martes, 21 de junio de 2011

Edelmiro Molinari – Alguien te ha dicho que tengo en mente


A TRAVÉS DE LOS INVIERNOS


Alguien te ha dicho que tengo en mente,
alguien te ha dicho que he decidido
marcharme al norte con mis hijos, mis guitarras,
y que allá lejos seré más feliz.

No creo que en el norte nadie se pregunte nada.
Creo que en el norte todos me preguntarán,
y no creo que me interese evitar las preguntas
de mis hijos que van crecer.

Deja que la música encuentre el lugar.
Deja que el lugar encuentre el invierno.
Deja que el invierno deje otros inviernos,
esos que mi música debe conocer.


En LP, grabado entre marzo y junio de 1973 y editado en 1974, “Color Humano” 3, 1974. Color Humano es en este álbum: Edelmiro Molinari, Rinaldo Rafanelli y Oscar Moro. Egle Martin participa en percusión.

Francisco Hernández – El poeta no duerme



HECHO DE MEMORIA


El poeta no duerme:
viaja por la cuerda del tiempo.

El poeta está hecho de memoria:
por eso lo deshace el olvido.

El poeta no descansa:
el tiempo lo desgasta
para probar que existe.

Para Jorge Esquinca



En “Dos siglos de poesía mexicana. Del XIX al fin del milenio: Una antología”. Selección y prólogo de Juan Domingo Argüelles, Océano, México, 2001.

Francisco Hernández (San Andrés Tuxtla, Veracruz, México, 1946).

sábado, 18 de junio de 2011

Francisco Hernández – Quitar la carne, toda


HASTA QUE EL VERSO QUEDE


Quitar la carne, toda,
hasta que el verso quede
con la sonora oscuridad del hueso.
Y al hueso desbastarlo, pulirlo, aguzarlo
hasta que se convierta en aguja tan fina,
que atraviese la lengua sin dolencia
aunque la sangre obstruya la garganta.


En “Dos siglos de poesía mexicana. Del XIX al fin del milenio: Una antología”. Selección y prólogo de Juan Domingo Argüelles, Océano, México, 2001.

Francisco Hernández (San Andrés Tuxtla, Veracruz, México, 1946).

viernes, 17 de junio de 2011

Alfredo Veiravé – Escuchemos juntos estos discos de los Beatles


MADAME BOVARY


Emma te equivocaste
cuando saliste de tu casa en un carruaje con grandes
ruedas que corrían hacia atrás como en las películas del Oeste
porque tu soledad era algo que debía ser solamente tuyo
y porque era fatal que
nadie te comprendiera en ese pueblo de provincias
ni siquiera tu marido
el pobre hombre gris herido de tu amor
Bueno, no me hables ahora de tus taquicardias
o de los vestidos con enaguas y encajes
déjame explicarte
que me conduelo solamente
porque te perseguían furiosamente
los vecinos ineptos en el juego
de tu corazón virgen
y tu siglo era un cambio
lentamente mirado a través de las celosías
de la villa
más bien ponte el anillo o los collares de los hippies
y piensa en Carnaby Street en cómo lograr la infidelidad
sin que tengas que recurrir a tu conciencia
de pobre muchacha provinciana
Yo pienso que buscabas saber solamente
cómo te desnudarían los otros
y estos otros cretinos te traicionaron
Emma
Dame la mano no llores más
quédate en silencio
y escuchemos juntos estos discos de los Beatles.


De “El imperio milenario”, 1973. En “La poesía del cincuenta. E. Bayley, R. G. Aguirre, C. Fernández Moreno y otros”. Selección, prólogo y notas por Daniel Freidemberg. Centro Editor de América Latina, 1981.
Alfredo Veiravé (Gualeguay, Entre Ríos, 1928 - Resistencia, Chaco, 1991).

jueves, 16 de junio de 2011

César Fernández Moreno – Señora buenos días


LA ANUNCIACIÓN


señora buenos días
vengo de parte de dios

sírvase estas flores
gracias no tengo sed

era para decirle
que va a tener un hijo

ya lo sé no importa
igual será madre

hasta pronto señora
cuíedese señora


De “Sentimientos”, 1961. En “La poesía del cincuenta. E. Bayley, R. G. Aguirre, C. Fernández Moreno y otros”. Selección, prólogo y notas por Daniel Freidemberg. Centro Editor de América Latina, 1981.

César Fernández Moreno (Buenos Aires, 1919 – París, 1985).

martes, 14 de junio de 2011

Alberto Girri – Es mejor odiar en compañía



A UN DESDICHADO


Ya se sabe
                  empleó
gran parte del tiempo
en adquirir su odio,
y mucho más tiempo,
en gozarlo sin decirlo,
                                cuervo
que solitario come, ajeno a la envidia
y no para jactarse,
                             a la espera, quizás,
de un cielo del odio donde todos
los odios son contemplados para todos, incluso
los ignorantes del propio odio, corruptos;
                                 y dispuesto al goce
de ser contemplado en su odio,
como aplicando una máxima:
                                            Bueno es
odiar a solas, pero es mejor
odiar en compañía, el odio crece.
Entretanto
                se sabe también.



En “Francisco Urondo. Veinte años de poesía argentina, 1940-1960”, Editorial Galerna, 1968.
Alberto Girri (Buenos Aires, 1919 – 1991).

lunes, 13 de junio de 2011

Carlos Latorre – Antes te buscaba reventando caballos



AMOR EN PESO NETO


Antes te buscaba reventando caballos
Subiendo las escaleras de dos en dos
Ahora vienen a mí con el rumor que hacen los novios en ciertos aniversarios
Para caer en la trampa por la que asoma una mujer sí y otra no
Las impares siempre más jóvenes
Ahora te amo a mayor densidad por kilómetro cuadrado
Es el amor a precio de costo
La luz se hace con el frotamiento de los cuerpos
Y si te toco provocamos las situaciones extremas
Pero no importa
Ven nos llenaremos los bolsillos de males menores
Y de algunas maneras que hemos heredado


De “El lugar común”. En “Francisco Urondo. Veinte años de poesía argentina, 1940-1960”, Editorial Galerna, 1968.

