lunes, 31 de octubre de 2011

Baldomero Fernández Moreno – Paisaje

PAISAJE


Ocre y abierto en huellas, el camino
separa opacamente los sembrados…
Lejos, la margarita de un molino:


En: “Las cien mejores poesías de Fernández Moreno”. Selección y prólogo de César Fernández Moreno, EUDEBA, 1961.
Baldomero Fernández Moreno (San Telmo, 1886 − 1950)
.

Baldomero Fernández Moreno – Nocturno

NOCTURNO


La luna estaba blanca,
el cielo estaba gris.

Eran dos sombras negras
y era un beso sin fin.

La rueda del molino
dio media vuelta y empezó a gruñir.


En: “Las cien mejores poesías de Fernández Moreno”. Selección y prólogo de César Fernández Moreno, EUDEBA, 1961.
Baldomero Fernández Moreno (San Telmo, 1886 − 1950).

Baldomero Fernández Moreno – A la poesía

A LA POESÍA


Como se alza una linterna
hasta la posible altura
para iluminar la oscura
entrada de una caverna,
así yo la sempiterna,
dulcísimo poesía,
alcé hasta frente mía
al empezar a vivir,
y al instante de morir
me ha de alumbrar todavía.


En: “Las cien mejores poesías de Fernández Moreno”. Selección y prólogo de César Fernández Moreno, EUDEBA, 1961.
Baldomero Fernández Moreno (San Telmo, 1886 − 1950).

sábado, 29 de octubre de 2011

Jorge Isaías – Prefería la calma

DON RAMÓN, EL ORIENTAL


Prefería
la calma
de la tarde
al estampido
que espanta
la liebre del camino.
Quiso la libertad,
el cielo abierto,
el pájaro infinito.
Prefirió
morirse solo,
a pleno campo,
en un Otoño
de ocres que sangraban
sobre el pasto,
el río,
la ya oxidada
trampa de sus nutrias.

a Santos Isaías, mi padre
1980, Otoño



TORDOS


Lluvia breve
de carbones lentos
en torpe sarpullido
vuelan
desde el bañado
hasta el óxido
de la alambrada quieta.

Pero será en el oro
del trigo
donde habrán de caer
pesadamente
como piedras lustradas.

1982, Verano


En “La memoria más antigua”, segunda edición (primera ed. 1982), Editorial Ciudad Gótica, 2011.
Jorge Isaías, Los Quirquinchos, Santa Fe, 1946.
Foto: Tapa. Jmp

Jorge Isaías – Argucias de otoño y Paisaje

ARGUCIAS DEL OTOÑO


Albas hondas vienen
en la danza del aire.
Solas.
No ya inquietas
sino
inquietándose
como sublevadas de sí,
como si todo
concluyera pronto
y solo la “intemperie
sin fin”
reinara.


PAISAJE


Hay una nube
blanca
allá en el cielo.
Hay un cielo
más azul
que encierra
una nubecita blanca.
¿Y qué hace
esta margarita
sola
a igual distancia
de la tierra
y el cielo?

a Beatriz Vallejos


En: “La memoria más antigua”, segunda edición (primera ed. 1982), Editorial Ciudad Gótica, 2011.
Jorge Isaías, Los Quirquinchos, Santa Fe, 1946.
Foto: detalle tapa. Jmp

viernes, 28 de octubre de 2011

Jorge Isaías – En la serenidad

LA PERDIZ


En la serenidad
casi oscura
del campo
la torpeza súbita
de la perdiz
corta la tarde.

Su silbido es una flecha
disparada al horizonte.


En “La memoria más antigua”, segunda edición (primera 1982), Editorial Ciudad Gótica, 2011.
Jorge Isaías, Los Quirquinchos, Santa Fe, 1946.
Foto: detalle tapa. Jmp

Jorge Isaías – No sé si yo miré la poesía

LLANURA SANTAFESINA


No sé si yo miré la poesía
desde el fondo lento de las tardes
en que Octubre bostezaba sus jazmines
contra el crepúsculo radiado de mi pueblo.
Yo no sé si vi la poesía entrelazándose
altiva en las glicinas que aprovechan
la herrumbre del tejido.
El paisaje está en mí. El paisaje
ancho y sosegado de la pampa que fue sudada
por los míos (inmigrantes y estrelleros,
hombres de una demencia clara, enternecida).
Y si está el paisaje está la poesía
y el silencio turbado por el canto
de los pájaros y el leve viento
que las hojas de los árboles friccionan
y mi recuerdo que recupera aquel espacio
de llanuras y cielos y festoneados
crepúsculos que otros pierden para siempre.

