lunes, 31 de octubre de 2016

Francisco Urondo, Antes de que se haga la noche


CANDILEJAS

                                                                                     a Jorge Souza.

el frac está impecable
como en la mejor noche de su antepasado
en su mano brilla la galera alta
junto a los guantes blancos
eres un hombre elegante
en el foyer lustroso de un teatro


pero adentro no hay rigoletto
adentro hay sombras
fantasmas dicen
algún hombre que fracasó con un chasquido
–una guitarra a la que se le han roto las cuerdas-
o el amigo que no ve hace muchos años
y no quiere reencontrar
pues teme por su pulso
y por su timbre de voz


ahora comienza el número femenino
el cuadro central al parecer
de este espectáculo
pero no hay bataclanas desnudas
sino cierto cansancio en los ojos
alguna medrosidad en los trajes azules
decadencia en el compás

en este cuadro confunde todo
el engaño y las traiciones
cierta pasión muy grande o algún olvido
no recuerda el nombre de su primer amor
y mezcla sus cabellos rubios
con los teñidos de una muchacha delgada
de buen corazón

de ésta sí recuerda el nombre
muchos la llamaban y ella acudía dispuesta
con los años que han pasado
también ahora llega a su pequeño escenario
y le parece estar en aquella pensión ruinosa
y que es la primera vez
y que son las mismas caricias


en este momento nada se representa
un hombre llora simplemente
no tienes dinero para pagar el dolor de una mujer
pero cobran diariamente tu pasión oscura
tu sueño acompasado
adiós adiós hijo mío
todo está concluido de antemano
para muchos que creen vivir
tú no llegarás a ser en cambio
-algo similar pero más digno-

qué será de nosotros sin nosotros
de tu mano solitaria en la jungla
sin tus olas de aventura
sin mí sin alguien al menos

el instigador vuelve arrepentido a tu golpe de sangre
sobran las razones para ti
pero es demasiado temprano todavía
demasiado frío el aire
el hombre solo no tiene consuelo
se ha interrumpido el espectáculo
adiós adiós nos veremos luego


han desaparecido las mujeres
sus medias eran de muselina
su calor no era el que pensaba
no imaginó así sus manos
su gesto de ayuda
está cansado de admirar sus carnes que decaen
siente el pecho oprimido
y la boca amarga
y ayer no corrió el vino
su conciencia no está muy tranquila
hay que abrir las ventanas
y recibir las risas frescas
antes de que se haga la noche


es entonces el mar en escena
a toda orquesta
un director trata de mezclar
su melena blanca
con la espuma del oleaje
no
no quiero ser otra vez engañado
ya no soy un niño
he vivido con cierta rapidez
he sabido enamorarme
tengo una mano que cae donde no debe
alguna forma de comprensión


el mar se ha alejado sonriente
está lejos de los naufragios
lejos del hombre que está por ahogarse
y nada a brazo partido hacia la orilla borrosa

el propósito es el mismo
él nada por salvarse
y yo me hundo en el papel vacío
liso como las aguas

¿alguna vez alcanzaré ese rumor
serán las aguas una esperanza
me salvarán sus riendas
navegaré este mar de fondo?

tu hija tiene la pureza que has olvidado
y que ella no puede revelar


las aguas te han dejado un regalo
es un caracol que zumba como una tormenta


en eso apareces en escena
te mueves torpemente
eres una marionetta
como aquellas que tú mismo manejabas
fernando viene a tu memoria
él es otro semejante
muchos espejos te reflejan
vas a aflojar
pero rompes las luces de una trompada
todo el mundo grita
como si estuviera en un terremoto
no es para tanto
digo
y una gran ola envuelve las voces
con su brazo nocturno


ya nadie silba a la salida del teatro
ya no hay teatro bueno
no existe maese pedro y su música
está solo con su propia imagen
el hallazgo de esta nueva semejanza
lo enorgullece
va a felicitarse
pero advierte que no se trata
de una revelación divina
y que tal vez haya poco tiempo
puede ser el séptimo día de la creación
los dioses bostezan
y antes de calzarse los guantes blancos
y la galera alta de felpa
habrá que empezar de nuevo
y terminar enseguida
en un solo instante