Carlos Latorre (Buenos Aires, 1916-1980).

sábado, 11 de junio de 2011

Juan José Saer – Más sólido y más azul que un ramo de ciudades



EL POETA SEPTUAGENARIO



     Comí los alimentos del mundo. Mi mano tocó piedras de ciudades famosas y mi cuerpo, reducido ahora, pero sano y salvaje, atravesó calles más numerosas que las arrugas de un río. ¿Qué hombres no conocí? ¿Qué libros no he leído? ¿Qué ha de haber en el almacén de lo visible y de lo invisible que se me pueda vender como novedad? En las mañanas del mes de octubre, llenas de sol y palomas, contemplo la explosión lenta de las flores del duraznero y me paseo tranquilo, gozando de buena digestión y de buena respiración, la lengua llena del gusto del café y un cigarrillo que humea entre mis dedos. Debí pasar por todo eso, es la larga noche del deseo y la posesión, para llegar hasta aquí.

En mi mente martillean versos férreos, ajenos. Resuenan en mí como la primera vez. La belleza, que para Platón era reminiscencia, para mí, indefenso y libre, no es más que actualidad. La misma música aliterada me estremece de nuevo, cada vez, con delicias flamantes. El café: una sombra en relación con su regusto, con esa pesadez perfumada que se irradia, sutil, desde la punta de mi lengua, ahora. Lo que nos salva a nosotros, los viejos, es ver arder detrás el mundo, depositado sobre un lecho de ceniza palpitante. Sobre ese colchón estoy parado contemplando mi propia sombra que encoge lentamente en la mañana.

Que otros gocen hoy de la maravilla del nacimiento y del sabor de la primera entrega perfumada del mundo, o de una muchedumbre de fiestas nocturnas. El sol de los ciegos es más negro que la noche y el nacimiento más perfecto es la muerte. Mi luz es única. No la puedo cambiar. Y el humo de mi cigarrillo es más sólido y más azul que un ramo de ciudades.


En “La mayor”, Centro Editor de América Latina, 1982.
Juan José Saer (Serodino, Santa Fe, 1937 – París, 2005).

viernes, 10 de junio de 2011

Juan L. Ortiz – El otoño


DELICIAS ÚLTIMAS


El otoño,
con manos
diáfanas
y
brillantes,
está abriendo
un azul purísimo
que moja el paisaje
de una delicia
trémula
primaveral.

De “El agua y la noche”, 1924-1932. En “Obra Completa”, Centro de Publicaciones, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1996.

Juan Laurentino Ortiz nació el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, cerca de Gualeguay (Entre Ríos), ciudad donde vivirá hasta 1942 cuando se muda a Paraná. Murió el 2 de septiembre de 1978
.

miércoles, 8 de junio de 2011

Juan L. Ortiz – Cuándo, cuándo, el amor no tendrá frío?



Sí, mi amiga, estamos bien, pero tiemblo
a pesar de esas llamas dulces contra Junio...

Estamos bien... sí...
Miro una danzarina en su martirio, es cierto,
con los locos brazos, ay, negando la ceniza
y el crepúsculo íntimo...

Estamos bien... Cummings que se va, muy pálido,
al país que nunca ha recorrido,
mientras Debussy enciende el suyo, submarino...

Estamos bien... Pero tiemblo, mi amiga, de la lluvia
que trae más agudamente aún la noche
para las preguntas que se han tendido como ramas
a lo largo de la pesadilla de la luz,
con la vara que sabes y la arpillera que sabes,
en las puertas mismas, quizás, de la poesía y de la música...

Estamos bien, sí, mi amiga, pero tiemblo de un crimen...

Cuándo, cuándo, mi amiga, junto a las mismas bailarinas del fuego,
cuándo, cuándo, el amor no tendrá frío?


De “De las raíces y del cielo”, 1958. En “Obra Completa”, Centro de Publicaciones, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1996.
Juan Laurentino Ortiz nació el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, cerca de Gualeguay (Entre Ríos), ciudad donde vivirá hasta 1942 cuando se muda a Paraná. Murió el 2 de septiembre de 1978
.

Rubén Vela – Cuando yo era mar


CANCIÓN


Cuando yo era mar,
cuando mis ojos lejanos de horizonte
besaban tu horizonte.

Cuando era sal.
Cuando era cansado caracol
que llegaba hasta la playa
a exhalar su queja dolorida.

Cuando era canción

que buscaba el equilibrio
entre el aire y la tierra
para tornar al mar.

Cuando mis brazos verdes te abrazaban,
cuando besaba húmedo tus pies.

Cuando yo era mar.


De “Introducción a los días”, 1953. En “Obra poética, 1953-2004”, Vinciguerra, 2006.
Rubén Vela nació en Santa Fe, Argentina, en 1928
.

Rubén Vela – El áspero lenguaje


UNA HISTORIA V, VII
(Fragmento)


V

En medio del festejo
en mitad del festejo numeroso
alquimistas del odio
derramaron el vino.

Y vi la mesa diaria
hecha de pan e hijos
de sudor y trabajo

destruida.


VII

Entonces comprendí.

Y ella vino hacia

mí recuperada

en el áspero lenguaje

de los pueblos.


De “La palabra en armas”, 1971. En “Obra poética, 1953-2004”, Vinciguerra, 2006.
Rubén Vela nació en Santa Fe, Argentina, en 1928
.

lunes, 6 de junio de 2011

Miguel Ángel Morelli – Ese que se alimenta del niño que fui



si en este instante | si en este abismo de luz
el tiempo se detuviese ante tus ojos
podrías ver la flecha todavía en el aire
y al pájaro ensangrentado cayendo desde el cielo

la herida amor es siempre una parte de abismo |
la flecha una excusa de la muerte


*


digo yo | hablo de mí
pero ese yo es el otro | el que me habita
el que sustenta y a la vez carcome |

ese que se alimenta del niño que fui
y apuñala la sombra que tal vez seré

el que lucha por sobrevivir toda vez que muero
el yo que se vuelve uno | reverso
implacable | pura alteridad


En “Despojos”, Tiempo Sur Ediciones, 2009.

Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez, Buenos Aires, el 16 de mayo de 1955. Licenciado en Ciencias de la Información (UNLP). Vive en Quilmes
.