a Gustavo Demarchi
1982, Otoño


En “La memoria más antigua”, segunda edición (primera ed. 1982), Editorial Ciudad Gótica, 2011.
Jorge Isaías, Los Quirquinchos, Santa Fe, 1946.
Foto: detalle tapa. Jmp

Jorge Isaías – Será verdad que tuve un cielo…

PREGUNTAS


¿Será verdad que tuve un cielo
alto, poblado de tordos
negros y rebeldes, y un caballo
de caña, una querida y maltratada
pelota de cuero y un perro noble,
allá en la infancia?
¿Fueron mías, ciertamente,
las oscuras, propicias arboledas
y el manchón ubicuo del crepúsculo?
¿Será verdad que el silencioso
y sufrido paso de los míos
atravesó la crueldad
de las heladas y me puso súbito,
triste, infortunado para siempre?
¿Y las mañanas de alto pájaro
y arados y escarchas sobre el pasto
amanecido y también la tarde
de Octubre con su lenta torcaza
pachorrienta, fueron míos
y hoy lo dudo?
¿Será verdad que yo fui niño
y mi pueblo que es tan chico
pudo parecerme inabarcable
como el cielo,
y la nostalgia ciega cae
sobre uno, que está lejos,
ajeno, a merced de toda la miseria
que implacable se cierne
sobre el mundo?

1982, Otoño


En “La memoria más antigua”, segunda edición (primera 1982), Editorial Ciudad Gótica, 2011.
Jorge Isaías, Los Quirquinchos, Santa Fe, 1946.
Foto: detalle tapa. Jmp

jueves, 27 de octubre de 2011

José María Pallaoro – Néstor Kirchner

NÉSTOR


Sos
la piedra
con la que
construiremos
el diamante
más hermoso

City Bell, 27.10.10



En “Setenta y 4”, El Suri Porfiado, 2011.
José María Pallaoro, City Bell/La Plata. Editor de Aromito.
Publicado en diario Diagonales de La Plata, octubre 2010
.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Alejandro C. Tarruella – Néstor Kirchner, las arenas y el relámpago

NÉSTOR, LAS ARENAS Y EL RELÁMPAGO


Un relámpago te llevó a otras arenas,
Néstor,
caminante audaz de vientos duros,
mi corazón es el que siente ahogo
y sin palabras parece quedar por un instante solo
como si quisiera estar con vos en un suspiro
donde las ausencias respiren una vez más
tu palabra, tu paso, tu mano
en cuya palma
siempre llevas un aliento de pan para el necesitado.
Llaman, Néstor, claman de dolor
los hermanos del camino y van sobre una herida
de barro, inconsolables,
buscan tu mano, tu sonrisa, tu solidario andar
por los atajos, en los pueblos de olvido.

¿Dónde está, Néstor?
un relámpago lo llevó a otras arenas y ahí anda,
presente en nuestro dolor con su voz de muchacho
y su sonrisa de pueblos;
una niña le apresa una palabra y la guarda en su bolsillo
anónima, desesperada como un dije
que desdice las ausencias;
allí hacen una casa las manos de los otros
y desnudan una lágrima, la comparten
desdeñando las míseras condenas
de los años viejos.

¿Dónde está Néstor?
un relámpago lo llevó a otras arenas y ahí anda,
entre los trabajadores de los puertos perdidos en los mapas
y las turbulencias de los ríos donde navega
su ilusión prepotente, su luciérnaga de nieve,
ese encuentro de padeceres y lluvias
que hacen de una mujer y un hombre, un semejante,
con la dignidad insolente
de un árbol de futuro enramado.

Frente a los que dividen la miseria
multiplicaba panes
frente a los que derrumban paredes
alzaba una multitud de puertas y ventanas
donde pudieran mirarse los pobres
con la altiva dignidad de un amanecer
con un mate, un pedazo de pan y un libro abierto.

¿Dónde está Néstor, mi amor?
¿Por qué me arranca un grito si me dicen que ha muerto,
si es presente todo este dolor que no alcanza un final
porque no quiere abandonar su mirada
en una voz que lo repite, una vez y otra?

