martes, 14 de mayo de 2019

LEÓN GIECO Dile que extraño las cosechas el rumor del bosque y la hierba




Lado 1
1 SI VES A MI PADRE

Si vas hacia el centro de este verde lugar
encontrarás mi pueblo donde nací
pregunta por mi padre y te sabrán decir
que es un campesino amigo del sol

Busca a mi padre y dile que estoy bien
que mi conciencia sigue libre
y que siguen muy mansos mis pensamientos

Dile que extraño las cosechas
el rumor del bosque y la hierba
las frutas frescas y del verano la siesta


2 DIME QUE ESTÁS LLORANDO

Cuando se queman las ideas quedan
cenizas en la cabeza
cuánto falta para que comprendan
que hay que escuchar para hablar

Dime que estás llorando
y gritaré feliz
dime que estás llorando
y sabré que vivís todavía

Si en tu camino hay piedras retíralas
que abajo hay hierbas
riega tu corazón con lágrimas
y podrás seguir adelante
grita por las calles y si te matan
quedará tu grito resonando

Quién te dijo amigo que lo sucedido
no se puede mejorar
los que ponen precio a los hombres
están fuera de la ley

Cuida bien tu cabeza que hay
quienes pagan por ella
cuida Dios a los hombres que no están
por defendernos


3 CUANDO ME MUERA QUIERO

Cuando me muera quiero
alguna amplia sonrisa
y un esparcir sutil de mis cenizas
libres por fin al viento

Cuando me muera quiero
tan sólo algunos amantes
que encierren en sus manos
algunos de mis sueños
tan sólo unos instantes

Cuando me muera quiero
que algún amigo errante
al son de sus latidos
guíe sus pasos detrás del viento

Cuando me muera quiero
poder nacer en alguien
que en un pastizal o bajo algún cerezo
decida ser eterno caminante


4 UN DÍA BALTAZAR

Dice Baltazar que tiene que cuidar
cien gallinas diez caballos treinta vacas y sembrar
Dice Baltazar por qué trabajo tanto
si al final me estoy muriendo de tanto trabajar
Pero un día Baltazar escribió sobre un galpón
unas frases muy cortitas que decían lo siguiente:

Las tierras deben ser del que la siembra
porque yo estoy dando todo
y hay quien se lo lleva
Esto es para usted señor patrón
y cómo va a conocer su campo si está
sentado en un sillón con su esposa mirando televisión

Pero un día Baltazar se fue sin avisar
y cuando estaba ya muy lejos se dio vuelta por mirar
porque escuchaba un ruido extraño y no sabía que podía ser
y eran todos los caballos todas las gallinas
mariposas blancas y los gorriones y las vacas
que seguían por detrás a Baltazar


5 A GERÓNIMO JOSUÉ

(Instrumental)




Lado 2
6 JOHN, EL COWBOY

Dicen que en un tiempo atrás vivía
John Lennon amigo del pueblo
con sus pistolas cargadas y no respetaba
en su vida la ley
La señora del alcalde lo esperaba
en las noches a John
El cura las prostitutas y la gorda vieja
dueña del salón

Un día en un caballo muy viejo enterró
al sheriff de ese lugar
sobre su tumba puso un dólar y una placa
diciendo ladrón
en pocos días mató a los ayudantes
y ahorcó al señor juez
tiró tres tiros al aire y dijo
que el pueblo estaba en libertad

Tres días después llegó el ejército
cargado de indios muertos
Después de violar a las mujeres mataron
en el pueblo a John
Así termina la historia de un pueblo
y de un hombre cargado de honor
y no voy a estar negando
que en todos los pueblos algo así ocurrió


7 RAMOS DE MANZANILLAS

Ramos de manzanillas
llevan tus manos
debes cruzar el campo
con tu vestido blanco 

¿Qué dice tu corazón
a las nubes pasajeras?
¿Qué dice tu corazón
al gorrión sobre la leña?

