viernes, 16 de octubre de 2009

René Char – ¡Viva!



¡VIVA!

En mi país º las tiernas pruebas de la primavera y los pájaros mal vestidos son preferidos a los fines lejanos.

La verdad espera la aurora al lado de una bujía. El vidrio de la ventana está empañado. ¡Qué le importa al ensimismado!

El juego de ajedrez, precursor de la aflicción, es despreciado en mi país.

En mi país no se hacen preguntas a un hombre conmovido.

En él no hay sombras malignas sobre los barcos que se hunde.

Buenos días apenas es desconocido en mi país.

No se toma prestado sino aquello que se pueda devolver con exceso.

Hay hojas, muchas hojas en los árboles de mi país. Las ramas son libres de no tener frutos.

No se cree en la buena fe del vencedor.

En mi país se dan las gracias.



º Ese país que es un deseo del espíritu, un contrasepulcro.


En: René Char. Antología. Selección y versión de Raúl Gustavo Aguirre precedida por un estudio de René Menard, Ediciones del Mediodía, Buenos Aires, 1968.
René Char (L'Isle-sur-Sorgue, Vaucluse, 14 de junio de 1907; París - 19 de febrero de 1988).
René Char, photographie de Pierre-André Benoit.

jueves, 15 de octubre de 2009

Joaquín Giannuzzi – Ni ángel ni rebelde




NI ÁNGEL NI REBELDE

No arriesgó nada
no practicó la irreverencia
no mordió el sexo del paraíso
no padeció la pesadilla del vivir
no aulló por falta de demonios en el vientre
no enturbió el agua de ninguna academia
no gozó la locura de la realidad
no destruyó su propia fisiología
no reveló lo insensato de la sensatez
no orinó ni escupió ni eyaculó fuera de foco
no hizo de la palabra la enemiga total
no metió ningún dedo en la llaga
de ninguna cosa hizo destino
no tuvo miedo de sí mismo
no metió mundo ni absoluto en sus venas
no arrulló entre sus brazos una bomba ni siquiera pacífica
no tuvo pensamiento ni ademanes ni colores militantes
no se encamó con el monstruo de sí mismo
no hizo del vacío una utopía
no amó ni para nacer ni para morir
no telefoneó al otro mundo, no arrojó
bocanadas de sangre sobre el orden y el lenguaje.
Fue correcto adecuado municipal y obvio
o sea una buena persona en el peor sentido de la palabra.



En Un arte callado, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2008.
Joaquín Giannuzzi nació en Buenos Aires el 29 de julio de 1924. Murió el 26 de enero de 2004, en Campo Quijano, Provincia de Salta.
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miércoles, 14 de octubre de 2009

Eugenio Montale – Xenia I, 1 y 13; Xenia II, 5



XENIA I, 1

Querido minúsculo insecto
que llamaban mosca no sé por qué,
esta noche casi en la oscuridad,
mientras leía el Deuteroisaías,
reapareciste a mi lado,
pero no tenías anteojos,
no podías verme
ni podía yo sin ese resplandor
reconocerte en la niebla.

XENIA I, 1: Caro piccolo insetto / che chiamavano mosca non so perché, / stasera quasi al buio / mentre leggevo il Deuteraisaia / sei ricomparsa accanto a me, / ma non avevi occhiali, / non potevi vedermi / né potevo io senza quel luccichio / rinoscere te nella foschia.


XENIA I, 13

Tu hermano murió joven; vos eras
la nena despeinada que me mira
“en pose” desde el retrato oval.
Escribió músicas inéditas, inauditas,
hoy sepultas en un baúl o tiradas
a la basura. Quizás las reinventa
algún inconsciente, si es verdad que lo escrito escrito está.
Lo quería sin haberlo conocido.
A excepción tuya, nadie lo recordaba.
No averigüe más: ya es inútil.
Ahora soy el único
para quien él existió. Pero es posible,
lo sabés, amar una sombra, siendo sombras nosotros mismos.

XENIA I, 13: Tuo fratello morì giovane; tu eri / la bimba scarruffata che mi guarda / “in posa” nell’ovale di un ritratto. / Scrisse musiche inedite, inaudite, / oggi sepolte in un baule o andate / al màcero. Forse le riinventa / qualcuno inconsapevole, se ciò ch; è scritto è scritto. / L’amavo senza averlo conosciuto. / Fuori di te nessuno lo ricordava. / Non ho fatto ricerche: ora è inutile. / Dopo di te sono rimasto il solo / per cui egli è esistito. / Ma è possibile, / lo sai, amare un’ombra, ombre noi stessi.


XENIA II, 5

Bajé, dándote el brazo, por lo menos un millón de escaleras
y ahora que no estás hay un vacío en cada escalón.
Así y todo fue breve nuestro largo viaje.
El mío dura todavía. Ya no necesito
hacer combinaciones, reservas,
someterme a las trampas, a las humillaciones de quien cree
que la realidad es eso que se ve.

Bajé millones de escaleras dándote el brazo
no porque creyese que cuatro ojos pueden ver más.
Con vos las bajé porque sabía que de las nuestras
las únicas pupilas reales, pese a que estaban tan obnubiladas,
eran las tuyas.

XENIA II, 5: Ho sceso, dandoti il braccio, almeno un milione di scale / e ora che non ci sei è il / vuoto a ogni gradino. / Anche così è stato breve il nontro lungo viaggio. / Il mio dura tuttora, né più mi occorrono / le coincidenze, le prenotazioni, / le trappole, gli scorni di chi crede / che la realtà sia quella che si vede. // Ho sceso milioni di scale dandoti il braccio / non già perché con quattr’occhi forse si vede di più. / Con te le ho scese perché sapevo che di noi due / le sole vere pupille, sebbene tanto offuscate, / erano le tue.


En: Xenia, Eugenio Montale. Nota y traducción: Ricardo H. Herrera. Melusina Editorial, 2000.
Xenia, conjunto de 28 poemas escritos por E.M. entre 1964 y 1967 tras la muerte de su mujer.
Eugenio Montale (Génova, 12 de octubre de 1896 – Milán, 12 de septiembre de 1981). Poeta. Premio Nobel de Literatura 1975.
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lunes, 12 de octubre de 2009

El deseo de traducir poesía


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EL DESEO DE TRADUCIR POESÍA

Por Carmen Vasco – Traductora Literaria


El espíritu con el que es posible acercarse a la traducción de poesía tiene que ver con la aproximación a la lectura de poesía.

A mucha gente le gusta leer poesía y sólo algunos la traducen. El traductor ama el sentido y el sonido de las palabras y además cuenta con ciertas habilidades y técnicas.

Me atrevería a trazar una relación entre quienes dicen no saber leer poesía, o no disfrutarla, y quienes sostienen que la traducción de poesía no es posible.

Este tema ha sido ampliamente abordado. Hoy lo comentaré a partir de mi experiencia personal y como traductora y docente.

Más de una vez me encontré con alumnos, conocidos o amigos que declaraban no disfrutar de la poesía, o no entenderla. Y me pregunté: “¿por qué?” Algunos de ellos se conmovían con el arte, con la creación. Y si la creación conmueve, posiblemente sea en más de una de sus expresiones. Tal vez sucediera que estas personas no habrían tomado contacto con la poesía dentro del marco de la emoción, sino por el forzoso estudio en la escuela secundaria de la métrica y la rima, o la lectura de poemas que no tocaban su aquí y ahora, transformándose así un poema en algo críptico y obligatorio.

En mis clases de inglés, descubrí que no he tenido ningún alumno de ninguna profesión que no disfrutara de al menos algunos poemas.