¿Dónde está Néstor?
Un relámpago lo llevó a otras arenas y ahí anda,
está en Cristina, doliente, abrumada
porque partió su amor y hay que buscarlo, hallarlo
devolverlo a su lugar secreto,
de pie como las laderas de los cerros
que allá en el sur los proclaman,
rodeada de los cálidos brazos
que se arraciman en el dolor
cuando hay que partir otra vez a las arenas
donde la voluntad es nuestra,
es la flor que lleva en su huella
abruptos quehaceres de lejanías
que acercan a los pueblos
en un encuentro de silencios que claman.

¿Dónde está Néstor?
Un relámpago lo llevó a otras arenas y ahí anda.

Barracas al sur, 27 de octubre de 2010


Alejandro Claudio Tarruella (periodista, escritor), Olivos, Buenos Aires, 1948.

lunes, 24 de octubre de 2011

Antonio Gamoneda – Ser dos inútilmente




Soy el que ya comienza a no existir

y el que solloza todavía.


Es horrible ser dos inútilmente.


De “Lengua y herida”, Ediciones Colihue, 2004.
Antonio Gamoneda, Oviedo, España, 3º de mayo de 1931
.

domingo, 23 de octubre de 2011

Alejandro C. Tarruella – En la ciudad florece el jacarandá en este lugar apropiado de octubre

¡AQUÍ VOY, SEÑORA!


Que íbamos a hacer, la puerta estaba bajo guardia
Que íbamos a hacer, estábamos encerrados
Que íbamos a hacer, la calle habían cerrado
Que íbamos a hacer, la cuidad estaba bajo custodia
Que íbamos a hacer, ella estaba hambrienta
Que íbamos a hacer, estábamos desarmados
Que íbamos a hacer, al caer la noche desierta
Que íbamos a hacer, teníamos que amarnos
.
Paul Eluard (“Toque de queda”)



En la ciudad florece el jacarandá en este lugar apropiado de octubre
cuando esperamos en un raro clima de extraña calma, un domingo.
¡Señora! ¡Compañera! ¡Quiero ser un loco sin sombra este 23, un loco
entre millones de locos aventurados, insolentes, agotados de fe!
Hace calor en este viernes 21 y fumo una pipa en breve silencio.
La gata me mira de a ratos con su sabiduría de batallas que arden
entre las ramas de la hiedra y en los techos oxidados de cinc
donde los pájaros se reparan del bochinche de las calles de Barracas;
así sucede la vida lejos de los agobiados ejércitos del hambre
que aporreaban las puertas pidiendo con voz empedrada, un pan
mientras el gerente de aguas del Estado, despedido, se derrumbaba
caminando en el kilómetro 21 de Cristiania, en La Matanza,
y llevaba a sus cincos hijos, descalzos, los pies desdentados
molidos por las piedras del camino agreste, a buscar un plato
de insulsa sopa para arropar el frío y llevárselo al rancho que quedó
en un rincón desolado donde no cabía nadie;
lejos de la sombra de los cartoneros, ¿te acordás de ese niño de Lanús
que te pidió un poco de comida, y te contó que tenía 8 años, que no sabía
casi leer, y se llevó dos libros de tu casa, dos libros para niños y
que de pronto, se te ocurrió preguntarle su nombre mientras llegaba
a Finochietto y se detenía a revolver un basurero cuando lo llamó su padre
y antes de partir, giró su cara morena y te respondió suavemente,
apretando su libro y su banana, “Me llamo Jesús, no me olvides”?
El domingo vamos a votar de racimos, de a lunas postergadas y abrazos,
nos iremos a la plaza a juntarnos otra vez, el sueño, la vida, la palabra,
y le podremos decir a la Compañera elegida, a la que brama y te hace
arder el corazón como una rama del jacarandá que no se anuncia
y te muestra sus flores porque quiere explicarte que es nuestra,
que este es otro tiempo, un tiempo que renace pétalos dichosos
y bocas que besan con la furia de los días que vendrán,
¡Señora Compañera, yo estoy loco, son uno de esos del ejército de locos
que tiene un nombre y un derrotero que se junta con el tuyo, con el de ella,
con el de él en una calle de aromos que anuncian esa locura de saber
que al loco de al lado, la loca de enfrente, le late el mismo corazón
que es uno y cientos, porque empuja a una época hacia el abismo
de las mentiras y lo deja como un trasto indolente que no tiene regreso.
¡Señora, Compañera Cristina, estoy preparado,
porque cargo mi locura a cuestas
y voy en la huella de Néstor como el pájaro nuestro de cada día!