                                                                                                                     Ituzaingó – febrero
                                                                                                                                          1956


En: Dos poemas, Ediciones Poesía Buenos Aires, 1959. El poema está dedicado a Jorge Souza, quien realizó la diagramación y la cubierta de este cuadernillo.
Esta versión del poema “Candilejas” (posiblemente la primera en ser editada en papel), tiene diferencias con las presentadas en Poemas (Colección La Honda, Casa de las Américas, Cuba, 1984) y Obra poética (Adriana Hidalgo, 2006), ediciones que suelo frecuentar.
Francisco “Paco” Urondo nació el 10 de enero de 1930 en Santa Fe, provincia de Santa Fe. Murió, en Guaymallén, provincia de Mendoza, combatiendo a la dictadura cívico-militar, el 17 de junio de 1976. Foto: José María Pallaoro. City Bell, después de la lluvia, nido de hornero sacado de sauce seco de la vereda.

domingo, 30 de octubre de 2016

Mario Morales, El fondo de las cosas


A LOS 35 AÑOS…

a los 35 años
una tumba es necesaria (o sea, yo es una generación
ingenua, idealista, llena de fe en los ismos y en
la letra escrita y
tal vez, pero el amigo, siempre el amigo y aún más
   Y Cristina
the end
oh, lector, oh, porvenir
y toda esta milonga para decirte
se acabó el tiempo de los ASESINOS
basta de profecías, basta de amor, basta de
muerte,
basta de literasic (sus ojos todo el adiós)
y aún más, yo soy…


UNA FLOR DEMASIADO…

una flor demasiado radiante
o llámela usted como quiera.

Hablemos ahora –es un decir- pero no hay mucho
que decir
un albañil cae del techo, almuerza y ya no muere
vamos después a hablar de justicia?
si, es insoportable –no lo que usted piensa-
la de los ojos verdes no es solamente América
es urgente locura el vértigo atroz de
el etc.
si. Yo escucho el fondo de las cosas.


De: En la edad de la palabra, 1986. En: El `60 Poesía Blindada. Antología. Selección de Rubén Chihade, GenteSur, 1990.
Mario Morales (Pehuajó, 15 de febrero de 1936 - Buenos Aires, 29 de enero de 1987). Foto: Wikipedia. MM, 1972.

viernes, 28 de octubre de 2016

Carlos Drummond de Andrade, El pueblo, poema mío, te atraviesa


CONSIDERACIÓN SOBRE EL POEMA

No rimaré la palabra sueño,
con la inconveniente palabra empeño.
La rimaré con la palabra carne
o con cualquier otra, que todas me convienen.
Las palabras no nacen amarradas,
saltan, se besan, se disuelven,
en el cielo libre a veces un dibujo,
son auténticas, anchas, puras, insuperables.

Una piedra en medio del camino
o apenas una huella, no importa.
Estos poetas son míos. Con todo orgullo,
con toda precisión se incorporaron
a mi fatal lado izquierdo. Robo a Vinicius
su más límpida elegía. Bebo en Murilo.
Que Neruda me dé su corbata
llameante. Me pierdo en Apollinaire. Adiós Maiakovski.
Todos son hermanos míos, no son periódicos
ni deslizar de lancha entre camelias:
es toda mi vida que aposté.

Estos poemas son míos. Es mi tierra
Y es aún más que ella. Es cualquier hombre
al mediodía en cualquier plaza. Es la lámpara
en cualquier pensión, si todavía las hay.
—¿Hay muertos? ¿hay mercados? ¿hay dolencias?
Es todo mío. Ser explosivo, sin fronteras,  
¿por qué falsa mezquindad me rasgaría?
Que se depositen los besos en la faz blanca, en las nacientes arrugas.