Y si “comprender es traducir”, según palabras de George Steiner que leí en el libro “Sobre la Traducción”, de Paul Ricoeur, si comprender es traducir, el mero lector y el traductor están cercanamente emparentados. No hay forma de que un poema guste si no se lo comprende, y sólo se lo puede comprender a partir de lo sensible, no exclusivamente del estudio de reglas.

Paralelamente, hay profesionales del idioma, poetas y teóricos que sostienen que no se puede traducir poesía por la inexistencia de equivalencias entre una lengua y la otra. Pero traducir poesía, otra vez, no se trata de reglas y equivalencias. La búsqueda de la comprensión profunda del poema es el primer paso y esencial para su traducción.

Creo que lo imposible de la traducción poética radica en aferrarse a una equivalencia inexistente que deja de lado lo que sí es realmente posible, que es comprender el sentido, el tono del poema, la reflexión que en él expresa el autor, su circunstancia de vida, su época.

No se logra traducir poesía si uno quiere traspasar un bizcochuelo, digamos, de un molde oval a uno circular, sin perder nada de la rica torta. Es necesario sacrificar algo y hacer un bizcochuelo nuevo con otros ingredientes.

Pareciera que lo que hay que lograr es transformar, rehacer, sin dejar de lado el veraz propósito de preservar el sentido, y decirlo de otro modo. Como cuando en nuestro propio idioma hace falta explicar algo, y se busca el otro modo de decirlo. Ni aun así una palabra equivale a otra.

Por eso creo esencial sumergirse sensorialmente en un poema para traducirlo, así como para sólo disfrutar su lectura. De esa unión con el poema surge el deseo de traducirlo, que es a su vez el deseo de comprenderlo mejor. O debería serlo. Comprender el poema y a su autor.

Digo deseo porque creo que de eso se trata. En la misma dirección que la sola lectura de poesía llega a emocionar, a enamorar. Es cuando surge el deseo traducir, porque se nos hacen carne la emoción y el sentido.

Paul Ricouer habla amorosamente de la traducción. Nos dice que es alojar al otro, alojarlo en nuestro idioma. Tiene que ver con desear lo otro, con acercar al extranjero al lugar propio, aceptando las diferencias, y, creo yo, inclusive interesándose en sumo por las diferencias, que se podrían ver como el misterio difícil de develar, que tanto nos resulta inasible como nos atrae, nos mueve hacia el intento de comprender. Las diferencias son la savia de la comunicación con aquél que no es como uno, o uno mismo.

Entonces comenzamos nuestra labor. Necesitamos varios elementos además de haber estudiado traducción. Se puede no haber estudiado académicamente. Hacen falta el deseo, la duda, la consulta.

Empezamos panorámicamente, mal o bien, hacemos el primer borrador de los primeros versos para ver de qué se trata, por cuál surco iremos intentando palabras y melodías. No sólo hay que decidir sobre las palabras sino que tienen que sonar con fluidez al menos, y tener musicalidad, en el mejor de los casos.

Necesitamos tiempo. Dejar en barbecho, en remojo, dejar asentar. Para volver luego y ver con otra mirada lo que antes parecía poco acertado o definitivo. Esa mirada nueva que proviene del alejamiento y del tiempo nos permite modificar o confirmar palabras, versiones. No se puede traducir poesía contra reloj.

Tenemos que dudar, consultar diccionarios, con colegas, escuchar el habla cotidiana. Así, un día encontramos, pescamos al vuelo lo que hacía tanto que buscábamos, y si no buscábamos nada, oímos una bella palabra que habíamos olvidado y nos cambia el poema entero.

Lo que nos impulsa a esta búsqueda es desear comprender el poema a fondo. Tal vez traducir sea la mejor forma de comprender, la lectura más honda en cuanto a interpretar. Entonces, con las herramientas disponibles, se logra escribir el poema en otro idioma.

En este punto citaré algunas palabras de Jorge Bustamante García, tomadas del III Seminario Internacional de Traductores de León Tolstoi y otros Escritores Rusos, año 2008:

“Si a uno le gusta leer y escribir, entonces traducir podría convertirse en un placer. Esta idea hedonista tanto de la lectura como de la traducción, puede llegar a ser muy fructífera. Cuando mediante la lectura uno convive con un escritor que le gusta, con el tiempo lo va conociendo mejor. Esta es la razón por la que en la traducción de un poema primero habría que convivir con él, sin prisa escuchar sus reverberaciones, sus sonidos ocultos, experimentarlo incluso en las emociones que despierta, intentar percibir el “tono”, que es lo que define en últimas el verdadero espíritu del poema, lo que lo mantiene en pie.”

El hecho de que el sentido del poema se completa con lo que cada lector percibe en él no significa que el poema dice cosas diferentes en diversas direcciones. A las personas cada palabra les toca una historia de vida diferente, un sentir propio. Pero pienso que el poema dice lo que dice.

Por ejemplo, tomemos el Soneto 130 de William Shakespeare. En este soneto, Shakespeare declara que su amada no es alguien del otro mundo, y que él la ama sabiendo eso. También se percibe una crítica a cierto tipo de poesía. Hay lectores que interpretan que no la ama, hay quienes creen que la desestima, pero el poema declara amor.

No creo que esto se deba perder de vista porque el poeta escribió lo que escribió y no otra cosa. Me refiero al vocabulario que eligió, los tiempos verbales, la rítmica, lo que con todo eso expresa. El traductor, entonces, con extremo respeto por el original, decide qué prefiere sacrificar en aras de serle fiel al sentido. Existe una ética que lo guía. Se puede no traicionar, no conformarse con el famoso dicho “traduttore traditore”.

Para terminar, cito a Gesualdo Bufalino, escritor italiano del siglo pasado, quien afirmó lo siguiente acerca de la condición del que traduce. Sus palabras podrán ser polémicas, más no indiferentes:
“El traductor es evidentemente el único auténtico lector de un texto. Por cierto más que cualquier crítico, quizás más que el propio autor. Porque de un texto el crítico es solamente el cortejante ocasional, el autor, el padre y el marido, mientras que el traductor es el amante.”

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Carmen Vasco nació en Buenos Aires en 1965, en una familia de poetas. Es traductora de poesía de autores ingleses y norteamericanos.
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Foto: Paul Ricoeur (Francia, 1913-2005).
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sábado, 10 de octubre de 2009

SALUD A LA COFRADÍA


La función de la prensa es servir al interés público y no convertirse en una empresa económica para solamente dar ganancias.

Canción para vagabundos
compuesta por Juancito Caminador

Salud a la cofradía
trotacalle y trotamundo.
Todo nos falta en el mundo,
todo menos la alegría.

Y viva la santa unión
de Sin ropas y Sin tierras.
Todo nos falta en la tierra.
Todo menos la ilusión.

Corto sueño y larga andanza
en constante despedida.
Todo nos falta en la vida.
Todo menos la esperanza.

Amigos de las botellas
pero poco del trabajo.
Todo nos falta aquí abajo.
Todo, menos las estrellas.

Inofensiva locura,
sin razón de vagabundo.
Todo nos falta en el mundo.
Todo, menos sepultura.

Prosigamos, si dios quiere,
nuestro camino sin dios,
que siempre se dice adiós,
y una sola vez se muere.


Ilustración: Daniel Santoro, El claro del bosque, Óleo 160 x 140 cm., 2006
Raúl González Tuñón, Buenos Aires, 29 de marzo de 1905 - 14 de agosto de 1974.

Raúl González Tuñón (poema, 1941) – Alejandro Del Prado (música). Interprete: Saloma (del verbo "salomar" que significa cantar trabajando), LP, 1977. Formación: Cristina Ghione: Voz y Flauta traversa. Alejandro del Prado: Voz, guitarra, piano, sintetizadores, percusión y batería. Hugo Romero: Voz y Guitarras. Jorge Santiago: Bajo y sintetizador.


