Poema Parte Cuarta.
Luis Alberto
Spinetta (Buenos Aires, 23 de enero de 1950 – 8 de febrero de 2012).
Músico,
poeta, artista, luz.
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Poesía argentina,
Poesía en el rock
domingo, 8 de diciembre de 2013
Coco Romero, oh amigos quiero estar con ustedes
OH
AMIGOS QUIERO ESTAR CON USTEDES
Oh amigos quiero estar con ustedes
en el borde de este carrusel
con caballos de alas de viento
que nos tiren a salir de él.
Sol que estás aquí
y las palomas de pan
me dan migas de amar
de amar de amar
y esta ciudad, nuestra ciudad,
no para más.
Oh amigos quiero estar con ustedes
en el borde de este carrusel
con caballos de alas de viento
que nos tiren a salir de él.
Giran luces y locas sirenas
que se van filtrando en la pared
caminos largos nos esperan
y alguna que otra trampa del cazador.
Oh amigos quiero estar con ustedes
en el borde de este carrusel
con caballos de dientes de leche
que nos tiren a salir de él.
Buscar, andar, patear,
y ojo al preguntar
por que hay quienes contestan
sin escuchar
los bordes infinitos
de este mapa feudal
están mojados,
ten cuidado al pasar.
Oh amigos quiero estar con ustedes
en el borde de este carrusel
con todos los que crean
que tirando saldremos de él.
Coco
Romero (Salta, 1955).
En
Lp “La Fuente”, La Fuente, 1982.
Imagen:
Programa Pan Caliente, 2 de enero de 1982. Diseño y dibujo: Resorte Hornos.
La
Fuente es: Coco Romero: guitarra, bajo, voz y recitados. / Uki Tolosa:
guitarra, cavaquiño, mandolín, bajo y voz. / Andy Grimsditch: flautas,
mandolín, bajo, guitarra, voz y recitados. / Onfel Brun: batería y percusión.
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sábado, 7 de diciembre de 2013
Gabo Ferro, lo que te da terror
LO
QUE TE DA TERROR
Lo
que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé
volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
¿Dónde queda lo que creés? ¿Dónde queda lo que ves?
¿Dónde se irá, si se va? ¿Dónde se fue? ¿O será que ya no está?
Si hay Dios, si hay amor, si hay vida después,
si hay mundo, si hay hoy, hay mañana, hay tal vez
si hay ayer, si hay recuerdos, si hay de haber o ay de doler.
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé
volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos pero hay más de vos en él.
Cómo, cuándo, dónde, quién fue, para quién será,
quién ha sido y por qué el frío
la pasión, la vejez, el amo, el esclavo
y el dolor de reconocerse
atado, golpeado, libre, liberado, culpable, culpado
al frente, al costado de quien no se larga
por miedo a quedarse solo, abandonado.
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé
volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
Hay miedos que espantan que van a volver,
hay otros que están pero van a ceder,
hay riqueza, hay pobreza, hay hambre y tanto
que un verso no alcanza para decir cuánto.
Si vuelve, si va, si queda o si está,
si recuerda a veces o si va a recordar,
si vive con alguien, si ha muerto con alguien,
si está...
si está.
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé
volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé
volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
¿Dónde queda lo que creés? ¿Dónde queda lo que ves?
¿Dónde se irá, si se va? ¿Dónde se fue? ¿O será que ya no está?
Si hay Dios, si hay amor, si hay vida después,
si hay mundo, si hay hoy, hay mañana, hay tal vez
si hay ayer, si hay recuerdos, si hay de haber o ay de doler.
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé
volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos pero hay más de vos en él.
Cómo, cuándo, dónde, quién fue, para quién será,
quién ha sido y por qué el frío
la pasión, la vejez, el amo, el esclavo
y el dolor de reconocerse
atado, golpeado, libre, liberado, culpable, culpado
al frente, al costado de quien no se larga
por miedo a quedarse solo, abandonado.
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé
volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
Hay miedos que espantan que van a volver,
hay otros que están pero van a ceder,
hay riqueza, hay pobreza, hay hambre y tanto
que un verso no alcanza para decir cuánto.
Si vuelve, si va, si queda o si está,
si recuerda a veces o si va a recordar,
si vive con alguien, si ha muerto con alguien,
si está...
si está.
Lo que te da terror te define mejor,
no te asustés, no sirve, no te escapés, volvé
volvé, tocá, miralo dulcemente esta vez,
que hay tanto de él en vos, pero hay más de vos en él.
Gabo
Ferro, en CD: “La aguja tras la máscara”, 2011.
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viernes, 6 de diciembre de 2013
Rolando Revagliatti, felino en el dormitorio y otros poemas
FELINO EN EL DORMITORIO
respira
conmigo
en mi pecho dormita nuestra gata
reposa sobre mí
apagó ya el motorcito emocionante
no dormirá mucho
pronto despertará
me mirará desde la especie
acercará sus bigotes a mi barba
aparentará volver a acomodarse
y como si tal cosa
hundirá sus patas en mi estómago
y saltará hacia otros ensueños en una orilla de la cama
en mi pecho dormita nuestra gata
reposa sobre mí
apagó ya el motorcito emocionante
no dormirá mucho
pronto despertará
me mirará desde la especie
acercará sus bigotes a mi barba
aparentará volver a acomodarse
y como si tal cosa
hundirá sus patas en mi estómago
y saltará hacia otros ensueños en una orilla de la cama
ESE VESTIDO VERDE
Ese
vestido verde
feo
en
el cuerpo desmayado
entre
los brazos de Frank Sinatra
le
queda bárbaro
a
Kim Novak.
PARA LA LITERATURA
Más
vale fajar con piedad
—para la
literatura—
que sin piedad
—para la
literatura—
que sin piedad
Más
vale recibir un premio con repugnancia
—para la
literatura—
que con gratitud
—para la
literatura—
que con gratitud
Para
la literatura
más vale persuadir con riesgo literario
que con credibilidad periodística
más vale persuadir con riesgo literario
que con credibilidad periodística
Más
vale cortar por lo enfermo
—para la
literatura—
que por lo sano
—para la
literatura—
que por lo sano
Más
vale resarcir con males
o
literatura
que con dinero
o bienes
o
literatura
que con dinero
o bienes
Para
la literatura
más vale desprenderse de lo imprescindible
que de lo superfluo
más vale desprenderse de lo imprescindible
que de lo superfluo
y
más vale quemarse en un juego asociativo
que con fuego
que con fuego
Más
vale la cordura que esconde la locura
y viceversa
que la mera cordura
que la mera locura
y viceversa
que la mera cordura
que la mera locura
Más
vale no valer
—para la
literatura—
que valer.
—para la
literatura—
que valer.
ME SORPRENDIÓ LA NOCHE
La
noche
del
poema
me
sorprende
La
luz
ésa.
Rolando
Revagliatti (Buenos Aires, 1945).
En:
“Antología Poética. Selección y prólogo de Eduardo Dalter”, La Luna Que, 2009.
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