miércoles, 20 de julio de 2016

Margaret Randall, La máquina de escribir


EL ANIVERSARIO

hoy cumplimos tres días de no hablarnos
y es como los otros
                             ni mejor ni peor
ésa es la escalera donde el horror se trepa
nada cambia, una maldición,
la estatua con los brazos cruzados,
una actitud, un lugar
donde nada se rompe.
donde nada es digno de romperse
odio tus tretas, tu inocencia
la mano que te metes en el bolsillo,
                                                     ¡sácala!
cuando te muevas frente a una pantalla
odio la distancia que hay entre la pantalla
y tú,
vete,
vete a cortar la hojarasca del jardín,
métete las manos en los bolsillos,
que al cumplirse diez años de esto
retemblarán las rótulas
y estallarán las flautas


EL ESTABLO

hablan del alma
sin cesar
y para apoyar sus palabras

la describen
yo pintaría
la cara de un niño sobre la pared de un establo
me pasaría ante ella
mirándola cobrar vida
poco a poco

o no.
camino siempre con las manos delante de mí
ligeramente extendidas
delante de mí
sin embargo a veces me siento aplastada
bajo el sonido de la lluvia
mojada hasta el hueso


TARDE CALUROSA

escribo a máquina y me vuelvo
para verte acostado
y roncando ruidosamente las manos
en las orejas y asido
a una semana detrás de tí
el recorrido
de tantas calles ha marcado tus pies
cubiertos con zapatos calientes,
sobre la cama

los niños corretean
suben y bajan
gastan la tarde en sus juegos
hace calor hace calor y me separo
de la máquina de escribir
jalo las oscuras cortinas
desabotono tu camisa
te quito los zapatos
                                       te desvisto
me tocas
           nos acariciamos
todo se hace fresco, de pronto
y yo vuelvo a la máquina de escribir
a esto


En: revista bilingüe de poesía El Corno Emplumado / The Plumed Horn, número 24, octubre de 1967. Editores: Sergio Mondragón y Margaret Randall. Una revista de la ciudad de México. Traducción de los poemas: Otto Raúl González.

Margaret Randall (New York, 6 de diciembre de 1936). 

2 comentarios:

Miriam Tessore dijo...

unas joyas
gracias por estos poemas de Margaret Randall

José María Pallaoro dijo...

Mi abrazo para vos Miriam, y gracias por comentar estos poemas de Margaret.