Miguel Ángel Morelli – Y cuando ya no quede mundo detrás del decir



uno escribe para que el silencio dibuje sus palabras
y cuando ya no quede mundo detrás del decir
se vuelva vacío | fragmentos de la nada

uno no escribe para habitar la verdad | sino para rodearla

*



primero pensar en el muro |
hasta que al muro le crezca una ventana

después pensar en la ventana |
hasta que los vidrios estallen

finalmente | de cara al vacío
pensar otras razones:
la seducción del abismo
el deseo de ser pájaro


*



toda palabra entreteje profecías:
con algunas nace el amor
con otras la fe |
con un nombre la pena

pero hay palabras pequeñas | dolorosas
con la que nacen los poemas que no nombran |
esos versos que desbautizan el decir
y arrojan al ser de su propia morada


En “Despojos”, Tiempo Sur Ediciones, 2009.

Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez el 16 de mayo de 1955. Licenciado en Ciencias de la Información (UNLP). Vive en Quilmes
.

Miguel Ángel Morelli – Hay silencios clavados en el centro de este poema



habrá que darle la razón a la muerte
cuando se esconde detrás de yeats
para decirnos | que un hombre viejo
es un paisaje degradado

a dios le fascina el pavor en los espejos


*



hay silencios clavados en el centro de este poema | el que los labios aprietan y es como una daga el que dibuja aquello que no puede decirse
y el silencio atroz de aquel que es todo silencio nada | vacío | un tajo en la memoria


*



la lengua de los muertos dice cosas que los otros callan |
y cuando habla del ayer describe mundos que serán mañana

la lengua de los muertos es la que rinde cuentas
por aquellos que no volvieron | o volvieron sin palabras


En “Despojos”, Tiempo Sur Ediciones, 2009.

Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez, Buenos Aires, el 16 de mayo de 1955. Licenciado en Ciencias de la Información (UNLP). Vive en Quilmes
.

Miguel Ángel Morelli – Mi madre creía en dios y hablaba con él en voz alta



mi madre creía en dios y hablaba con él en voz alta
mientras lavaba la ropa y la colgaba de la soga

sentado en un rincón del patio | después de la escuela
yo la escuchaba hablar sola y pensaba que mi madre estaba loca

¿cómo no iba a pensarlo? | yo tenía apenas doce años
la edad del mundo | la edad de todas las verdades de este mundo

pero un día llegué y ella no estaba
y fue como volver a nacer | aunque del lado de la desesperanza

eso pasó hace mucho tiempo, es cierto, pero de tarde en tarde
cuando el olvido me acorrala | me siento en el rincón de pensarla
y vuelvo a ser entonces ese niño al que la muerte le mordía los labios


a beatriz piedras



En “Despojos”, Tiempo Sur Ediciones, 2009.

Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez el 16 de mayo de 1955. Licenciado en Ciencias de la Información (UNLP). Vive en Quilmes
.

domingo, 5 de junio de 2011

Juan Gelman – Vagan en la alma sin terminar


ORILLAS


Pasan los que
se traicionaron traicionando,
carátulas sin expediente.
Los nombres del sentir
les tienen mucha paciencia,
se quedaron sin nombre, vagan
en la alma sin terminar, no vuelven
a las noches con fiebre, tan abrazadas
que se vencían a sí mismas.
En una celda contigua
se visitan de cuando en cuando.

A Alberto Szpunberg



En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.

Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

sábado, 4 de junio de 2011

Juan Gelman – Una casa vacía llamada Heine


HEINE


De la desesperación se hace
la esperanza que viene, poeta
en ataúd temprano. Supiste que
en las nubes hay fuego, poemas
que sirven para cartuchos de café.
El no mundo penetra
las arenas y arcillas de la voz,
el sueño que entra pulido
con su salvaje no saber.
Cavaste instantes desde sábanas
dolidas, calles
iban al porvenir que
tiene una casa vacía
llamada Heine.


En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.

Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

viernes, 3 de junio de 2011

Juan Gelman – El agua oscura que lleva tu nombre



DIVERGENCIAS


Una palabra cualquiera
no es una palabra cualquiera,
no se parece al cuerpo que la dijo,
no tiene manos, ni pies, ni amora
como un mortal. Lo que nombra
tiene mares que llevan lejos.
A su casa todos pueden entrar
y su tiempo no cesa
en cada boca. Espera
viajes por el agua oscura que
lleva tu nombre.


En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.

Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

Roberto Santoro – Si mi poesía no sirve para cambiar la sociedad, no sirve para nada



No sólo escribía, también editaba carpetas de poesía. Hugo Ditaranto esperaba ver impresa la suya cuando Santoro fue secuestrado. El autor de esta nota cuenta cómo, 30 años después, se encontró la edición que se creía perdida.

Roberto Santoro (1939) fue poeta, fue hombre de andar con ideales y escritura en su carpeta de vida, hasta que un grupo de tareas de la dictadura se lo llevó, el 1 de junio de 1977, de la escuela donde era preceptor. El poeta, desde 1971, era el hacedor de la editorial Papeles de Buenos Aires, y de su colección “La pluma y la palabra”. Su trabajo consistía en publicar, en carpetas, a distintos poetas. Carpetas simples de librería-papelería, abrochadas las solapas para que contuvieran las doce hojitas sueltas con los poemas e ilustraciones, al frente, título y nombre del autor en letra de molde. Santoro encarpetó en esa colección a poetas como: Raúl González Tuñón, Humberto Costantini, Antonio Requeni, Federico Moreyra, Antonio Aliberti, Néstor Groppa, Luis Franco, Álvaro Yunque, Elías Castelnuovo, Luis Luchi, César López Ocón. El mismo Santoro tuvo la suya. En la declaración jurada de No negociable anotó: “Si mi poesía no ayuda a cambiar la sociedad / no sirve para nada.” Allí incluyó “El gran bonete”: “a mi país se le han perdido muchos habitantes / y dice que algún cuerpo de ejército los tiene / yo señor? / sí señor / no señor / pues entonces quién los tiene? / la policía / yo señor? / sí señor / no señor / pues entonces quién los tiene? / la cámara del terror / yo señor? / sí señor / no señor / pues entonces quién los tiene? / los organismos parapoliciales / yo señor? / sí señor / no señor / pues entonces quién los tiene? / pues entonces quién los tiene? / pues entonces quién los tiene?.” La primera carpeta perteneció al poeta chileno Mahfud Massis y la última, la número 38, a Hugo Ditaranto (1930), autor de libros como: Agropenario, A pesar de todo, Cal y sombra, Los procesos, La mandrágora alucinada.

