domingo, 14 de junio de 2015

Luis Alberto Spinetta, Sobre la espalda de un león


EN UNA LEJANA PLAYA DEL ÁNIMUS

Una niña descalza anda en la playa
Como gota de lluvia sobre la zarza

Los aldeanos se van durmiendo
Toda estrella fugaz conoce su nombre

Así como el agua viaja
Conociendo el aire del lugar

Y hoy por fin la inmensidad fue el bien
Y hoy por fin la inmensidad fue tibia y fugaz como el sol
Tibia y fugaz como el sol

Besa el violín que ya nunca jamás sonará
Bebe la sombra de un indio en un río divino

Sin querer te marcarás
Hasta que al morir buscarás el sinfín

Y antes del alba
Tendrás tu rocío final

Solo sé que Dios vendrá
Ruego que venga ya

La distancia es un caudal de eternidad
Agazapada sobre la espalda de un león


En Lp “Durazno sangrando”, Invisible, 1975.
Invisible es: Spinetta, Pomo, Machi.
Luis Alberto Spinetta (1950 – 2012).

sábado, 13 de junio de 2015

Matilde Herrera, Los caminos imposibles


PRÁCTICAS

Transformé el grito en susurro.
Los látigos estallaron en espuma. La
    espuma en fuego.
Cada burbuja una explosión
que rodó por la pendiente.
Mi piel está en todos los rincones,
en cada curva de la tierra.
Hecha de carne y arcilla
me desarmo en humo y sangre.
Descubro los caminos imposibles.



TRES TIEMPOS PARA MIRAR UN CUADRO DE BOBBY

I

Voy hacia un silencio espeso
                                    brillante
como cuando me aprieta tu mirada solitaria.


II

Flota, me pliego, las tripas se me vuelan,
lamo mi estómago por dentro,
mis brazos se trenzan en cristales,
fluye la sangre por una sonrisa.


III

Mientras giro,
la muerte tiende su mano
de papel, con una lágrima
me quema.


En revista “Macedonio”. Directores. J. C. Martini y A. Vanasco. Año II, número 6/7, invierno 1970.
Matilde Herrera (Buenos Aires, 1931–1990). Periodista, escritora. Abuela de Plaza de Mayo.
Roberto Aizenberg (Federal, Entre Ríos, 1928 – Buenos Aires, 1996). Portada: “Padre e hijo contemplando la sombra de un día”, 1963. Óleo sobre tela, 44 x 35 cm.

lunes, 8 de junio de 2015

Vasko Popa, Cantaba la verdad en lo oscuro


CANCIÓN DE LA JOVEN VERDAD

Cantaba la verdad en lo oscuro
En la cumbre del tilo en medio del corazón

El sol madurará decía
En la cumbre del tilo en medio del corazón
Si los ojos lo iluminan

Nos reímos de la canción
Atrapamos y sujetamos la verdad
Y bajo el tilo la degollamos

Los ojos estaban ocupados
Afuera en otra oscuridad
Y nada vieron


EL TILO EN MEDIO DEL CORAZÓN

El tilo florecido en medio del corazón
Bajo el tilo sepultado un perol
En el perol doce nubes
En las nubes el joven sol

Cavamos por el perol en el corazón
Exhumamos doce nubes
El perol huyó con el sol
De una hondura a otra

Con los ojos absortos miramos la última hondura
Más profunda que la propia vida
Dejamos de cavar

Talamos el tilo para calentarnos
Hacía frío en torno al corazón


2

Me he extendido ante ti
Lobo cojo

Reposo entre tus estatuas
Deformadas e incendiadas
Y revestidas de barro

He caído entre ellas
Con el rostro en tus sacras ortigas
Y con ellas ardo

Mi boca está llena
De su carne de madera
Y de sus cejas doradas

Me he extendido ante ti
Dime con un chirrido que me levante
Lobo cojo


4

Vuelve tu mirada hacia mí
Lobo cojo

Y aliéntame con el fuego de tus fauces
Para que cante a tu nombre

Con la remota lengua de tilo

Traza en mi frente con tu garra
Dibujos y líneas celestiales
Para que llegue a ser intérprete de tu silencio