No encuentro la hermosa versión de Saloma. Vale la del inmenso Alejandro solista.

jueves, 8 de octubre de 2009

Rodolfo Alonso – La poesía miente y otros poemas



DE ARRIBA

En lo alto
de la noche
digo:
el día
sonreirá.


LA POESÍA MIENTE

Llueve en Vietnam.
La poesía miente
porque no puede
darlo todo o nada.

Llueve en Vietnam.
La poesía miente
porque no puede
darlo todo.

Llueve en Vietnam.
La poesía miente
porque no puede.

Llueve en Vietnam.
La poesía miente.


MUERTO AL CRUZAR EL RÍO

Tu poesía
ya me gustaba
de antes

(En serio)

Y no me gusta menos
ahora

Heraldo

Héraud


EL HUEVO DE LA DESGRACIA

Yo necesito de los otros
yo necesito de los otros


COMO UN HOMBRE

Como una caña rota,
como un pequeño
tallo, ¿fue más fuerte
tu apego a la vida
que tanto desengaño?


INFERNO, 2

¿Se puede perdonar
a los que no dijeron
la palabra de aliento
de amor o de ternura
en el momento justo
en el que era vitalmente
necesario?


VALLEJO, CÉSAR

Padre y hermano trágico, cantor
desde la tierra
y el hueso y la piedad,
entero, hecho pedazos,
¿quién
si no iba a iniciarnos?


PAZ EN LA PAZ

Alrededor
del Palacio Quemado
nada arde

Salvo la gente
dignísima que cuenta
sus muertos sus gestas su primera
victoria


EXVOTO

No se debe
cortar
madera viva
sin dolor


Poemas fechados: De arriba (23-9-67); La poesía miente (c. 1968); Muerto al cruzar el río (10-6-74); El huevo de la desgracia (10-75); Como un hombre (29-9-76); Inferno, 2 (10-10-76); Vallejo, César (28-7-78); Paz en La Paz (18-11-79); Exvoto (15-2-80).
En: “Alrededores”, Centro Editor de América Latina, 1983.
Foto: Marcos Morales
Rodolfo Alonso nació en Buenos Aires un 4 de octubre de 1934 (¡Feliz cumpleaños, querido maestro!). Poeta, traductor, ensayista, editor. Premio Nacional de Poesía, 1997.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Eduardo D’anna – Tres poemas


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CUMPLEAÑOS EN UN BAR

Toda esta gente que no conozco,
que me rodea con su presencia,
con su conversación; ignora
que hoy cumplo años. Es por eso
que vine. Al bar, quiero decir,
no al mundo. Vine
por eso, ¿qué mayor
celebración, que pasar este día
sin adiciones especiales al hecho
simple, fantástico, casi obsceno
de haber vivido cincuenta y tres años?

Porque en este lugar no me conocen,
pero saben quién soy. No han tasado
mi vida, pero la han sentido
palpitar. Yo soy inmenso
para ellos, sin límite.
Soy la ciudad. Soy nadie.

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FERIA AMERICANA

Busco en el Centro una calle olvidada,
con galerías donde ya no entra nadie,
y allá voy a venderme y a comprarme
en medio de los locales vacíos.

Transfigurado, mitad basura
y mitad útil, veo a los vivos
muertos, y a los muertos
veo esperando el ómnibus.

Y a los ómnibus, detenidos
los veo, esperando el regreso
de choferes que un otoño se fueron
y los dejaron ahí, entre las hojas.

No hay tal cosa llamada vida.
No hay tal cosa llamada muerte.
Hay injusticias, vientos, aromas,
gente que trata de ser
feliz, que se releva
dentro de un remolino
de instantes. Que se sabe
un instante. Después,

ya es otro precio.

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DE VERDAD

Es un vivero, pero el hombre
lo llama bosque cuando va,
salta el alambrado y se mete.
Él no puede ir a un verdadero
bosque, así que camina
entre los eliotis, olfateando,
sintiendo el ruido de la pinocha
bajo sus pies. Pero tiene
que olvidar la regularidad
de las filas, las líneas rectas
que le recuerdan al dueño
mientras se bebe la filtrada luz
y procura escuchar un pájaro.

Y de repente, en medio
de esa farsa, cortando
el camino, ve un árbol.
Distinto. Un árbol
que ha crecido de verdad.

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Estos poemas, seleccionados por Gustavo Caso Rosendi, pertenecen a “Historia moral”, Editorial Ciudad Gótica, 2004.
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Eduardo D´anna nació en Rosario en 1948. Ha estado actuando en la cultura de su ciudad desde 1965. Ha publicado una docena de libros de poesía, una novela, artículos de crítica literaria y una historia de la literatura rosarina que ya está por la tercera edición.
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lunes, 5 de octubre de 2009

Eugenio Mandrini – No todo es desierto en el desierto



NO TODO ES DESIERTO EN EL DESIERTO


En los tiempos en que gobernaban los poetas se castigaba duramente a quienes no lo eran, como el caso de ese que fue abandonado en el desierto donde, sin embargo, no murió de sol, ni de frío, ni de sed de hambre, ni de hambre de sed, ni de no saber nadar cuando el viento hacia oleajes de las dunas, ni de inmensidad, ni de ausencia de oasis o lluvia o manta en la noche de fiebre. Y ni siquiera murió de muerte.

Se hizo espejismo.

Sus camaradas de fulgor coinciden en reconocer que nunca hubo en el desierto un poeta como él en el viejo arte de crear visiones de la nada.





En. “El límite de la palabra. Antología del microrrelato argentino contemporáneo”, 
Menoscuarto Ediciones, 2007

Eugenio Mandrini nació en Buenos Aires en 1936. Poeta y narrador. En 2008 ganó el premio de poesía “Olga Orozco”, organizado por la Universidad Nacional de San Martín (UNSaM) a través de su revista Nómada y la Cátedra Abierta de Poesía Latinoamericana, que contó como jurado a: Francisco Gamoneda, Juan Gelman, Gonzalo Rojas –los tres premio Cervantes– y Jorge Boccanera.

domingo, 4 de octubre de 2009

Jorge Fondebrider – Extracción de la piedra de la locura y un mes después


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EXTRACCIÓN DE LA PIEDRA DE LA LOCURA

Ahora son las cinco de la tarde.
Un hombre regresa del trabajo.
En la casa, una mujer lo espera.
Probablemente se encuentran en un beso,
se cubran uno al otro,
probablemente digan
salgamos que es verano.
Aquí son las doce de las cinco de la tarde.
Preparo la comida,
me cuido del invierno.

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UN MES DESPUÉS

Un hombre está sentado en vísperas de ella.
Hay una aurora, que con sus dedos rojos trepa
la tapia de la noche.
El hombre busca una mirada,
deseo, algo caliente para decirse nada
fumando un cigarrillo en horas por delante.

Persiste el corazón como las piedras.


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En: “Imperio de la luna”, Libros de Tierra Firme, 1987
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Jorge Fondebrider nació en Buenos Aires en 1956. Poeta, ensayista, traductor y periodista cultural.
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Foto: Colectividades Argentinas.
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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Luis Alberto Spinetta - Irregular


Mientras la ciudad calla o prosigue,
aún en el corazón de la urbe,
se escucha el clamor de un grito de inocencia,
(¿es que no hay nada ni nadie
que comprenda?).

Y entre los telones de esta farsa
se sacude ansioso el misterio eterno.

De aquellas mismas venas sangraba Dios
(Dios y su troupe).

Su cabeza cayó de rodillas
y su vientre rodó por entre el tráfico
(que es irregular).


LAS, Buenos Aires, 23 de enero de 1950. LP Invisible, 1974.