Oh mujer de tierras mansas
dame tu verde en la cabeza

¿Qué canción hay en tu vientre
que noviembre se la lleva?
¿Qué canción dejaste antes
que el viento te la devuelve?

¿Qué silbido hay en tu pelo
que lo estoy yo respirando?
¿Qué me dice el tordo negro
que vuela despacio y bajo?

Oh mujer de tierras mansas
dame tu verde en la cabeza

¿Qué color hay en tu mente
que se mezcla con la hierba?
¿Hacia dónde van tus pasos
si el viento viene contrario?

¿Qué cosas vengo arrastrando
que es pesado mi camino?
Por llevar cargado el tiempo
yo no encuentro mi destino.


8 A VECES MI PUEBLO AZUL ES GRIS

Vengo desde un pueblo azul
donde el cardo juega con la luz
donde la tarde es tranquila
y es sencilla la tierra

Donde los ricos cantan
su grandeza y su riqueza
donde los pobres escupen
su angustia y su pobreza

Vengo desde un pueblo azul
donde el viento no tiene longitud
donde también se puede ver
de naranja el amanecer

Donde los ricos cantan
su grandeza y su riqueza
donde los pobres escupen
su angustia y su pobreza 


9 AHORA CAETE, AQUÍ

¿Quién pudiera tener
un poeta negro en su cabeza?
y andar
Quién pudiera curar
un corazón desgajado por la violencia
y andar

Yo que una vez
puse tierra en tus pies
ahora cáete aquí
que mi mente delira

Hacete un lugar
que el ángel ya murió
con su lengua torcida
en un árbol

A todos los hombres
que nacieron para salvar un país
los mataron


10 ALGO FUERTE AMIGO

Hoy he visto a toda la gente
escabullirse de miedo
animales vagabundeaban
por la gran ciudad hambrientos

Algo fuerte amigo va a caer
Hoy he visto a unas viejas
vestidas de negro llevando un Cristo
llora llora la mujer de Alberto
porque su marido está muerto

Algo fuerte amigo va a caer


11 MIL GAVIOTAS MUERTAS

Algunos tienen el sol
pero se queman por estar tan cerca
a otros los ataja el acero 

mil gaviotas están muertas
en las playas desiertas

algunos comienzan a vivir
y otros se mueren en el intento
del comienzo


 

Ayer, al fin, me pude comprar un Winco, y este es el primer disco que escuché.
Segundo elepé de León Gieco, editado en 1974, bajo el nombre de León Gieco / Banda de caballos cansados: Rodolfo Gorosito (Guitarra eléctrica en 1, 2, 6, 7, 10; guitarra acústica en 8; voz en 1 y 4); Rubén Batán (Bajo en 1, 2, 4, 6, 7, 8, 10; voz en 1, 2 y 4); Vicente Busso (Batería en 1, 2 4, 6, 7, 8 y 10; voz en 1 y 4); León Gieco (Voz líder en todos los temas, armónica, guitarra acústica, guitarra eléctrica de base, charango, percusión y guitarra de 12 cuerdas).
Colaboraron: Raúl Porchetto (Piano en 11); Alejandro Lerner (Piano en 2, 4 y 7); Pablo Kohan (Piano en 5); Miguel Pérez (Flauta dulce en 8); Toto (Percusión en 10).
Coros: Gabriela, Luz Kerz, García Caffi, Alicia Sherman (en 2, 7 y 11). Efectos: Jimmy V. Lara (en 6).
Escribe León: “Agradezco la colaboración de Miguel y Eugenio en este long play. También a Alicita Sherman por colaborar en la composición de “Dime que estás llorando”. Un ramo de flores dulces para Norte, mi compañero de tapa. Y por último agradezco a todos aquellos que pueden entender, o a los que no entienden pero hacen algo por entender todo esto que alguna vez fue mío.”
León Gieco (Raúl Alberto Antonio Gieco) nació el 20 de noviembre de 1951 en una chacra cercana a Cañada Rosquín, provincia de Santa Fe. Músico y poeta popular. Fotos: Jmp.


lunes, 13 de mayo de 2019

MIGUEL ÁNGEL BUSTOS Fragmentos de Visión de los hijos del mal (8)



FRAGMENTOS

80
   0ye como alzan los jazmines su tembloroso aroma de cristales. Siente como la luna abre la hierba con su boca de luz detenida.


