NUTRIENTE: BIBLIOTECA Y LECTURAS y calles y senderos de cualquier lugar
domingo, 17 de julio de 2011
Rosa María Pargas y Hubiera querido, en Buenos Aires, una noche de sol
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Libros de la talita dorada,
Rosa María Pargas
jueves, 14 de julio de 2011
Rosa María Pargas – Tengo que entender y La voz vino temprano

Tengo que entender
Que ahora estés horizontal y quieto,
Entonces busco la respuesta a una mano
Que se quedó media hueca, toda sola
Porque nos faltó una tarde cualquiera
En una esquina común
Porque nunca desordenamos juntos una cama
Pero aprendimos a desordenar bien nuestra imaginación
Para esperar mejor, así crecimos.
Hay un pueblo que espera al combatiente rubio
Hay un pueblo rápido que aprenderá mejor
La posibilidad de mis ojos
Me regala un cielo cuadriculado y chico
Más allá de las rejas las gaviotas juegan
A la tarde de viento esquivado.
Más acá, aquí adentro estoy yo
Aprendiéndote la muerte, ¡compañero!
La voz vino temprano, sonó de lejos,
rompió el silencio del encierro
pero uno le pone nombre a la muerte
o no le cree.
Al mediodía cantó el dolor
los nombres fusilados
cada uno de nosotros recogió
la bronca de los disparos por la espalda
asimiló la ausencia como pudo
y estamos aguardando.
Porque vino un hombre
mezclado entre nosotros,
porque las cosas van cambiando
y hay un señor que sin saber bien por qué
también está esperando.
Reviso la lista del combatiente muerto
y entiendo que el motivo irá grabado
en los dieciséis proyectiles que usaremos
o en las dieciséis combinadas formas
de matar lo que elijamos.
Miles de ojos te espían
no te escondas capitán. (1).
(1) Al capitán Sosa, quien impartió la orden de fusilamiento en lo que fue la masacre de Trelew.
Libros de la talita dorada / Colección Los detectives salvajes
invita a la presentación de “Hubiera querido”,
libro de poemas y CD (con la voz) de Rosa María Pargas
(poeta secuestrada el 16 de agosto de 1977; la última vez que la vieron con vida fue en el centro clandestino de detención El Vesubio; sigue desaparecida)
el día 15 de julio a las 19 hs., en el Anfiteatro de ATE, Belgrano 2527,
Ciudad de Buernos Aires
Participarán: Eduardo Luis Duhalde, Raquel Camps y Julián Axat.
.
miércoles, 13 de julio de 2011
Rosa María Pargas – Hubiera querido

Hubiera querido traspasar tu cuerpo,
hasta diluirme en tu sangre somnolienta,
y conocerme al revés,
y salirme
y verme al verte.
Hubiera querido masticar la noche
y tragarla muy despacio
hasta vomitarla y detenerla.
Hubiera querido que tus pies helados
se quedaran atracados en la cama
y yo atracarme en tu cuerpo cálido
y hacernos esclavos infinitos de las ganas.
Hubiera querido muchas cosas
alargar la distancia de mi cuerpo
abarcarme y abarcarte más...
Entrar, ser vos,
salir, dejar de serlo.
Apretarte, apretarme.
Estar siempre mojada de tus hijos
llenarme las manos con tu pelo,
recorrer con mi lengua las raíces de tus cosas,
todo muy rápido, ¡todo al mismo tiempo...! ...
pero el tiempo se viene y hay que caminarlo para
hacerlo.
Porque desde allá, desde donde el carajo está siendo
razonado,
y el fusil ya se abre paso entre los dedos
porque el hambre ya se transformó en bostezo largo
y el sueño, como el pan, en un misterio.
Se oye un grito gritando para todos.
el que no quiera escuchar, se irá muriendo…
Hubiera querido tantas cosas, dije,
y no me alcanzó el tiempo.
Poema escrito dentro de la cárcel de Rawson, después de la Masacre de Trelew, pensando que su compañero Alberto Miguel Camps había muerto.
Libros de la talita dorada / Colección Los detectives salvajes
invita a la presentación de “Hubiera querido”,
libro de poemas y CD (con la voz) de Rosa María Pargas
(poeta secuestrada el 16 de agosto de 1977; la última vez que la vieron con vida fue en el centro clandestino de detención El Vesubio; sigue desaparecida)
el día 15 de julio a las 19 hs., en el Anfiteatro de ATE, Belgrano 2527,
Ciudad de Buernos Aires
Participarán: Eduardo Luis Duhalde, Raquel Camps y Julián Axat.
martes, 12 de julio de 2011
Rosa María Pargas (poeta detenida-desaparecida), presentación de Hubiera querido, libro de poemas

Libros de la talita dorada / Colección Los detectives salvajes
invita a la presentación de “Hubiera querido”,
libro de poemas y CD (con la voz) de Rosa María Pargas
(poeta secuestrada el 16 de agosto de 1977; la última vez que la vieron con vida fue en el centro clandestino de detención El Vesubio; sigue desaparecida)
el día 15 de julio a las 19 hs., en el Anfiteatro de ATE, Belgrano 2527,
Ciudad de Buernos Aires
Participarán: Eduardo Luis Duhalde, Raquel Camps y Julián Axat.
Fito Páez y la gente sin swing

Gente sin swing
Como canciones
Gente sin swing
Lejos del borde
Como un radar
(Ciego, sordo, mudo)
Sin direcciones
Cómo serán
Sus corazones
Gente sin swing
Como ratones
Gente sin swing
Mundo sin soles
Son un poder
Como naciones
Siempre estarán
Hasta que exploten
Y aunque te inviten a su mesa
No estarán de tu lado
Gente sin swing
Prometedores
Gente sin swing
Son como halcones
Pueden fingir
Hasta que llores
Pero mi amor
Son impostores
Y aunque te inviten a su mesa
No estarán de tu lado
Y aunque lo juren y prometan
No estarán de tu lado
Gente sin swing
En LP “Ciudad de pobres corazones”, 1987.
Fito Páez (Rosario, 13 de marzo de 1963).
YEAHHH
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Fito Páez,
Música del alma,
Poesía en el rock
lunes, 11 de julio de 2011
Axat, Aprea, Pallaoro, Rubio, Kuraiem y Utello en el Centro de la Cooperación

Por Libros de la talita dorada vamos a estar: Julián Axat, Carlos Aprea e io, José María Pallaoro.
Un encuentro de poetas y editores independientes.
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Libros de la talita dorada
sábado, 9 de julio de 2011
Facundo Cabral (1937-2011) – Para cantar compañero, hay que perder todo el miedo