Luis Alberto Spinetta: guitarra y voz / Carlos Alberto “Machi” Rufino: bajo / Héctor "Pomo" Lorenzo: batería

domingo, 27 de septiembre de 2009

Roberto Themis Speroni - Poema 7 de Padre final


Usar cebollas, inventar legumbres
para darle comida a un desdichado;
mondar frutos de robo, publicarse
las manos en el fiel de una balanza;
hurgar en las pestañas, dar saliva
para beneficencias y martirios,
mientras andar errando los graneros,
muriéndose los ríos, enfermando
las mariposas y el amor. Es grave.

Yo, que vengo de mí, de los testigos
agudos del maíz, de los hisopos,
de los peces cuajados por la sombra,
salgo a pedir perdón, levanto fraguas
de idioma elemental, pido que atiendan
que la mentira salte de su centro:
la lluvia no precisa de mordaza
ni el pájaro una brújula de plumas.
Una semilla nada más, un surco;
una pequeña esfera de confianza.

En: Padre final, City Bell, 1964.

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Roberto Themis Speroni (La Plata 29 de septiembre de 1922 - 28 de septiembre de 1967).
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De Speroni en Aromito:
Poema 17 de Padre final
El poeta, el taciturno, acaso la sombra de un anillo
Tres poemas
Homenaje a 86 años de su nacimiento
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sábado, 26 de septiembre de 2009

José Kozer – Uno de los 7756 poemas que lleva escritos hasta el 10/09/09




PLACIDEZ

La boca
se le llenó
al querubín
de poemas.
Desprovisto
el querubín
analfabeto
canturreaba.




En: Nueve poetas cubanos del siglo XX, Mondadori, 2000.
José Kozer, La Habana, 1940. Imperdible entrevista acá.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Joaquín Giannuzzi – Una pregunta al viejo Verlaine


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UNA PREGUNTA AL VIEJO VERLAINE

¿Por dónde ha pecado usted?
le preguntaron al viejo Verlaine.
Entonces señaló
la sombra de su entrepierna
con vacilante dedo ebrio
colmado de memoria, intensidad
y testimonio muerto.


En: Un arte callado, Ediciones del Dock, 2008.
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Joaquín Giannuzzi (Buenos Aires, 1924 – Salta, 2004).
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Foto: Paul Marie Verlaine (Francia, 1844-1896) en el café, fotografiado por Domac.
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jueves, 24 de septiembre de 2009

La Plata, poetas amigos en el “Malvinas”


HORACIO PRELER / CERCA DE MÍ

Cerca de mí,
todo está cerca de mí.
Los libros de la vitrina,
las hojas en blanco
y las reminiscencias de la noche.
Cerca está la vida despojada,
los recuerdos que estructuran el alma
y la mirada que partió.
Cerca, muy cerca está la lluvia,
la solitaria lluvia.

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Hoy, jueves 24 de septiembre, a las 19, 30 hs., en el Centro Cultural Islas Malvinas (Calle 19 y 51, de la Ciudad de La Plata), Ramón Tarruella dialogará con cuatro generaciones de poetas: Horacio Preler, Néstor Mux, Gustavo Caso Rosendi e Inés Aprea. Hermosos poetas y escritores, pero sobre todo queridos y amados amigos, siempre cerca de mí.
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Foto: Horacio Preler. Archivo de la talita dorada.
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lunes, 21 de septiembre de 2009

Jacques Prévert, Dos versiones en primavera



EL MAL ESTUDIANTE

Dice que no con la cabeza
pero dice que sí con el corazón
dice que sí a lo que le gusta
y dice que no al profesor
está de pie
le hacen preguntas
y le plantean todos los problemas
de pronto se echa a reír
y borra todo
cifras y palabras
fechas y nombres
frases y trampas
y a pesar de las amenazas del maestro
entre el tole-tole de los niños prodigio
con tizas de todos colores
sobre el negro pizarrón de la desgracia
dibuja el rostro de la felicidad.

Versión de Juan José Ceselli. 
En: “Palabras”, Compañía General Fabril Editora, Bs. As., 1979.


EL ESCOLAR PEREZOSO

Dice no con la cabeza
pero dice sí con el corazón
dice sí a lo que quiere
dice no al profesor
está de pie
lo interrogan
le plantean todos los problemas
de pronto estalla en carcajadas
y borra todo
los números y las palabras
los datos y los nombres
las frases y las trampas
y sin cuidarse de la furia del maestro
ni de los gritos de los niños prodigios
con tizas de todos los colores
sobre el pizarrón del infortunio
dibuja el rostro de la felicidad.

Versión de Aldo Pellegrini. 
En: “Antología de la Poesía Surrealista”, Editorial Argonauta, Bs. As., 1981.


Le cancre
Il dit non avec la tête / Mais il dit oui avec le coeur / Il dit oui à ce qu'il aime / Il dit non au professeur / Il est debout / On le questionne / Et tous les problèmes sont posés / Soudain le fou rire le prend / Et il efface tout / Les chiffres et les mots / Les dates et les noms / Les phrases et les pièges / Et malgré les menaces du maître / Sous les huées des / enfants prodiges / Avec des craies de toutes les couleurs / Sur le tableau noir du malheur / Il dessine le visage du bonheur.


Jacques Prévert (Neuilly-sur-Seine, 4 de febrero de 1900 – París, 11 de abril de 1977).
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sábado, 19 de septiembre de 2009

Rafael Felipe Oteriño – Flaubert y Melville


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FLAUBERT EN CROISSET

De 14,00 a 20,00, de 22,00 a 2,00, todos los días,
tronara o lloviera sobre el barranco.
Los domingos: probar en voz alta
lo escrito. Tropos, omisiones,
esperas.

Conozco tu prisión, conozco uno a uno los barrotes
que la circundan. Los he recorrido de noche,
bajo la luz cambiante. Un día son pesados,
de oscura materia; otro día giran livianos
como agujas de reloj.

A espaldas de huéspedes y forasteros; bajo la luz
de un farol, arropado en el frío,
también este viejo guardián
pudo vivir
detrás del cristal de su ventana,
y aún más: ser feliz.

Rojo intenso, escarpado azul, lento y contagioso gris,
en los bordes y en el centro.
Asonancias, consonancias, cacofonías;
tachaduras, interlineados,
enmiendas.

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DICE AHAB

Con puntas de diamante dibujé el ojo de la ballena,
con aceite hirviendo regué, hasta anegarla,
la cubierta del Pequod,
con punzón y llama profundicé los daños.
Paño y brea, sudor y tabaco
fueron necesarios
para alimentar las fauces de este cielo.

Navegué círculos, cambié de rumbo varias veces,
abordé témpanos y montañas,
hasta que el frío de la noche fue mi bálsamo.
En su almohada de cristales azules
hallé la estrella
que me condujo de nuevo a casa.

Fría, el ala del pájaro extraviado;
tibio, el horizonte que se retira;
lejana, la sombra de los padres
–tan callada–,
se elevaron del mar para decirlo:

“¡Vuela arpón, consuélanos volando!”.