81
   Madreselva, ha crecido tu hijo.


82
   ¿Cumplo el sentido de un verbo, o sólo soy un verbo sin sentido?


83
   Muere en el mar. Yerra en el cielo. Ábrete en el aire de la cruz.


84
   Acomoden las coronas, murmuren mi perfil, empujen mi ataúd, que navegue el maldito. Y que un velorio de estupor abra el vientre del tiempo.


85
   La casa del fondo del callejón es la que te digo. Tres metros de jardín y balcones verdes. Sobre la puerta sepulcral un llamador. No lo uses. Pero grita, grita cualquier cosa en el medido jardín, por ejemplo: grande es el abismo, inflamado el mar, tiembla la hierba. Y luego aléjate. Que aquel que vaga en sombras por la inmensa casa interrumpirá un momento su eterno caminar. Y ha de seguir con el abismo, la hierba y el mar hasta que el sueño lo salve.


86
   El infierno, aquella costilla que nos falta.


87
   Dibujo soles porque no puedo ver el día.


88
Azótame, hazme ayuno de amor.


89
   Temo el sueño, temo la vigilia. Temo vigilar el sueño, soñar la vigilia.


90
   Cuando la agonía cae sobre nosotros el tiempo cósmico interior acelera sus fríos y ya la muerte atrapa una carne perdida, suelta una esencia en libertad.


91
   Quiero tocarme por última vez, despedirme para siempre de la carne que habité.


92
   Llueve, tal vez miedo, tal vez llanto en lente convertido.


93
   ¿Oyes, oyes la lenta luna cortar la cara de la noche final?


94
   Yo no veo. Yo como resplandores.


95
   Caín, ¿dónde está el niño que eras?


96
   Huelo un pálido futuro de temibles ancianos. Cortaré esta imagen con el diente puro del niño de la atroz inocencia.


97
   Digiere ángel de lenta blancura mi sombra encarnada.


98
   Apoyando la cara en los cielos la calavera endurece el espacio celestial.


99
   La fortaleza mística es el corazón Iluminado.


100
   Luna, vieja leyenda del mar devorado. Alfa del cielo visible, Omega del cielo oculto.


En Visión de los hijos del mal (1965-1967), Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1967.
Miguel Ángel Bustos nació en Buenos Aires el 31 de agosto de 1932. Poeta. Secuestrado y desaparecido por la dictadura cívico-militar el 30 de mayo de 1976.
Foto: Jmp

miércoles, 8 de mayo de 2019

MIGUEL ÁNGEL BUSTOS Fragmentos de Visión de los hijos del mal (7)



FRAGMENTOS

63
   Amanece, un gallo busca su canto entre el polvo quebrado.


64
   Tigre, áspera reja de la terrible sombra.


65
   Ruge, inmola, que como las selvas han muerto tú no existes.


66
   Sobre la tabla el viento de un árbol plano se desata.


67
   Como madre quiere flores echo a sembrar en los mares alaridos.


68
   Locura de Don Quijote te invito a mi casa. Corramos las migas hablemos de rotas lanzas.


69
   Mario está enfermo muy raro. Sobre cráneo de espuma carne de niebla.


70
   Quiero tu nombre. Cómo te llamas, hombre que vagas por el Paraíso en el atroz silencio. Tú, que llevas una costilla más que todos. Sentado entre árboles parlantes diriges tu ojo solitario del otro. Duermes. Sin posible Redentora.