La carpeta 38 tiene una historia aparte. Ditaranto insistía con sus poemas. Se encontró con Santoro en el Bar Ramos. Le encantaban las carpetas y ofrecía al editor su material: “Decime, turro, cuándo me vas a editar los poemas”, encaró el poeta; Santoro contestó: “Vos siempre con esos poemas de amor”, Ditaranto está casi seguro que respondió de esa manera, dado que siempre le decía lo mismo. El editor tomó los poemas, leyó, y le dijo a Ditaranto que se los dejara. Fue la última vez que se vieron.

Ocurrió que en un día de junio o julio de 2005, Dolores Santoro, la mujer del poeta, llegó hasta el departamento de la calle Formosa donde vivía Ditaranto. El poeta estaba con un amigo, que a partir de ese instante pasó a ser testigo asombrado.

Dolores Santoro recordó la noche en que la hermana del poeta, que trabajaba en el mismo lugar que él, la Escuela Nacional de Educación Técnica Nº 25 Fray Luis Beltrán, llegó tarde en la noche y se encerraron en el baño: “Se lo llevaron”, le dijo a resguardo, para que Paula, de diez años, no se enterara. Dolores recordó que le dijo a Paula que el papá había viajado a Rosario; pasaron dos semanas, hasta que un día, en un café cercano a Callao y Córdoba, la mamá contó la verdad a la hija, y fue la hija la que intentó contener el llanto de la mamá. Dolores recordó que nadie fue a patear la puerta de la casa, que ella no tuvo problemas, y que más de una vez no supo qué hacer. Quemó papeles, no recuerda qué exactamente: sí está segura de los tres cuadernos “Gloria” donde Roberto había anotado comentarios sobre noticias que escuchaba o leía mientras estuvo a resguardo. La biblioteca de Roberto estaba en la casa de la madre, el lugar al que Dolores y Roberto fueron a vivir: “En una piecita que tenían arriba, vivimos ahí hasta que nos mudamos a la vuelta.” Los papeles del poeta quedaron en la casa de la madre, y los papeles de los habeas corpus en los cajones de la casa de Dolores. Santoro había escrito: “pero si un día se llega a volar porque fallamos / si se escapa esta rabia que llamamos esperanza / si un día se va / yo crucifico al amor / y después de enterrar a mis hermanos / me voy con el tranvía de la muerte / a clausurar mi corazón en una plaza”.

Dolores explicó que llevaba un tiempo acomodando papeles, y que en un momento llegó hasta el techo del placard que estaba en la habitación donde había vivido con Roberto en casa de sus padres. Allí encontró una carpeta sin armar, la número 38. Ditaranto miraba azorado. El testigo apuntaba la mirada a la bolsita plástica que temblaba: de ella emergió Una razón suficiente, de Hugo Ditaranto. El poeta fue voz quebrada y llanto, fue memoria viva, nunca volvió a ver a Santoro, y nunca llegó a ver la carpeta. Casi 30 años después, la vida hinchaba pulmones, y quien ahora escribe, el testigo, agradece la oportunidad de contar.

Por Edgardo Lois. En “Tiempo Argentino”, Viernes 3 de Junio de 2011.

Juan José Saer – Una brisa fresca bastante intensa



A diferencia de la primera vez, me acerqué al río en el atardecer, y de nuevo tuve la sensación de estar, no en la orilla, sino en el interior de un inmenso círculo de agua. La superficie incolora de la primera vez se había transformado en una sustancia pesada y llena de accidentes, en la que la tonalidad beige amarillenta, casi dorada, combinándose con el reflejo entre rosa y violeta del cielo, le daba a la enorme masa líquida una apariencia tornasolada, inestable, donde ningún matiz predominaba mucho tiempo. Y como, también a diferencia de la primera vez, soplaba una brisa fresca bastante intensa, el espejo inmóvil de dos meses era ahora a mi alrededor un abismo turbulento.


En “El río sin orillas”, Seix Barral, 2010.
Juan José Saer (Serodino, Santa Fe, 1937 – París, 2005).

jueves, 2 de junio de 2011

Leopoldo Marechal (1900-1970) y la mejor manera de permanecer peinado


LA MEJOR MANERA DE PERMANECER PEINADO



"¿Saben ustedes que durante una tormenta el león da la cara al viento para que su pelambre no se desordene? Yo hago lo mismo: doy la cara a todos los problemas: es la mejor manera de permanecer peinado."


Leopoldo Marechal. Buenos Aires, 11 de junio de 1900 - 26 de junio de 1970.

lunes, 30 de mayo de 2011

Alejandro Schmidt – Mamá, 1


DEBERÍA


Ahora es cuando tengo que pensar en mi madre
pero
está mal eso
porque debería ser visitado por ella
como esa irradiación
y el humo de la lengua.

La madre no es algo que se piensa.


Y ESA GENTE QUE APARECIÓ EN TU CUERPO


Y esa gente que apareció en tu cuerpo
¿estaba entre nosotros
eran globos de vos
en tu nube?

¿O era
como ese vapor
que sueltan las piedras del desierto?


ASCENSOR


Mi madre me llamó
por un dolor en el pecho

en camisón
al pie del ascensor
pidió disculpas

mi pobre madre
mi única madre

ese dolor
es todo lo que pudo ofrecer
otra vez

hoy iré a buscarla
que suerte
es sábado

y no hay celebraciones
en el reino de los muertos.


En “Mamá”, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2007. Selección de textos Jmp.

Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, en 1955
.

domingo, 29 de mayo de 2011

Alejandro Schmidt – Mamá, 2


ÁRBOL


Entonces me vi
me vi
como tres pájaros ordinarios
mojados por la oscuridad

quietos
temiendo
la rama dura y resbalosa

árbol negro
mi madre
al borde de la ruta

debe ser terrible
me digo
estar ahí.


KAPPO DE CAMPO


Me reprochabas que hablara
de los campos de concentración y exterminio
durante el almuerzo
pero
solo así
describiéndolos minuciosamente
podía irme en humo

cruzar

el alambre

tu absoluta presencia.


EN MI PECHO


Existe un lugar donde va la muerte
con sus bolsos llenos de pan

y está en mi pecho
madre

hay un espejo
donde peinás tus serpientes
y está en mi ardor
madre

¿te mirás
vacía como un trapo?

mi pecho es tu labor

tu reposo.


En “Mamá”, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2007. Selección de textos Jmp.

Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, en 1955.

sábado, 28 de mayo de 2011

Alejandro Schmidt – Mamá, 3


PASEOS


Vestida de turquesa
pasa mi madre con el luto en brazos

rápido
eficiente
alzo ciudades de cartón
nubes de trapo

pasea
sopla la sombra hacia delante
perfuma triste el sol

los niños de mi mundo
se arrodillan helados

detiene el canto de los árboles

y estas manos lastimadas

son su herradura de la suerte.


COSTAS


Mi padre siempre estaba muerto
y yo
era un niño
en barco

¿por qué
esta muerto mi padre?
le preguntaba al viento
del este y el oeste

le preguntaba al viento

el barco era mi madre
y su bandera un cuervo

me lastimaba madre
porque mi padre estaba muerto
y yo era una moneda

ahora soy un hombre
saludando en el puerto
me señalo y recuerdo
mi padre siempre estaba

y era el viento.


LEONA


Madre
no sé
ya nunca
como pude nacer
venirme
con algún propósito del corazón
y tragar tu germen de piedra
tan creciente.

¿Qué error o distracción has cometido
para que pudiera salirte
quién me ayudó?
si hasta gritaba el río de los ángeles

y llegué a vivir así
huyéndote
trapo del alma

no sé
¿sabrán mis hermanos
el mostrador
papá?

y tuve que reunirme
pegadito a creer

darme
y casi llegan tus heridas memorables
a quedarse

no sé cómo
alcancé a caminar lejísimo
hasta la esquina o el revés

leona

ahora

he vuelto.


En “Mamá”, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2007. Selección de textos Jmp.

Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, en 1955. Blog personal del autor
: Romanticismo y Verdad.

jueves, 26 de mayo de 2011

Jorge Fandermole – El limonero real, homenaje a Juan José Saer


EL LIMONERO REAL


Manchas de lejos,
mujeres que van
llegando y los viejos
perdidos del hablar.
Sombra en los filos.
“Sujeta ese animal”;
y va pintando el río
la roja luz ritual.

Manchas que los viejos
prefieren no mirar,
van las tres llegando
vestidas de ciudad.
Sólo ella no viene,
luctuosa, innominal;
cruza a buscarla,
es tiempo de olvidar.

Amanece y ya está con los ojos abiertos;
repetidamente vuelve a recordar
un chasquido de agua y un cuerpo moreno
y esa vuelta oscura desde la ciudad.
Y silencioso el Layo va clavando el remo,
de un nombre ladeado suena esa otra voz;
el tiempo se tuerce, redondo y eterno
como agolpa el árbol el fruto y la flor.

Mancha del cuchillo matando el cordero;
rojo un vino fresco para festejar
sombras repetidas para el Año Nuevo;
nueve veces cuenta para no olvidar.
Cuenta y va agregando sobre el fruto viejo
capullos perplejos de un nuevo amargor,
pura eternidad como en el limonero
su limón maduro y al lado la flor.

Amanece y ya está con los ojos abiertos;
repetidamente vuelve a recordar
un chasquido de agua y un cuerpo moreno
y el volver oscuros desde la ciudad.
Y silencioso el Layo va clavando el remo,
de un nombre ladeado suena esa otra voz,
el tiempo se tuerce, redondo y eterno
como agolpa el árbol el fruto y la flor.

Amanece y ya está con los ojos abiertos,
fija en el momento en que el hijo se fue,
vacía de nombres, mujer en silencio
por el agua adentro del Colastiné.
Y va remando el Layo cruzando el desierto
con la nada extrema de su soledad:
repetida pena circulando el tiempo
como fruto y flor del limonero real.


En CD “Navega”, 2002.

Jorge Fandermole, músico y poeta. Nació en 1956 en Pueblo Andino (provincia de Santa Fe), a 55 Km. al noroeste de la ciudad de Rosario
.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Gianni Siccardi – El sueño, 1




En el alba
cuando luz y sombra
son la misma cosa
el mirlo elige
entre la vigilia y el sueño
que son la misma cosa


*


Para dormir
el mirlo desciende del cielo
Para dormir


*


El mirlo ama su sueño
con todas las fuerzas
de su sueño


*


Mientras duerme
el mirlo
comprende perfectamente al bosque


En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 7, “El sueño”, por José María Pallaoro.

Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002
.

Gianni Siccardi – El sueño, 2



Cuando duerme
el futuro del mirlo
mira a su pasado
cara a cara


*


Cuando el mirlo duerme
de todos los pronósticos posibles
nunca atrae
al naipe de la felicidad


*


El mirlo advierte
la puerta abierta
de la jaula de la felicidad
y escapa


*


Cuando busca su alimento
el mirlo sueña que es águila

Cuando lo persigue el águila
el mirlo sueña que es árbol

Cuando deja el árbol
el mirlo sueña que es cielo

Después
fatigado
se duerme
y sueña que es mirlo


En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 7, “El sueño”, por José María Pallaoro.

Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002
.

martes, 24 de mayo de 2011

Gianni Siccardi – El sueño, 3




A veces
el mirlo sabe
que es mejor que su vida
pero casi siempre lo olvida


*


Cuando duerme
el mirlo se viste de ángel
Cuando despierta
va desnudo como un ángel


*


En los raros instantes
en que está despierto
el mirlo descubre
nuevos ruidos sospechosos
en la casa vacía
de la imaginación


*


Un mirlo
es muchos mirlos

De pronto
el tiempo se detiene
y en ese instante de eternidad
es un mirlo


En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 7, “El sueño”, por José María Pallaoro.

Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002
.

Gianni Siccardi – El sueño, 4




Cuando despierta
el mirlo es el mismo
así en la tierra
como en el cielo


*


Cuando despierta
el mirlo logra volar
por las dos mitades del cielo


*


A veces
en silencio
inmóvil
con los ojos cerrados
el mirlo parece dormir


*


Si el sueño no hiciera
tan concienzudamente su trabajo
de cada minuto
el mirlo
podría extraer un pétalo


En “El Mirlo”, Ediciones Último Reino, 2004. Selección capítulo 7, “El sueño”, por José María Pallaoro.