Y muérdeme la mano izquierda
Para que me reverencien tus lobos
Y me proclamen su pastor

Vuelve tu mirada hacia mí
Y no fijes los ojos en tu derribada estatura
Lobo cojo


ESTIRPE LOBUNA

Bajo los tilos en el Banato
Mi bisabuelo Ilia Luca Morun
Encontró dos lobitos

Los cargó entre las orejas del asno
Y los llevó a la granja

Los alimentó con la leche de oveja
Y les enseño a jugar
Con los corderos

Ya fuertes los llevó
Al mismo lugar bajo los tilos
Y allí los besó y rebautizó

Desde la infancia espero
Que el número de mis años
Se iguale al de mi bisabuelo

Para preguntarle entonces
Cuál de esos dos lobitos
Era yo


Vasko Popa (Васко Попа. Serbia, 1922-1991).
Traducción directa del serbo-croata: Juan Octavio Prenz.
Foto: VP s/d. 

lunes, 1 de junio de 2015

Tilo Wenner, La noche que murió el General en la casa de los humildes


LA NOCHE DE LOS DIENTES AFILADOS

La noche que murió el General en la casa de los humildes
las lágrimas adornaron las imágenes mas tristes
Las nubes mas blancas del año pasaron lentamente
por el cielo mas azul de julio
La luna más clara proyectó las sombras más negras
en los umbrales
En cien años a la redonda nunca hizo tanto calor en invierno
Los brujos cortaron el último pétalo de la margarita y
creyeron en el final de la esperanza
Los policías homicidas apoyaron sus fusiles
en las órbitas de la náusea
Los personajes más pintados pintaron amorosamente
los bellos muñecos de sus grandes sueños
Los tocados por la suerte miraron el cielo en espera
de la señal: estaba vacío como sus cabezas
El consejo de los Represores llamó a la adivina
y le hizo tirar treinta y tres veces las barajas mágicas
El cielo creyó haber oído hablar a su perro
La noche que murió el General los enemigos del pueblo
lo sentaron sobre el caballo blanco del imperio
para que su sombra nos meta miedo y ningún algo jefe recuperó
la memoria de sus crímenes contra el pueblo
La noche que murió el General, mientras los humildes
se hundían en el lago tenebroso de la angustia los señores
de América afilaron sus dientes sin pudor
La noche que murió el General nadie se acordó de los
maravillosos jóvenes que murieron por una tierra sin víctimas,
todos esos Ches.


De “Ejercicios para no llorar en vano”, libro inédito.


Tilo Wenner nació en General Galarza, Entre Ríos, en 1931. Publicó los siguientes libros de poemas: “La pasión rota” (1957), “Cantos a mi amiga loca” (1957), “Kenia” (1958), “Magnético” (1959), “Faz de cordi” (1959), “El pie del vacío” (1960), “Pájaro inteligible” (1960), “Uhr” (1960), “Transmutación” (1961), “El libro de vidrio” (1963), “La libertad, la amistad, el amor” (1964), “Algunas máquinas imperfectas” (1969) y “Límite real” (1972). Fue secuestrado el 26 de marzo de 1976 por un comando dirigido por el comisario Luis Patti. Sus restos fueron inhumados a principio del mes de noviembre de 2009, luego de ser identificados por un equipo de antropología forense.

sábado, 30 de mayo de 2015

María Ester Alonso Morales, dos poemas



FLORES TRASPLANTADAS

Para Saide
migrar
es perder
el hogar.

Me aclara,
es trasplantar una flor,
lleva tiempo
echar raíces
en suelo nuevo.

Así estamos,
flores trasplantadas.
¿Cuánto más
tendremos que esperar
para crecer?


Umgetopfte Blumen

Für Saide,
auswandern
ist das Zuhause
zu verlieren.

Sie verdeutlicht mir,
es ist wie Blumen umzutopfen,
es braucht Zeit
Wurzeln zu schlagen
auf neuem Boden.

So sind wir,
wie umgetopfte Blumen.
Wie lange müssen wir noch warten,
um zu wachsen?


INEVITABLE TRISTEZA

La tristeza del migrante,
inevitable nube en el cielo.

