lunes, 30 de enero de 2012

Francisco Urondo – Cerrar los ojos


CINCO DE LA MAÑANA


Cuando al amanecer describo el rumbo de las calles desiertas, grandes y cambiantes formas de colores estridentes, me alcanzan la armonía y la fe de las hojas; pero me niego, cierro los ojos y me quedo con el desequilibrio acostumbrado.

A ciegas llego al primer andén; allí veo trenes que salen para cualquier parte; generalmente van a estrecharse con la Pampa y a veces tomo alguno de ellos, cuando ya no tengo necesidad de cerrar los ojos.


De: “Textos. Historia antigua” (1950-1957). En: “Poemas”, Casa de las Américas, Cuba, 1984.
Francisco “Paco” Urondo nació el 10 de enero de 1930 en Santa Fe. Murió en Mendoza, combatiendo a la dictadura militar, el 17 de junio de 1976
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Francisco Urondo – La hormiga


LA HORMIGA


La hormiga pasea alrededor de la gorda naranja. La naranja es dorada, jugosa, correntina, y el camino infinito.

Ella podrá penetrar el fruto absolutamente, terminar con su marcha, eludir el hastío, lograr el poder
pero teme terminar con su imaginación.

a Raúl Gustavo Aguirre



De: “Historia antigua” (1950-1957). En: “Poemas”, Casa de las Américas, Cuba, 1984.
Francisco “Paco” Urondo nació el 10 de enero de 1930 en Santa Fe. Murió en Mendoza, combatiendo a la dictadura militar, el 17 de junio de 1976
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sábado, 28 de enero de 2012

Juan Gelman – Cruza la noche del país


AHORA


ahora miguel ángel cruza la noche del país/
va en un caballito de fuego/
se le caen palabras que tiemblan como el sur/
tira balazos de esperanza/

¿es verdad que te hicieron pedazos en la tortura militar?/
¿te caíste a pedacitos?/¿y qué
crece de cada pedacito tuyo?/¿acaso otro ángel/miguel?
¿los demás?/¿un vagabundo?/¿una triste?/

¿un viejo sentimiento inmortal?/¿santa teresa/
la obrera/que montaba un caballo de fuego para vivir cada vez?/
¿cómo el olor de tu alma?/
pedazos de la amadora escaparon a las uñas del tiempo/

pregunto estas cosas para saber cómo me va/
envuelto estás en pólvora y horrores/
tus poemas cruzan la noche del país/
tu ternura trabaja/obrera/delicada/

andás por plazas y por calles con la memoria en la mano/
llega la luz del alba torpemente/
aquí ninguno da perdón/
te deshacés/miguel/juntando cielo/

pero me acuerdo de cuando vas a volver/
pegado a tu destino como una roca/
limpiándole la muerte a cada noche/
montado en un caballito de fuego/


“Los poemas de José Galván”. De: “Hacia el sur”, Roma, 1981-1982. En: “Interrupciones 2”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930. Foto: JG, s/d
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viernes, 27 de enero de 2012

Juan Gelman – Aquel día lleno de tigres suaves


QUÉ HICIERON


qué hicieron de aquel día lleno de tigres suaves
como tu piel/o nidos locos
donde temblaban tus telitas
dando a entender otra canción/no ésta

llena de hojas de sal/
ojos de sol te habían crecido/
en tus pies empezaban las piernas de la luz/
y nadie recibía cartitas de la nada/

qué hicieron de aquel tigre
lleno de días/suavidades/vos/
como los árboles que dibujabas

para dar sombra en medio de la noche/
contra este fuego que crepita
triste en el ojo de pensar/


De: “Hacia el sur”, Roma, 1981-1982. En: “Interrupciones 2”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930. Foto: JG, s/d
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Juan Gelman – Escribe la palabra libertad


HACIA EL SUR


te amo señora/como al sur/
una mañana sube de tus pechos/
toco tus pechos y toco una mañana del sur/
una mañana como dos fragancias/

de la fragancia de una nace la otra/
o sea tus pechos como dos alegrías/
de una alegría vuelven los compañeros muertos en el sur/
establecen su dura claridad/

de la otra vuelven al sur/vivos por
la alegría que sube de vos/
la mañana que das como almitas volando/
almando el aire con vos/

te amo porque sos mi casa y los compañeros pueden venir/
sostienen el cielo del sur/
abren los brazos para soltar el sur/
de un lado les caen furias/del otro

trepan sus niños/abren la ventana
para que entren los caballos del mundo/
el caballo encendido de sur/
el caballo del deleite de vos/

la tibieza de vos/mujer que existís
para que exista el amor en algún lado/
los compañeros brillan en las ventanas del sur/
sur que brilla como tu corazón/

gira como astros/como compañeros/
no hacés más que subir/
cuando alzás las manos al cielo
le das salud o luz como tu vientre/

tu vientre escribe cartas al sol/
en las paredes de la sombra escribe/
escribe para un hombre que se arranca los huesos/
escribe la palabra libertad/


De: “Hacia el sur”, Roma, 1981-1982. En: “Interrupciones 2”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930. Foto: JG, s/d
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jueves, 26 de enero de 2012

Juan Gelman – En ese amor quemamos imperfecciones, vidas


III


Yo no me voy a avergonzar de mis tristezas, mis nostalgias. Extraño la callecita donde mataron a mi perro, y yo lloré junto a su muerte, y estoy pegado al empedrado con sangre donde mi perro se murió, existo todavía a partir de eso, existo de eso, soy eso, a nadie pediré permiso para tener nostalgia de eso.