Barracas al sur, 21 de octubre de 2011.


Alejandro C. Tarruella (periodista, escritor).

sábado, 22 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Vos y la luna

LA LETRA


qué querrá decir delante mío qué me querrá decir
su cuerpo largo lineal cursivo
su cabeza su cara

a mí me parece una letra
tiene por diéresis los ojos
yo los miro y te miro
ah si pudiera descifrarte

es un alfabeto tan breve
sólo tiene dos letras
la primera y la última
vos y la luna


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
.

jueves, 20 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Yo no puedo querer tantas cosas

CONTRA LAS COSAS


dios para qué me das tantas cosas
tengo el cuerpo brotado de cosas
qué confianza se toman con mis manos
yo no puedo vivir así trincado por las cosas
víctima de sus menguadas conspiraciones
cosas que se desarman
que no se abren que no quedan abiertas
cosas que no entran que se salen
cosas cayéndose golpeándome
estallando en mis manos volándose
perdiéndose reapareciendo o no
cada vez más pedantes más dentadas
exhibiendo groseramente su guía de espacio
adictas a su inercia
entregadas a su gravedad
ansiosas por volver al caos

yo no puedo querer tantas cosas
apemas ofrecerles una atención salteada
oh dios hubieras hecho de mí una lapa
entonces me acariciarían tus olas alternas
y yo conocería una sola cosa
la roca


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
.

miércoles, 19 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Con este gestezuelo de tolerante repugnancia

CONTRA EL MAR


no se me da la gana inclinar la cerviz ante el mar
fanfarrón siempre amanerando a la playa
así es marcito
frente a tu ampulosa generación de espuma trazo una raya de plomo
te vuelvo la espalda y me voy con la cabeza inflada de vapor sucio
insisto en seguir caminando sobre la tierra
con este gestezuelo de tolerante repugnancia


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
.

martes, 18 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Tranquilo, tordillo


CONTRA LA NOCHE


la noche viene a mí y a mí qué
a mí no me arreglan con oscuridad
ser invisible es débil parodia de no existir
la noche es una forma embozada del día
en todo caso su mera ausencia
dormirla es un despreciable oportunismo
vivirla una imitación de las estrellas
así que ya lo sabés crepúsculo
basta de mímica transicional
de ademanes resbaladizos de colusiones luminosas
tranquilo, tordillo


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).

lunes, 17 de octubre de 2011

Homero Manzi – Nadie ha comprendido igual las penas de la nación

VERSOS DE UN PAYADOR AL GENERAL JUAN PERÓN



I
Va a perdonar su excelencia
que un payador del camino
le alce su verso genuino
ante tanta concurrencia.
Quisiera, en esta emergencia,
tener el don de Gabino
para elogiar con más tino
la histórica presidencia
que realiza su excelencia
en este suelo argentino.


II
Perdóneme, Presidente,
pero tengo la certeza
de que alabar su grandeza
es traducir muchas mentes.
Usted luchó por la gente
desbrozando la maleza
y el criollo que siempre pesa
con justicia y noblemente
sabe que usted fue un valiente
al lado de su pobreza.


III
Usted liquidó el instante
de la miseria social
y el oprobio general
del vende patria triunfante;
vergüenza del tiempo de antes,
cuando el fraude electoral
era el destino fatal
que le aguardaba al votante
en aquel tiempo distante
de ignominia nacional.


IV
Siguiendo la ejecutoria
de esta noble evolución,
el pueblo de la nación
vive su trance de gloria.
Él siempre tendrá memoria
de la gran revolución,
y a fuerza de corazón
mantendrá la trayectoria
que ha señalado en la historia
el General Juan Perón.


V
Usted trabaja y nos cuida
desde que nace la aurora,
robando tiempo a las horas,
le quita vida a su vida.
Usted es la lumbre querida
de esta etapa bienhechora,
y su ciencia salvadora,
mientras se cumple, no olvida
a la clase desvalida,
que es valiente y cinchadora.


VI
Por eso, mi General,
con esta improvisación
quise arrimar mi montón
a su labor nacional.
Nadie ha comprendido igual
las penas de la nación,
nadie con más corazón
nos libró de tanto mal.
Nadie como Juan Perón,
Presidente y General.