A veces pequeña
y el sol brilla fuerte.

Otras tan grande,
que el sol no se ve.

Hoy no se ve.


Unvermeidbare Traurigkeit

Die Traurigkeit des Auswanderers,
unvermeidbare Wolke am Himmel.

Manchmal klein
und die Sonne scheint stark.

Andere Male so groß,
dass man die Sonne nicht sieht.

Heute sieht man sie nicht.


En: “Entre dos orillas” (Orilla Río Elba)", Libros de la Talita Dorada, Colección Los detectives salvajes, 2015. Edición bilingüe, castellano – alemán.

María Ester Alonso Morales nació en 1974 en Bernal, provincia de Buenos Aires. Se formó como abogada en La Plata, donde fue miembro de la agrupación HIJOS, participando del movimiento de derechos humanos y colaborando con diferentes organismos. Más tarde sería miembro integrante del Equipo Jurídico de Abuelas de Plaza de Mayo. Desde hace ocho años reside en la ciudad de Hamburgo, lugar desde donde escribe actualmente. Fue galardonada con el primer premio El Butacón del Certamen Literario (Hamburgo, 2013). Participó en la antología La Plata Spoon River, 2014. Entre dos orillas es su primer poemario. Hoy, lo presenta en La Plata.

martes, 26 de mayo de 2015

Roberto Juarroz, poesía vertical dos poemas


1

Llevamos una señal en la frente
y otra señal en la nuca.
A veces nos parece
que adelante está el signo de la vida
y atrás el de la muerte.
Pero hay días en que el orden se invierte.
Y hay todavía otros días
en que llevamos adelante y atrás
la misma señal.

De cualquier modo,
este juego nos prueba
que existimos entre dos señales
o por lo menos dentro de una.

Sin embargo,
queda aún otra posibilidad:
que se trate de ninguna señal
y dos puntos de vista.



2

Algo frena a la luz:
toda luz debería llegar a todas partes.
Algo atasca a la música:
toda música debería ser oída por todos.
Algo atasca al pensamiento:
todo pensamiento debería pensar todas las cosas.
Algo encarcela a la vida:
toda vida debería ser lo vivo y lo no vivo.

Por estas circunstancias sin remedio,
el hombre es una sustancia derrochada.
Todo amor tiene los brazos excesivamente largos:
para amar hay que acortar los brazos. 


En contratapa revista de literatura El Ornitorrinco, Buenos Aires, Argentina, número 1, octubre – noviembre de 1977.
Roberto Juarroz (Coronel Dorrego, Provincia de Buenos Aires, 5 de octubre de 1925 – Temperley, Buenos Aires, 31 de marzo de 1995).

Foto: “Ventana”, José María Pallaoro

jueves, 21 de mayo de 2015

Abelardo Castillo, Shakespeare jamás dijo su nombre


EL ORANTE

En el exacto centro de mí mismo
hay un hombre que reza, cada noche,
yo lo dejo
tratando de no perturbarlo demasiado.

él ya olvidó el sentido
de las palabras que murmura
pero reza de noche
cuando cree que yo no lo vigilo.


LA OSCURA

Esa mujer semidesnuda aguarda
a un hombre que tal vez vendrá esta noche.
Veo su pelo y en su pelo un broche
de plata isabelina. El hombre tarda.

La mujer es inglesa pero tiene
ojos y largo pelo de española.
Es hermosa, es ardiente y está sola.
No dormirá esta noche si él no viene.

Hay un gato, tal vez. No sé más nada
de esta dama morena y de su impuro
insomnio de mujer que espera a un hombre.

Solo sé que está en Londres, que en su almohada
arde su pelo como un fuego oscuro
y que Shakespeare jamás dijo su nombre.

1996


ESPEJOS

Antes que yo, dos hombres han sentido
el sagrado pavor de los espejos.
No soy yo, es mi miedo lo que mido
con esos dos, tan altos y tan lejos.

Poe y Borges supieron de esta rara
maldición de la luz: la que duplica
el horror paulatino de mi cara
que en vejez, tiempo y muerte se disipa.