¿Acaso soy otra cosa? Vinieron dictaduras militares, gobiernos civiles y nuevas dictaduras militares, me quitaron los libros, el pan, el hijo, desesperaron a mi madre, me echaron del país, asesinaron a mis hermanitos, a mis compañeros los torturaron, deshicieron, los rompieron. Ninguno me sacó de la calle donde estoy llorando al lado de mi perro. ¿Qué dictadura militar podría hacerlo? ¿Y qué militar hijo de puta me sacará del gran amor de esos crepúsculos de mayo, donde la ave del ser se balancea ante la noche?

No era perfecto mi país antes del golpe militar. Pero era mi estar, las veces que temblé contra los muros del amor, las veces que fui niño, perro, hombre, las veces que quise, me quisieron. Ningún general le va a sacar nada de eso al país, a la tierrita que regué con amor, poco o mucho, tierra que extraño y que me extraña, tierra que nada militar podrá enturbiarme o enturbiar.

Es justo que la extrañe. Porque siempre nos quisimos así: ella pidiendo más de mí, yo de ella, dolidos ambos del dolor que el uno al otro hacía, y fuertes del amor que nos tenemos.

Te amo, patria, y me amás. En ese amor quemamos imperfecciones, vidas.


De: “Bajo la lluvia ajena (notas al pie de una derrota)”, Roma, mayo de 1980. En: “Interrupciones 2”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930. Foto: JG, s/d
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miércoles, 25 de enero de 2012

Juan Gelman – Un hombre dividido por dos no da dos hombres


X


Serías más aguantable, exilio, sin tantos profesores del exilio, sociólogos, poetas del exilio, llorones del exilio, alumnos del exilio, profesionales del exilio, buenas almas con una balancita en la mano pesando el más el menos, el residuo, la división de las distancias, el 2x2 de esta miseria.

Un hombre dividido por dos no da dos hombres.

Quién carajo se atreve, en estas circunstancias, a multiplicar mi alma por uno.


De: “Bajo la lluvia ajena (notas al pie de una derrota)”, Roma, mayo de 1980. En: “Interrupciones 2”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930. Foto: JG, s/d.

Juan Gelman – Cuando de frío temblaré


XI


Cierro los ojos bajo el solcito romano. Pasás por Roma, sol, y dentro de unas horas pasarás por lo que fue mi casa, no llevándome sino iluminando sitios donde falto, que reclamo, que reclaman por mí.

Los vas a calentar de todos modos, exactamente cuando de frío temblaré.


De: “Bajo la lluvia ajena (notas al pie de una derrota)”, Roma, mayo de 1980. En: “Interrupciones 2”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930. Foto: JG, s/d.

martes, 24 de enero de 2012

Charles Baudelaire – Con tal que sea fuera de este mundo


ANYWHERE OUT OF THE WORLD
(En cualquier parte, fuera del mundo)


La vida es un hospital en el que cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama. Éste querría padecer junto a la estufa y aquél cree que se curaría frente a la ventana.

A mí me parece que estaría siempre mejor allí donde no estoy, y esa idea de mudanza es una de las que discuto sin cesar con mi alma.

“Dime, alma mía, pobre alma que te hielas, ¿qué te parecería el vivir en Lisboa? Allí hará calor, y te estirarás como un lagarto. Aquella ciudad está a la orilla del agua. Dicen que está edificada en mármol, y que tanto aborrece el pueblo lo vegetal, que arranca los árboles. Ahí tienes un paisaje para tu gusto. Un paisaje hecho con luz y con mineral, y lo líquido para reflejarlo.”

Mi alma no contesta.

“Puesto que tanto te gusta el reposo, con el espectáculo del movimiento, ¿quieres venirte a Holanda, tierra beatífica? Tal vez te divirtieras en ese país cuya imagen has admirado tantas veces en los museos. ¿Qué te parecería Rotterdam, a ti que gustas de los bosques de mástiles y de los navíos amarrados al pie de las casas?”

Mi alma sigue muda.

“¿Acaso te agradaría más Batavia? Encontraríamos en ella, desde luego, el espíritu de Europa en conmubio con la belleza tropical.”

Ni una palabra. ¿Se me habrá muerto el alma?

“¿Has caído, pues, en un grado tal de embotamiento, que sólo en tu mal te complaces? Si así es, huyamos hacia los países que se asemejan a la Muerte. ¡Ya caigo en el asunto, pobre alma! Liaremos los petates para Borneo. Vámonos aún más allá, al último extremo del Báltico; más lejos aún de la vida, si es posible; instalémonos en el Polo. Allí el sol no roza sino oblicuamente la tierra, y las lentas alternativas de la luz y de la noche suprimen la variación y aumentan la monotonía, que es la mitad de la nada. Allí podremos tomar largos baños de tinieblas, en tanto que, para divertirnos, las auroras boreales nos envíen de tiempo en tiempo sus gavillas de rayos sonrosados, como reflejos de un fuego artificial del infierno.”

Al cabo, mi alma hace explosión, y sabiamente me dice: “¡No importa dónde, no importa dónde! ¡Con tal que sea fuera de este mundo!”