El oficio de cantor
es cosa maravillosa,
¡caray! que contarle al mundo
que en casa nació una rosa
o que vino del Oriente
una nueva mariposa
o que Dios y la verdad
viven en todas las cosas.
El oficio de cantor
es tarea venturosa
para el sediento la copla
es el agua milagrosa
o compartir con Ciriaco
esa cuestión misteriosa
que es nada más que la vida
aunque le llamen milonga.
El oficio de cantor
se aprende teniendo ganas
abriéndole al sol la puerta
y a la sombra la ventana
o dándole tiempo al tiempo
para el verso, para el trigo
para la fe y la esperanza
el perdón y los amigos.
Ser cantor no es un oficio
es ser espía del viento
pues se canta con su voz
que es Dios repartiendo el verbo.
Es andar soles y lunas
con la manzana entera
que el Señor puso en mis manos
para dársela a cualquiera.
Para cantar compañero,
hay que perder todo el miedo.
Grabado en vivo el 20 de marzo de 1972 en el Teatro Embassy de Buenos Aires. Segundo LP de Cabral. Con Osvaldo Avena en guitarra.
Facundo Cabral (La Plata, 22 de mayo de 1937 - Ciudad de Guatemala, 9 de julio de 2011).
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Canciones para despertarnos,
Facundo Cabral,
Música del alma
Facundo Cabral (1937-2011) – Ella no dice nada
Ella no dice nada
solo cocina.
Ella no dice nada
solo cocina.
Vaya a saber la causa,
vaya a saber la causa,
vaya a saber la causa
de su alegría.
Ella no dice nada
solo sonríe.
Ella no dice nada
solo sonríe.
Cuando en lugar de sopa,
cuando en lugar de sopa,
cuando en lugar de sopa
sirve jazmines.
Ella no dice nada
lava y suspira.
Ella no dice nada
lava y suspira.
Y a veces hasta vuela,
y a veces hasta vuela,
y a veces hasta vuela
de distraída.
Ella no dice nada
pero se entiende.
Ella no dice nada
pero se entiende.
Porque se pasa el día,
porque se pasa el día,
porque se pasa el día
teje que teje.
En LP “Facundo Cabral”, 1970.
Facundo Cabral (La Plata, 22 de mayo de 1937 - Ciudad de Guatemala, 9 de julio de 2011).
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Música del alma
Facundo Cabral (1937-2011) – Seguí siendo niño, en paz dormirás

No crezca mi niño, no crezca jamás,
los grandes al mundo le hacen mucho mal,
el hombre ambiciona cada día más
y pierde el camino por querer volar.
Vuele bajo, porque abajo
está la verdad,
esto es algo que los hombres
no aprenden jamás.
Por correr el hombre no puede pensar
que ni él mismo sabe para donde va,
siga siendo niño, en paz dormirás
sin guerras, ni máquinas de calcular.
Vuele bajo, porque abajo
está la verdad,
esto es algo que los hombres
no aprenden jamás.
Dios quiera que el hombre pudiera volver
a ser niño un día para comprender
que está equivocado si piensa encontrar
con una escopeta la felicidad.
Vuele bajo, porque abajo
está la verdad,
esto es algo que los hombres
no aprenden jamás.
Facundo Cabral (La Plata, 22 de mayo de 1937 - Ciudad de Guatemala, 9 de julio de 2011).
DOLOR
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Música del alma
viernes, 8 de julio de 2011
Alejandro Schmidt – Videla, 1

Qué hicieron los sueños
Qué hicieron los muertos
con quién fueron
¿Bajaban las estatuas
con largos lápices
a beber
en la memoria?
Qué hacía el silencio
sentado entre las manos
y qué
las lágrimas
Qué hacían los padrinos
las rosas
los breteles
de la dictadura
¿Por qué brillaban látigos de sed?
¿Adónde flotaban las mentiras
pidiendo la verdad?
¿Qué hizo tu heroísmo
tu temor?
Y todos los días
todos los días
mirar el cielo
volver a trabajar
a tener cosas
¿Por qué ahora se ha vuelto
una palabra
un fotograma
libros
si era espuma de sangre
piedra
sobre lo invisible?
¿Por qué apareció
y desapareció
no del todo
no del todo
a ese
aquella
que conocías tanto?
¿No del todo
no del todo?
Llamó a tu puerta.
¿Te mostró sus botitas?
¿Su raro amor
venido con la noche?
¿Y a quién besaban
las campanas de las catedrales
de la dictadura?
Plegaria que fue
volvió
con un tarrito
golpeando paredones.
Palabra nacida
por la atracción o repulsión entre sus partes
originada por la existencia de electrones, con carga negativa
o protones, con carga positiva
desde el cuerpo de Silvia
Ramón Estévez
gente así...
de esos cuerpos
voces
atravesando médanos
llanuras, casitas
magnéticas como secretos
salían a regresar
exhalaciones, ideas, vísceras
¿de
en
con la dictadura?
Hay cadáveres decía el poeta
pero
¿hasta donde llegaron
los huesitos
su luz mala?
Todo eso
nada de eso
flota arriba
arriba del mar
hasta caer
también
en el exilio de América
¿Adónde estaba el mar?
¿Adónde estaban los pájaros?
¿Qué hiciste el 23,
el 25 de marzo?
¿Qué hicieron con vos?
En “Videla”, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2009. Selección de textos Jmp.
Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, en 1955.
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Alejandro Schmidt,
Poesía argentina,
Poesía recibida
jueves, 7 de julio de 2011
Alejandro Schmidt – Videla, 2

Adonde estarán los desaparecidos
En una estrella
¿Es roja?
¿una caña en el río
un fusil
o la medusa de la patria?
La mano que escribió
para aparecerlos
¿Desaparece
del orden de las apariencias?
¿Invisibiliza o imbeciliza?
Aparición con vida.
Las apariciones aluden
a seres sobrenaturales
fantásticos
¿A otra cosa?
Alguien abre una puerta
por ejemplo
y aparece
o estamos sentados en un sueño y
aparece
o estás despierto en la memoria y
aparece
La Historia
¿es una aparición de la especie
o sólo
donde
desaparece
la especie?
La memoria
¿tiene mesas y camas?
allí
actuamos
nosotros
¿nosotros?
o una parte
la partecita de la muerte y la pena
de los recuerdos
nuestros
de ellos
¿a qué nos referimos
a la sangre
al esqueleto
al caparazón ideal?
como diciendo
la sangre derramada es
al esqueleto ideal de la historia
lo que la memoria es
a la verdad
espejo es la memoria
la gente en las plazas
de allí brota
su sed de justicia
o de las palomas
o de los placeros
no
de los edificios
del estado
de sus postales
sus cerraduras
¿no?
Aparición con vida
sobrenatural
preternatural
ni muertos
ni nacidos
más allá de lo humano
lo demasiado
humano
y el tiempo
qué hace
haría
qué hizo
además
los llevaba de aquí para allá
creo
o no había espacio
y llovían
banderas, estandartes, folletos
anuncios, anuarios
organizaciones
caía el tiempo
como margaritas
mascaritas.
No están
en el espacio
¿Adónde asomarán?
¿Tiene países la memoria
leyes?
¿Se sientan los superiores de la memoria
en edificios neoclásicos
y levantan la mano
hasta las 30000 estrellas
y tocan timbre?
(entonces
¿suenan campanas en el cosmos?)
Ya van apareciendo
de a uno
en grupos
casitas
colegios
salas de maternidad
en campos fabriles
sótanos
bares
se encuentran con amigos del barrio
en los asados
departamentitos
donde brillaba el terror
el azor
de ese amor
¿Uno por uno
hasta que no quede ninguno?
¿Qué harán con ellos
cuando aparezcan de la mano y nos miren
tan frescos de eternidad
tan justos y sabios?
Tan jóvenes de no-tiempo.
¿Mostrarles las heridas del reclamo
los gritos del testimonio
nostalgias
fotos en los diarios
los sellos de las organizaciones
sus becas y viajes
o nada?
preguntas
cómo eran los monumentos del duelo imposible
los abrazos del aire
la mezcla de los huesos
la boca de los peces
o
si su lote del planeta era
semejante al nuestro
su comida
¿su paz?
¿Si estaban juntos
si temblaban
cuando la patria …
con vida los queremos?
…Porque esta patria
estos patriotas
tan confusa y cansada
…tan de comprar y vender
este borde del mundo
este angulito…
Su única
última palabra
Patria
¿Querrán aparecer?
En “Videla”, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2009. Selección de textos Jmp.
Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, en 1955.
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Alejandro Schmidt,
Poesía argentina,
Poesía recibida
miércoles, 6 de julio de 2011
Alejandro Schmidt – Videla, 3