En “45 poemas paleo-peronistas”, selección de Aurora Venturini y Fermín Chávez, Ediciones Pueblo Entero, 1997.

jueves, 13 de octubre de 2011

Manuel Bandeira – El lirismo que no es liberación

POÉTICA


Estoy harto del lirismo comedido
Del lirismo que se porta bien
Del lirismo funcionario público con libro de asistencia protocolo y manifestaciones de aprecio al Sr. director
Estoy harto del lirismo que se detiene y va a averiguar en el diccionario el sello vernáculo de un vocablo

Abajo los puristas

Todas las palabras sobre todo los barbarismos universales
Todas las construcciones sobre todo las sintaxis excepción
Todos los ritmos sobre todo los innumerables

Estoy harto del lirismo enamorador
Político
Raquítico
Sifilítico
De todo lirismo que capitula a lo que quiera que sea fuera de sí mismo

Y por fin no es lirismo
Será contabilidad tabla de cosenos secretario del amante ejemplar con cien modelos de cartas y las diferentes maneras de agradar a las mujeres, etc.

Antes quiero el lirismo de los locos
El lirismo de los ebrios
El lirismo difícil y agudo de los ebrios
El lirismo de los clowns de Shakespeare

-No quiero saber nada del lirismo que no es liberación.


Traducción Rodolfo Alonso. En: “Mi gran ternura y otros poemas”, CEAL, Los Grandes Poetas 8, 1987.

Estou farto do lirismo comedido/ Do lirismo bem comportado/
Do lirismo funcionário público com livro de ponto expediente/ protocolo e manifestações de apreço ao Sr. diretor./ Estou farto do lirismo que pára e vai averiguar no diccionario/ o cunho vernáculo de um vocábulo./ Abaixo os puristas/ Todas as palavras sobretudo os barbarismos universais/ Todas as construções sobretudo as sintaxes de exceção/ Todos os ritmos sobretudo os inumeráveis/ Estou farto do lirismo namorador/ Político/ Raquítico/ Sifilítico/ De todo lirismo que capitula ao que quer que seja/ fora de si mesmo/ De resto não é lirismo/ Será contabilidade tabela de co-senos secretário do amante/ exemplar com cem modelos de cartas e as diferentes/ maneiras de agradar às mulheres, etc// Quero antes o lirismo dos loucos/ O lirismo dos bêbedos/ O lirismo difícil e pungente dos bêbedos/ O lirismo dos clowns de Shakespeare// - Não quero mais saber do lirismo que não é libertação.

Manuel Bandeira (Brasil, 1886-1968).
Foto: MB s/r

miércoles, 12 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Ah pero que no cuente conmigo

CONTRA EL DÍA


otra vez los gallos con ese escándalo
otra vez el día queriendo empezar
segregando su luz insidiosa
ah pero que no cuente conmigo
soy ajeno al impulso maniático del tiempo
si quiere ser pirámide yo no seré su base
yo pertenezco a la noche anterior
aquí me quedo resistente horizontal
topando cojines
masticando plumas
mimado por la sombra


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
.

martes, 11 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Tu sexo empieza en cualquier punto de tu cuerpo

EL SUEÑO Y EL DESEO


el sueño y el deseo desarrollan en mí
una y otra secuencia de su combate inmortal
son jefes absolutos
en una lucha sin matices
cada vez definida de un tajo

ya me tiene el deseo desprovisto de ser
puro movimiento iniciándose
entonces en algún lugar del tiempo
un contingente de sueño me abate

ya el sueño me deshace
me reemplaza por noche
pero el deseo irrumpe en cualquier instante de mi alma
pero tu sexo empieza en cualquier punto de tu cuerpo


En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985)
.

lunes, 10 de octubre de 2011

César Fernández Moreno – Qué triste no tener

POEMA SOÑADO


iba yo despertando
¿estabas a mi lado?

si solo era un sueño
qué triste despertar
y no encontrarte

si estabas realmente
qué triste no tener
un sueño tan dichoso

en la duda me arrepentí

a V.



En: “Sentimientos completos”, Ediciones de la Flor, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).

sábado, 8 de octubre de 2011

Luis Alberto Spinetta – Descálzate en el aire para ir

PARA IR


Siéntate a ver el día,
mira que gusto da
ver el rayo justo
donde empieza la avenida.
Descálzate en el aire
para ir.