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En: “Ágora”, Ediciones del Copista, 2005.
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Rafael Felipe Oteriño nació en La Plata en 1945. Vive en Mar del Plata.
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Foto: Le pavillon de Croisset.
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viernes, 18 de septiembre de 2009

Alberto Luis Ponzo – Poemas del amor y nosotros


al amor de Alba / a Alba en su estar / en mí
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DEL AMOR ENTRE NOSOTROS

Hasta llegar
y decir tu nombre
las palabras
nombran de otro modo

*
Hasta ser en nosotros
el otro
no se hace el amor

*
Se hace clamor
deshaciéndonos

Se rehace
pensando en el amor

*
En la oscuridad
la mano no te escribe:
te habla

En la luz del día
nombrarte es otra luz

*
El otro vive
naciendo
olvidado de ser

Siendo
otro que vive

*
Al amar se muere
y se resucita

*
Hasta morir
la vida ama vivir

El ama un sol
que no se apaga

*
En el silencio
se forma la palabra

Después en la palabra
tiene lugar el silencio

*
Sentimos correr
cada palabra

Son nuestros pasos
en la sangre

*
Sin lo que amamos
la sangre
se empobrece

No es sangre
enamorada

No es
Nada

-6 de setiembre 1994-

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De: “Del amor y nosotros” (Antología, 1966-2009), Hojas del Caminador, 2009.
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Alberto Luis Ponzo, Buenos Aires, 1916. Poeta y editor, amigo de Aromito.
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Foto: Hojas del caminador.
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lunes, 14 de septiembre de 2009

Néstor Mux – Muchachos, caballos del bebedor y perros atados



MUCHACHOS

La muchacha que pasa en bicicleta
es maravilla desprendida del verano.
Sus pies y su pelo vuelan.
Los ojos que sólo ven la calle de tierra
son pájaros extranjeros que vuelan también.

Y el partido de fútbol ahora se ha aquietado
porque sus muchachos callados, confundidos,
dejaron volar su corazón de pobres
detrás de ese aire ligero que se pierde.


CABALLOS DEL BEBEDOR

Está bebiendo el alcohol de la fiesta.
Pero al llamado de una música,
de un ademán al azar
o de la fugacidad de algún rostro
los caballos del recuerdo vuelven.
Y mientras todos hablan alrededor de su silencio
siente que a la hierba de su vida
la atraviesa mucha furia querida
que lo pierde y lo traiciona.


PERROS ATADOS

Es posible que ese perro atado ladre
a estrellas que lo aturden con señales
o aúlle a quienes lo dejaron vigilando,
para nadie, una casa abandonada.

Los vecinos se quejan porque no pueden dormir,
escuchar la radio o lustrar sus automóviles.

Mientras tanto yo le adivino colmillos azules
como el amor o la muerte y lo imagino altivo
como algunos hombres o como muchos perros.

Porque su sonido tiene algo de delicada insensatez
o de agonía, y ese sonido me acompaña y me persigue.
Porque su ladrido se impone por sobre las voces
desafinadas y rancias de la gente
mezcladas como al fondo de una olla.

Y porque es posible que yo esté atado también,
pero sin su convicción para ladrar y aullar
ahora que siento finalmente que me han dejado solo
vigilando una luz casi deshabitada.


ESTO ES UN AVISO (rocanrol): Disculpas del irascible (Libros de la talita dorada, 2009), antología poética de Néstor Mux, se presenta el miércoles 16 de septiembre a las 19:30 hs., en la Asociación Judicial Bonaerense, calle 50 nº 712 -casi 9-, de La Plata, con la participación de: Ramón Tarruella, Mario Arteca y José María Pallaoro. Néstor Mux leerá poemas de esta flamante edición.
Foto: Néstor Mux. Archivo de la talita dorada.

domingo, 13 de septiembre de 2009

César Bisso – Devenir y comunión


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DEVENIR

uno

Elegir el río como destino del poema: andar que no cesa.

dos

El río tiene orillas desde donde mirar,
al igual que el poema.

tres

El poema se apoya en incesante devenir.
Su movilidad tiene ritmo de río,
donde solo la palabra permanece.

cuatro

El río es ahora porque no hay regreso.
La poesía siempre es mañana.

cinco

El río no ofrece ni quita. Como el poema, navega dentro de sí.

seis

Dicha es saber escuchar el silencio.
Angustia, no poder reconocer la propia voz.

siete

El poema es la esencia. El río, la existencia.

ocho

Es necesario llegar hasta el fondo más oscuro del río
para descubrir que hay luz. Sucede lo mismo con el poema
cuando movilizamos lo más profundo del alma.

nueve

El poema enciende, ilumina, funde, quema.
Espejo de sí mismo, no necesita existir por nadie.

diez

En la permanencia de la mirada
es cuando el río nos parece eterno.

once

Ni vértigo ni quietud. Sólo imprevisibilidad.
Si el rumbo tiene certeza, deja de ser río.

doce

Más lento el andar del poema.
Para él nunca es demasiado tarde.

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COMUNIÓN

Quien descubra
el poema
y se conmueva
habrá partido
el pan
en dos mitades.

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En: “Permanencia”, Juglaría, Rosario, Argentina, mayo de 2009.
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César Bisso nació el 8 de junio de 1952 en Santa Fe (Argentina), aunque considera a Coronda su pueblo de origen, ya que en él transcurrió su infancia. Desde 1984 reside en Buenos Aires. Entre otros, publicó los libros de poemas: “El otro río”, 1990; “A pesar de nosotros”, 1991; “Contramuros”, 1996; “Isla adentro”, 1999; “Las trazas del agua”, 2005; “Coronda”, 2005; “De lluvias y regresos”, 2007._

sábado, 12 de septiembre de 2009

Aurora Venturini y Las diferencias



LAS DIFERENCIAS

La novia saltó de alegría cuando el novio, él mismo con su propia pluma, marcó en el almanaque la fecha de su casamiento. Debo aclarar que esta novia se sentía agradecida, agraciada por la actitud deferente del novio. Es que éste se había doctorado recientemente.

En realidad ambos marginaban en la clase media, sólo que él emancipábase sobre un título universitario, no, más que eso, un doctorado.
Hubo un gran alboroto en el seno de las dos familias. Sueño cumplido. La de ella por ganar brillos emparentándose con la de él. La de él, deshaciéndose en comentarios no muy positivos, dado que esperaban algo más que una chica de barrio para el graduado.

La novia pondría de manifiesto la aceptación familiera haciendo saber que sus padres le regalarían el traje blanco, la joya con un pequeño diamante y la fiesta en una confitería paqueta. Resumiendo, resultará sencillo deducir que la familia del novio contribuyó sólo poniendo al mismo en escena. La novia, en conciliábulo con su futura familia, decidió evitar la invitación a sus padres por considerarlos muy ordinarios.

Sin saberlo, o no obstante, los cuitados esperaban vestidos de gala que vinieran a buscarlos a última hora. Las copas, la alegría siempre relajan las proscripciones. Perdidas ya las esperanzas, se acostaron. La madre, antes de entrar al sueño reparador, le dijo a su marido: “Qué linda estaba la nena”.


En: LAS 12, Viernes, 11 de septiembre de 2009

Aurora Venturini nació en La Plata el 20 de diciembre de 1921. Poeta, narradora. En 2007 recibió el Premio de Nueva Novela Página/12 por su libro “Las primas”
#TallerLiterarioCityBell #TallerLiterarioLaPlata

viernes, 11 de septiembre de 2009

Li Po - Tres poemas con luna



Delante de mi lecho se refleja la luna.
Parece la blancura de la escarcha en la tierra.
Miro a lo lejos. Veo los montes y la luna.
Inclino la cabeza. Pienso en mi país natal.


*
Una jarra de vino entre las flores.
No hay ningún camarada para beber conmigo,
Pero invito a la luna,
Y, contando a mi sombra, somos tres…
Mas la luna no bebe,
Mi sombra se contenta con seguirme.
Tardaré poco en separarme de ella;
¡La primavera es tiempo de alegría!


*
¿Cuánto podrá durar para nosotros el disfrute del oro, la posesión del jade?
Cien años cuando más: éste es el término de la esperanza máxima.
Vivir y morir luego; he aquí la sola seguridad del hombre.
Escuchad, allá lejos, bajo los rayos de la luna, el mono acurrucado y solo
Llorar sobre las tumbas.
Y ahora llenad mi copa: es el momento de vaciarla de un trago.