No están ni vivos ni muertos
están
allá
debajo del farol
en la casita de Dios
yo lo comprendo
(estábamos vivos y muertos)
una patria era el viento
y a vos
cómo te fue con el caudal
y el camalote
de la sangre derramada
aclamada
por algo será
que los llevaban a galpones musicales
y cantaba el jilguero ay! ay! ay!
tarde
tarde.
Eso que se llevaron en medio de la noche
detrás de las estrellas
debajo de los puentes
hondo como un vaso
pequeño como vida humana
Qué es eso que llevan en medio
de la noche
y vaga
en trapos de vigilia
escaleras abajo
Y descansa en medio de la noche
con perros arriba de la sombra
con ojos de turista
bañado en el averno
y aquello llegado en medio de la noche
golpeando aduanas de países perfectos
con valijas apretadas de campanitas rotas…
Lo que se sentó a tu lado
con semblante de espejo.
El medio de la noche
no es la noche.
Eso que se llevaron
y duró callado
en otro corazón del río
Esos que buscaron en medio de la noche
lanzándolos al aire como si fueran patria.
Eso que llevaron al borde de lo oscuro
y asomado a días venideros
dobló la cabeza
mirándote como a una reliquia
podrida por el polvo.
Eso que empujaron al centro de la luz
donde mueren las bocas
su librito de encanto.
Eso que vas leyendo en la noche
mientras se incendia el mundo
y corren lobos.
A quién ofrecerás
el uso de la pena…
Una mujer se desviste en medio de la noche
y todo su perfume
es el insomnio.
No es tu corazón
lo que llevaron
tu memoria
la vuelta gigantesca
de labores y hartazgo
eso que llevan en medio de la noche
y llama.
Llama.
En “Videla”, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2009. Selección de textos Jmp.
Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, en 1955.
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Alejandro Schmidt,
Poesía argentina,
Poesía recibida
martes, 5 de julio de 2011
Alejandro Schmidt – Videla, 4

San Mateo 5.1-12
San Lucas 6.20-23
Bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos son
las manos acuáticas y ciegas,
bienaventurados porque no conocen otra puerta que la de su casa
y si la tienen es su respiro y si no andan por ahí
con sus miradas de caballos en el hombro,
sean bienaventurados cuando miran al mundo con su rostro de espejo
bienaventurados cuando vean sus hijos devorados, débiles y puros
bienaventurados sean porque sino
¿qué serían?
Bienaventurados los que lloran, porque no tienen más que sus manos
para taparse la cara y el cuerpo y sus manos son pequeñas y
frágiles y tienen una flor agónica en cada uña,
bienaventurados, oh bienaventurados, que vuelvan sus mujeres infieles
que la suerte los toque son su dedo inseguro y le compre
una casa
que la cabellera de Dios atolondre para siempre
la peste y la miseria
que las toses de Dios los reconforten y mientras esto ocurre
hasta que el amor tire monedas bajo sus desesperados zaguanes
bienaventurados sean, bienaventurados sean
Bienaventurados los mansos porque sus solitarias manos
se entrelazan ante la ira de los fuertes y los hacen dudar
y les convierten el vino en una tristeza del todo sospechada
que los obliga a volver por la noche y matarlos para que su canto
cese de alabanzas y los deje dormir, bienaventurados porque
siempre sonreirán de igual modo y crecerá un tibio musgo resplandeciente
sobre sus dientes perfectos
bienaventurados porque tienen una voz de lento río en el verano
y dos o tres amigos que los quieren y en ellos confían
y no son como nosotros un lobo contra otro
bienaventurados sean y no les toque nunca una mala mujer
que los obligue a tirar la comida por el piso o un mal oficio
que los haga putear esta vida que Dios nos da.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia
porque la tendrán por mucho tiempo y la electricidad
en los testículos,
bienaventurados porque conocerán el silencio que es peor
que la muerte,
bienaventurados porque sus mujeres parirán los hijos en la cárcel
y sus hombres no le harán otro juancito mirá que chico lindo,
bienaventurados porque la idea donde gastaron las fatigadas
piedras de su corazón serán robadas por la censura,
ardidas en el inconmensurable hielo de lo que acá se puede
o no se puede y si no agarra sus cosas y se va,
bienaventurados porque pasará una generación tras otra y
la terrible condena de la espera de su méritos los perseguirá
con la fidelidad también terrible de un animal domesticado
y tendrán siempre la misma ilusión inconmovible,
bienaventurados Señor bienaventurados
no los dejes caer
Bienaventurados los misericordiosos porque ellos ven del mundo
una dolida luz y el mundo los voltea con sus burlas más gratas
bienaventurados porque ellos albergaron ángeles
pero más generalmente demonios
bienaventurados porque duermen en el suelo mientras su huésped
roba los colchones en el alba
bienaventurados porque alimentan falsos ciegos y peores sordomudos
bienaventurados porque gastan sus últimas monedas rellenando
manos de odio
bienaventurados porque sus brazos
buscan el planeta pero no lo encuentran;
Dios
completa sus almas y que la
prodiguen por ahí sin pensarlo dos veces
bienaventurados sean
Bienaventurados los de limpio corazón porque no hay trapos
en el mundo con qué limpiarlos
bienaventurados porque habiendo corazones de obsidiana
a ellos no les importa y a quien los lleva lo mismo dicen
hermano
hermano
y son bellos y tienen una luz que calma,
bienaventuradas esas almas perfectas que atestiguan por su
escasez que te has retirado hace rato Dios
porque si ellos son diez o mil
en todo el universo
¿cómo acaso serías Tú posible?
bienaventurados porque no sufren nuestras pasiones vulgares
ni se les nota la desesperanza en la jeta
y parecieran ser eternos e imposibles
bienaventurados Señor son tus hijos y solamente ellos
Bienaventurados los pacificadores porque los matarán
en una calle cualquiera
ante toda la gente
para que aprendan que la paz no ama el poder ni adelanta la ciencia
bienaventurados porque en sus familias serán ellos y nadie más
los culpables del problema
por meterse en lo que no les importa
bienaventurados porque estarán siempre incomodando
en este mundo terrible, Señor,
en que nos dejas.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia
porque serán encontrados y si no se pudrirán de terror en los aguantaderos
o comerán su propia mierda y olerán la traición en cada prójimo todos los días
de su larga vida,
bienaventurados porque casi siempre tienen razón, yo lo repito a menudo,
que ésta no es tierra para andar decentes como Tú querrías y sé
que te das cuenta porque mirando al mundo desde arriba, Señor,
cómo dudarlo
bienaventurados cuando por tu excelsa causa los persigan y vituperen
y digan toda clase de infamias contra ellos
porque no recibirán consolación ni heredarán la tierra
porque no te verán ni alcanzarán misericordia hasta que Tú no te decidas a traerles el Reino de los Cielos;
y el tiempo pasa.
En “Videla”, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2009. Selección de textos Jmp.
(“Las bienaventuranzas” fue escrito en diciembre del año 1976 y publicado como folleto -en otra versión-, durante 1983).
Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, en 1955.
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Poesía recibida
Gianni Siccardi – La tierra y el cielo, 1