El beso aún es todavía una señal, aunque perdida,
de la ausencia de comercio,
boyando en tiempos sucios.

Poeta de lo finito y de la materia,
cantor sin piedad, sí, sin frágiles lágrimas,
boca tan seca, pero ardor tan casto.
Dar todo por la presencia de los lejanos,
sentir que hay ecos, pocos, pero cristal,
no roca apenas, peces circulando
bajo el navío que lleva este mensaje,
y aves de pico largo confiriendo
su derrota, y dos o tres faroles
¡últimos! esperanza del mar negro.
Ese viaje es mortal, y comenzarlo.
Saber que hay todo. Y moverse en medio
de millones y millones de formas raras,
secretas, duras. Ese es mi canto.

Es tan bajo que ni siquiera lo escucha
el oído a ras del suelo. Pero es tan alto
que las piedras lo absorben. Está en la mesa
abierta en libros, cartas y remedios.
Se infiltró en la pared. El tranvía, la calle,
el uniforme del colegio se transforman,
son olas de cariño que te envuelven.

¿Cómo huir al mínimo objeto
o recusarse al grande? Los temas pasan,
yo sé que pasarán, mas tú resistes
y creces como fuego, como casa,
como rocío entre dedos,
en la hierba, que reposan.

Ahora te sigo a todas partes,
y te deseo y te pierdo, estoy completo,
me destino, me hago tan sublime,
tan natural y lleno de secretos,
tan firme, tan fiel… Como una lámina,
el pueblo, poema mío, te atraviesa.



En: Mundo grande y otros poemas, CEAL, 1987. Traducción: Rodolfo Alonso.
Carlos Drummond de Andrade (Itabira, Minas Gerais, Brasil, 31 de octubre 1902 – Río de Janeiro, 17 de agosto de 1987). Foto: Jornal do Brasil.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Paul Auster, La sencilla habla del deseo


HERACLITIANA

Y la tierra entera, responsable
ante el verdor y el lastre de carbón
del aire, y el invierno
que enciende
el fuego de la tierra, mientras el aire cruza
una y otra vez hasta el verde
instante que somos. Sabemos
que se habla en nombre nuestro. Sabemos que la tierra
jamás engendrará
una palabra
lo bastante pequeña como para albergarnos, pues la palabra justa
no es sino aire, y en el ascua
verde de nuestra
monotonía interna, su miedo no es mayor
que el miedo de la vida.
Seremos, pues, nombrados
por lo que nunca somos. Y quienquiera
que se vea
en lo que aún no ha sido
hablado,
sabrá lo que es temer
a la tierra
hasta la justa
medida de sí mismo.


LUCES DEL NORTE

Éstas son las palabras
que no sobreviven al mundo. Y hablarlas
es desvanecerse

en el mundo. Inalcanzable
luz
presidiendo la tierra, alimentando
el breve milagro

del ojo abierto:

y el día que ha de extenderse
como un fuego de hojas
en el primer viento frío
de octubre

consumiendo al mundo

en la sencilla habla
del deseo.



En: Pista de despegue. Poemas y ensayos 1970-1979, Editorial Anagrama, Barcelona, 1998. Traducción: Jordi Doce.
Paul Auster (Newark, Nueva Jersey, el 3 de febrero de 1947). Desde 1974 reside en Nueva York.

martes, 25 de octubre de 2016

Máximo Simpson, Con mis pies que me llevan a la nada





Cantar
cantar sin voz,
sin lengua,
sin luz en la garganta.

Ir cantando sin canto,
a tientas,
            sin cantar


A TIENTAS

Yo solamente busco
el domicilio de la muerte,
y lámparas votivas,
palancas del azar,
golpes de mano
que alumbren estos días,
                    que alumbren estos días.


