jueves, 11 de septiembre de 2008

El proyecto de ley de una pensión de escritor: Por una dignidad de la vejez

La iniciativa de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA), sobre un proyecto original de Elvio Vitali, reclama que los autores mayores tengan un ingreso vitalicio equivalente a unos 1250 pesos.

Por Silvina Friera Página/12, 11/09/08

La urgencia por aliviar el estado de indigencia en que viven muchos escritores no se corresponde con los tiempos sospechosamente lentos de la Legislatura porteña. Las comisiones de Presupuesto y Cultura prometieron tratar en los primeros días de septiembre el proyecto de ley de Pensión del Escritor, una iniciativa que la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA) adoptó como propia –aunque el proyecto lo presentó el recientemente fallecido Elvio Vitali– y que cuenta con el apoyo de más de 500 escritores de todo el país. Entre otros, Osvaldo Bayer, Juan Gelman, Diana Bellessi, Abelardo Castillo, Luisa Valenzuela, Antonio Dal Masetto, Noé Jitrik, Angélica Gorodischer, Ana María Shua, Guillermo Martínez, Tununa Mercado, Alberto Laiseca, Pacho O’Donnell, Juan Sasturain, Héctor Tizón y David Viñas. Pero de la promesa al hecho media un largo trecho. Y el peligro de que en febrero del próximo año el proyecto caduque. En caso de aprobarse la ley, los escritores porteños que tengan al menos cinco libros publicados y registrados, y no cuenten con una jubilación, podrán acceder a esta pensión vitalicia, equivalente a dos veces y media el monto de una jubilación mínima, es decir, unos 1250 pesos.
“La cultura es la columna vertebral de una sociedad y lo que permanece de ella son las obras, que definen sus características, su originalidad –se lee en los fundamentos del proyecto redactado por Vitali, presentado el año pasado–. El sello de sus creadores constituye la idiosincrasia de un pueblo. No hay futuro si se abandona a quienes abonan con su arte el destino común.” La pensión beneficiaría a unos 90 escritores porteños que se encuentran prácticamente en la indigencia y que desarrollaron una labor literaria a lo largo de su vida, pero no cuentan con ningún beneficio previsional. La iniciativa señala expresamente que la pensión “no podrá concederse cuando el escritor gozare de cualquier tipo de subsidio, premio literario o una jubilación, pensión graciable o retiro civil o militar, nacional, provincial o municipal equivalente a dos y media (2,5) jubilaciones mínimas”. Graciela Aráoz, presidenta de la SEA, cuenta en diálogo con PáginaI12 que se reunió con la diputada del Frente para la Victoria Inés Urdapilleta, presidenta de la Comisión de Cultura. “Creemos que la Legislatura tratará este proyecto antes de su vencimiento, y para el cual quedan apenas dos meses y unos días”, dice Aráoz, sin ocultar su preocupación por las demoras a esta altura inexplicables para aprobar una ley que cuenta con un amplio consenso entre los autores del país.
“No somos bohemios ni trasnochados escribiendo más allá de la miseria. Escribimos en esta realidad, en este país, y pensamos que la Pensión del Escritor, cuando sea aprobada, aliviará inmediatamente la situación de decenas de colegas que permanecen injustamente relegados, después de haber enriquecido con sus obras, a lo largo de muchos años, el acervo cultural de esta ciudad de Buenos Aires y el de toda la nación”, subraya Aráoz. “Príncipes y mendigos al mismo tiempo, los artistas en general, y particularmente los escritores, rara vez logran vivir de su trabajo”, plantea la poeta Diana Bellessi. “Son tomados en consideración cada vez que los espacios mediáticos y el poder los necesita, cada vez que llega el momento de representar la cultura nacional, pero nunca son considerados trabajadores, o tal vez sí, en su expoliación y en su constante condición de desocupados”, advierte la poeta. “Es de esperar que este proyecto llevado adelante por la SEA se convierta en la punta de lanza de un proceso de conciencia en la sociedad argentina, y también en el seno de la comunidad de escritores y de artistas de todo el país. Este es un gesto gremial, y como tal debemos apoyarlo, no se solicita una actitud de beneficencia al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se exige un derecho básico, apenas el primero de una larga lista por la que habrá que movilizarse a lo largo y a lo ancho del país. Por la dignidad de los viejos y de los jóvenes, por la defensa de un trabajo independiente y libertario que no negocia ni se casa con nadie.” Mario Goloboff señala que los escritores son quienes construyen un país ideal “sin el cual el real simplemente no existiría”. “Si se considera bien lo que han dado y hecho por nuestro país, desde Mariano Moreno y Domingo Faustino Sarmiento hasta Julio Cortázar y Haroldo Conti, pasando por Roberto Arlt, por Macedonio Fernández, por Leopoldo Marechal, por Raúl González Tuñón, por Alejandra Pizarnik y por tantos otros tan altos, y que muchos de ellos sólo recibieron indiferencia, migajas, hambre o palos, una pensión debiera ser, más que un derecho que con todo derecho se reclama, un deber que finalmente cumple la sociedad para con sus escritores”.Bayer se reunió el martes con la presidenta Cristina Fernández para hablar de la situación de los pueblos originarios y de la Pensión del Escritor. “Me prestó mucha atención y me prometió estudiar a fondo este tema y cambió palabras con el secretario general de la Presidencia, (Oscar) Parrilli, para profundizar las actuaciones futuras”, revela el escritor y columnista de PáginaI12. “Ojalá que se haga justicia. Yo viví, cuando niño, la realidad de un poeta pobre, un escritor alemán, anarquista, que había emigrado de Alemania por el nazismo. Se sostenía en su extrema pobreza haciendo trabajos de todo tipo. Yo lo vi muerto y retengo esa imagen –recuerda Bayer–. Nosotros tenemos escritores que soñaron poesía y literatura y de pronto, ya viejos, vieron que su mano estaba vacía. Cuando uno está ante la evidencia de tantas jubilaciones de privilegio, no puede menos que indignarse ante el hecho de que los escritores todavía no tengan una defensa para sobrevivir los duros años de la vejez.”
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A los escritores, su derecho