En: “Carlos Baudelaire. Pequeños poemas en prosa”, Editorial Sopena Argentina, 1941. Traducción directa del francés: Anselmo Jover Peralta.
Charles Baudelaire (Francia, 9 de abril de 1821 - 31 de agosto de 1867).

lunes, 23 de enero de 2012

Aurora Venturini – El hecho de traerla al mundo


CARBÚNCULA


Carbúncula Tartaruga sale al anochecer apoyada en sus gruesos bastones de madera durísima, acaso sea roble. De otra manera, esos soportes se hubieran doblado y hasta se hubieran quebrado, tal la enormidad seudohumana de la usuaria, porque Carbúncula es inmensa. Carbúncula es torpe en su manera de caminar, lentísimo. Tan lento…

Avanza con tal lentitud que se dijera desliza como los caracoles y las babosas. Deja tras de ella un lampo blanquecino y fofo.
Viene con su resbaloso modo susurrando algo ininteligible. Asegura que reza. No aclara a quién dirige su oración. Carbúncula nunca aclara nada a nadie; es sombra redonda, robusta, olorosa, inquietante de sí misma. Resulta horrenda, pero se acepta, ella lo hace, con aparente goce y satisfacción.
“Porque yo”, así comienza sus chácharas feas.
Digo feas porque son en contra de alguien. Ella, según ella, es perfecta y no habrá juez que se atreva a juzgarla “porque yo”; y ahí terminan la teoría, la tesis y la conclusión.

Lleva grabadores en todos los bolsillos de sus chaquetas y, en su casa, los hay hasta en los árboles del parque.
“Porque yo sé de vos más que vos misma”, repite al oído temeroso de aquellas mujeres a las que ella supone amigas.
Alguna, remisa, intentó zafarla: “Pero yo le hice escuchar una grabación”. Siempre procede de tal suerte.
Se viste con la ropa de hombre que heredó de su papá, un ser tan raro como ella. Aseguran que Carbúncula mató a su mamá.
En mis momentos de gran melancolía, pienso que tuvo una buena razón para aniquilar a su vieja: el hecho de traerla al mundo.
Vive sola en la mansión de habitaciones barrocas, muebles barrocos, cuadros y estatuas.

Tiene la casa un altillo al cual se sube por una escalerilla caracol de hierro, ya muy herrumbrado. Suele alquilarlo, pero los inquilinos duran poco.
En su cocina mugrienta, cocina potajes y sopas. A veces, compra las vituallas y entonces se sirve a sí misma en el comedor muy barroco, y tanto que en cada uno de los motivos florales o rostros hay tierra apelmazada por añares. Cuando la mugre invade, ella acude a una sirvienta a quien paga unos pesos por hora. En mis momentos de gran melancolía, me he interrogado a mí misma por qué las sirvientas que lo fueron de Carbúncula, jamás han contado aquello que les borró las ganas de ofrecerse para trabajar afuera o con cama adentro.
Y yo inquirí a más de una.
Y más de una exclamó: “No me haga hablar, por favor”.
Ninguna quiso contar.

Las paredes de la mansión Tartaruga están tapizadas de libros. Posee tantos libros, uno al lado del otro, inmóviles, con esa inmovilidad confesa de los objetos que aseguran que no han sido tocados nunca. Se ve que no lee.
Mira los cuadros con las caras y hasta la cintura, al óleo, de sus antepasados, y resuella. Ella supone suspirar…, pero no.
Las piezas, seguiditas, forman como una vía de ferrocarril interminable. No es posible contarlas. En la mansión, la monstruosidad elude cualquier logística.
Hay un baño; en él hay una bañera no instalada.
Adentro de la bañera, hay trastos inservibles: ropa, palanganas y escupideras desfondadas, zapatos antiquísimos, sombreros, etc.
Junto al inodoro, un balde.
En el pequeño mueble de toilettes, botellas y botellitas semivacías, cisnes, talqueras, rouge rojísimo, peines, peinetas, cajas y cajitas. Un baratillo cojo y enloquecido.
Diseminados por los pisos se ven comederos con yuyos, con agua, o vacíos y volcados.

Andando por los numerosos pasillos y corredores uno encuentra percheros con capas tejidas, bufandas, chales y chalinas; collares de perla, de vidrio, de madera, de metal y de otros materiales que parecen extraplanetarios. Penden desde los techos abovedados arañas de caireles y de bronce.
En la mansión Tartaruga, aunque sobran luces eléctricas, una oscuridad sofocante resulta invencible.
Algunos pasillos denotan no haber sido transitados por siglos.
La vitrina de los frascos de perfume lleva al transeúnte a exóticos interiores africanos y parisinos, a un mismo tiempo. Pachulí y Coty, se confunden en ardiente abrazo.

La puerta principal, de hosca madera tosca, agrede a quien intente oscilar la campanilla que alerte su presencia.
Esa puerta, cerrada, ahoga; abierta, muerde.
Las portezuelas, a su vez, son agresivas. Baten un no se sabe qué, peligroso y cruel al entrarsalir, al salirentrar.
Igual ocurre con las ventanas y con los balcones. Quienes construyeron esta gran casa adoraron los pisos de laja.
Por las hendiduras de lajas circulan las tortuguitas recién nacidas, los bebétortuga, los nenes y las nenas.