71
   No me saludes sacándote el sombrero pues tu frente liberada puede echar a correr.


72
   Vivos de vida cósmica, soñadores acostados de las tablas, habitantes de un ancho, largo y vertical castillo de memoria inmóvil. Transeúntes de clara eternidad.


73
   Y Omphalos se llamará el último hombre. Perdido irá por los templos buscando un rostro de sol a quien adorar.


74
   Tus ojos forman una unidad de agua con el mar. Cuando duermes, tus peces suben hacia el Océano del Sueño a comulgar con los dioses.


75
   En el País de los Ciegos no digas nunca veo mares de luz. Te azotarían con piedras.


76
   Rostro de perfil hueso que se va.


77
   Todo caballo lleva la sombra de un jinete desesperado.


78
   Cuando la luna caiga del aires al centro del cielo, lentas serán tus manos de agua dormida.


79
   De noche los montes se apuñalan por guerra de selvas en pugna.


En Visión de los hijos del mal (1965-1967), Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1967.
Miguel Ángel Bustos nació en Buenos Aires el 31 de agosto de 1932. Poeta. Secuestrado y desaparecido por la dictadura cívico-militar el 30 de mayo de 1976.
Foto: Jmp

lunes, 6 de mayo de 2019

ALEJANDRA SZIR Aunque la tierra todo lo sepulte




DUELO

No digo nada
no es silencio
es una bronca miniatura.
La noche de verano
ella bailaba en camisón
y supe.
Eso no se disfraza.


EL VIENTO

Sopla fuerte limpia el aire
así quiero estar punzante ágil
cuando hago esfuerzos para avanzar
mi pelo va todo para atrás y no molesta
sólo mis ojos lloran un poco.
Es el frío no lo sé bien y la fuerza
una fuerza que detiene pero el oxígeno
impulsa
impulsa
los frutos.

Mueve las cosas
pero está quieto.


LA LLUVIA

La rama se mueve con la lluvia.
A veces se pierde en el follaje
tapada por el movimiento de los árboles adelante.
Me gusta. Podría ser una metáfora.
Pero simplemente sucede.


LA CIEGA

Hace mucho mucho tiempo
en un reino junto al mar
yo era joven
y estaba sola.
Me crié entre hadas madrinas.
Algunas usaban trajes púrpuras
otras brillaban en la noche.
No tengo nostalgia de entonces
pero era tan distinta a hoy.
Los ojos
arden y adivinan
el sonido.
No tengo otra opción.
Estoy aquí.
El reino es
inalcanzable.


INOCENCIA PERDIDA

Por ella siento amor
y una compasión dulce y triste
cuando se olvida de que nos peleamos.
No me perdona.
Su memoria es corta.
Yo no la quise dormir en la teta.
El riesgo de que siga mi infección es grande.
Y lo peor lo peor
es que yo quisiera ser tan fuerte.
Mi ingenuidad
despierta en mí
una compasión dulce y triste.


ENTRE LAS OLAS

El sol entra siempre
entre gritos de la beba
me sumerjo en el sueño
océano tibio reparador
no te abandono por completo
resurjo
a tu llamado.


VISIÓN

Veo afuera y se ve hermoso, haré algo al respecto.
Mezclarme con eso.