El mirlo puede volar
porque el cielo
desciende hasta la tierra
*
Cada vez que mira la tierra
es un mirlo distinto
Cada vez que mira el cielo
es el mismo mirlo
*
Es muchos mirlos en la tierra
Uno en el cielo
En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 6, “La tierra y el cielo”, por José María Pallaoro.
Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002.
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Gianni Siccardi – La tierra y el cielo, 2

Desde la tierra
el mirlo ve un cielo
Cuando está en el cielo
ve un mirlo
*
El mirlo se busca en la tierra
Se encuentra en el cielo
En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 6, “La tierra y el cielo”, por José María Pallaoro.
Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002. Entre otros libros de poemas publicó: “Poesía Junta”, 1960; “Travesía”, 1967; “Ella”, 1989; “Fragmentos”, 1995 y “El Mirlo”, 2004.
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sábado, 2 de julio de 2011
Hugo Padeletti – La danza del derviche

El salto de la rana
entre los yuyos de la zanja,
el sol de la mañana
sobre los granos de la espiga,
la sombra del hinojo
sobre las grietas de la tapia,
el blanco de la escarcha
sobre los verdes de la ortiga;
la ruta de la hormiga
en el desierto de las lajas,
el silbo de las cañas
en el silencio del baldío,
la espina de la rosa
en la lisura de la rama,
la danza del derviche
en una gota de rocío.
En “El andariego, poemas 1944-1980”, Fondo de Cultura Económica Argentina, 2007.
Hugo Padeletti nació en Alcorta, Santa Fe, en 1928. Poeta y artista plástico.
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viernes, 1 de julio de 2011
Miguel Cantilo – El gran cacique vuelve del exilio

1 2 123 cua…
Convoquen a los pavos reales
y a las hormigas beligerales
tomen precauciones nucleares
y detectives particulares.
Los falsos dioses de aire, tierra y agua
vencieron el hechizo que reinaba
el gran cacique vuelve del exilio
manos al cielo, padre de los indios.
Traigan al líder, traigan al líder
el pueblo lo quiere vivar.
“Vine ante todo para destapar
la pipa de la paz.
Un par de recitales voy a dar
antes de continuar”.
Olvidemos los rencores
compañeros y señores
con el gran jefe del ejército
tengo que zapar…
La sonrisa serena de los sabios
la fatiga de abuelo entre los labios
y muchísimos años.
Convoquen a los ángeles reos
a los cirujas y a los ateos
a las sacerdotisas del puerto
y al cazador de espíritus muertos.
La multitud festeja su retorno
mientras el pan espera por el horno
que no está para bollos
y no está para el pan.
La muchedumbre jubilosa canta
alrededor de la fogata santa
tres guerreros ahumados
manejan el asado.
Traigan al líder, traigan al líder
el pueblo lo quiere vivar.
Letra y música: Miguel Cantilo. En LP “Miguel Cantilo y Grupo Sur” (grabado en diciembre de 1973 y editado por el sello Trova en 1975). Alrededor de la fogata están: Willy Pedemonte (guitarra eléctrica), Miguel Cantilo (voz, acústicas y coros); Alejandro Marassi (bajo); Diego Villanueva (batería); Gastón Cubillas (saxo); maestro Jorge Pinchevsky (violín); director de coro: Pin, aportan lo suyo: Morci Requena, Mariacho (María José Cantilo), Diego y Bárbara Abeledo. Y un grito de corazón: Traigan al líder, traigan al líder / el pueblo lo quiere vivar.
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Poesía en el rock
jueves, 30 de junio de 2011
Joaquín Areta – Siempre tu palabra cerca

Siempre, tu palabra sencilla,
tu pregunta justa,
tu preocupación profunda.
Siempre tu palabra llega,
en la multitud de mis silencios,
para despertarme,
y en la confusión del bullicio,
para clarificarme el rumbo.
Siempre, tu palabra, allí
francotirador perfecto,
cazador de debilidades,
juez de mi vida,
asesino de mi ego.
Siempre tu palabra cerca,
para que el silencio diga,
te quiero mi amor.
En: “Joaquín Areta. Siempre tu palabra cerca”, Libros de la talita dorada / Colección Los detectives salvajes, 2010
Joaquín Areta nació en 1955 en Monte Caseros, Corrientes. Se traslada a La Plata a los 13 años e inicia sus estudios secundarios en el Colegio Nacional. A los 16 años comienza su militancia en el Movimiento de Acción Secundaria (MAS), agrupación de base de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Luego de la fusión de FAR y Montoneros es parte de la conducción de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). En 1973 ingresa a la carrera de Medicina. En 1974 forma pareja con Adela Segarra. En diciembre de 1976 muere en combate su hermano Iñaki. En 1977 nace su hijo Jorge Ignacio. El 29 de junio de 1978, a los 22 años, es detenido-desaparecido en una cita en Capital Federal. Hoy Joaquín tiene un nieto que se llama Iñaki.
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Poesía argentina
Jaime Sabines – Qué putas puedo hacer con mi rodilla
¿Qué putas puedo hacer con mi rodilla,
con mi pierna tan larga y tan flaca,
con mis brazos, con mi lengua,
con mis flacos ojos?
¿Qué puedo hacer en este remolino
de imbéciles de buena voluntad?
¿Qué puedo con inteligentes podridos
y con dulces niñas que no quieren hombre sino poesía?
¿Qué puedo entre los poetas uniformados
por la academia o por el comunismo?
¿Qué, entre vendedores o políticos
o pastores de almas?
¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?
En “Dos siglos de poesía mexicana. Del XIX al fin del milenio: Una antología”. Selección y prólogo de Juan Domingo Argüelles, Océano, México, 2001.
Jaime Sabines (Tuxla Gutiérrez, Chiapas, 1926 – ciudad de México, 1999).
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miércoles, 29 de junio de 2011
Juan Gelman – Qué pide la hoja