Cuando viene de un paseo por la ciudad, Carbúncula observa el piso de hendiduras a fin de no aplastar a un bebitotortuguitapobrecito; hijitomíoadoradorubiecito… venga con mamá.
Un esfuerzo descomunal le significa agacharse para levantar a uno de los pergenios.
Lo hace resollando aunque ella supone que suspira un bello romanticismo. En cuanto al amor a las tortugas, es bien sincero…
A veces, conversa con su hijito, el rubio, y yo he comprobado durante una visita al caserón que el rubio le contesta.
Es una respuesta amorosa de boca de víbora doméstica, aunque sin voz.
Casi olfateando las lajas con su nariz picuda, camina hacia la cocina. Agarra varias hojas de lechuga, las troza y va distribuyéndolas nido por nido, puesto que las quelonias madres ocupan nidos en las oquedades de los cimientos de los patios.

Las escenas de la casa extraña, aunque espantosas, deslíen un sopor tierno como de neblina del viejo Londres.
Ella vigila el connubio de los quelonios apareados en tremebunda y estertórea bulla de aserradero.
Carbúncula vive al mismo tiempo el tiempo de coyunda de los córneos caparazones.
“Vamos… vamos…”, aúlla cuando él la sube a ella; la dueña se ha levantado la pollera y bajado el calzón y acciona en su vulva tormentosamente: “Basta… basta…”, aúlla aún.
Carbúncula nunca tuvo relaciones sexuales con nadie; podríamos decir que ha mantenido relaciones sexuales a distancia, con las tortugas del esfuerzo y del orgasmo.
Carbúncula Tartaruga morirá virgen porque con sus deditos cortitos no ha podido romperse el himen.

En Verano12 del 15 de enero de 2012. Página/12.
CIRCUNSTANCIAS DEL CUENTO: “Los personajes de mis cuentos y relatos –inclusive los de mis novelas– aunque hagan pie en la duda y circunstancia del mundo, son fantasmas de personas, esencia de cosas tangibles.
Lo real, objetivo, visto, oído, palpado, husmeado, posee aprontes extraordinarios que penetran imaginación y razón pura del escritor. Nadie crea algo absolutamente original. Cualquier aparente subjetividad arranca de la patética e incorruptible realidad. Fija, impenetrable; todo ya ha sido puesto en el universo temible, impreciso.
Carbúncula existió en mi edad adolescente y significó alguien constante en su caminar lento de babosa, que deja huella.
Cuando falleció, no murió. Siguió por la casa grande y el barrio chico.
Delataban su errar triste y pesaroso las huellas de sus babosidades que rezumaban tanta crueldad que atemorizaba a la gente. Ella conseguía hacer un desierto del más bello y florecido paisaje.
Regresó y habitó el hogar de los quelonios, lo que demostró a la luz aquello que yo supuse en la oscuridad. Aún le temo”.

Aurora Venturini nació en La Plata el 20 de diciembre de 1921. Poeta y narradora. En 2007 recibió el Premio de Nueva Novela Página/12 por su libro “Las primas”. Foto: A.V., s/d
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Luis Alberto Spinetta – Ella es tan clara


ELLA TAMBIÉN


Ella también se cansó de este sol,
viene a mojarse los pies en la luna.

Cuando se cansa de tanto querer,
ella es tan clara que ya no es ninguna.

Sube a las hojas y cae hasta el mar,
cómo es que puedo tocarle las manos.

De dónde vienen quienes al nacer,
llueven y llueven y en ella se juntan.

Yo me recuesto y ella en el final
viene a dormirme movida de estrellas,
viene a dormirme movida de estrellas.


En LP “Kamikaze”, 1982. El disco se grabó entre febrero y marzo de ese año, y se editó en abril ya iniciada la guerra de Malvinas. Participaron del álbum en algunos de sus temas: Diego Rapoport (belleza pura), David Lebón y Eduardo Martí.
Luis Alberto Spinetta (Buenos Aires, 23 de enero de 1950)
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GRACIAS POR LA BELLEZA Y EL AMOR.

sábado, 21 de enero de 2012

Mario Trejo – Que el pan sea pan y mar el mar


ULTIMÁTUM A UN JOVEN POETA


Que el pan sea pan y mar el mar
Basta de conjeturas
Murciélagos lunares o roedores de orquídeas
Toda palabra tiene precio
Las palabras que atacan como rayos o víboras
Y también madre
Amigo
Y alcohol y cama y mesa
Y el hijo concebido a dulces empujones
Y los hongos que provocan destellos de amor
O resplandores de muerte
Y el poeta que cae bajo las balas
Como un sol que la noche acribilla

Que el pan sea pan y mar el mar
el agua eterna
Pero la sed eterna
Para poder decir al fin:
He hallado un pan junto al mar
Los buitres sobrevolaban mi amor
He mordido una orquídea
Los buitres disputaban un cuerpo querido
He guiado camiones y dormido en aserraderos
Los buitres devoraban a mi amada
Viajé de noche sobre la arena caliente
Invoqué los nombres secretos

Conjuré un maleficio
Contuve una catástrofe
Conduje un águila a su nido
He muerto con mis muertos y estoy vivo

Cuando llegué a la ciudad
Un loco vagaba por las calles
En su mirada había un cuchillo
Le di mi mano
Lo miré
Le hablé y mi voz duró entre los astros
Éramos sólo dos sobre la tierra
Pero éramos dos sobre la tierra

La soledad se hizo añicos
La poesía palabras


En: “El uso de la palabra. Antología personal”, Ediciones Colihue, 2004.
Mario Trejo, La Plata, 13 de enero de 1926. Imagen: detalle de tapa de El uso de la palabra.
Mas poemas de Mario Trejo en
POESÍA LA PLATA.

viernes, 20 de enero de 2012

Charly García – Nunca dejes de abrirte, no dejes de reírte


NO TE DEJES DESANIMAR (¡VAMOS TODAVÍA!)