ASÍ FUE

Piedrecilla,
pregonera de Aquello que ignoramos:
con brusca displicencia la aparté del camino,
con mis pies que me llevan a la nada.




En: Alrededores, Libros de Alejandría, Buenos Aires, 1999.
Máximo Simpson (Buenos Aires, 25 de octubre de 1929).

Litto Nebbia, Quiero que comprendan el valor de la palabra y el sentido de una nota musical


UN RATÓN DE VACACIONES

Quiero conocerme entero
y lograr así
no tener un hijo desconocido

Quiero saber lo que hay dentro de mí
y conseguir
que mi hijo y mi hermano
un amigo y mi familia
sean igual para mí

Quiero que comprendan
el valor de la palabra
y el sentido de una nota musical

Quiero que comprendan
el sentido de una imagen
y el calor de una mirada
que hay en mí

Entonces
será igual una guirnalda
o un ratón en vacaciones
o el fracaso de un amor incierto

Quiero que perduren en su llanto
y que su lamento geste
hasta el más allá

Un ratón en vacaciones
o el fracaso de un amor incierto


En elepé: Despertemos en América, 1972. Lado B, tema 1.
En la edición original del disco de vinilo, Litto escribió: "Vamos a refrescar la memoria y pensemos en la primera noche que conseguimos la libertad física. ¿Qué nos impide sentir lo mismo en cada acto rutinario... si todo es por primera vez? Nacemos por primera vez. Morimos por primera vez, pero... también creemos por única vez y así se diluye el objetivo de una vida maravillosa. Esto es una pequeña síntesis del material que contiene éste álbum y espero que sirva como guía para entender el objetivo que tuvo su desarrollo tanto en la parte literaria como en la musical”.
Litto Nebbia (Rosario, 21 de julio de 1948).

lunes, 24 de octubre de 2016

Rodolfo Fogwill, Un aire


DIÁLOGOS DEL AIRE
(Fragmento)

para Juan José Saer
1987

i

desde un vacío temblando viene

en el aire
aquel aire
un aire

desde un vacío
de un conocido vacío de sueños
temblando
viene

ii

venía del aire
hablaba del aire
de hálitos de aire y de aires
y repetía su aire:
                                      un aire suave
                                      un aire suave
y nombraba el vacío para indicar
que un aire
habría
en lo que hay

para nombrar
con su aire
lo que hay
de más:
                             la obra
                               sus obras

iii

aire citado, escrito sobre el mar: venía del mar, caía en un aire escaso

la cercanía del mar, la lejanía del mar, la cercanía de su otra orilla, y el aires, escaso, donde alguien fuma su alegoría del mar

iv

lejos
el hombre
fuma
su lejanía
del mar

y el humo
dentro
roza
la cercanía
de su otra orilla:
                                               una piel arrasada
                            una tierra quemada y abrazada

v

lejos
el hombre
fuma
la orilla
                           de su aire
el roce
                           de su aire
la espera
                           de su aire

una imagen del ir y venir del aire entre sus orillas

vi

en la postergación del aire, fumando, encuentra
otra orilla de sí

otro humo apretado y suyo bajo su piel


(...)




En: Partes del todo, Ediciones Último Reino, 1990.
Rodolfo Enrique Fogwill (Quilmes, 15 de julio de 1941 – Buenos Aires, 21 de agosto de 2010).

domingo, 23 de octubre de 2016

Javier Martínez, Ningún poeta sabe algo más


TE DARÉ MI MANO

Cuando veo el día en la ciudad,
va y viene gente siempre igual.
Y yo mismo uno más,
con mis sueños y mis ansias,
me pregunto qué será,
este mundo qué será.
Y quien soy yo, y los demás.
Me pregunto más hasta callar.

Siempre hay que crear un mundo nuevo,
ese que es más viejo que los sueños.
Te daré mi mano y veremos
este amanecer de nuevos tiempos.
Lo nuevo y lo viejo es como el cielo,
siempre estuvo allí, no tiene tiempo.
Amistad y amor son siempre buenos,
si en la comprensión somos sinceros.