¿Qué pide la hoja? Músicas
del cuerpo, lunes, miércoles.
¿Cuando van a pagar los trabajos del viaje,
el amor que se equivoca y
no rinde en el mercado? ¿Lloverá,
no lloverá? ¿Quién camina por
la tierra que arrasó su pasión,
el humo todavía? Venas
compradas por la desolación,
tanto hielo de espíritu
y la esplendente vida afuera.
En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
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lunes, 27 de junio de 2011
Juan Gelman – Interrumpidos por el amor que no cesa

Lo comprensible es incomprensible
y ningún verbo o luna azul
cambiará su destino.
Trabajan los caballos el galope
en tierras anchas con
espantapájaros mentidos.
Al que mucho ama nada
se le puede dar, siempre
crea en sí mismo aires ardientes
que le consigue el corazón.
Clavos que clavan, cuerdas
libres de lo real y de
lo no real atan o unen propósitos
muy cerca del sonido que no se puede oír,
la media lumbre es luz
que se busca en su sombra. Los dioses
de la totalidad cesaron
interrumpidos por
el amor que no cesa.
En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
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sábado, 25 de junio de 2011
Francisco Hernández – Los ojos de todos los animales
Ibas a la montaña en busca de jaguares,
tapires o faisanes.
Siempre te acompañaba la mujer de otro.
En mis sueños te veía raudo por la playa,
eludiendo tenazas de cangrejos azules.
Ahora caminarás desnudo por la noche sin término.
Ojalá te encuentres con los ojos
de todos los animales que mataste.
En “Dos siglos de poesía mexicana. Del XIX al fin del milenio: Una antología”. Selección y prólogo de Juan Domingo Argüelles, Océano, México, 2001.
Francisco Hernández (San Andrés Tuxtla, Veracruz, México, 1946).
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miércoles, 22 de junio de 2011
Gabriela – Haz tu mente al invierno del sur

1 2 3 va…
Alguien me ha dicho que has decidido,
alguien me ha dicho que tienes en mente
marcharte al Norte
con tus hijos y guitarras,
que allá piensas serás más feliz.
Y nadie nunca va a ningún lugar.
Nadie jamás encuentra ese lugar.
Haz tu mente al invierno del sur.
Y quédate que hay mucho aquí aún por hacer
y rehacer.
La ciudad se está yendo hacia arriba.
La ciudad está creciendo hacia arriba.
No te quedes mirando como crece
o ya no verás más la luz.
Y nadie nunca va a ningún lugar.
Nadie jamás encuentra ese lugar.
Haz tu mente al invierno del sur.
Y quédate que hay mucho aquí aún por hacer
y rehacer.
Piensas que en el norte nadie se pregunta nada.
Piensas que en el norte nadie te preguntará.
Pero nunca podrás evitar la pregunta
de tus hijos que van a crecer.
Y nadie nunca va a ningún lugar.
Nadie jamás encuentra ese lugar.
Haz tu mente al invierno del sur.
Y quédate que hay mucho aquí aún por hacer
y rehacer.
Hermosa historia de viejas partidas. Hoy, Edelmiro, está dando su propia batalla (todo nuestro amor, querido Edelmiro). Y nosotros de otra manera, aquí en el sur, también. Ayer noche la noticia nos hizo feliz. Ayer noche comenzó el nuevo día para seguir creciendo. Nuestro amor a todas las compañeras y compañeros, nuestra amor a la Patria que estamos reconstruyendo..
De LP “Gabriela”, 1972. Este hermoso disco tuvo el aporte de excelentes músicos de rock: Edelmiro Molinari: guitarra; David Lebon: bajo, guitarra; Moro: batería y percusión; Litto Nebbia: piano; Emilio Del Guercio: flauta dulce; Jorge Cutello: flauta traversa; León Gieco: armónica y coros; Miguel y Eugenio: coros.
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Edelmiro Molinari – Ya no tengo amigos en esta tierra, madre

Ya no tengo amigos en esta tierra, madre.
Se me han ido todos con la ambigüedad.
Si me hubieras dicho que era así, mama,
quizás nunca hubiera empezado a hablar.
Y lo peor de todo es que yo también
me siento ambiguo, madre,
porque sólo palos y besos puedo dar.
Me voy buscando unos negros, mama,
pues tengo unos sentimientos para compartir.
Me voy buscando unos negros, mama.
Negros de campo y música y nada más.
Tengo música, risas y palos, mama,
y no aguanto más a la ambigüedad.
En LP, grabado entre marzo y junio de 1973 y editado en 1973, “Color Humano” 2, 1973. Color Humano es: Edelmiro Molinari, Rinaldo Rafanelli y Oscar Moro.
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martes, 21 de junio de 2011
Edelmiro Molinari – Alguien te ha dicho que tengo en mente

Alguien te ha dicho que tengo en mente,
alguien te ha dicho que he decidido
marcharme al norte con mis hijos, mis guitarras,
y que allá lejos seré más feliz.
No creo que en el norte nadie se pregunte nada.
Creo que en el norte todos me preguntarán,
y no creo que me interese evitar las preguntas
de mis hijos que van crecer.
Deja que la música encuentre el lugar.
Deja que el lugar encuentre el invierno.
Deja que el invierno deje otros inviernos,
esos que mi música debe conocer.
En LP, grabado entre marzo y junio de 1973 y editado en 1974, “Color Humano” 3, 1974. Color Humano es en este álbum: Edelmiro Molinari, Rinaldo Rafanelli y Oscar Moro. Egle Martin participa en percusión.
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Francisco Hernández – El poeta no duerme
El poeta no duerme:
viaja por la cuerda del tiempo.
El poeta está hecho de memoria:
por eso lo deshace el olvido.
El poeta no descansa:
el tiempo lo desgasta
para probar que existe.
En “Dos siglos de poesía mexicana. Del XIX al fin del milenio: Una antología”. Selección y prólogo de Juan Domingo Argüelles, Océano, México, 2001.
Francisco Hernández (San Andrés Tuxtla, Veracruz, México, 1946).
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sábado, 18 de junio de 2011
Francisco Hernández – Quitar la carne, toda
Quitar la carne, toda,
hasta que el verso quede
con la sonora oscuridad del hueso.
Y al hueso desbastarlo, pulirlo, aguzarlo
hasta que se convierta en aguja tan fina,
que atraviese la lengua sin dolencia
aunque la sangre obstruya la garganta.
En “Dos siglos de poesía mexicana. Del XIX al fin del milenio: Una antología”. Selección y prólogo de Juan Domingo Argüelles, Océano, México, 2001.
Francisco Hernández (San Andrés Tuxtla, Veracruz, México, 1946).
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viernes, 17 de junio de 2011
Alfredo Veiravé – Escuchemos juntos estos discos de los Beatles