Nunca dejes de abrirte,
no dejes de reírte,
no te cubras de soledad.

Y si el miedo te derrumba,
si tu luna no alumbra,
si tu cuerpo ya no da más:

no te dejes desanimar,
basta ya de llorar,
para un poco tu mente y ven acá.

Estás harto de ver los diarios,
estás harto de los horarios,
estás harto de estar en tu lugar.

Ya no escuchas el canto de los mares,
ya no sueñas con ver lindos lugares
para descansar una eternidad.

No te dejes desanimar,
basta ya de llorar,
para un poco tu mente y ven acá.

No te dejes desanimar,
no te dejes matar.
¡Quedan tantas mañanas por andar!



Charly García (Buenos Aires, 23 de octubre de 1951). 
En: “Películas”, segundo LP de La Máquina de Hacer Pájaros, 1977. Música: Charly y Cutaia. La Máquina: Charly García, Carlos Cutaia, José Luis Fernández, Oscar Moro y Gustavo Bazterrica.

jueves, 19 de enero de 2012

Juan Gelman – Bendito seas dolor que parió


CITA XIV (SANTA TERESA)


bendito seas dolor que parió
este amor áspero de tiempo/estas
claras señales rotas como claras
aguas que bajan para arriba de

lo superior del alma/pajaritos
criados para más de sus hechuras/
criaturas de quietud o paz grandísima
como tus manos donde huele olor

a espanto que pasó/como escribido
en las paredes descuidadas de
la muerte que pasaba a pie por calles
donde toda niñez era escondida


CITA XIX (SANTA TERESA)


y todo el cuerpo dolorido/frío/
el corazón enfriado como si
alma ya no tuviera/o respirar
para alentar/morir/dar vida al alma/

durar así días y días/como
padecimiento que arde de sí mismo/
y el alma en sus pasitos por la de-
solación como vos/palabra tuya

vengo de lo interior/no traiga pena/
no acobarde mi piel/no me muertee/
no me desastre/no me disemine/
o sea quereme vos/quereme vos


De: “Citas”, Roma, noviembre-diciembre de1979. En: “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
Foto: Jmp
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miércoles, 18 de enero de 2012

Juan Gelman – Querido amor que partís como un pájaro


COMENTARIO I (SANTA TERESA)


querido amor que partís como un pájaro
acostado sobre los horizontes
¿estará bien darnos todos al todo/sin
ser parte de nada/ni siquiera del vuelo que

te lleva?/¿piensan hermanas y hermanos
que rodeando se puede llegar/o
partiendo y quedándose a la vez se llega
a la unidad buscada como manjar celeste?

dura es la vida o esta
salud que cavo para encontrarte como luz/
o palabra/ramita donde te poses como
la mano tuya sobre mi corazón


COMENTARIO II (SANTA TERESA)


con el amor que me desborda y cae/
todo a mi alrededor engordan los
animalitos que da de comer
tu ausencia/¿o tu presencia es

la que me aniña como pies que pisan
tristezas a la orilla de lo que va a cantar/
como victoria grande donde
mis almas son claridades de vos?


COMENTARIO XX


tomaron a un hombre y dijeron
lo echen de vos pero no muera/alzaron
el corazón de este hombre tirándolo
contra el mundo o dolor

y allí ardió por un rato
y se apagó y no resucitó como un perrito/
no movió la cola después
de su pelea con la noche/ni levantó la cara/

ni dijo adiós/ni fue verde/
ni escribió nada en el aire/
ni estalló como un árbol/
ni fue convertido en ámbar no/

ni hizo sombrita/ni le creció yerba/
ni le usaron un hueso para tocar la flauta/y
la única música que dio
fue su tristeza crepitando/

tristeza grande como un animal/
como tu ausencia/como cielo
donde los pájaros pasaban
temblando bajo el sol


De: “Comentarios”, Roma, Madrid, Zürich, Ginebra, Calella de la Costa, 1978-1979. En: “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
Foto: Jmp
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lunes, 16 de enero de 2012

Juan Gelman – Si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas


SI DULCEMENTE


si dulcemente por tu cabeza pasaban las olas
del que se tiró al mar/¿qué pasa con los hermanitos
que entierraron?/¿hojitas les crecen de los dedos?/¿arbolitos/otoños
que los deshojan como mudos?/en silencio

los hermanitos hablan de la vez
que estuvieron a dostres dedos de la muerte/sonríen
recordando/aquel alivio sienten todavía
como si no hubieran morido/como si

paco brillara y rodolfo mirase
toda la olvidadera que solía arrastrar
colgándole del hombro/o haroldo hurgando su amargura (siempre)
sacase el as de espadas/puso su boca contra el viento/

aspiró vida/vidas/con sus ojos miró la terrible/
pero ahora están hablando de cuando
operaron con suerte/nadie mató/nadie fue muerto/el enemigo
fue burlado y un poco de la humillación general

se rescató/con corajes/con sueños/tendidos
en todo eso los compañeros/mudos/
deshuesándose en la noche de enero/
quietos por fin/solísimos/sin besos