Quiero encontrarme alguna vez,
para preguntarme lo que sé.
Y vivir dentro de mí
sin buscar ni perseguir.
Sin dudar en el timón,
navegar en la razón.
Mi rumbo al fin
será el amor.
Mi nave irá
donde voy yo.

Somos los que no podemos explicar,
ni toda la ciencia alcanzará.
Ni la técnica hará una flor
ni el oro un gran amor.
En los libros no está
como se hace una amistad.
Ni un sólo hombre
tiene la verdad
ningún poeta sabe algo más.

Siempre hay que crear un mundo nuevo,
ese que es más viejo que los sueños...



En CD: Basta de Boludos, 2003.
Javier Martínez (Buenos Aires, 18 de marzo de 1946). Foto: JM en FB.

sábado, 22 de octubre de 2016

Joaquín Sabina, Más de cien palabras, más de cien motivos


MÁS DE CIEN MENTIRAS

Tenemos memoria, tenemos amigos,
tenemos los trenes, la risa, los bares,
tenemos la duda, y la fe, sumo y sigo,
tenemos moteles, garitos, altares.

Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.

Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudor y jadeos,
tenemos la boca, la lengua, los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga,
los pies en el barrio, y el grito en el cielo,
tenemos Quintero, León y Quiroga,
y un bisnes pendiente con Pedro Botero.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos un as escondido en la manga,
tenemos nostalgia, piedad, insolencia,
monjas de Fellini, curas de Berlanga,
veneno, resaca, perfume, violencia.

Tenemos un lecho con libros y besos,
tenemos el morbo, los celos, la sangre,
tenemos la niebla metida en los huesos,
tenemos el lujo de no tener hambre.

Tenemos talones de Aquiles sin fondos,
ropa de domingo, ninguna bandera,
nubes de verano, guerras de Macondo,
setas en noviembre, fiebre en primavera.

Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,
qué importa, lo siento, hasta siempre, te quiero,
hinchas del Atletíc, gánster de Coppola,
Verónica y cuarto de Curro Romero.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos el mal de la melancolía,
la sed y la rabia, el ruido y las nueces,
tenemos el agua y, dos veces al día,
el santo milagro del pan y los peces.

Tenemos Lolitas, tenemos donjuanes;
Lennon y McCartney, Gardel y Le Pera;
tenemos horóscopos, Biblias, Coranes,
ramblas en la luna, vírgenes de cera.

Tenemos naufragios soñados en playas
de islotes sin nombre ni ley ni rutina,
tenemos heridas, tenemos medallas,
laureles de gloria, coronas de espinas.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vemos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos caprichos, muñecas hinchables,
ángeles caídos, barquitos de vela,
pobres exquisitos, ricos miserables,
ratoncitos Pérez, dolores de muelas.

Tenemos proyectos que se marchitarán,
crímenes perfectos que no cometimos,
retratos de novias que nos olvidaron
y un alma en oferta que nunca vendimos.

Tenemos poetas, colgados, canallas,
Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma,
abuelos que siempre ganaban batallas,
caminos que nunca llevaban a Roma.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.


En elepé Esta boca es mía, 1994.
Joaquín Ramón Martínez Sabina (Úbeda, Jaén, España, 12 de febrero 1949).

viernes, 21 de octubre de 2016

Bob Dylan, Ella fue, una vez, mi verdadero amor


MUCHACHA DEL PAÍS DEL NORTE

Bueno, si vas a viajar al país del norte,
donde los vientos golpean fuerte en la frontera,
lleva mis recuerdos a alguien que vive allí.
Ella fue, una vez, mi verdadero amor.

Bueno, si vas cuando aún cae la nieve,
cuando los ríos se congelan y el verano termina,
por favor, mira si está usando un grueso abrigo
para que la proteja del fuerte viento.