Emma te equivocaste
cuando saliste de tu casa en un carruaje con grandes
ruedas que corrían hacia atrás como en las películas del Oeste
porque tu soledad era algo que debía ser solamente tuyo
y porque era fatal que
nadie te comprendiera en ese pueblo de provincias
ni siquiera tu marido
el pobre hombre gris herido de tu amor
Bueno, no me hables ahora de tus taquicardias
o de los vestidos con enaguas y encajes
déjame explicarte
que me conduelo solamente
porque te perseguían furiosamente
los vecinos ineptos en el juego
de tu corazón virgen
y tu siglo era un cambio
lentamente mirado a través de las celosías
de la villa
más bien ponte el anillo o los collares de los hippies
y piensa en Carnaby Street en cómo lograr la infidelidad
sin que tengas que recurrir a tu conciencia
de pobre muchacha provinciana
Yo pienso que buscabas saber solamente
cómo te desnudarían los otros
y estos otros cretinos te traicionaron
Emma
Dame la mano no llores más
quédate en silencio
y escuchemos juntos estos discos de los Beatles.
De “El imperio milenario”, 1973. En “La poesía del cincuenta. E. Bayley, R. G. Aguirre, C. Fernández Moreno y otros”. Selección, prólogo y notas por Daniel Freidemberg. Centro Editor de América Latina, 1981.
Alfredo Veiravé (Gualeguay, Entre Ríos, 1928 - Resistencia, Chaco, 1991).
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jueves, 16 de junio de 2011
César Fernández Moreno – Señora buenos días

señora buenos días
vengo de parte de dios
sírvase estas flores
gracias no tengo sed
era para decirle
que va a tener un hijo
ya lo sé no importa
igual será madre
hasta pronto señora
cuíedese señora
De “Sentimientos”, 1961. En “La poesía del cincuenta. E. Bayley, R. G. Aguirre, C. Fernández Moreno y otros”. Selección, prólogo y notas por Daniel Freidemberg. Centro Editor de América Latina, 1981.
César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).
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martes, 14 de junio de 2011
Alberto Girri – Es mejor odiar en compañía
Ya se sabe
empleó
gran parte del tiempo
en adquirir su odio,
y mucho más tiempo,
en gozarlo sin decirlo,
cuervo
que solitario come, ajeno a la envidia
y no para jactarse,
a la espera, quizás,
de un cielo del odio donde todos
los odios son contemplados para todos, incluso
los ignorantes del propio odio, corruptos;
y dispuesto al goce
de ser contemplado en su odio,
como aplicando una máxima:
Bueno es
odiar a solas, pero es mejor
odiar en compañía, el odio crece.
Entretanto
se sabe también.
En “Francisco Urondo. Veinte años de poesía argentina, 1940-1960”, Editorial Galerna, 1968.
Alberto Girri (Buenos Aires, 1919 – 1991).
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lunes, 13 de junio de 2011
Carlos Latorre – Antes te buscaba reventando caballos
Antes te buscaba reventando caballos
Subiendo las escaleras de dos en dos
Ahora vienen a mí con el rumor que hacen los novios en ciertos aniversarios
Para caer en la trampa por la que asoma una mujer sí y otra no
Las impares siempre más jóvenes
Ahora te amo a mayor densidad por kilómetro cuadrado
Es el amor a precio de costo
La luz se hace con el frotamiento de los cuerpos
Y si te toco provocamos las situaciones extremas
Pero no importa
Ven nos llenaremos los bolsillos de males menores
Y de algunas maneras que hemos heredado
De “El lugar común”. En “Francisco Urondo. Veinte años de poesía argentina, 1940-1960”, Editorial Galerna, 1968.
Carlos Latorre (Buenos Aires, 1916-1980).
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sábado, 11 de junio de 2011
Juan José Saer – Más sólido y más azul que un ramo de ciudades

Comí los alimentos del mundo. Mi mano tocó piedras de ciudades famosas y mi cuerpo, reducido ahora, pero sano y salvaje, atravesó calles más numerosas que las arrugas de un río. ¿Qué hombres no conocí? ¿Qué libros no he leído? ¿Qué ha de haber en el almacén de lo visible y de lo invisible que se me pueda vender como novedad? En las mañanas del mes de octubre, llenas de sol y palomas, contemplo la explosión lenta de las flores del duraznero y me paseo tranquilo, gozando de buena digestión y de buena respiración, la lengua llena del gusto del café y un cigarrillo que humea entre mis dedos. Debí pasar por todo eso, es la larga noche del deseo y la posesión, para llegar hasta aquí.
En mi mente martillean versos férreos, ajenos. Resuenan en mí como la primera vez. La belleza, que para Platón era reminiscencia, para mí, indefenso y libre, no es más que actualidad. La misma música aliterada me estremece de nuevo, cada vez, con delicias flamantes. El café: una sombra en relación con su regusto, con esa pesadez perfumada que se irradia, sutil, desde la punta de mi lengua, ahora. Lo que nos salva a nosotros, los viejos, es ver arder detrás el mundo, depositado sobre un lecho de ceniza palpitante. Sobre ese colchón estoy parado contemplando mi propia sombra que encoge lentamente en la mañana.
Que otros gocen hoy de la maravilla del nacimiento y del sabor de la primera entrega perfumada del mundo, o de una muchedumbre de fiestas nocturnas. El sol de los ciegos es más negro que la noche y el nacimiento más perfecto es la muerte. Mi luz es única. No la puedo cambiar. Y el humo de mi cigarrillo es más sólido y más azul que un ramo de ciudades.
En “La mayor”, Centro Editor de América Latina, 1982.
Juan José Saer (Serodino, Santa Fe, 1937 – París, 2005).
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viernes, 10 de junio de 2011
Juan L. Ortiz – El otoño

El otoño,
con manos
diáfanas
y
brillantes,
está abriendo
un azul purísimo
que moja el paisaje
de una delicia
trémula
primaveral.
De “El agua y la noche”, 1924-1932. En “Obra Completa”, Centro de Publicaciones, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1996.
Juan Laurentino Ortiz nació el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, cerca de Gualeguay (Entre Ríos), ciudad donde vivirá hasta 1942 cuando se muda a Paraná. Murió el 2 de septiembre de 1978.
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miércoles, 8 de junio de 2011
Juan L. Ortiz – Cuándo, cuándo, el amor no tendrá frío?