Gianni Siccardi nació en Banfield (Provincia de Buenos Aires) en 1933. Murió en 2002. Entre otros libros de poemas publicó: “Poesía Junta”, 1960; “Travesía”, 1967; “Ella”, 1989; “Fragmentos”, 1995 y “El Mirlo”, 2004
.

lunes, 23 de mayo de 2011

Julián Axat - Construir cuencos


YLUMYNARYA
(Fragmento)



no es
captar rayo

es
construir cuencos

y llevarla
para siempre/al límite

entre
pecho y labio

*

sucedáneos
filamentos
celestes/en iris

chispea córnea abisal/prisma

descompone/sin rebote
viaje/caída
líquida posible hacia
la piel interior del
decir

*

si el fuego nace/de sí
para qué reunir las cenizas esparcidas

de un cuerpo-escritura

*

llegan luego
a captar cuerpo/ciego
pozo final/en ojo rayo
cornea
vacía titila
bucea dios/ciego
lejano/diáspora
va-cila
ahogada
luminancia de qué

...
el silencio a la palabra, la sombra a la luz; una bisagra expande y contrae dos lados ficticios, un mismo lugar; el poeta y el monje se tragan toda la noche, todo el día…

Julián Axat nació en La Plata en 1976.

domingo, 22 de mayo de 2011

Diego Vallejo – Esa noche llovió



9.NOV.10


esa noche llovió densamente
y los autos eran ratas
olfateando nerviosas el asfalto
con sus narices de doble luz.


Diego Vallejo, La Plata, 1965. Foto: DV en FB.

sábado, 21 de mayo de 2011

Higinio Mena – Desde el amanecer hasta que cae el sol



ALBAÑIL


Albañil yo soy,
también cantor,
me voy y vengo el jueves
si lo que canto duele.

Albañil yo soy
de profesión
desde el amanecer
hasta que cae el sol.

Albañil yo soy
y silbador
pa' rechiflar mujeres
de arriba 'e las paredes.

Yo trabajo al son
y sí señor
desde la madrugada
hasta que más no doy.

Muchos dicen que soy
bruto como un ladrillo
porque voy sencillo
al fondo 'e la cuestón.

Albañil yo soy
y puedo con
el balde y la cuchara
taparte el sol.

Albañil yo soy
de profesión,
camino al paso sabio
arriba 'e los andamios.

Mis almuerzos son
merienda de canario:
salame candelario
y un chato de carlón.

Mis quincenas son
humo al viento
llegan y ya se fueron,
roto el tiento.

Albañil yo soy
también tractor
pa' sacar del pantano
los sueños embarrados.

Albañil yo soy
de profesión;
todas las casas que hay
las hago yo.

Albañil yo soy
¿qué le parece, don?

Hasta que digan nones
un día los riñones.
Hasta que diga planto
de golpe el espinazo.


Higinio Mena, su verdadero nombre era Néstor Julio Argüelles Bruzzo (nació en 1947, en Ranchos, Argentina; murió en 1998 en Francia), fue un poeta, escritor, cantante, músico y militante popular
Versión del maestro Jorge Lazaroff (28 de febrero de 1950, Montevideo - 22 de marzo de 1989). 

En: Albañil (Ayuí / Tacuabé, 1979). 

viernes, 20 de mayo de 2011

Juan Gelman – La esplendente vida afuera


PEDIDOS


¿Qué pide la hoja? Músicas
del cuerpo, lunes, miércoles.
¿Cuándo van a pagar los trabajos del viaje,
el amor que se equivoca y
no rinde en el mercado? ¿Lloverá,
no lloverá? ¿Quién camina por
la tierra que arrasó su pasión,
el humo todavía? Venas
compradas por la desolación,
tanto hielo de espíritu
y la esplendente vida afuera.


En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.

Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

jueves, 19 de mayo de 2011

Juan Gelman – Qué escribe lo que escribe es


A SABER


Qué escribe lo que escribe es
una pregunta sin amparo.
¿El verdor
de un jardín que se arruga violado
por palabras sin tapa que lo cierren?
El sol no alumbra solamente, ve
la mortificación de lo no dicho,
afrenta de la muerte.
La necesidad aguza lenguas
en exclusiones del instante.
Se fue, se es, astros fijos.
Las cruces en la arena vienen
del coraje que piensa, imágenes
que el tiempo no puede borrar,
el humo cubre
la juventud del río.


En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.

Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Juan Gelman – La palabra no tiene hospitales que le curen el mundo


DOBLES


La palabra no tiene hospitales
que le curen el mundo.
Funciones naturales la hieren
y sacarla para darle otras copias
es romperla, romper
su documento de identidad. La gracia
que le sonríe en las ventanas dobles
contra su frío dice
que sus límites desordenan los
movimientos de la necesidad.
Suntuosa ley que arrastra
decisiones sin cuerpo.
En cada rostro es un
piano perdido.


En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.

Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

martes, 17 de mayo de 2011

Juan Gelman – Qué querés decir, palabra, al irte cuando te vas



FUGAS


¿Qué querés decir, palabra,
al irte cuando te vas?
El alma que te empapó
no volverá ni cuando
te quede no más que una lágrima,
la intemperie, canto
de los perdidos. Es mejor
que entres en tu cuarto
al abrigo de lo
que sabés y no sabés.
Las cosas gritan y ríen al
amparo de tu bondad triste.
La lengua es pobre, vos,
izada en soledad.



En “El emperrado corazón amora”, Seix Barral, Planeta, 2011.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.

sábado, 14 de mayo de 2011

Raúl Castro – Fue como siempre sucede


LA HERMANA DE LA CONEJA


En un depósito sucio, bastión de la Ciudad Vieja,
la hermana de la Coneja perdió la virginidad.
Testigo en la oscuridad, un colchón apolillado
que quedó como estampado con indeleble memoria,
y es origen de esta historia, que no sé bien si es verdad.

Fue como siempre sucede, se colaron con el Tito,
aquel morocho flaquito que la conquistó con mimos.
Y desafiando al destino, se dejó de franeleos,
se alborotó el avispero, dieciséis años es mucho
cuando te da como un chucho y la vida pide cuero.

Después cuentos conocidos, que "qué le vamos a hacer",
que "no lo podés tener", que "ya conseguí la guita",
un llanto, cuatro caricias, que "todo va a salir bien",
el fondo de un almacén, el adiós al flaco Tito,
y el comienzo de un periplo más hamacado que un tren.

Hoy es Señora de Tal, y en el este veranea,
no imagina el que la vea que era de Playa Pascual.
Su camelo viene mal, bate, "chicos" y "colegio",
te la trabaja de "regio", y anda en checo bien debute
con goma en lugar de yute, y sin preguntar los precios.