De: “Si dulcemente”, Roma, enero-marzo, 1980. En: “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
Foto: Jmp
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Juan Gelman – Para que coma la victoria


EL FRIO DE LOS POBRES


el frío de los pobres que un día triunfarán/cruje
en el fondo del país/torturado/callado/
crepita otoñando padeceres/se le caen
hojitas/dolores secos/van al suelo/se pudren

alimentando la furia que vendrá/alma mía
que así crecés contra las bestias/dame
valor o fuego/pueda pudrirme/continuar/
para que coma la victoria


De: “Si dulcemente”, Roma, enero-marzo, 1980. En: “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
Foto: Jmp
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sábado, 14 de enero de 2012

Juan Gelman – Carta abierta, selección 1


I


hablarte o deshablarte/dolor mío/
manera de tenerte/destenerte/
pasión que munda su castigo como
hijo que vuela por quietudes/por

arrobamiento/voces/sequedades/
levantamientos de la ser/paredes
donde tu rostro suave de pavor
estalla de furor/a dioses/alma

que me penás el mientras/la dulcísima
recordación donde se aplaca el siendo/
la todo/la trabajo/alma de mí/
hijito que el otoño desprendió

de sus pañales de conciencia como
dando gritos de vos/hijo o temblor/
como trato con nadie sino estar
solo de vos/cieguísimo/vendido

a tu soledadera donde nunca
me cansaría de desesperarte/
aire hermoso/agüitas de tu mirar/
campos de tu escondida musicanta

como desapenando la verdad
del acabar temprano/rostro o noche
donde brillás astrísimo de vos/
hijo que hijé contra la lloradera/

pedazo que la tierna embraveció/
amigo de mi vez/miedara mucho
el no avisado de tu fuerza/amor
derramadísimo como mi propio

volar de vos a vos/sangre de mí
que desataron perros de la contra
besar con besos de la boca/o
cielo que abrís hijando tu morida


III


¿era escrita verdad que nos desfuéramos? /
¿qué voy a hacer con mí/pedazo mío? /
¿qué pedacitos puedo ya juntar? /
¿cómo reamarte/amor callado en

lo que compraste con tu sangre?/ ¿niña? /
¿encerradura de que no salís? /
¿país gravísimo donde gritás
contra la padre doledor de tanto? /

¿padre que te dolía/para vos? /
¿padrecimiento o lengua padecida
que habla/como no son de mi cabeza
estas canallas/estos padeceres? /

¿almita que volás fuera de mí? /
¿tan me desfuiste que ya no veré
crepuscularte suave como hijo
compañándome a pulso?/¿delantales

que la mañana mañanó de sol? /
¿bacas que te pacieron la dulzura? /
¿cuaderno de la vez que despertabas
como calor que nunca iba a morir?


VI


Cuerpo que me temblás entrado al alma/
río que me enfriás/manita tuya
manando sombra/sombra/sombra/sombra/
¿para tu deshacerte en algún lado?/

¿te rejunto otra vez?/¿te apeno el habla?/
¿te duelo el nunca?/¿más?/¿o nunca más
me mirará hermoseando tu hermosura?/
¿descansás de tu piel?/¿desquerés mucho?/

me escuchás/deteniendo tu pasaje
fuera de vos?/¿carita que solés
iluminarme el animal?/¿o pena?/
recorrerme la cielo/como sol?/


De: “Carta abierta”, París – Roma, enero de 1980. En: “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
Foto: Jmp
.

Juan Gelman – Carta abierta, selección 2


VII


deshijándote mucho/deshijándome/
o sea buscándote por tu suavera/
paso mi padre solo de vos/pasa
la voz secreta que tejés/paciente/


como desalmadura de mi estar/
¿niñito que pasás volando por
los trabajos grandísimos de vos? /
¿atando? /desatando? /¿atando para


que no me quepa en vos? /¿me fuese afuera
de este dolor? /¿adónde? /qué país
sangrás/para que sangre carnemente? /
¿por dónde andás/trístisimo de tibio?


X


el sufrimiento/¿es derrota o batalla? /
realidad que aplastás/¿sos compañera? /
¿tu mucha perfección te salva de algo? /
¿acaso no te duelo/te juaneo/

te gelmaneo/te cabalgo como
loco de vos/potro tuyo que pasa
desabuenándose la desgraciada? /
¿esa que llora al pie de mis muereras? /
¿acaso no te soy para padrearte? /
¿me vas a disculpar que te hije mucho? /
realidad que sufrís como pariendo/
tu sufridero/¿canta para mí? /

¿contra mí? /¿me mostrás lo que yo sea? /
¿me estás alando/ala de mi furor? /
¿te descriaturás como paloma
que busca un ojo ciego para ver?


XVI


golpeando amores/controlando penas/
paso de sol a luna/por criaturas
como prueba de vos/que habrás mirado
mucho/ya que andan por aquí vestidas

de vos/o sea hermosas/tiernas como
cuando miraba triste anocheceres/
y no querías dormir sino soñar/
tirabas de la noche a dos puñitos


De: “Carta abierta”, París – Roma, enero de 1980. En: “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
Foto: Jmp
.