Dios debiera velarnos a estos jueces
de la ruina del alma y de sus grietas.
Ya es pecado morir, por qué mil veces
matarse entre cristales y aguas quietas.

Por eso no hay espejos en mi casa.
En la pared, un gran dibujo intenta
fijar mi antigua cara. El tiempo pasa
y me asesina sin que yo lo sienta.

1974


FOTOGRAFÍA DE MALCOLM LOWRY

Tremendas mangas, tremendos pantalones y ese mar y esa barba, Malcolm
Lowry, y el Popocatepl detrás, o lo que sea,
algo como un volcán,
como el Embudo aquel,
como un presagio.

Es raro, señor Lowry,
lo miro y hace frío,
me digo yo a este hombre lo conozco con esa mole gris
como la muerte, tiene las manos entre las piernas, tiene frente de mono y              grandes mangas y un pantalón de lino, un pantalón como de marinero,
detrás la Bestia gris,
detrás
hay una especie de montaña que a lo mejor fue verde en las laderas,
pero cómo saberlo.

Y es notable
que alguien saque la foto
de los que posan sobre un fondo tan gris mirando lejos.

Sería interesante
hacerse una pregunta, consultar
a un astrólogo,
sincerarse,
     y ver qué significa Malcolm Lowry mirando lejos junto al mar y con las manos entre las piernas como un chico que duerme, con sus tremendas mangas y sus
tremendos pantalones, Malcolm Lowry con sus tremendos pantalones y su barba,
tranquilamente junto al mar,
pegado en mi pared,
de perfil al demonio.

1972


En: “Lea. Revista de libros y cultura”, número 24, abril de 2003.
Abelardo Castillo (Buenos Aires, 27 de marzo de 1935). 

domingo, 17 de mayo de 2015

Matsuo Bashō, Haikus de otoño




En la cima de un árbol
el cadáver
de una cigarra


De cuando en cuando
las nubes acuerdan una pausa
para los que contemplan la luna


Del Este o del Oeste
sobre los campos de arroz
el sonido del viento


Lluvias frías
hasta el mono quisiera
un abrigo de paja


Sobre la rama seca
se ha posado un cuervo 
tarde de otoño


Este mismo paisaje
oye el canto
y ve la muerte de la cigarra


Adherida a un champiñón
la hoja
de un árbol desconocido


La tormenta arrecia
la cara de alguien
empapada


Choza de pobre
los llantos de un perro
bajo la lluvia nocturna


Las voces de las gentes
vuelven por el camino
crepúsculo de otoño



En: “Haiku de las Cuatro estaciones”, Miraguano Ediciones, Madrid, 1994.
Traducción: Francisco F. Villalba.

Matsuo Bashō (Ueno, Akasaka, Japón, 1644 - Osaka, 28 de noviembre de 1694). 

martes, 12 de mayo de 2015

Patricia Verón, Por las aguas de un lago


I

Te empujo
quiero que entres en el orden de lo
que es soñado
para despertar sin distinguir
mentira o verdad

sería la única forma
de olvido

sigo empujándote
plegándote a la inexistencia
al síntoma

cuando despierto
más real despierto
más llano el silencio
más vacío alrededor del sueño

te escapas otra vez

*

Como el más hermoso paisaje
del mundo. Así de inútil
abandonado a su majestad.
Mejor eso y no la ruina que queda después
de algún intento de definición.

*

Un mundo de segunda en la escritura
todo de segunda
el papel que antes fue aire
la frase de un sonido a rastras
volver a elevar por sobre el ruido
a la que abandonamos

*

Salgo de mí
cuando vuelvo
la prisión
está cambiada.
Ahora, por ejemplo
concibe
un espacio
vacío.

*

Consiste en atraer todos los guijarros que se pueda
hacia la orilla
donde estás construyendo
tu casa de arena

*

Podría irme a África ahora
y me sentiría una con la arena
y lo que sea que sea en África
seguiría trazando una línea en el reverso del lenguaje
y no me opongo ni me preocupa
lo que tira, que duela
y vuelva al amanecer
a pasear su sombra por la casa de siempre
hasta que acepte ser sombra
de mi cuerpo

*

Construyeron hermosas tumbas para mujeres
y ellas yacían allí
bellas y dominadas
anhelando que



II ABRAS

1.