No lleves ni papeles;
hay tanta gloria allá,
que al final
nadie tiene un sueño
sin laureles.

Que tu cuerpo
al menos esté limpio
para ir.

Córrete hasta el espacio,
quiero que sepan hoy
qué color es
el que robé cuando dormías.

Ya, móntate en el rayo
para ir.


L&M: Luis Alberto Spinetta. En “Almendra 2”, segundo doble LP del grupo, grabado en 1970. Almendra es: Emilio del Guercio: bajo, órgano, piano, efectos y voz; Rodolfo García: batería, percusión y coros; Edelmiro Molinari: guitarras, órgano y voz; Luis Alberto Spinetta: guitarras, piano y voz.

viernes, 7 de octubre de 2011

Gianni Siccardi – El mirlo, 1



El poema
es una blasfemia
El hijo
es una plegaria
La esposa
es una canción
Pero el mirlo
el mirlo
no es más que la vida
el sueño
la vida que pasa


*


El mirlo flamea
en la bandera de la lluvia
El mirlo nada
en el naufragio de la lluvia
El mirlo se aferra
a la rama de la lluvia

La lluvia es ciega
Bandera
naufragio
rama
el mirlo
abre los ojos de la lluvia


*


El tiempo es blanco
el mirlo es negro
sin embargo
no es necesario un mirlo
para que llegue la noche



En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 2, “El mirlo”, por José María Pallaoro.

Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002. Entre otros libros de poemas publicó: “Poesía Junta”, 1960; “Travesía”, 1967; “Ella”, 1989; “Fragmentos”, 1995 y “El Mirlo”, 2004
.

Gianni Siccardi – El mirlo, 2



Cuando el mirlo se oculta
aparece el águila


*


El mirlo bebe
Del mismo arroyo
que el águila


*


Hay un ley para el bosque
Hay una ley para el árbol
Hay una ley para el mirlo

Cada uno cumple su ley
sin conocerla


*


Mirando el suelo
desde el árbol
el mirlo cree
que las semillas existen
para que él se alimente


Algunas sobreviven
y se convierten en árbol


En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 2, “El Mirlo”, por José María Pallaoro.

Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002. Entre otros libros de poemas publicó: “Poesía Junta”, 1960; “Travesía”, 1967; “Ella”, 1989; “Fragmentos”, 1995 y “El Mirlo”, 2004
.

Gianni Siccardi – El mirlo, 3



El mirlo sabe que su sombra
lo acompaña en el día

De pronto comprende
que su sombra existe
porque existe la luz


*


En su rama
inquieto
el mirlo espera
sin saber qué espera
A veces
inmóvil
espera
sin saber qué espera
A veces
inmóvil
espera
sin saber que espera


*


Inmóvil en la rama
el mirlo
mira en el agua del río
su imagen ondulante
que devoran los peces


*


¿Qué importa
que cada vez que el mirlo
mira el río
sea otro río?
Lo que importa
es que cada vez que el mirlo
mira el río
es otro mirlo


En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 2, “El Mirlo”, por José María Pallaoro.

Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002. Entre otros libros de poemas publicó: “Poesía Junta”, 1960; “Travesía”, 1967; “Ella”, 1989; “Fragmentos”, 1995 y “El Mirlo”, 2004
.

Gianni Siccardi – El mirlo, 4



Para ver
el mirlo cierra los ojos

Es que ha aprendido
a no abusar
de la complicidad del infinito


*

Cuando sonríe
el mirlo
sostiene el día con su mirada


*


Con su cuerpo múltiple
y su cabeza atareada
Apoyado en la cabellera del viento
o crucificado por el relámpago
Mientras muerde la lengua del sol
o canta los harapos del invierno
Mientras se emborracha
con la marea vegetal
o averigua el perfume del cielo
¿sabrá el mirlo adónde va?
¿de dónde viene?


*


El mirlo existe como el viento
que sopla donde quiere
y se oye el ruido de su presencia
pero no se sabe de dónde viene
ni adónde va


*


El mirlo
nunca olvidará el día
en que se vio en el río
y descubrió
que era mirlo


En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 2, “El Mirlo”, por José María Pallaoro.

Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002. Entre otros libros de poemas publicó: “Poesía Junta”, 1960; “Travesía”, 1967; “Ella”, 1989; “Fragmentos”, 1995 y “El Mirlo”, 2004
.