Juan Gelman – Carta abierta, selección 3


XVII


no quiero otra noticia sino vos/
cualquiera otra es migajita donde
se muere de hambre la memoria/cava
para seguir buscándote/se vuelve

loca de oscuridad/fuega su perra/
arde a pedazos/mira tu mirar
ausente/espejo donde no me veo/
azogás esta sombra/crepitás/

sudo de frío cuando creo oír/
te/helado de amor yago en la mitad
mía de vos/no acabo de acabar/
es claramente entiendo que no entiendo


XIX


¿qué otro trabajo tenés/amor/sino
amar? /¿mirando con ojos del alma?/
¿desapartando sombras para ver
lo que amás?/¿ojos que abrís fuertemente

para ver lo que amás/¿laceración
o brillo/o bestia de dolor?/¿o lumbre
que ilumina una cuna de esperar?/
¿quién habrá de mecer a la solita?


XX


temprano empieza la alma a doler/pálida/
a incierta luz explora tu no estar/
el corazón se alza con pesares/
recorre cielo como sol buscando

todo el día/todos los días/arde
helado/como si los huesos se
desconyuntaran/o palabra muda
donde procuro andar contra la muerte/

alma que musicás música que
toda la anchura de la mundo a penas
pasa/rota/tristea alrededor
de lo que me dejaste/noche a pie


el 26 de agosto de 1976
mi hijo marcelo ariel y
su mujer, claudia, encinta,
fueron secuestrados en
buenos aires por un
comando militar.
el hijo de ambos nació
en el campo de concentración.
como en decena de miles
de otros caos, la dictadura
militar nunca reconoció
oficialmente a estos
“desaparecidos”. habló de
“los ausentes para siempre”.
hasta que no vea sus cadáveres
o a sus asesinos, nunca los
daré por muertos.



De: “Carta abierta”, París – Roma, enero de 1980. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930.
Foto: Jmp
.

jueves, 12 de enero de 2012

Rafael Vásquez – La historia sin certezas de un pasado distante


EXPLICACIONES Y RETRATOS


1


Despacio, tenuemente dibujados
con la caligrafía del alma
reconozco perfiles como antiguas imágenes,
calcos de viejas fotos
convocados a solas,
historias, adivinaciones
entre palabras que descubren la vida,
pedacitos del tiempo,
lo que fue y ya no somos,
aquel desconocido
o aquella cara joven, las miradas ausentes,
los testigos perdidos con que recomponemos
la historia sin certezas de un pasado distante.


2


Las manos
hablan con su mensaje cálido del presente;
no viajan al pasado
porque el hueco barrido por el tiempo
de otra caricia intensa descifrada en el goce
es sólo un esqueleto de dudosa memoria.
Lo cierto es el abrazo,
la piel actual y tensa,
todo el calor que sube por las manos inquietas,
todo el tacto del mundo con la sabiduría
de un ciego que inventara
la luz de la caricia.
Nunca se quedan mudas
en el amor las manos.


3


Personajes
sumados al retrato principal de la historia,
con las explicaciones del pasado y las fechas,
lugares que quisimos, pronósticos y azares,
la mudanza de aquello que frecuentó la pena.


4


Entonces el recuerdo
es un don que se entrega,
una cesión avara que nos pide la muerte
y que sólo contamos para sobrevivirnos
en aquéllos que a veces nos marcaron la vida.


En: “Explicaciones y retratos”, Ediciones el Mono Armado, 2011.
Rafael Vásquez, Buenos Aires, 1930. En los años sesenta formó parte del grupo “Barrilete”. Rafael Vásquez en
Aromito.

miércoles, 11 de enero de 2012

Juan Gelman – Nunca me faltará un rostro amado


NOTA I


te nombraré veces y veces.
me acostaré con vos noche y día.
noches y días con vos.
me ensuciaré cogiendo con tu sombra.
te mostraré mi rabioso corazón.
te pisaré loco de furia.
te mataré los pedacitos.
te mataré una con paco.
otro lo mato con rodolfo.
con haroldo te mato un pedacito más.
te mataré con mi hijo en la mano.
voy a venir con diana y te mataré.
voy a venir con jote y te mataré.
te voy a matar/derrota.
nunca me faltará un rostro amado para matarte otra vez.
vivo o muerto/un rostro amado.
hasta que mueras/
dolida como estás/ya lo sé.
te voy a matar/yo
te voy a matar.


NOTA II


ya que moría mañana
me moriré anteanoche/
con un cuchillito fino
voy a cavar el 76
para limpiarle las raíces a paco
las hojitas a paco
clavado al suelo como una mula rota

gente me quería ayudar/
después le toca al 77
para encontrar los ojos de rodolfo
como cielos terrestres
fríos fríos fríos
diseminados por ahí/
mirada vacía ahora

va a haber que trabajar
limpiar huesitos/que no hagan
negocio con la sombra
desapareciendo/dejándose ir
a la tierra ponida sobre
los huesitos del corazón/
compañeros denme valor/

la sombra vuela alrededor
como un objeto en mi pieza/
ni remedio que la pueda parar/
ni corazón ni nada/
ni la palabra nada/
ni la palabra corazón/
pañeros/compañeros


De: “Notas”, Calella de la Costa – París – Roma, agosto-octubre, 1979. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

Juan Gelman – Me pregunto qué sería de la belleza


NOTA IV


el temor a la vejez ¿envejece?
el temor a la muerte ¿enmuerta?
¿qué estoy haciendo con los miles yo
de compañeros muertos?

¿me estoy enmuerteando yo?
¿acaso les temo/amados?
¿te acaso temo paco/cara
como una alegría humana?