Hay que nos dice suficiente
y suficiente es siempre
la parte que calla.


2.

La noche ahora sin huecos
es una planicie liviana
sin vértebras tirantes,
cada cosa dicha
iza un pañuelo que flamea
a favor
de los días que vengan.


4.

Cómo es la cosa
a manos llenas que vacío
y vuelvo a llenar
y vacío
en el molde el barro
hasta que solo la palma estima
la forma exacta
y palpa lo fallido,
una posibilidad
la historia en lo pequeño.


7.

Ella está despegada de la arena
flota
se agarra de él
para no volar.
Ella cree que lo sostiene.


EL REGRESO

No se pasa dos veces por las mismas aguas del río
pero vos fuiste un lago,
por las aguas de un lago
¿sí?



En: “Emilia”, Ediciones Árbol Animal, Buenos Aires, 2014. Selección de textos: Jmp.
Patricia Verón (San Justo, provincia de Buenos Aires, 1965).

Foto: PV en FB.

lunes, 11 de mayo de 2015

Alejandro Bottinelli, Los escombros de un túnel sin salida


RUTINA

Delante del espejo
—sin extrañarse—
observa la claridad absoluta
la nitidez sin palabras.

Detrás de las orbitas
encuentra la suposición
y el silencio de un sueño robado.

Debajo de ese musgo intenso
descubre la piel
el sentimiento fibroso
y la reflexión

Día tras día
el aire de la continuidad
tratando de quebrarse


CELDAS

Otra vez
la falta de emoción.

Otra vez
las celdas de la impotencia
y los sueños escondidos.

Otra vez
la canción densa de la costumbre
y las manos apretadas.
Las celdas del trauma.

Otra vez
el conflicto nocivo
la ceguera del discernimiento.
Los escombros de un túnel
sin salida.
El grito final.

Otra vez
las celdas de los días y las noches.

Otra vez
sintiéndose culpable
en las celdas de la intimidad.


CALOSTRO

Idea de cuerpo
de alma y de amor
como punto de partida...
Los ojos iniciales  se descubren así mismos
cautivos de ternura
y desafíos
lejos del miedo...

Hay un gemido
que hurga las entrañas de la vida,
un temprano aprender
a orillas del pensamiento virgen...

Idea de luz
de sombra y de ceguera
en el útero del universo
como recreos vacíos de uno mismo...
La fecundación de los interrogantes
acunando nuestros sueños...

Idea de tiempo
de edad y de distancia
como calostro fértil  del cosmos
sin detenerse 
en la insignificante magnitud
de nuestro ser...


ARGUMENTO DEL DIA

Mañana
derivada en tarde
y transformada en noche;
luz arrastrando
sensaciones y lentos señuelos
mutantes.

Ahora, 
limite de una sucesión,
moviéndose en segmentos instantes
para transitar el tiempo, 
el intacto emerger.

Explayar
volver en si mismo
y retomar conciencia
recuerdos,
descartar lo que el ayer
ya hizo.
Y otra vez
           alrededor
la cara
de imagen
de infinito...


Inéditos. Acercados por Daniel Ponce.
Alejandro Bottinelli (Buenos Aires, 1956).
Foto: “Troncos y perro”, 2012, José María Pallaoro. 

viernes, 8 de mayo de 2015

Charly García, Estamos juntos


NO IMPORTA

No importa si te querés ir
No importa si estás
No importa si querés venir
No importa si vas

No importa la televisión
No importa la actriz
No importa la prostitución
No me importa a mí

Estamos juntos en la prisión
No hay forma de salir
El mundo es un patio de prisión
¿Adónde querés ir?

No importa la revolución
No importa Chopin
No importa lo que digas vos
No me importa él

Estamos juntos en la prisión
No hay forma de salir
El mundo es un patio de prisión
¿Adónde querés ir?

No importa si te quieres ir
No importa si estás
No importa si querés venir
No me importa más

Estamos juntos, estamos juntos...




En CD Kill Gil, 2010.