CUADERNO PERLITA 96 HOJAS ÚTILES

Nadie puede medir el dolor.
Lo sé y sin embargo uso el cuaderno
para eso.
Buscaba un libro
en una librería de viejo.
Me parecía que si estaban dedicados
tenían un valor especial.
Sería extraño creer que retomaré
a partir de un nombre y una fecha
en una edición muy gastadita
en francés de algún clásico
escolar obligatorio.
Cae una foto de niñas alrededor
de una vaca.
Poemas en prosa de Turgueniev
y yo lo compro, con la foto adentro,
vuelta a esconder,
como si al librero le importara.
No significa nada para mí.
Aún así es mi espejismo.
Fracciones de historias
yo quiero que me toquen
me traen devuelta a la nuestra.
Este cuaderno es curioso porque
parece que lo hubiera inventado yo.
La primera vez que lo vi
pensé que era algo puesto para mí
que vos no lo habías escrito.
Muchas veces pensé que las cosas
me las había inventado.
Franz se desnuda ante fantasmas
Frederich no se muere y se hace fuerte
Emilie parting.
Las citas de siempre
pero son tu voz ahora.
Pomposo decirlo
igual lo digo:
premonitoria.
Inundan no puedo
quiero
y me asusta.
Contradicciones entre hay que amar
para desear el bien de la humanidad
y el sofocamiento de cualquier emoción
por la pasión revolucionaria.
Pratolini y Bakunin.
El momento en que el hombre sabe
para siempre quién es.
El día en que nadie recuerda
el nombre y lo que dicen las letras,
nada importa ya.
Y casi al final
la ciudad mojada,
calles desiertas,
ventanas separadas
solo y vivo sobre las relucientes vías
de High Street.
Justamente ese sabor tenemos
en común con Dylan Thomas.

Palabras que te traen
hacia mí
charlamos
no me importa lo que cites
yo sé que no es verdad
el revolucionario
también quiere a su familia.
Nizan, Lao-Tse
las emociones igual
nos rodeaban.
Aunque la tierra todo lo sepulte
no elegiste la inmortalidad.
Wilde, San Martín, Howard Fast
nos traen a un diálogo
que no se nos permitió.
“Estaré en la ira de los hombres,
en la risa de los niños hambrientos
cuando reciben un mendrugo de pan.”
Yo sé que estás.
"Dondequiera que un polizonte
golpee a un pobre diablo,
allí estaré yo."
"Se muere por la libertad
de todas formas lo que hay que
hacer es vivir y no morir."
Nunca estuve más segura.
No hay países extranjeros.


 
En Cuaderno (Citas: Pablo Szir), Ediciones del Dock, 2009. Foto: Jmp
Alejandra Szir (Buenos Aires, 1971). Reside en Holanda.

miércoles, 1 de mayo de 2019

ROQUE NARVAJA Trabajador



   DAME EL SOL

   Trabajador de la zafra ¿dónde estás?
hijo del sol, rastro de la oscuridad
dame dame el sol, sol de nuestra hermandad
quiero oír tu voz para ver que estás.

Nadie pensó que amargo era tu pan
recolector de mil cañas y una más
dame dame el sol, sol de nuestra hermandad
quiero oír tu voz para saber que estás.

Trabajador,
tu angustia es mi capital.

Tu corazón se ha dormido en un cristal
tus brazos son máquinas para cortar
dame dame el sol, sol de nuestra hermandad
quiero oír tu voz para ver cómo estás.


OCTUBRE (mes de cambios)
Letra: Roque Narvaja (en este tema, guitarra de acero, guitarra eléctrica y voz). Música: Litto Nebbia (acá toca guitarra española, y voz). Acompaña Domingo cura en percusión. Miguel Cantilo coros al final (según Betto). Foto: Jmp