Ahora sí que se divierte en pavada de colchón,
pelo corto a la garzón, y lentes con cadenita.
Recurre al sicoanalista, a la hermana ni la nombra,
pero la marca una sombra que nunca pudo esquivar:
cómo la vino a quedar allá por la Ciudad Vieja.

La hermana de La Coneja...


En: "7 y 3", LP Jaime Roos, 1986.

“La hermana de La Coneja” (Letra de Raúl Castro y Música de Jaime Roos).
La hermana de La Coneja es un personaje ficticio. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Jaime Roos: “Raúl Castro me mostró la letra de La hermana de la coneja en el invierno del ´85. Enseguida me imaginé una balada callejera en forma de milonga. Le pedí la letra a Raúl y así nació esta canción”.

Imagen: Música del Uruguay y otras latitudes.

viernes, 13 de mayo de 2011

Silvia Noemí Pappalardo – Regresar a este Mundo


MI PIEL


Mi piel es una biblioteca de emociones. Todo está allí, intacto, indestructible. Ella tiene memoria de cada segundo de mi vida y aún antes de nacer, de conocer este Mundo. Tiene anaqueles con todo tipo de obras: comedias, tragedias, aventuras, romances, cuentos, fábulas, memorias…
Mi piel como las hojas de los libros fueron cambiando su tersura, se ha hecho amiga de los pliegues, ha experimentado distintos aromas. Tiene guardado los secretos para volar y llegar a las cumbres del placer.
Mi piel tuvo el coraje de resistir los embates de aprender a andar en triciclo y en bici. Ella se oscurecía o sangraba y volvía a su lozanía.
Mi piel escuchó y sufrió el desamor pero siempre tenía el amor de tu piel. Con vos conoció la libertad de sentir el viento y las finas gotas del mar, cuando galopábamos en la playa.
Mi piel siempre tu piel cerca. Eran tan parecidas. Mi piel amaba tu piel. Nos conocimos antes de ver el Mundo en ese minúsculo espacio oscuro, húmedo y caliente. De allí salimos victoriosas, crecimos y seguimos juntas.
Mi piel sintió un fuerte golpe cuando comprendió que tu piel se había ido, y tu olor, y tus caricias. Cada poro te lloró y reclamaba con desesperación. El río. Mi piel quiso salvarse, quiso regresar a este Mundo.
Tal vez tu piel lo sienta una traición. Tal vez me esperes. No lo sé. Pero si sé que mi piel no pasa un día sin recordarte.


La Plata, 3 de junio de 2006

Silvia Noemí Pappalardo (La Plata, 13 de marzo de 1959 -21 de marzo de 2011).
Foto: 1972
.

Silvia Noemí Pappalardo – Aprender a hacerse invisible


CENIZAS


Aprender a hacerse invisible
y resurgir de las cenizas

En cada gota de agua
aprender a navegar

Que pase la tormenta y seguir,
seguir, aunque duela,

dejar atrás los muertos,
los que van a morir

y dejarse vivir


La Plata, 6 de junio de 2006



Silvia Noemí Pappalardo (La Plata, 13 de marzo de 1959 -21 de marzo de 2011).
Foto: 1972.

Silvia Noemí Pappalardo – Existía


EXISTÍA


Sobrevolaba como podía, intentaba atravesar esa atmósfera. Densa. Oscura. Más allá solo nubes. Espesas. Casi volaba a ciegas. Se exigía continuar. Era necesario. Por debajo, solo ciénagas y pantanos. Tuvo valor. Recordó antes. Otros cielos. Otros cantos. Otros colores. Y unas palabras: La mejor manera de esperar es ir al encuentro. Imaginó olvidar. Protocolos. Ayer hoy mañana. Acurrucarse en el silencio de un abrazo. En la tibieza de un beso. En un atardecer de caricias. Existía. Acurrucarse. ¿Existía?


La Plata, junio de 2006

Silvia Noemí Pappalardo (La Plata, 13 de marzo de 1959 -21 de marzo de 2011).

martes, 10 de mayo de 2011

Joaquín Giannuzzi – Discutiendo la manera de hacer un país, de alzar los escombros después de haberlos vomitado


HISTORIA NACIONAL


Entre no saber nada y saber lo que los otros
quisieron que supiera
debí elegir lo primero;
y después de haber dado rotunda finalidad a un escupitajo
hubiera aprendido con mis propias costillas,
con mis intestinos personales recorridos por cólicos;
hubiera andado derecho
dinamitando a mis espaldas lo que debió ser dinamitado.
Y no estaríamos aquí, inconclusos, manoteando,
reunidos a puntapiés por nuestra propia clase,
discutiendo la manera de hacer un país,
de alzar los escombros después de haberlos vomitado,
haciendo de la historia un embrollo jadeante,
confundiendo los motivos con la hemorragia.
A todo esto nos habrán enterrado
sin haber tenido el coraje
de convertir el enjuiciamiento en un revólver.


De “Las condiciones de la época”, 1967. En “Obra poética”, Emecé, 2000.
Joaquín Giannuzzi (Buenos Aires, 1924 – Salta, 2004).

Joaquín Giannuzzi – Abrumado por el tabaco y la cultura


FÁBULA


Abrumado por el tabaco y la cultura
y convertido en un engaño por su propia clase
estaba esperando la revolución
por la desnuda, terrible acción de los otros en la calle.
Pero detrás de los cristales
a cubierto del viento social donde toda culpa
entra en crisis con sus razones podridas,
resolvió que el cambio acontecía en las pequeñas mutaciones
permanentes del cielo y el polvo,
en el giro de la cuchara en la taza de té,
en las decepciones periódicas del hígado,
en la muerte de papá y de las moscas.
Inventó un poema con todo eso
y el resultado es una estafa a la vieja forma,
una lejanía cada vez más vergonzante
de un nuevo lenguaje que puede estallar en cualquier momento.


De “Las condiciones de la época”, 1967. En “Obra poética”, Emecé, 2000.
Joaquín Giannuzzi (Buenos Aires, 1924 – Salta, 2004).
Gracias a Carlos Enrique Cartolano
.

lunes, 9 de mayo de 2011

Joaquín Giannuzzi – Cada una de tus doradas hendiduras


EN MI IMAGINACIÓN


En mi imaginación a todo volumen
tú confirmas la hoguera que nos reúne desnudos.
Y cuando me despejo de nervios secos y vestiduras
a mi vez entro en tu imaginación
para que allí me confirmes
feliz y multiplicado
en cada una de tus doradas hendiduras.


