jueves, 19 de enero de 2023

DIANE DI PRIMA Sombras que caen sobre los cruces del camino



CARTA REVOLUCIONARIA # 2 

El valor de una vida individual es un credo que nos enseñaron 
para infundir miedo e inmovilidad, “vives solo una vez” 
una niebla en nuestros ojos, somos 
infinitos como el mar, inseparables, morimos
un millón de veces cada día, hemos nacido 
un millón de veces, cada respiración y muerte: 
levántate, ponte los zapatos, 
empieza, alguno terminará 

Tribu 
un organismo, una sola carne, respirando júbilo mientras 
las estrellas irradian el destino que desciende sobre nosotros, 
vamos, estrecha las manos, haz lo tuyo, miles de hijos 
lo verán cuando tú caigas, crecerás 
mil veces en los vientres de tus hermanas 


CARTA REVOLUCIONARIA # 21 

¿Puedes 
poseer tierra, puedes 
poseer casa, poseer derechos 
sobre el trabajo de otros, (acciones o fábricas 
o dinero prestado a interés)
y qué piensas del 
producto de lo mismo, cosechas, autos
aviones arrojando bombas, puedes 
poseer propiedades para que otros 
te paguen renta? ¿y a quién 
pertenece el agua, a quién 
pertenecerá el aire cuando enrarezca?
los indios americanos dicen que un hombre
no puede poseer más de lo que logre cargar 
sobre su caballo.


CARTA REVOLUCIONARIA # 30

(A aquellos que vendieron el verano revolucionario del 68)

acuérdate de usar un sombrero, si tienes un sombrero 
y mete en él su pelo, si es pelo largo 
o no lo hagas, usa zapatos si está nevando y tienes zapatos 
acuérdate que ellos compraron todos los líderes, sé un líder 
si quieres ser comprado, pero acuérdate de 
contar la verdad, antes de que te compren, cuenta la verdad 
en voz alta, y los chicos te escucharán, no escucharán tu dinero 
cayendo sobre el mostrador de la licorería, día tras día 
no escucharán tus pesadillas de traición y tortura 
no escucharán tu mercedes, escucharán solo la verdad de la que hablaste 
te creerán y te honrarán después de tu muerte, abatido 
por aquella bala de la cia que no puedes eludir precisamente por tomar su dinero 
ellos te creerán y HARÁN AQUELLO QUE TÚ DICES 
NO AQUELLO QUE TÚ HACES 


AVE

oh hermanas perdidas de la luna
cabello en creciente, mar bajo los pies vagan
con velo azul, con hoja verde, con chal andrajoso vagan
por la Avenida A, por la avenida Bleecker vagan
por la calle Rampart, por la calle Fillmore vagan 
con corona de flores, con aliento enjoyado vagan

     huellas
          brillante madre perla
                             detrás de ti
ojos de piedra lunar
     donde la luna crece

con guantes, con sombrero, en harapos, en pieles, en abalorios
bajo la luna menguante, pelo chorreando en la lluvia negra
gimiendo junto a perros extraviados, silbando en los portales
son sombras que caen sobre los cruces del camino, las carreteras

cortando el tránsito vagan
escupiendo vagan
mascullando y gritando vagan
envejecidas y hablándose a sí mismas vagan
con ojos errante vagan
calientes por un amor fugaz vagan
llorando sus muertes

     caminan desnudas
     caminan envueltas en largas vestiduras
     caminan amortajadas
     caminan retrocediendo

        hambrientas
        hambrientas
        hambrientas

las escucho chillando
las escucho cantando
las escucho maldiciendo
las escucho rezando

        se acuestan con el unicornio
        se acuestan con la cobra
        se acuestan con el pasto seco
        se acuestan con el yeti
        chasquean los largos penes de los sátiros con sus lenguas

                están armadas
                conducen carros de guerra
                se alzan como torres
               son pequeñas
               se agazapan en los flancos de las colinas
               fuera de los vientos

preñadas vagan
descalzas vagan
apaleadas por borrachos vagan

               matan en mesas de acero
               nacen en lechos negros
                     el feto que arrancaron se endurece en la nieve
                     se levanta como la luna nueva
                     gimen en sus sueños

escarbando ñames vagan
buscando droga vagan
jugando con pájaros vagan
picando piedras vagan

          camino la larga noche buscándote
          trepo la cresta del mar buscándote
          me acuesto sobre la llanura, golpeo las puertas de piedra
          invocando tus nombres

          eres coral
          eres lapislázuli y turquesa
          tu cerebro se retrae como concha
          danzas sobre las colinas

               giras mujer de ardua sustancia
               bailas en los subterráneos
               te despatarras en los conventillos
               los niños lamen tus pezones

               eres las colinas, forma y color de la meseta
               la carpa, la tienda de cueros, la choza navaja
               los mantos de búfalo, la colcha, el tejido de Afganistán
               eres el caldero y la estrella nocturna
               te levantas sobre el mar, y cabalgas lo oscuro

me muevo en ti, ilumino el fuego nocturno
hundo mi mano en ti y como tu carne
eres mi imagen en el espejo y mi hermana
desapareces como humo sobre las colinas brumosas
me guías a caballo por bosques de sueño
larga madre gitana, apoyo mi cabeza sobre tu espalda

     yo soy tú
     y debo convertirme en tí
     yo he sido tú y debo convertirme en tí
     yo soy siempre tú
     yo debo convertirme en tí

        ay-a
        ay-a ah
        ay-a
        ay-a ah ah
        maya ma maya ma
        om estrella madre ma om
        maya ma ah


Escribe Diana Bellessi (1984): “Cartas revolucionarias…, dedicado a Bob Dylan y a toda una generación adolescente en la década del sesenta, fue ampliamente conocido entre los jóvenes de San Francisco. En un tono sencillo y un tanto discursivo, se niega a participar de un sistema social y una mentalidad gobernante que atenta contra la vida humana y el equilibrio todo de la naturaleza. Se niega, como miles de jóvenes lo hicieron, a participar en guerras genocidas, en la opresión de las minorías etno-culturales o sexuales, en el saqueo o envenenamiento del medio ambiente, en los fenómenos alienantes de la propiedad privada. 
Vinculada con los poetas beatniks –Ginsberg, corso, Ferlinghetti-, di prima explora otras regiones concernientes a la realidad que le toca vivir desde su condición femenina. Bajo la advocación de ésta última elabora el largo poema `Ave´, un canto shamánico donde la mujer, fluyendo en infinitas figuras se despliega y se reintegra…”. 

En Contéstame, baila mi danza / Seis poetas norteamericanas / Selección, traducción y notas de Diana Bellessi (Zavalla, provincia de Santa Fe, 11 de febrero de1946) / Ediciones Último Reino, Buenos Aires, Argentina, 1984 / Foto: jmp / 
Diane di Prima (Brooklyn, Nueva York, EEUU, 6 de agosto de 1934 - San Francisco, California, 25 de octubre de 2020) / 
Los autores y textos forman parte de estudio en ejercicios de taller, y su destino es solo para este objetivo.-