Sí, mi amiga, estamos bien, pero tiemblo
a pesar de esas llamas dulces contra Junio...
Estamos bien... sí...
Miro una danzarina en su martirio, es cierto,
con los locos brazos, ay, negando la ceniza
y el crepúsculo íntimo...
Estamos bien... Cummings que se va, muy pálido,
al país que nunca ha recorrido,
mientras Debussy enciende el suyo, submarino...
Estamos bien... Pero tiemblo, mi amiga, de la lluvia
que trae más agudamente aún la noche
para las preguntas que se han tendido como ramas
a lo largo de la pesadilla de la luz,
con la vara que sabes y la arpillera que sabes,
en las puertas mismas, quizás, de la poesía y de la música...
Estamos bien, sí, mi amiga, pero tiemblo de un crimen...
Cuándo, cuándo, mi amiga, junto a las mismas bailarinas del fuego,
cuándo, cuándo, el amor no tendrá frío?
De “De las raíces y del cielo”, 1958. En “Obra Completa”, Centro de Publicaciones, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1996.
Juan Laurentino Ortiz nació el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, cerca de Gualeguay (Entre Ríos), ciudad donde vivirá hasta 1942 cuando se muda a Paraná. Murió el 2 de septiembre de 1978.
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Rubén Vela – Cuando yo era mar

Cuando yo era mar,
cuando mis ojos lejanos de horizonte
besaban tu horizonte.
Cuando era sal.
Cuando era cansado caracol
que llegaba hasta la playa
a exhalar su queja dolorida.
Cuando era canción
que buscaba el equilibrio
entre el aire y la tierra
para tornar al mar.
Cuando mis brazos verdes te abrazaban,
cuando besaba húmedo tus pies.
Cuando yo era mar.
De “Introducción a los días”, 1953. En “Obra poética, 1953-2004”, Vinciguerra, 2006.
Rubén Vela nació en Santa Fe, Argentina, en 1928.
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Rubén Vela
Rubén Vela – El áspero lenguaje

(Fragmento)
V
En medio del festejo
en mitad del festejo numeroso
alquimistas del odio
derramaron el vino.
Y vi la mesa diaria
hecha de pan e hijos
de sudor y trabajo
destruida.
VII
Entonces comprendí.
Y ella vino hacia
mí recuperada
en el áspero lenguaje
de los pueblos.
De “La palabra en armas”, 1971. En “Obra poética, 1953-2004”, Vinciguerra, 2006.
Rubén Vela nació en Santa Fe, Argentina, en 1928.
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Rubén Vela
lunes, 6 de junio de 2011
Miguel Ángel Morelli – Ese que se alimenta del niño que fui
si en este instante | si en este abismo de luz
el tiempo se detuviese ante tus ojos
podrías ver la flecha todavía en el aire
y al pájaro ensangrentado cayendo desde el cielo
la herida amor es siempre una parte de abismo |
la flecha una excusa de la muerte
digo yo | hablo de mí
pero ese yo es el otro | el que me habita
el que sustenta y a la vez carcome |
ese que se alimenta del niño que fui
y apuñala la sombra que tal vez seré
el que lucha por sobrevivir toda vez que muero
el yo que se vuelve uno | reverso
implacable | pura alteridad
En “Despojos”, Tiempo Sur Ediciones, 2009.
Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez, Buenos Aires, el 16 de mayo de 1955. Licenciado en Ciencias de la Información (UNLP). Vive en Quilmes.
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Miguel Ángel Morelli – Y cuando ya no quede mundo detrás del decir
uno escribe para que el silencio dibuje sus palabras
y cuando ya no quede mundo detrás del decir
se vuelva vacío | fragmentos de la nada
uno no escribe para habitar la verdad | sino para rodearla
primero pensar en el muro |
hasta que al muro le crezca una ventana
después pensar en la ventana |
hasta que los vidrios estallen
finalmente | de cara al vacío
pensar otras razones:
la seducción del abismo
el deseo de ser pájaro
toda palabra entreteje profecías:
con algunas nace el amor
con otras la fe |
con un nombre la pena
pero hay palabras pequeñas | dolorosas
con la que nacen los poemas que no nombran |
esos versos que desbautizan el decir
y arrojan al ser de su propia morada
En “Despojos”, Tiempo Sur Ediciones, 2009.
Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez el 16 de mayo de 1955. Licenciado en Ciencias de la Información (UNLP). Vive en Quilmes.
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Miguel Ángel Morelli – Hay silencios clavados en el centro de este poema
habrá que darle la razón a la muerte
cuando se esconde detrás de yeats
para decirnos | que un hombre viejo
es un paisaje degradado
a dios le fascina el pavor en los espejos
hay silencios clavados en el centro de este poema | el que los labios aprietan y es como una daga el que dibuja aquello que no puede decirse
y el silencio atroz de aquel que es todo silencio nada | vacío | un tajo en la memoria
la lengua de los muertos dice cosas que los otros callan |
y cuando habla del ayer describe mundos que serán mañana
la lengua de los muertos es la que rinde cuentas
por aquellos que no volvieron | o volvieron sin palabras
En “Despojos”, Tiempo Sur Ediciones, 2009.
Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez, Buenos Aires, el 16 de mayo de 1955. Licenciado en Ciencias de la Información (UNLP). Vive en Quilmes.
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Miguel Ángel Morelli – Mi madre creía en dios y hablaba con él en voz alta
mi madre creía en dios y hablaba con él en voz alta
mientras lavaba la ropa y la colgaba de la soga
sentado en un rincón del patio | después de la escuela
yo la escuchaba hablar sola y pensaba que mi madre estaba loca
¿cómo no iba a pensarlo? | yo tenía apenas doce años
la edad del mundo | la edad de todas las verdades de este mundo
pero un día llegué y ella no estaba
y fue como volver a nacer | aunque del lado de la desesperanza
eso pasó hace mucho tiempo, es cierto, pero de tarde en tarde
cuando el olvido me acorrala | me siento en el rincón de pensarla
y vuelvo a ser entonces ese niño al que la muerte le mordía los labios
a beatriz piedras
En “Despojos”, Tiempo Sur Ediciones, 2009.
Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez el 16 de mayo de 1955. Licenciado en Ciencias de la Información (UNLP). Vive en Quilmes.
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domingo, 5 de junio de 2011
Juan Gelman – Vagan en la alma sin terminar

Pasan los que
se traicionaron traicionando,
carátulas sin expediente.
Los nombres del sentir
les tienen mucha paciencia,
se quedaron sin nombre, vagan
en la alma sin terminar, no vuelven
a las noches con fiebre, tan abrazadas
que se vencían a sí mismas.
En una celda contigua
se visitan de cuando en cuando.
A Alberto Szpunberg
En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
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sábado, 4 de junio de 2011
Juan Gelman – Una casa vacía llamada Heine

De la desesperación se hace
la esperanza que viene, poeta
en ataúd temprano. Supiste que
en las nubes hay fuego, poemas
que sirven para cartuchos de café.
El no mundo penetra
las arenas y arcillas de la voz,
el sueño que entra pulido
con su salvaje no saber.
Cavaste instantes desde sábanas
dolidas, calles
iban al porvenir que
tiene una casa vacía
llamada Heine.
En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
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viernes, 3 de junio de 2011
Juan Gelman – El agua oscura que lleva tu nombre