Escribe Betto, de la Página Oficial de Litto Nebbia:
“En el Día Del Trabajador, compartimos un tema que tiene mucho que ver con lo que hoy se conmemora. Un poco de historia... A comienzos de los ´70, las vidas artísticas de Litto y Roque Narvaja estaban cercanas, teniendo como antecedente inmediato el haber actuado juntos en 1969 en la Película "El Extraño De Pelo Largo" (Tema de Narvaja y Masllorens, interpretado por su grupo La Joven Guardia). Por ese entonces, Narvaja tocaba el bajo en los shows de Litto, y El Master apoyaba y colaboraba en la carrera solista de Narvaja. Tanto que en 1972, en "Octubre, mes de cambios", el primer disco en solitario de Roque, Litto participa activamente tocando guitarra, piano, órgano y haciendo coros, y en 1973 Narvaja toca el bajo y graba un solo de guitarra en el fantástico LP "Muerte en la Catedral" de Nebbia.
Sin dudas, con "Octubre, mes de Cambios", Roque grabó en 1972 uno de los mejores discos de la época, recordado hasta estos días, convirtiéndose para muchos en una obra de culto; un disco en el que convergen los sonidos acústicos con claras influencias del folk norteamericano, enriquecido con melodías latinas e instrumentos autóctonos interpretadas de manera magistral. La obra encierra una coherencia general en la cual confluyen las ideas convulsionadas del momento dado el ambiente político que se vivía. El disco fue presentado en el Auditorio Kraft de Buenos Aires. De ese disco entonces, compartimos el tema que cierra el Lado 2 del mismo: "Dame el sol", tema cuya letra tiene mucho que ver con este día, donde Litto y Roque, y al final Miguel Cantilo, lo interpretan juntos, apreciándose claramente la percusión del gran Domingo Cura.


jueves, 18 de abril de 2019

OCHE CALIFA Si a la tarde llueve



A PESAR DE TODO


En una casilla de la villa el papá y sus dos hijos están mirando por el vidrio roto de la ventana.

Es mediodía y sólo han comido un poco de pan duro mojado en mate cocido.

El día está gris y amenaza con llover, pero como el padre tiene brazos muy largos abraza a los chicos, les guiña el ojo y les dice:

–Si a la tarde llueve leche, ponemos las tazas afuera, ¿eh?


En Puro Chico, n° 1, suplemento de la revista Puro Cuento, n° 30, año 5, septiembre-octubre de 1991. Director: Mempo Giardinelli
Oche Califa (seudónimo de Ángel Jorge Califa.​ Chivilcoy, Provincia de Buenos Aires, Argentina, 4 de diciembre de 1955)
Foto: Jmp


miércoles, 17 de abril de 2019

CRISTINA PERI ROSSI Salimos del amor como de una catástrofe aérea



   FILOSOFIA

Ante la esfericidad abstracta del planeta
la redondez turgente de tus senos pulidos
Ante la prepotencia de la razón
tu risa descabellada de amazona cáustica
Ante la caída internacional del comunismo
el desmoronamiento brusco de tu falda
Ante el proclamado Fin de la Historia
el nacimiento de un nuevo tu lunar en el hombro
Ante las guerras futuras
el estrabismo voluptuoso de uno de tus ojos
Ante la previsible muerte
la fricción de tu cuerpo desnudo
la humedad de las mucosas
el lamento vulvar.


   LA PASIÓN

Salimos del amor
como de una catástrofe aérea
Habíamos perdido la ropa
los papeles
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo
¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?
Por los muebles
por la casa
despojos rotos:
vasos fotos libros deshojados
Éramos los sobrevivientes
de un derrumbe
de un volcán
de las aguas arrebatadas
y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido
aunque no sabíamos para qué.



En revista Soy de Página/12, 21 de agosto de 2009. “Filosofía” forma parte del libro Otra vez Eros, 1994. “La pasión”, de Babel bárbara, 1991.
Cristina Peri Rossi (Montevideo, Uruguay, 12 de noviembre de 1941)
Foto: Jmp