Por favor, mira si su pelo es largo,
si cae y corre por sus pechos,   
por favor, mira si su pelo es largo,
es como mejor la recuerdo.

Estoy pensando si ella aún piensa en mí.
Muchas veces rezo, en la oscuridad de mi noche,
en el brillo de mi día.

Bueno, si vas a viajar al país del norte,
donde los vientos golpean fuerte en la frontera,
lleva mis recuerdos a alguien que vive allí.
Ella fue, una vez, mi verdadero amor.

GIRL OF THE NORTH COUNTRY
     Well, if you’re travelin’ in the north country fair
Where the winds hit heavy on the borderline
Remember me to one who lives there
She once was a true love of mine

Well, if you go when the snowflakes storm
When the rivers freeze and summer ends
Please see if she’s wearing a coat so warm
To keep her from the howlin’ winds

Please see for me if her hair hangs long
If it rolls and flows all down her breast
Please see for me if her hair hangs long
That’s the way I remember her best

I’m a-wonderin’ if she remembers me at all
Many times I’ve often prayed In the darkness
Of my night In the brightness of my day

Well, so if you’re travelin’ in the north country fair
Where the winds hit heavy on the borderline
Remember me to one who lives there
She once was a true love of mine


“Girl from the North Country”, escrita en diciembre de 1962. En segundo disco de studio, The Freewheelin`Bob Dylan, 1963. Bob Dylan (Minessota, EEUU, 1941). 

jueves, 20 de octubre de 2016

Ezra Pound y Pier Paolo Pasolini


El 28 de octubre de 1967, Pasolini entrevista, para la RAI (radio y televisión italiana), a Ezra Pound. Y lee algunos poemas:


PATTO

Stringo un patto con te, Walt Whitman:
Ti ho detestato ormai per troppo tempo
vengo a te come un figlio cresciuto
che ha avuto un padre dalla testa dura.
Ora sono abbastanza grande per fare amicizia.
Fosti tu ad abbattere il nuovo legno,
ora è tempo d'intagliarlo.
Abbiamo un solo fusto e una sola radice:
ristabiliamo commercio tra noi.

(Traducción de Alfredo Rizzardi)

Pasolini le rinde homenaje con este poema: 

Stringo un patto con Te, Ezra Pound. Ti detesto ormai da troppo tempo.
Vengo a Te come un fanciullo cresciuto che ha avuto un padre dalla testa dura.
Sono abbastanza grande ora per fare amicizia.
Fosti Tu ad intagliare il legno.
Ora è tempo di abbattere insieme la nuova foresta.
Abbiamo un solo stelo ed una sola radice.
Che i rapporti siano ristabiliti tra noi.


La respuesta del Viejo Pound fue:
“Bien amigos, entonces, paz, paz en el mundo”.


Haré un pacto contigo, Walt Whitman–
Te he detestado ya bastante.
Vengo a ti como un niño crecido
que ha tenido un padre testarudo;
ya tengo edad de hacer amigos.
Fuiste tú el que cortaste la madera,
ya es tiempo ahora de labrar.
Tenemos la misma savia y la misma raíz–
haya comercio, pues, entre nosotros.

(Versión de Ernesto Cardenal)

I make a pact with you, Walt Whitman -
I have detested you long enough.
I come to you as a grown child
Who has had a pig-headed father;
I am old enough now to make friends.
It was you that broke the new wood,
Now is a time for carving.
We have one sap and one root -
Let there be commerce between us.



En: Pasolini - Pound. Una hora con Ezra Pound. Entrevista-documental de Vanni Ronsisvalle, 1967.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Marcel Duchamp, Un centímetro cúbico de humo de tabaco


RROSE SÉLAVY

     Rrose Sélavy encuentra que un insecticida debe acostarse con la madre antes de matarla; las chinches son de rigor.

Pregunta de higiene íntima:
¿Es necesario poner la médula de la espada en el pelo de la amada?