Charly García (Buenos Aires, 23 de octubre de 1951). 

jueves, 7 de mayo de 2015

María Ester Alonso Morales, presentación de Entre dos orillas - Zwischen zwei Ufern



MARÍA ESTER ALONSO MORALES nació en 1974 en Bernal, provincia de Buenos Aires, Argentina. Se formó como abogada en La Plata, donde fue miembro de la agrupación HIJOS, participando del movimiento de derechos humanos y colaborando con diferentes organismos. Más tarde sería miembro integrante del Equipo Jurídico de Abuelas de Plaza de Mayo. Desde hace ocho años reside en la ciudad de Hamburgo, lugar desde donde escribe actualmente. Fue galardonada con el primer premio El Butacón del Certamen Literario (Hamburgo, 2013). Participó en la antología La Plata Spoon River (2014). Entre dos orillas es su primer poemario.

sábado, 2 de mayo de 2015

Lawrence Ferlinghetti, Cuanto más viejo me hago



EL POETA COMO PESCADOR

Cuanto más viejo me hago percibo
que la Vida se muerde la cola
y otros poetas otros pintores
no me hacen ningún tipo de competencia
Es el cielo ahora el desafío
el cielo que aún necesita ser descifrado
igual que los astrónomos se esfuerzan por escucharlo
con sus enormes oídos eléctricos
el cielo que nos susurra constantemente
los secretos últimos del universo
el cielo que aspira y expira
como si fuera el interior de una boca
del cosmos
el cielo que es filo de la tierra también
y el filo del mar también
el cielo con sus muchas voces y ningún dios
el cielo que engulle un mar de sonido
y nos devuelve su eco
como una ola que rompe contra un dique
Poemas enteros diccionarios enteros
envueltos en un trueno
y cada puesta de sol una pintura gestual
y cada nube un libro de sombras
a través de las que vuelan frenéticas
las vocales de pájaros a punto de llorar
Y el cielo es claro para el pescador
incluso cuando está nublado
Lo ve por lo que es:
un espejo del mar
a punto de caer sobre él
en su bote de madera sobre el oscuro horizonte
Tenemos que pensar de él como el poeta
por siempre cara a cara ante la vieja realidad
donde no hay pájaros que vuelen antes de una tormenta
Y él sabe lo que cae
antes del amanecer
y él es su mejor atalaya
escuchando el sonido del universo
y anunciando a gritos sus avistamientos
de la tierra de los vivos


POET AS FISHERMAN

As I grow older I percieve
Life has its tail in its mouth
and other poets other painters
are no longer any kind of competition
Its the sky that's the challenge
the sky that still needs deciphering
even as astronomers strain to hear it
with their huge electric ears
the sky that whispers to us constantly
the final secrets of the universe
the sky that breathes in and out
as if it were the inside of a mouth
of the cosmos
the sky that is the land's edge also
and the sea's edge also
the sky with its many voices and no god
the sky that engulfs a sea of sound
and echoes it back to us
as in a wave against a seawall
Whole poems whole dictionaries
rolled up in a thunderclap
And every sunset an action painting
and every cloud a book of shadows
through which wildly fly
the vowels of birds about to cry
And the sky is clear to the fisherman
even if overcast
He sees it for what it is:
a mirror of the sea
about to fall on him
in his wood boat on the dark horizon
We have to think of him as the poet
forever face to face with old reality



En “These Are My Rivers. New and Slected Poems 1955-1993”, New Directions, Nueva York, 1994.
Traducción: Jonio González (Buenos Aires, 1954).
Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 24 de marzo de 1919).
Foto: Lawrence Ferlinghetti s/d.

lunes, 27 de abril de 2015

Pipo Lernoud, Ramas del paraíso


NO ESTAMOS AQUÍ (1992-2006)

No estamos aquí

No sabemos vivir, no sabemos
encontrar los caminos en el bosque
como los ve la liebre, el bichofeo subido
a las ramas del paraíso deshojado,
leyendo el paisaje

La vida con cerebro es complicada
-la mujer echa al hombre de casa
los hijos se sublevan- pienso
mientras la calandria picotea el crataegus

Llueve en una fría mañana
de sábado. La casa está vacía.
La mente está vacía.