En “Un arte callado”, Ediciones del Dock, 2008.

Joaquín Giannuzzi (Buenos Aires, 1924 – Salta, 2004).

domingo, 8 de mayo de 2011

Olga Edith Romero – El tiempo lleva y no devuelve esperanzas


CRÁTERES


Sobre la dura camilla
con una goma que rodea la cabeza
y mantiene mi boca abierta
después de haber sentido náuseas tantas veces,
el médico y la enfermera bromean sobre la forma
de mantener a una mujer sin emitir palabra.

El monitor en colores muestra imágenes
que semejan instantes
de la película “2001. Odisea del Espacio”.
Nada tan absurdo si se tiene en cuenta
que esos cráteres sangrantes son míos.

¿Por qué cinco?
Uno por el cáñamo que se desliza
como una verde serpiente.
Otro por la tristeza que no pude evitarle a mi brote.
El tercero porque el tiempo
lleva y no devuelve esperanzas.
Otro por las traiciones esperables y no esperadas.
El último porque es tan duro vivir.
Tan duro y tan difícil.
Como morir.


En “Apenas travesía”, Cuadernos de Sudestada, 2001.
Olga Edith Romero nació en La Plata en 1949. Reside en City Bell.
Foto: Archivo de la talita dorada.
Gracias a margarita Eva Torres
.

viernes, 6 de mayo de 2011

Néstor Groppa – Viento (1928-2011)


YO SOY
(Fragmento)



Pero yo no soy más que la artesanía vigilante de este suelo,
que florece y ostenta sólo al nivel del viento.



Así permanezco:
una mitad poder, y otra, impotencia.
Por floración y herida
guío desde mí,
y a lo mejor llegue, poco a poco.
Antes fue la mala lluvia,
el páramo artificial,
el polvo que la historia glorifica en sus tumbos,
quienes me hicieron acudir a los jugos más recónditos,
al ámbito de un corazón maravilloso,
a la razón,
a los ejemplos.



Y ahora yo,
vegetal o vuelo,
soy el que mira estas pequeñas sombras distintas y blancas,
que abandonara la savia, o la sangre



ya hecha flor,



persiguiendo la pureza del fruto en los días.



Fragmento de Yo soy, de “En el tiempo labrador (1959-1964), San Salvador de Jujuy, 2009.
Gracias, maestro Néstor Groppa. Poeta. Argentina, 17 de junio de 1928 – 4 de mayo de 2011.
Dos poemas del querido poeta Néstor Groppa en Aromito
.

Mirtha Defilpo – Ningún aire de flauta


ATARAXIA


Mientras le preparaban la cicuta
aprendía una tonada
en nada intimidado
por la majestad de las separaciones
ni los decretos de la diferencia.
Aprendía
que la opresión se orienta en la nostalgia
y el dominio del duelo
no corrompe
la realidad de las quimeras propias

ningún aire de flauta.


En “Malezas”, Ediciones Último Reino, 1985.
Mirtha Defilpo, Buenos Aires, 11 de agosto de 1944. Imagen: Tapa LP de MD “Canciones para perdedores”, 1976
.

jueves, 5 de mayo de 2011

Daniel Freidemberg – El poema que uno está escribiendo


¿CUÁNTOS VAN A LEER EL POEMA QUE UNO ESTÁ ESCRIBIENDO?...



¿Cuántos van a leer el poema que uno está escribiendo? ¿Qué alcance podrá tener en la sociedad, en la cultura o la historia? Quién sabe, y en todo caso no es de eso de lo que se trata. Siempre se trató de otra cosa: de que alguien alguna vez va a leerlo, de que eso que escribiste, el poema, va a estar ahí, para que alguien lo lea, y que alguien lo lea ya es mucho, si son más de uno, o muchos más de uno, mejor. A alguien, alguna vez, va a pasarle algo porque eso que pudiste conformar está ahí, a su alcance. Y de otra cosa también se trata, y tal vez sea la que más importa: hiciste un poema, algo que merece llamarse “poema”, pudiste hacerlo, y saber que pudiste nunca será poca cosa. Algo, un conjunto de palabras puesto de cierto modo, que no tenía por qué existir, ni su razón de estar en el mundo era previsible antes de que lo hicieras, fue hecho, por tu mano, está ahí.
Pero, ¿para qué va a escribir uno poesía si no creyera que la experiencia que propone su poema va a alterar en algún punto el orden del mundo, va a hacer ver de otro modo, aunque sea un poco, las cosas, incluido lo que pueda cada uno ver de sí? ¿Para qué lo va a hacer si no espera que de algún modo vaya a agrietar o descolocar o poner en crisis el relato que establece los sentidos que tienen las cosas en el universo, y el de estar uno mismo en el universo, o ante sí?


En blog de DF Días después del diluvio.

Daniel Freidemberg nació en 1945 en Resistencia, provincia de Chaco. Desde 1966 reside en Buenos Aires. Poeta, crítico literario y periodista. Imagen: DF en FB.

miércoles, 4 de mayo de 2011

El Reloj – Blues del atardecer


BLUES DEL ATARDECER



La tarde triste y yo
unidos somos dos,
queremos esquivar la soledad.
Una mujer se fue creyendo que yo
jamás podría encontrar alguien con quien andar.

No estoy solo
estoy aquí con mi tarde triste y gris.
No estoy solo,
somos dos, con mi tarde triste estoy.

En un lugar los dos: mi tarde triste y yo...,
divagamos sin saber que existe una mujer,
que una tarde libre se marchó.

La tarde triste y yo
unidos somos dos,
queremos esquivar la soledad.
Una mujer se fue creyendo que yo
jamás podría encontrar alguien con quien andar.

No estoy solo
estoy aquí con mi tarde triste y gris.
No estoy solo,
somos dos, con mi tarde triste estoy.


Autores: Willy Gardy y Eduardo Frezza. Del segundo simple "Alguien más en quien confiar" / "Blues del atardecer", 1974. Incluido, con nueva versión, en el primer LP “El Reloj”, editado en 1975.

El Reloj: Eduardo Frezza: Bajo y Voz / Juan Espósito: Batería / Osvaldo Zabala: Guitarra / Willy Gardi: Guitarra / Luis Valenti: Teclado
s.