Entre nuestros artículos de quincallería perezosa recomendamos un grifo por el que el agua deja de correr cuando no se la escucha más.

La moda práctica, creación de Rrose Sélavy:
Vestido oblongo, dibujado exclusivamente para damas afectadas de hipo.

Cinema anémico.

Aguzar el oído (forma de tortura).

Tomar un centímetro cúbico de humo de tabaco y pintar sus superficies exteriores e interior de un color hidrófugo.

De: Rrose Sélavy (h`1920), 1939.


TEXTOS

     Por condescendencia un peso es más pesado al caer que al ascender.
Las botellas de marca (del tipo de la del Benedictine) obedecen a un principio de densidad oscilante.

De: La casada desvestida por sus mismos célibes (1915 – 1923).


**

     Física de equipaje:
     Calcular la diferencia entre los volúmenes de aire desplazados por una camisa limpia (planchada y doblada) y la misma camisa sucia.
     Transformador destinado a utilizar las pequeñas energías desperdiciadas tales como:
el exceso de presión sobre un timbre eléctrico.
la exhalación del humo de tabaco.
el crecimiento de cabellos, pelos y uñas.
la caída de la orina y de los excrementos.
los movimientos de miedo, asombro, fastidio, cólera.
la risa.
la caída de las lágrimas.
los ademanes demostrativos de manos y pies, los tics.
las miradas duras.
los brazos que se dejan caer.
el desperezarse, el bostezo, el estornudo.
el esputo ordinario y el sanguinolento.
los vómitos.
la eyaculación.
los cabellos rebeldes, la espiga.
el ruido al sonarse, el ronquido.
el desvanecimiento.
el silbido, el canto.
los suspiros, etc.

De: A. Bretón: Antología del humor negro, 1940.




En: Aldo Pellegrini: Antología de la Poesía Surrealista (primera edición 1961), Editorial Argonauta (segunda edición), Barcelona, 1981. Traducción: Aldo Pellegrini.
Marcel Duchamp (Francia, 28 de julio de 1887 – 2 de octubre de 1968). Foto: Man Ray (Rrose Sélavy, álter ego de M. Duchamp. Juego de palabras: Rrose: Eros. Sélavy: C’est la vie. “Eros es la vida”).

martes, 18 de octubre de 2016

Juan José Saer, Fumábamos tranquilos bajo la luna


LA DISPERSIÓN

     La gente de mi generación se dispersa, en exilio. Del ramo vivo de nuestra juventud no quedan más que dos o tres pétalos empalidecidos. La muerte, la política, el matrimonio, los viajes, han ido separándonos con silencio, cárceles, posesiones, océanos. Años atrás, al comienzo, nos reuníamos en patios florecidos y charlábamos hasta el amanecer. Recorríamos la ciudad a paso lento, de las calles iluminadas del centro al río oscuro, al abrigo en el silencio de los barrios adormecidos, en las veredas frescas de los cafés, bajo los paraísos de la casa natal. Fumábamos tranquilos bajo la luna.

     De esa vida pasada no nos quedan hoy más que noticias o recuerdos. Pero todo eso no es nada, si se compara con lo que le sucede a los que no se han separado. Entre ellos el exilio es más grande. Cada uno ha ido hundiéndose en su propio mar de lava endurecida: y cuando miman una conversación, nadie ignora que no se trata más que de ruidos, sin música ni significación. Todo el mundo tiene los ojos vueltos hacia adentro, pero esos ojos no miran más que un mar mineral, liso y grisáceo, refractario a toda determinación. Y si, por casualidad, uno logra contemplar sus pupilas, lo que sucede rara vez, alcanza a ver como el reflejo de un desierto desde el cual el Sahara ha de tener sin duda los atributos de la Tierra Prometida.



En: La mayor, Centro Editor de América Latina, 1982.
Juan José Saer (Serodino, Santa Fe, 28 de junio de 1937 - París, 11 de junio de 2005). Foto: JJS, s/d.