No hay respuestas para este mar de preguntas
inútiles.

Sólo conocemos el presente.
Los pájaros lo dan por sentado.

pero nosotros no estamos aquí.
La mente se llevó la gracia.


Nada en la televisión

Nada en la televisión
Nada en la calle.

Una ciudad es otra ciudad
es otra ciudad.

Gente apurada, atosigada
desesperada.
Envuelta en la niebla de manchas y colores
que no dicen nada.

Diarios vacíos, caras muertas.
¿Es esto lo que somos?

Nada más que un instante
en el mar de la energía
en viaje hacia un agujero negro.


Nama Rupa

Venimos por un cuerpo
asomando de la materia como
nuevo ser de la flor de
             la madre

vulva, útero, agujero negro viviente.

Entramos y salimos de las formas
        nudos de energía
como las corrientes se dibujan en el mar, los remolinos...
formas cambiantes y vivas.

Llegué a través de un cuerpo y soy un cuerpo.

Antes de tener nombre ya era forma
que se pierde a cada instante.

Antes de tener cuerpo ya era ola
pájaro estambre

antes del cuerpo que todavía no tengo
y jamás tendré porque no me pertenece
se escapa
se transforma
cambia,
se hace y se deshace.


CUADERNO VILLA GESELL (1967-1968)

Amarrado de esa manera

     ¿Qué raza es esta que no mira a los ojos con los ojos
     qué pueblo es este, amigo mío, que no sabe usar
las manos y está rodeado de maravilla
     no anda por el borde del sol y trata de encender
todos los fuegos para no quedarse solo

     qué hijos tendrás, qué padres tuviste,
amarrado de esa manera,
     con ese gesto?



CUADERNO CAPILLA DEL MONTE (1968)

Pipo la serpiente

Ya he perdido el olor de los duraznos
mis ojos ven fantasmas en la gente al pasar.
Ya he cambiado de piel en estos días
hoy soy otro y cuando paso no me ven.

El tiempo al borrarse por mis dedos no me duele
mi cara en el espejo ya no tiene aquel calor.
Ya no reconozco la calle que camino
el lugar donde duermo, ya no es más mi lugar.

Estoy aquí sentado, parado, acostado,

El peso de las cosas ya no pesa en mis espaldas
el agua que yo bebo es agua y nada más.
Yo estuve muy solo pero solo sin recuerdos
yo estuve muy solo pero solo y nada más.

Las cosas que yo veo son cosas sin historia
sin tiempo, sin memoria, son cosas nada más.
Me acerco a una piedra y la miro sin pensarla
la toco sin nombrarla, la toco y nada más.



CUADERNO CADAQUÉS (1969-1970)

Todavía

Danzarina brizna silenciosa
no soy vos
todavía.



Claro como un espejo

No nos permitamos olvidar
que el universo es indiferente a nuestros estados de ánimo.

Más acá y más allá
la unidad inmóvil contiene todo lo que vive
sin pestañear.

Nuestra suerte o nuestra desgracia
nuestra felicidad o nuestra tristeza
no cambian un pelo
sobre la tierra.

Si tu vida se cierra
es porque perdiste de vista tu pertenencia al cosmos.

Y el egoísmo aparece
y la ansiedad
y la posesión
y el miedo.

Si te envolvés de necesidades
te atás de frustraciones

Si los juegos de tu mente te mantienen en las cosas limitadas
limitan tu amor y limitan tu alegría

y andás perdido como un juguete de las circunstancias.

Mientras allá y acá
sin aburrirse
sin tristeza
sin esperanzas

claro como un espejo
el universo anda.


CUADERNO BUENOS AIRES (1982-1992)

Qué es un poema

¿Qué es un poema  si no es sentir,
                     de pronto
     en medio de una tormenta
     la enormidad de la bóveda celeste?

¿Qué es un poema si no es entrever,
     en la multitud de Maipú y Lavalle,
     que no sabemos realmente quiénes somos,
     adónde vamos?

¿Qué es un poema  si no
                    lo consigo escribir?