Una palabra cualquiera
no es una palabra cualquiera,
no se parece al cuerpo que la dijo,
no tiene manos, ni pies, ni amora
como un mortal. Lo que nombra
tiene mares que llevan lejos.
A su casa todos pueden entrar
y su tiempo no cesa
en cada boca. Espera
viajes por el agua oscura que
lleva tu nombre.
En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
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Roberto Santoro – Si mi poesía no sirve para cambiar la sociedad, no sirve para nada

No sólo escribía, también editaba carpetas de poesía. Hugo Ditaranto esperaba ver impresa la suya cuando Santoro fue secuestrado. El autor de esta nota cuenta cómo, 30 años después, se encontró la edición que se creía perdida.
Roberto Santoro (1939) fue poeta, fue hombre de andar con ideales y escritura en su carpeta de vida, hasta que un grupo de tareas de la dictadura se lo llevó, el 1 de junio de 1977, de la escuela donde era preceptor. El poeta, desde 1971, era el hacedor de la editorial Papeles de Buenos Aires, y de su colección “La pluma y la palabra”. Su trabajo consistía en publicar, en carpetas, a distintos poetas. Carpetas simples de librería-papelería, abrochadas las solapas para que contuvieran las doce hojitas sueltas con los poemas e ilustraciones, al frente, título y nombre del autor en letra de molde. Santoro encarpetó en esa colección a poetas como: Raúl González Tuñón, Humberto Costantini, Antonio Requeni, Federico Moreyra, Antonio Aliberti, Néstor Groppa, Luis Franco, Álvaro Yunque, Elías Castelnuovo, Luis Luchi, César López Ocón. El mismo Santoro tuvo la suya. En la declaración jurada de No negociable anotó: “Si mi poesía no ayuda a cambiar la sociedad / no sirve para nada.” Allí incluyó “El gran bonete”: “a mi país se le han perdido muchos habitantes / y dice que algún cuerpo de ejército los tiene / yo señor? / sí señor / no señor / pues entonces quién los tiene? / la policía / yo señor? / sí señor / no señor / pues entonces quién los tiene? / la cámara del terror / yo señor? / sí señor / no señor / pues entonces quién los tiene? / los organismos parapoliciales / yo señor? / sí señor / no señor / pues entonces quién los tiene? / pues entonces quién los tiene? / pues entonces quién los tiene?.” La primera carpeta perteneció al poeta chileno Mahfud Massis y la última, la número 38, a Hugo Ditaranto (1930), autor de libros como: Agropenario, A pesar de todo, Cal y sombra, Los procesos, La mandrágora alucinada.
La carpeta 38 tiene una historia aparte. Ditaranto insistía con sus poemas. Se encontró con Santoro en el Bar Ramos. Le encantaban las carpetas y ofrecía al editor su material: “Decime, turro, cuándo me vas a editar los poemas”, encaró el poeta; Santoro contestó: “Vos siempre con esos poemas de amor”, Ditaranto está casi seguro que respondió de esa manera, dado que siempre le decía lo mismo. El editor tomó los poemas, leyó, y le dijo a Ditaranto que se los dejara. Fue la última vez que se vieron.
Ocurrió que en un día de junio o julio de 2005, Dolores Santoro, la mujer del poeta, llegó hasta el departamento de la calle Formosa donde vivía Ditaranto. El poeta estaba con un amigo, que a partir de ese instante pasó a ser testigo asombrado.
Dolores Santoro recordó la noche en que la hermana del poeta, que trabajaba en el mismo lugar que él, la Escuela Nacional de Educación Técnica Nº 25 Fray Luis Beltrán, llegó tarde en la noche y se encerraron en el baño: “Se lo llevaron”, le dijo a resguardo, para que Paula, de diez años, no se enterara. Dolores recordó que le dijo a Paula que el papá había viajado a Rosario; pasaron dos semanas, hasta que un día, en un café cercano a Callao y Córdoba, la mamá contó la verdad a la hija, y fue la hija la que intentó contener el llanto de la mamá. Dolores recordó que nadie fue a patear la puerta de la casa, que ella no tuvo problemas, y que más de una vez no supo qué hacer. Quemó papeles, no recuerda qué exactamente: sí está segura de los tres cuadernos “Gloria” donde Roberto había anotado comentarios sobre noticias que escuchaba o leía mientras estuvo a resguardo. La biblioteca de Roberto estaba en la casa de la madre, el lugar al que Dolores y Roberto fueron a vivir: “En una piecita que tenían arriba, vivimos ahí hasta que nos mudamos a la vuelta.” Los papeles del poeta quedaron en la casa de la madre, y los papeles de los habeas corpus en los cajones de la casa de Dolores. Santoro había escrito: “pero si un día se llega a volar porque fallamos / si se escapa esta rabia que llamamos esperanza / si un día se va / yo crucifico al amor / y después de enterrar a mis hermanos / me voy con el tranvía de la muerte / a clausurar mi corazón en una plaza”.
Dolores explicó que llevaba un tiempo acomodando papeles, y que en un momento llegó hasta el techo del placard que estaba en la habitación donde había vivido con Roberto en casa de sus padres. Allí encontró una carpeta sin armar, la número 38. Ditaranto miraba azorado. El testigo apuntaba la mirada a la bolsita plástica que temblaba: de ella emergió Una razón suficiente, de Hugo Ditaranto. El poeta fue voz quebrada y llanto, fue memoria viva, nunca volvió a ver a Santoro, y nunca llegó a ver la carpeta. Casi 30 años después, la vida hinchaba pulmones, y quien ahora escribe, el testigo, agradece la oportunidad de contar.
Por Edgardo Lois. En “Tiempo Argentino”, Viernes 3 de Junio de 2011.
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Roberto Santoro
Juan José Saer – Una brisa fresca bastante intensa

A diferencia de la primera vez, me acerqué al río en el atardecer, y de nuevo tuve la sensación de estar, no en la orilla, sino en el interior de un inmenso círculo de agua. La superficie incolora de la primera vez se había transformado en una sustancia pesada y llena de accidentes, en la que la tonalidad beige amarillenta, casi dorada, combinándose con el reflejo entre rosa y violeta del cielo, le daba a la enorme masa líquida una apariencia tornasolada, inestable, donde ningún matiz predominaba mucho tiempo. Y como, también a diferencia de la primera vez, soplaba una brisa fresca bastante intensa, el espejo inmóvil de dos meses era ahora a mi alrededor un abismo turbulento.
En “El río sin orillas”, Seix Barral, 2010.
Juan José Saer (Serodino, Santa Fe, 1937 – París, 2005).
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jueves, 2 de junio de 2011
Leopoldo Marechal (1900-1970) y la mejor manera de permanecer peinado

"¿Saben ustedes que durante una tormenta el león da la cara al viento para que su pelambre no se desordene? Yo hago lo mismo: doy la cara a todos los problemas: es la mejor manera de permanecer peinado."
Leopoldo Marechal. Buenos Aires, 11 de junio de 1900 - 26 de junio de 1970.
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