martes, 16 de abril de 2019

CHARLES BUKOWSKI La muerte de la buena y mala gente es igualmente triste




ADIÓS

adiós Hemingway adiós Celine (murieron el mismo día)
adiós Saroyan adiós mi buen Henry Miller
adiós Tennesse Williams adiós a los perros muertos en las autopistas adiós
a todo el amor que nunca funcionó
adiós Ezra
siempre es triste
siempre es triste cuando la gente se entrega y es usada
lo acepto lo
acepto y te legaré mi automóvil y mi encendedor
y el cáliz de plata que utilizo para beber y el techo que mantuvo
afuera casi toda la lluvia adiós Hemingway adiós Celine adiós
Saroyan adiós mi buen Henry Miller adiós Camus adiós Gorky
adiós al equilibrista cayendo del alambre mientras
los rostros vacíos miran hacia arriba hacia abajo a ninguna parte
enfurécete con el sol, dijo Jeffers, adiós Jeffers, yo sólo puedo
pensar que la muerte de la buena y mala gente es igualmente triste
adiós D. H. Lawrence adiós al zorro en mis sueños y al teléfono
fue mucho más difícil de lo que supuse
adiós Tony Dos Toneladas adiós al Circo Volador
ya hicieron suficiente adiós Tennesse alcohólico caprichoso
estoy bebiendo una botella más de vino por ti
esta noche.



En diario Página/12, viernes 11 de marzo de 1994. Traductor: s/r
Charles Bukowski (Alemania, 16 de agosto de 1920 – EEUU, 9 de marzo de 1994). Foto: Jmp

viernes, 12 de abril de 2019

RINALDO RAFANELLI Siempre nos tendremos que encontrar




DUEÑA DEL CONFORT

Nadie te conoce
ni siquiera vos
nadie te convence
ni siquiera yo.  
Tu cara es una lanza
que viene y va
pero a la balanza, nena
yo estoy acá.
Ya me acostumbré
(ya me acostumbré)
dueña del confort.

Yo que sé la música 
recorre tu cuerpo
desde la cabeza 
hasta tu sexo, nena
y tanto te protege 
de las tormentas
que sobre un mismo eje 
te veo dando mil vueltas.
Ya me acostumbré
(ya me acostumbré)
dueña del confort.

Vos creés que soy de piedra
que no hay amor en mí
porque no acepto las reglas
del juego que hay en ti, nena.
Es que no somos rivales
que se gastan todo el tiempo.
Vos y yo somos centrales
pero nunca opuestos.

Ya me acostumbré
(ya me acostumbré)
dueña del confort
(no me olvidaré).

Y si esto está pasando
debe ser algo natural
pero ya me está gustando
para ver quién soy en verdad.

Y es imposible decir cuándo
pero siempre nos tendremos que encontrar.



Rinaldo  “Rino” Rafanelli (Buenos Aires, 4 de julio de 1949).
En Polifemo, primer disco, editado en 1976 por EMI / Odeon, producido por Rino y David. Polifemo es: Rino (en este tema: Voz, bajo moog, Larry y Shemp), David Lebón (guitarras), Juan Rodríguez (batería) y Ciro Fogliatta (órgano).
Foto: Jmp


lunes, 8 de abril de 2019

LEONOR GARCÍA HERNANDO Es la grieta de una pared la que miro hace días




1
LA ENAGUA CUELGA DE UN CLAVO EN LA PARED

Nadie quiere a nadie. Sólo sombras líquidas se mueven en el aire sucio.
La pasión es la altura y la enfermedad.
El cómico ha dejado su copa en la baranda peligrosa. La noche es arqueada como un pétalo sobre las ventanas iluminadas.
La noche es de estrellas carnívoras.
Qué amor nos tocará la frente ácida? Las paredes son desdichadas y con musgo en el hotel donde persisto      la fiebre es alta como una adolescente con las ropas azules y mojadas.
Con un alfiler podría atrapar esa mariposa; se desliza en la luz del foco que cae como una lágrima entre la pestaña de los cables.
Con un alfiler insistiría en su corazón.


   He tenido el terror de los bichos humildes en la tormenta. Me mortificó la duda. Me mortificaron los grandes helechos ponzoñosos, los ojos de las modistas, las palabras habladas en la boca de mi madre.
   La duda comió de mi corazón como un chino inclinado sobre su arroz cocido.
   El deseo vino con un peso de barco que divide las aguas y termina siendo sólo veneno     blanco      cae en gotas de un raro espesor.
   La boca agrandada por el deseo como por trazos de carmín y los ojos agrandados por la lectura.
Eso es todo.


