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jueves, 24 de diciembre de 2009
Tom Waits – Christmas card from a hooker in Minneapolis
Que la poesía siga siendo el eco, esa respuesta a medias que encontramos en el cotidiano preguntar, goce y conocimiento; y en el mientras tanto, desde Libros de la talita dorada, Aromito y tuitos los espacios sensibles, brindo a la salud de todos: Chin chin, y hasta el fondo. josé maría
Tarjeta navideña de una prostituta en Minneapolis
Ey, Charlie, estoy embarazada,
y vivo en la calle 9,
justo arriba de una sucia librería
en la esquina con la avenida Euclid,
y dejé de drogarme,
y dejé de tomar whisky,
y el viejo toca el trombón,
y trabaja en la autopista.
Y dice que me quiere,
e incluso, pese a que no es su hijo,
dice que lo va a criar
como si fuera suyo.
Y me dio un anillo
que llevaba su madre,
y me lleva a bailar
todos los sábados por la noche.
Ey, Charlie, pienso en vos
cada vez que paso por una estación de servicio,
por toda esa grasa
que solías tener en el pelo.
Y todavía tengo ese disco
de Little Anthony and the Imperials,
pero alguien me robó mi tocadiscos,
¿qué te parece eso?
Ey, Charly, casi me vuelvo loca
cuando a Mario lo agarraron,
así que me volví a Omaha
a vivir con mi gente,
pero todos los que conocía,
estaban o muertos o en la cárcel,
así que volví a Minneapolis
esta vez creo que me quedo.
Ey, Charlie, creo que soy feliz,
por primera vez desde mi accidente,
y ojalá tuviera toda el dinero
que solíamos gastar en droga.
Me compraría un negocio de autos usados,
y no vendería ninguno de ellos.
Me encantaría nada más manejar un auto diferente
cada día, dependiendo
de cómo me sienta.
Ey, Charlie, por Dios,
¿querés saber la
verdad de esto?
No tengo esposo,
no toca el trombón,
y necesito pedir plata prestada
para pagar este abogado.
Y Charlie, ey,
me van a dar libertad bajo palabra,
vení el día de San Valentín.
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Del álbum "Blue Valentine", 1978
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Gracias, querido JOSÉ MARÍA
ResponderEliminarAlzo mi copa porque sigamos mordiendo, y cada vez mejor,
y porque todas nuestras realidades se conviertan en sueños.
jorge ariel
Te agradezco mucho, Talita, por lo lindo y grandioso que me enviaste. TE deseo una FELIZ NAVIDAD y que el año 2010 te proporcione todo lo bueno y bello. Besitos. Adda.
ResponderEliminarTambién el eco es cuando vencemos el cinismo del silencio, vencemos las purezas ideológicas y atentos NO permitimos el ninguneo entre nosotros los poetas.
ResponderEliminarUn gran abrazo para vos José María.
Un abrazo grande para alguien que sabe como terminar el año con altura. Grande la poesía de Waits y grande vos J.M. , casi como mi abrazo.
ResponderEliminarGracias por tus saludos y por ayudarnos a crecer un poco en el camino de la poesia.¡Feliz Navidad!
ResponderEliminarRosa Zulema
aguante la poesía
ResponderEliminary
sigan mordiéndonos
con cada poeta,
en cada poema...
no aflojen!!!
así es perfecto
gracias por eso
laura
Salud, compañeros. Eso sí: ¡Salud y RS!
ResponderEliminarAlberto Szpunberg
JOSÉ MARÍA: UN ABRAZO ENORME.-
ResponderEliminarQUE SIGA LA POESÍA.-
CÉSAR
Gracias, poeta, la selección es excelente. Un gran abrazo desde Santa Fe y felicidades.
ResponderEliminarCarlos Roberto Morán
Desde mi insòlita sobriedad en estas horas te doy este abrazo navideño. A vos Josè, y a la minneapolitana cascoteada como tantos, que ojala zafemos en 2010. Gracias por este oasis de poesìa.
ResponderEliminarGracias Jose Marìa, este año la mordida ha sido espectacular, esperemos que el pròximo haya màs, un abrazo en la poesìa de Milagros Rodrìguez
ResponderEliminarTerrible
ResponderEliminarTerriblemente triste
Terriblemente hermoso