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Versión de Marcela de Juan. En: Segunda Antología de la Poesía China, Revista de Occidente, Madrid, 1962.
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LI TAI PO (China, 701-762).
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Foto: jmp
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miércoles, 9 de septiembre de 2009

Alberto Szpunberg – Acerca de “En la exacta mitad de tu ombligo” de Jorge Money


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“En la exacta mitad de tu ombligo” de Jorge Money (poeta y periodista secuestrado y asesinado por la Triple A en 1975) se presenta el jueves 10 de septiembre, a las 18.30 hs., en el MUSEO DE LA MEMORIA, Calle 9 entre 51 y 53, de la ciudad de La Plata.
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En realidad, compañeros, nunca sabemos exactamente cuándo empieza ni cuándo termina un viaje, ni qué es lo que se va de nosotros ni qué es lo que queda o se pierde por el camino. Me fui de la Argentina un 9 de mayo de 1977, y yo mismo me sorprendí de reencontrarme conmigo mismo cuando aterricé al otro lado del charco y abrí la valija. Después de casi un año de clandestinidad, en estado de sobresalto permanente, ya había levantado vuelo y aterrizado muchas veces, y a veces muchas veces por día, y especialmente infinitas veces por las noches, que eran y siguen siendo infinitas y oscuras. También me sorprendí cuando, al otro lado del charco, entre lo poco que llevaba conmigo, encontré la carpeta con los poemas de Jorge Money, la misma que él me había dado a leer unos días antes de que lo asesinaran, un 19 de mayo de 1975, y que quedó en mis manos. También sus poemas habían compartido conmigo un año de sobresaltos, viajes de casa en casa, piruetas de agujero en agujero. Si lo hubiese pensado, por “razones de seguridad”, no tendría que haber llevado conmigo la carpeta de Money. Pero hacerlo no fue un acto temerario, sino un gesto, casi reflejo, como echar a la valija el mate y la bombilla, un kilo de Taragüí, la navaja que me había regalado mi viejo, Jacques el fatalista de Diderot, en cuya traducción trataba absurdamente de avanzar, algo de ropa, la Biblia de mi abuelo y poco más. Al abrir la valija al otro lado del charco, me encontré con la carpeta de Money. Me di cuenta entonces de que ella había sido parte del viaje, como mi propio cuerpo, mi desconcierto, mi derrota, mi precario pasaporte. De alguna manera, me había llevado conmigo algo que era mío, nuestro, 30.000 veces nuestro.

Al empezar a volver a la Argentina, sí pensé que la carpeta de Money, aunque más ajada y amarillenta por los otoños transcurridos, debía estar en la valija del retorno, y sus poemas volvieron a cruzar el charco, pero esta vez como una restitución impostergable: como los pies que se van solos por una calle de la infancia o la mano que saluda y saca un cigarrillo y convida... Pero, claro, bajo la nevada más copiosa, esa que advierto todas las mañanas en mis bigotes, ¿cómo imaginar esa brizna que, invisible, traspapelada, hundida en su quebranto, esperaba la menor insinuación del sol? Yo sólo lo soñaba cada tanto; Manés, su compañera, que lo había gestado, desde algún dibujo o pintura ya miraba a los ojos y daba a luz e iluminaba la poesía; Matías, que el 19 de mayo de 1975 aún estaba en la mitad exacta del ombligo, debía ya intuirlo... Pero los milagros no ocurren, sino que se hacen, y no hay duda de que los mejores hacedores de milagros son los compañeros: ese poema que fue un vientre embarazado, a pesar de la ráfaga alevosa, el crimen demencial, la impunidad asesina, ya es ahora un nacimiento, y todos renacemos con él... A bordo de un libro, los poemas de Money siguen viaje... Su rumbo es el que todos sabemos: ese por el cual lo mataron, ese por el cual sigue vivo y ahora, verso a verso, nos da de vivir... Gracias, compañeros hacedores de milagros, por dejarme estar ahí, entre ustedes, y compartir esa antigua, esa siempre recién nacida esperanza que nos parió.

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Texto de Alberto Szpunberg que se leyó en la presentación de “En la exacta mitad de tu ombligo” el viernes 21 de agosto en el Centro Cultural de la Cooperación de Buenos Aires._

domingo, 6 de septiembre de 2009

Roberto Themis Speroni - Poema 17 de Padre Final


Cómo me cuesta ser normal a veces;
frecuentar a los trágicos parásitos
de la razón, a los apasionados
de la moral, la forma y los principios;
cómo sufro escuchando parpadeos,
palabras de uniforme, bibliotecas,
gavetas rigurosas, ordenados
ficheros de jabón y manicura.

Cómo salto hacia adentro, cómo hundo
mi libertad de mago, mi estrellada
locura de cantor, la peligrosa
largura de mis trágicas antenas,
el ocular sistema de mi vista
hecha de caracol, fija de ofidio.

Cómo me cubro de rinoceronte,
de molusco, de tela o mayordomo,
y hablo de novedades que me prestan,
y en apáticas copas bebo nervios
mezclados con furor y recetarios.

Cómo, a veces, me tengo que dar muerte
para que no rechacen a mis hijos,
a mi bosque magnético, a las flores
que cuidan mis abuelas, mientras cuentan
que estoy en recepciones, y mi madre
es de plata explicando a quien la escuche
que yo soy el mayor de los poetas,
su hijo de laureles obsesivos.
¡Oh, mi madre celeste y su miopía
de voz crepuscular, sola de orgullo!

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En: Padre final, City Bell, 1964.
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Roberto Themis Speroni (La Plata, 1922-1967).
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Imagen de cabecera: Archivo de la talita dorada. Dedicatoria de Roberto Themis Speroni a su hermana Berenice: “Padre Final, a mi hermana Berenice para que testimonie desde su luz estos cambios que llevo sin claudicaciones, alta, árbol de conducta, raíz de este tiempo llena asombrosas experiencias.- 1965, City Bell”.
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Colaboración: Patricio Fluxa.

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De Speroni en Aromito:
El poeta, el taciturno, acaso la sombra de un anillo
Tres poemas
Homenaje a 86 años de su nacimiento
De Speroni en POESÍA LA PLATA:
Un poeta en el hueso del invierno
La araña está tejiendo a su capricho y otros poemas

Más poemas en POESÍA CITY BELL
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viernes, 4 de septiembre de 2009

Griselda García – Tres poemas



EL LLAMADO DE LA SANGRE

Cada noche Padre
ciego de ardor
golpeaba la cuna de carne
donde yo crecía.

Mi cuerpo
recuerda la embestida
mes a mes.
En sangre acusa aquel deseo,
este terror.


MUERTE EN VERANO

Delicias del glande
como una fresa pálida
en la fiesta de la lengua.

Yacer,
alerta al curso de las aguas,
como el sexo dormido
como un molusco
en su valva de nácar.

No es la felicidad,
es la muerte
llegando en verano
a esparcirnos
en los ojos
cenizas de luz.


LENGUAS ORIENTALES

El profesor japonés
se mueve lento
como un pájaro.
Lo hago enojar y me obliga
a girar la tarde entera
alrededor de su centro.
Horas y horas tejo
mi tela de miel y saliva.

No oigo un solo suspiro.

Ese es el castigo,
esa la penitencia.

En: La ruta de las arañas, Ediciones del Dock, 2005


Griselda García nació en Buenos Aires en 1979. Publicó en poesía: “Alucinaciones en la alfalfa”, 2000; “El arte de caer”, 2001; y “La ruta de las arañas”, 2005.
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miércoles, 2 de septiembre de 2009

Néstor Mux – Tres poemas


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LEJOS DE ESTE ÚNICO MUNDO

Todas las tardes
– sostenido por su propia baba –
el idiota es llevado a pasear
lejos de este único mundo.

Su rostro, vaciado de huellas, es un rostro
sin edad, sin violencias ni recuerdos.
Un rostro, en suma, de quien no es
absolutamente discutido por nadie.
El rostro del padre es el rostro
de un hombre que va pidiendo clemencia.