En: “Sin tiempo y sin memoria. Cuarenta años de poemas, 2006 – 1966), 
Conexión tierra, 2006. Selección: Jmp.
Pipo Lernoud (Buenos Aires, 1946).

Foto: PL en FB.

sábado, 25 de abril de 2015

Mario Trejo, Reír aullar llorar


EL COÑO ES UNA HERIDA ABSURDA


Reir todos
al mismo tiempo
alrededor de la cuna.

Aullar todos
al mismo tiempo
alrededor de la mesa.

Llorar todos
al mismo tiempo
alrededor del féretro.





En “El uso de la palabra. Antología personal”, Colihue, 2004.

Mario Trejo (La Plata, 13 de enero de 1926 – Buenos Aires, 13 de mayo de 2012). 

lunes, 20 de abril de 2015

Goethe, Espera un poco


LO MISMO

Sobre las cumbres
se cierne la calma,
en todas las cimas
percibes apenas un soplo:
los pajaritos callan en el bosque.
Espera un poco, pronto
también reposarás.



EIN GLEICHES

Über allen Gipfeln
Ist Ruh,
In allen Wipfeln
Spürest du
Kaum einen Hauch:
Die Vögelein schweigen im Walde.
Warte nur, balde
Ruhest du auch



En: “Antología. Poemas. Poesía y vedad.”, Sudamericana, 1999.
Traducción: Norberto Silvetti Paz.
Johann Wolfgang von Goethe (Alemania, 28 de agosto de 1749 - 22 de marzo de 1832).
Imagen: Goethe en la campiña romana, Johann Heinrich Tischbein, 1787, óleo sobre lienzo.

viernes, 17 de abril de 2015

Carlos Drummond de Andrade, nuestra incómoda sensación de estar vivos



MUERTOS QUE ANDAN

Dios mío, los muertos que caminan
que nos siguen los pasos
y no hablan.
Aparecen en el bar, en el teatro,
en la biblioteca.
No nos miran,
no nos interrogan,
no nos cobran nada.
Acompañan, vigilan
nuestro camino y modo de caminar,
nuestra incómoda sensación de estar vivos
y sentir que nos siguen, nos cercan,
imprescriptibles. Y no hablan.



LECCIÓN

Toda la vida me enseña
esta lección discreta:
la oda cristalina
es la que se hace sin el poeta.



MUDANZA

¿Qué cambia en la mudanza,
si todo alrededor es una danza
en el trayecto de la esperanza,
junto a lo que jamás se alcanza?



BALANCE

La pobreza del yo
La opulencia del mundo

La opulencia del yo
La pobreza del mundo

La pobreza de todo
La opulencia de todo

La incertidumbre de todo
En la certeza de la nada.




En revista Crisis, nº 41 (segunda época), abril de 1986. Traducción de Eric Nepomuceno.
Carlos Drummond de Andrade (Brasil 1902 – 1987).
Foto: Carlos Drummond de Andrade, s/e. 

jueves, 9 de abril de 2015

Javier Martínez, Salgan al sol, idiotas


SALGAN AL SOL

Setenta biblioratos, nada más
y ni un maní para mascar.
Cuatro minifaldas y un patín
olvidadas en un rincón.

Salgan al sol, revienten,
salgan al sol.
Salgan al sol, ¡idiotas!

Setenta biblioratos nada más,
ni un maní para mascar.
Una secretaria en minifalda
y mi jefe en el rincón.

Salgan al sol, revienten,
salgan al sol.
Salgan al sol, ¡paquetes!

Cuatro solteronas desinfladas
que se creen un primor.
Mesa redonda y un doctor
que le habla del amor.

Salgan al sol, revienten,
salgan al sol.
Salgan al sol, ¡idiotas!


Javier Martínez (Buenos Aires, 18 de marzo de 1946).

En Lp Billy Bond y La pesada del Rock and Roll, grabado entre diciembre de 1970 y enero de 1971, editado en 1971. Entre muchos otros, fueron parte de La Pesada: Giuliano Canterini, Luis Gambolini, Pappo (viola), el Flaco (bajo), Javier Martínez, Pedro Pujó, Nacho Smilari,… (ver trucha del Bondo, tapa del disco).