Después de la asamblea del 23 de agosto, numerosas adhesiones y declaraciones de apoyo han llegado a la SEA, enviadas desde el exterior e interior del país y desde la misma ciudad de Buenos Aires.

Por primera vez nosotros, los escritores, una comunidad heterogéna y dispersa, nos hemos unido tras un solo objetivo: la sanción en la Legislatura porteña de una Ley de Pensión que nos proteja al llegar a la edad jubilatoria.

“¿Qué tuvieron en común Macedonio Fernández, Luis Franco, Antonio Di Benedetto, Gianni Siccardi?”, dice uno de los afiches de la campaña. “Que todos fueron escritores argentinos”, se responde. “¿Qué más tuvieron en común? Que todos murieron en la pobreza, sin que la comunidad que tanto se enriqueció con su obra, fuera capaz de reconocerles su legado en la vejez...”

A lo largo de septiembre, en paralelo con la sesión de las Comisiones de Cultura y Presupuesto de la Legislatura porteña, distintos referentes de la literatura y el arte argentinos expresarán públicamente su adhesión a la campaña de la SEA.

Agradecemos además, a nuestros propios asociados, los apoyos recibidos, e instamos a continuar y redoblar los esfuerzos para que este proyecto inédito y trascendente se corone con la sanción de la ley.

La Pensión del Escritor, cuando sea aprobada, aliviará inmediatamente
la situación de decenas de colegas que permanecen injustamente relegados, después de haber enriquecido con sus obras, a lo largo de muchos años, el acervo cultural de esta ciudad de Buenos Aires y el de toda la nación.

¡JUNTOS POR LA PENSIÓN DEL ESCRITOR! ¡JUNTOS POR NUESTRO DERECHO! SEA
SOCIEDAD DE ESCRITORAS Y ESCRITORES DE LA ARGENTINA
2008: Año de la Pensión del Escritor
Auditorio Francisco Madariaga
Bartolomé Mitre 2815 - Of. 225 a 230 Frente a Plaza Once
(C1201AAA) Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina
Tel. (00 54 11) 4864 8101 / administracion@lasea.org.ar / www.lasea.org.ar
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3 comentarios:

maría laura dijo...

qué bueno!
me parece genial!
aguante la escritura!
Laura

juana dijo...

Plenamente de acuerdo con la idea de obtener una pensión para el escritor, que sea una "pensión honorífica"; por cuanto, somos, nos los escritores, los únicos trabajadores de tiempo completo que no percibimos "nada" a cambio de nuestra entrega. Con mucha suerte conseguimos una distinción, un diploma, una medalla...,y quizá a nuestra muerte, se mencione o se designe algún sitio con nuestro nombre.
Desde que me inicié en las letras he puesto de manifiesto que será menester contar con una pensión para el escritor para que al momento de su jubilación, su vejez no sea tan lamentable!
Podrá haber algunas diferencias de criterio en cuanto a quiénes considerar escritores y a quiénes no; pero, lo que aseguro es que todos aquellos que editamos, costeamos nuestra producción sin recibir, ni promoción, ni ser considerado autor comercial ni ser vendido en librerías.
De ahí que nunca recuperamos los costos de edición.
Todo lo hacemos con nuestro propio esfuerzo y sacrificando otras necesidades.
Sería importante que la pensión al escritor fuese para todo aquel que, como he descripto, se lo merezca, y se legisle para todo el territorio de la Rca.Argentina
Con amistad
juana c. cascardo

jmp dijo...

Muchas gracias María Laura y Juana.
¡Por la dignidad de la vejez!