Es la grieta de una pared la que miro hace días. Lentos insectos blancos duermen en un ángulo más oscuro y más húmedo. La pared parece hecha para que apoye en ella mi frente y duerma (paño frío de cal sobre los labios)
       "pobres mujercitas, pobres chicas abandonadas"
es el único viento que silba en nuestros corazones
silba entre las persianas flojas de nuestras cabecitas desatinadas
       -una mano venía por el aire para golpear mí oído
silencio   desprende veneno una cápsula rota
       el pequeño strass que adornaba mi oreja estalló
       polen que brilla en las maderas del suelo
      ahora la visión de unas manos con uñas cuadradas nos da taquicardia
mujercitas       siempre tensas continuando la línea de unos tacos negros
siempre perfumadas de aburrimiento y pasión
de nucas desnudas
de nucas embalsamadas por el aire que devuelven las enaguas
mujercitas del sur       con una mirada que insiste hacia las estrellas frías
de dedos mojados en ungüentos       en fósforo
mujercitas        perdidas en su musitar palabras improbables
pesadilla/perfume
      y después la cámara
      sigue la caída de un pétalo desde los balcones de
      piedra.
      ¡qué tonto es todo lo que hicimos!
      ¡qué fastidioso el espiar de nuestras madres sobre nuestro corazón!       así miran las modistas la casa incendiada, la casa muerta de ceniza incrustada en el pasaje estrecho de una
ciudad moribunda.
      qué mal hicimos todo   la torpeza de nuestros dedos en el cuaderno enfermo, en la batista de cursis bordados ¿qué falta no absorbieron nuestras manos decaídas y pálidas? abrimos la llave del gas, los frascos, las puertas de las terrazas y desalentadas vamos a ducharnos sin honor   ¿cuándo seremos heroicas cuándo ahorcarnos en un cable cuándo provocaremos un temblor?
mujercitas             mujercitas
ni putitas ni niñas ni madonas
el humo arrancado a las agujas de pino, ése el calor de nuestras miradas sobre los lentos objetos, las piernas de los hombres y los animales mutilados. El hambre de bondad nos hace estremecer en lo oscuro; el hambre de palabras plácidas palabras calmantes cómo una capucha para nuestras nucas volcadas como flores, que ya no pueden sostenerse en un jarro.



2
LA MUERTE ARGENTINA

Como si morir a balazos
fuera el mejor juego bajo el sol.
W. B. Yeats

                                      el mal, como un ala de murciélago, vino a rozar nuestras rodillas. Estábamos en el balcón; en la noche mirábamos la oscuridad, el grisado verde de un álamo contra la tormenta.
      La Fiesta hace años terminó.
Con la respiración detenida, en las tinieblas miramos el árbol
el mal nos corrigió las rodillas
hizo de nosotros esa historia.


Años

He perdido. Hemos perdido y llorado al fondo de los gallineros.
      No hay más consuelo que estas plumas, estas aves de corral mirándonos compasivas.


La muerte argentina

                           eran épocas de símbolos, de tatuajes. Ya derrotado, ya muerto; su cabeza es cortada, hincada en una pica y exhibida en plaza pública en una ciudad casi asiática.
El paludismo hace crecer flores malsanas.
En los patios los adolescentes se estiran en los mosaicos y buscan con ojos relucientes la humedad
      para oprobio de la familia
tres gallinas con las patas atadas mueven sus convulsivas alas, sin sonido agonizan entre plumas sangrantes
      para escarmiento de ese pueblo retobado
la cabeza de un hombre enterrada en un clavo, alzada en una caña que la noche hace de bronce, en una plaza mezquina, de rotos arbustos de tristísimas palmeras.



En La enagua cuelga de un clavo en la pared, Ediciones Último Reino, Buenos Aires, 1993.
Leonor García Hernando (San Miguel de Tucumán, 1955 - Buenos Aires, 30 de marzo del 2001). Foto: Jmp