Y no se podría decir con certeza
quién acompaña a quién.

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REMOLQUES Y MEMORIAS

Con el cascajo llevábamos
a los chicos a la escuela;
hacíamos las compras y las mudanzas
o cargábamos las hortensias desde el río.

Un día echó un humo desinflado
y se agotó provisoriamente en las afueras.
Con su automóvil, mi padre
lo traía con una cuerda
que no dejaba de cortarse
y yo insultaba a dios y al aire.
El manejaba con el silencio natural que lo rodeaba
ya que sentía cumplir un deber más
de todos los que cumplía.

Me aseguran que el cascajo todavía recorre
los itinerarios modestos que le imponen.
Mi padre, cada tanto, me recorre
la memoria con su ausencia
y la cuerda apagada de otros días
con la que dejó de remolcarme.

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NADIE LE PIDE QUE ESCRIBA

Nunca llegará hasta la casa
en la que no es esperado.

No habla si no le piden opinión
porque entiende que la palabra
no modifica la historia
y en algunos casos puede ser
invasión al otro,
como de intruso que atropella la puerta.

Tampoco, nadie le pide que escriba.
No obstante, cuando nadie lo ve,
cuando todos están lejos
– con su confusión y sus convicciones,
con su sombra y sus jardines –
él coloca en la máquina el papel en blanco
como una forma de desobediencia,
de alivio o de revancha.

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En: Disculpas del irascible, Libros de la talita dorada, 2009.
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Néstor Mux nació en La Plata en 1945.
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“Disculpas del irascible”, antología poética de Néstor Mux, se presenta en La Plata el día miércoles 16 de septiembre a las 19:30 hs., en la ASOCIACIÓN JUDICIAL BONAERENSE, calle 50 nº 712 casi 9.
Se referirán a la obra y al autor: Ramón Tarruella, Mario Arteca y José María Pallaoro. Néstor Mux leerá poemas.
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Foto: Archivo de la talita dorada.
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martes, 1 de septiembre de 2009

María Laura Fernández Berro - Motín y Tsunami


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MOTÍN

Nico tiene 15 años. Estilo Marilyn Manson, saco largo y negro, uñas pintadas, más de un piercing, cejas afeitadas, la cara blanca de rasgos perfectos.

Camina, camina, camina hasta que encuentra la forma perfecta de escaparse. Salen de a 5, parecen milicos, hasta que lo encuentran en 7 y 36, hecho un caracol negro.

Ahora lo empastillan y lo encierran 3 días más. Si te portás mal...

Marita se quiso cortar las venas con la pinza de depilar de Florencia, pero la descubrieron. Sonda y suero se arranca. La clínica se llena de gritos y nos quedamos quietos, como si nos hubieran retado. Los gritos rebalsan los platos, los vasos, las cacerolas. Tengo miedo. No hay nadie que me abrace cuando grita.

Mamá dice que si el doctor quiere hablar con ella, no piensa ir. Que qué se imagina. Ella siempre fue derechito por la vida. Y nada. Que si vuelvo a tener ganas, suba la radio y listo.

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TSUNAMI

No lloró porque creyó que estaba muerto. Sintió la textura blanda de su cerebro. Nada sólido, nada firme, casi un cilindro de agua. Sólo agua. Por eso emprendió un camino de gusano, lento, previsible. Pensó en caracoles y vomitó. Fue un buen síntoma.

El instante en que se consuma el triángulo es apenas el paso anterior a la catástrofe.

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En: “Mujer que viene”, Ediciones Al Margen, 2009.
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María Laura Fernández Berro presenta “Mujer que viene” el viernes 4 de septiembre a las 19.30 en la Alianza Francesa, calle 59 entre 7 y 8, de La Plata.
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viernes, 28 de agosto de 2009

Ana Prada – Brillantina de agua



una chalana deriva
en las curvas del río Queguay
la orilla le irá mostrando
que rumbo tomar

brillantina de agua
rompe en el roquedal
corre, corre
y otro río más

puente de quebracho
a ningún lugar
montecito guacho
sordo de trinar

brillantina de agua
rompe en el roquedal
corre, corre, corre
y otro río más

será que me enseña a contar
el dolor que llevo dentro
será que me obliga a escuchar
sabe que no voy a hablar

sólo por el sauce
se deja acariciar
cerca el río grande
donde morirá

será que me enseña a escuchar
el dolor que lleva adentro
será que me obliga a contar
que no va a llegar al mar

canto y me lleva…


Mi amigo Martín Raninqueo me regaló “Soy sola”, hermoso disco de Ana Prada (foto). Comparto con los amigos esta brillantina de agua, que me recuerda a mi viejo, que debe andar, seguramente, corriendo entre quebrachales en su amado Chaco. Pa´vos, Viejo, siempre vivo en la memoria.


jueves, 27 de agosto de 2009

Delfina Goldaracena – Siempre que te sientes a leer es el principio de una nueva vida



LA VIDA PASA ALUMBRANDO EL SOL…

La vida pasa alumbrando el sol
conquistando las aguas grises
y sin que la luz roja atrape tus sentimientos

Siempre que te sientes a leer es el principio de una nueva vida

a papá, 7/5/2000


ALBORES DE LA BLANCURA

Convertirse en pájaro
el día que te sentí
absuelto


SILENCIO

El pincel se desliza sobre la mancha
la ventana cae
las memorias vuelven
las mentiras
caen sobre los charcos de las alas de un ave
El público aplaude
Silencio
¿Acaso piensas
recostarte en el agua?


LA CALVA NOCHE…

La calva noche
el día luminoso
un cuarto sin alas
un beso sin boca
un beso fuerte de amor
Madre ¿dónde está el día de la noche calva?


VIENTO

El viento volaba
en aquellas rocas se oía
el viento era fuerte, astuto, rencoroso
y con forma de caballo cansado por tinta roja.


ENTONCES NO ES EL GUSTO EL QUE GANA…

Entonces no es el gusto el que gana
sino un barco en otro barco más grande
si las aguas se enfurecen por el humo
o los peces deciden atacar y pescarnos, para la cena

17/6/2000


ALGUIEN ESPERA…

Alguien espera
en el final

Que no entiendan
el idioma del amor
y le teman
a lo desconocido
con uno
disuelto
entre las
sombras

Nadie escucha
nadie quiere entender


En: “Tiempo efímero”, 2007.

Delfina Goldaracena nació el 21 de septiembre de 1990. Murió, a los 16 años, el 8 de octubre de 2006. En el prólogo a “Tiempo efímero” escribe Leopoldo Castilla:
Cuando la conocí Delfina Goldaracena miraba y sonreía como si recién hubiera aparecido. Donde ella estaba era como si se hubiera abierto de golpe una ventana, un espacio sorprendido. Y es que su criatura era pura luz inteligente.
Desde muy niña escribía poemas asombrados y asombrosos. A los seis años decía: “Las flores que gritan el silencio / como los árboles que tiran / los gritos al silencio”.
Los poemas que aquí van a leer son todos los que escribió en su vida. Murió a los dieciséis años en un accidente de tránsito junto a otros adolescentes que venían del Chaco, de una escuelita donde compartieron los dones de la tierra. Cuatro años antes la muerte la buscó en la nieve. Pero no pudo verla. Delfina tenía demasiada claridad.
Ella sabía de esa acechanza cuando escribió: “Cuando quise / prender mi /luz negra / ya no existía / ya no era la de antes y / ahora soy el árbol”. Y en muchos versos más. Y es que lo oscuro engendra tanto como quiere exterminar el prodigio.
Su biología entera era la poesía. Tal vez por eso tuvo la extensión pequeña y la duración inolvidable que tiene una canción.
De Juan, su padre, había heredado la emoción por los campos y los caminos. De su madre, Cristina Domenech, poeta también, el ardor por las palabras.
No le dio tiempo el tiempo a salir del misterio de ellas. Recién venida del caos ardió dentro de su enigma, hechizada. Y se fue naciendo.
Aquí quedan fragmentos de esa insolación maravillosa. Un iluminado arrebato al sueño del mundo.
Ha muerto una niña poeta. Nos dejó tristes. Nos dejó cantando.


martes, 25 de agosto de 2009

Leonardo Martínez – Hombre solo y otros poemas


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MEDIASOMBRA


La mañana sol mediante
se mete en las grietas
pule las aristas
borra las pinceladas bárbaras de la noche.
El pasado avienta sombras que se enancan en sombras.
En el lugar de las casas
una sarta de sonrisas cuelga del aire.
El tornasol del mediodía
es una iguana soñolienta.
Mira desde sus ojos sin párpado
la embriaguez de la hermana
abierta en brasa de espumas
y el falo del príncipe y su simiente
en las ropas desgarradas.
El monte procrea sus hijos
a la mediasombra
como los poetas anónimos.

De: “Las tierras naturales”, Ediciones del Dock, 2007.

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LA CASA


Mi padre
heredó de viejo
la casa y los alfalfares de mis abuelos.
La casa estaba en ruinas,
puertas y ventanas tapiadas.
Las hormigas habían levantado grandes túmulos
en los pisos.
Los techos filtraban el agua de las lluvias
y por los huecos de las tejuelas rotas
la luz caía en figuras cambiantes.
Mi herencia fue en otoño.
La iguana, que tenía su cueva
en la sala de sillones sombríos
empezaba a dormir su sueño de invierno.
Las comadrejas abandonaban el nido
hecho en la maraña del clarín de guerra
y en el patio
sólo se oía la embestida del viento.
Los alfalfares ya eran montes
de vegetación áspera y cerrada,
guarida secreta de habitantes
de la casa.

Ahora,
la casa está vencida
el tiempo clausurado.

_
HOMBRE SOLO


Todos han muerto.
Se han ido muriendo uno a uno.
Yo pude haberlos matado
pero dejé al tiempo la tarea.
Por segundos seré dueño,
dueño solo de la memoria
y desde mi sitial
abarcaré los sueños de los otros,
sus grandes desconsuelos,
sus vidas en pedazos.
Cuando me toque la muerte
seguiré sentado como en este instante,
bajo el tala,
mirando sin ver
los cerros,
allá lejos.

De: “El señor de Autigasta”, Último Reino, 1994.

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Leonardo Martínez nació en Catamarca en 1937. Poeta y músico. Desde 1990 reside en Buenos Aires. Publicó los libros: “Tacana o los linajes del tiempo”, 1989; “Ojo de brasa”, 1991; “El señor de Autigasta”, 1994; “Asuntos de familia y otras imposturas”, 1997; “Rápido pasaje”, 1999; “Jaula viva”, 2004; “Estricta ceniza”, 2005; “Jardín volátil -antología-“ , 2007; y “Las tierras naturales”, 2007.
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sábado, 22 de agosto de 2009

Antonin Artaud - Hace mucho frío y otros poemas



HACE MUCHO FRÍO…


Hace mucho frío
como cuando
es
Artaud
el muerto
quien sopla


YO ESTABA VIVO…


Yo estaba vivo
y estaba allí desde siempre
¿Comía yo?

No
pero cuando tenía hambre yo retrocedía con mi cuerpo y no me comía a mi mismo
pero todo esto se ha corrompido
una operación insólita se efectuaba
yo no estaba enfermo
yo reconquistaba la salud
siempre por un retorno hacia atrás del cuerpo
mi cuerpo me traicionó
él no me conocía bien aún
comer es llevar adelante aquello que debe quedar atrás
¿Dormía yo?

No, no dormía
hay que ser casto para saber no comer
Abrir la boca es ofrecerse a las miasmas
Entonces ¡nada de boca!
Nada de boca
nada de lengua
nada de dientes
nada de laringe
nada de esófago
nada de estómago
nada de vientre
nada de ano

Yo reconstruiré al hombre que soy


NO ES POSIBLE QUE AL FIN EL MILAGRO NO ESTALLE…


No es posible que al fin el milagro no estalle
He sido demasiado castigado
Me he atormentado demasiado en el mundo
He trabajado demasiado para ser puro y fuerte
He perseguido demasiado el mal
He buscado demasiado tener un cuerpo limpio


¿QUIÉN SOY?


¿Quién soy?
¿De dónde vengo?
Soy Antonin Artaud
y apenas yo lo diga
como sé decirlo
inmediatamente
verán mi cuerpo actual
estallar
y recogerse
bajo diez mil aspectos notorios
un cuerpo nuevo
en el que ustedes no podrán
nunca jamás
olvidarme.





En: Antonin Artaud. Textos. Traducción: Alejandra Pizarnik y Antonio López Crespo. López Crespo Editor, Buenos Aires, 1976. 
Antonin Artaud (Marsella, 1896 – París, 1948)

jueves, 20 de agosto de 2009

Jorge Money - En la exacta mitad de tu ombligo



ATIENDE…


Atiende:
si mi hijo
si nuestro hijo
fuera naciera sol o
luna homosexual poeta o
guerrillero ah si creciera
guerrillero o usurero al tanto %
o asesino oficinista vendedor de
peines en el subte o suicida flor
o cerdo violador de tumbas o impasible
espectador del mundo comprensible padre de
familia actor de cine Rita Haywort Tyrone Power
sacerdote verdugo militar terrorista puta carcelero
en la exacta mitad de tu ombligo te explico Manés que
si nuestro hijo recoge la bandera que dejamos o por
el contrario un ejemplo la olvida la traiciona la
veja la vende a razonable precio entendeme si
nuestro hijo mañana es muerto por ir más
allá de donde fuimos o por menos o por
error o por justicia o por lo que sea
si los muertos somos vos o yo o los
dos y él quien nos fusila de todos
modos Manés habremos ganado
porque la libertad es lo único
que debemos legarle a los
demás compañera amiga
mía no tiene mayor
relevancia.


PARALELOS


¿Has visto caer al pájaro?
¿Lo has visto caer como una fruta
madura del árbol?
Míralo plegarse
se distiende y luego se contrae
abre su pico
una
dos
tres veces
su pico muerde el aire

¿lo has visto comerse el aire?

ahora se queda quieto
ahora se queda quieto
ahora se queda quieto

míralo quedarse quieto
el pájaro caído se ha quedado quieto
y los cortesanos no lamentan
no consuelan no adolecen

¿has visto a los cortesanos
en los funerales del pájaro caído?


LECTOR


mira este pequeño poema mío
está muy lejos de los declamadores de la lengua
pero igual tienes que aprender a quererlo
es mi último poema mi poema mas nuevo
guarda en su interior olor a pan
recién sacado del horno no le falta levadura
tampoco sazón le falta hambre por eso tienes
que aprender a quererlo él muy pobre
y vos muy rico la relación entre ustedes
no debe ser una metáfora cruel
ni una broma de mal gusto

Poemas inéditos, 1972 / 1975


En la exacta mitad de tu ombligo” (Libros de la talita dorada / Colección “Los Detectives Salvajes”) de Jorge Money se presenta mañana viernes 21 de agosto, a las 19 hs., en la Sala Dubrovsky, ubicada en el 3º piso del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, Corrientes 1543, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Participarán: Matías Money (hijo de Jorge), Lalo Painceira, Julián Axat, José María Pallaoro, y todo amigo y compañero que se acerque a recordarlo. Micrófono abierto.
Foto: Jorge Alberto Money con su hijo Matías. Archivo de la talita dorada.
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