¿o los envidio yo tal vez?
¿o los envidio yo tal vez?/
¿juntos como anduviéramos ahora
sin sufrir propio y ajeno?

¿pero por qué me lloro en vos-
otros pedazos de mi vida?
¿acaso puedo al fin llorar?
¿puedo por fin al fin llorar?


NOTA VI


me pregunto qué sería
de la belleza de rodolfo ahora/
esa belleza en vuelo lento
que le iba encendiendo ojos/

si volaría o no volaría
esta vez que nos derrotaron
por soberbios y ciegosordos/
pero tal vez sí volaría/

o volaría triste triste
corriendo el mundo con la mano
para mostrar los compañeros
que cayeron por la belleza


De: “Notas”, Calella de la Costa – París – Roma, agosto-octubre, 1979. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

martes, 10 de enero de 2012

Juan Gelman – Hasta mañana compañeros


NOTA VIII


hasta mañana/compañeros/ahora
siguen las lógicas del muerto/
la pudrición/la descomposición/
hasta mañana hasta mañana/

aplaudiría al pajarito
que se volara de vos/rodolfo/
después de haber comido sangre
que resbalaba por tus lentes/

a la iguana llena de luz
que revisó las entrañas del
haroldo y comió de haroldo/
iguana rápida de luz/

será mañana que veamos
o nos veamos/no nos veamos/
o sea que muerto yo alcanzara
a ver tu talón/paco/brillar

bajo el suelo donde yacés
con calavera pensativa
por nosotros/pobres de vos/
talón nocturno crepitando

como políticas rabiosas
para matar al enemigo
hoy absolutamente hoy/
talón que pisa el tiempo y parte/

o vivo nos veamos mañana
ni siquiera en el triunfo o
los umbralitos del triunfar/

el compañero cara de uno
que nos juntara como yunta/
como ternura/ como valor/
hasta mañana hasta mañana


NOTA IX


talmente llovió sangre/
sangre llovió por mi país
de las venas que el verdugo cortó/
del corazón que las recuerda/

hermanos en la sangre a navegar
cada día cada día cada día/
este viajar no nos conduce
al paraíso ni al infierno/

no vamos al paraíso/
no vamos al infierno/
¿a dónde vamos/sangre/
que cantás amada en la noche?

¿o como pájaro volás
de sangre a sangre/recordando/
o sea gorrión de resistir
al olvido/que ni una gota seque?

así navegamos/ciegos/
para que nadie se secase/
o volara de sangre a sangre
y pudiera cantar/cantar


De: “Notas”, Calella de la Costa – París – Roma, agosto-octubre, 1979. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

Juan Gelman – Están diciendo que soñemos mejor


NOTA XII


a Manuel Scorza

los sueños rotos por la realidad
los compañeros rotos por la realidad/
los sueños de los compañeros rotos
¿están verdaderamente rotos/perdidos/nada/

se pudren bajo tierra?/¿su rota luz
diseminada a pedacitos bajo tierra?/¿alguna vez
los pedacitos se van a juntar?
¿va a haber la fiesta de los pedacitos que se reúnen?

y los pedacitos de los compañeros/¿alguna vez se juntarán?
¿caminan bajo tierra para juntarse un día como dice manuel?/¿se juntarán un día?
de esos amados pedacitos está hecha nuestra concreta soledad/

per/dimos la suavidad de paco/la tristeza de haroldo/la lucidez de rodolfo/el coraje de tantos

ahora son pedacitos desparramados bajo todo el país
hojitas caídas del fervor/la esperanza/la fe/
pedacitos que fueron alegría/combate/confianza
en sueños/sueños/sueños/sueños/

y los pedacitos rotos del sueño/¿se juntarán alguna vez?
¿se juntarán algún día/pedacitos?
¿están diciendo que los enganchemos al tejido del sueño general?
¿están diciendo que soñemos mejor?


NOTA XV


yo quisiera saber qué misterio había entre nosotros/
compañeros/combatientes/maravillas al sol/
sol ellos mismos/ofertados
a la vida/a la muerte/al misterio del tiempo que vendrá/

¿eh compañeros?/empezamos temprano a criticar
los e/horrores de la conducción nacional/el sectarismo/el triunfalismo/el
militarismo fatal/sin embargo seguíamos
ofertados a la vida/la muerte/¿qué misterio humilde

nos atacaba el corazón/tejido
con dolores/corajes/dudas/corazón/
abierto al tiempo que vino/a nuestro pueblo que
sufre y ya no debiera sufrir más?/compañeros

que ese misterio hizo vivir/morir/
y vos/cuerpo que aguanto/¿hasta cuándo me vas a aguantar?/
¿vas a aguantar la sangre que me cae en el alma?/sangre
de compañeros misteriosos me moja/

compañeros/incandescencias que
queman el aire alrededor
de estas palabras que piso
para tratar de respirar


De: “Notas”, Calella de la Costa – París – Roma, agosto-octubre, 1979. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

Juan Gelman – Para seguir buscando luz


NOTA XVII


entre otras cosas/la derrota
es fuente de toda humildad/confirma
la humildad de los compañeros que
cayeron por el pueblo/amándolo/

compañeros sucios de sangre
que comprendieron y sufrieron/
en la memoria acostaditos
para seguir buscando luz


NOTA XXVII


A Vanni Blengino

de lo posible a lo probable/del
sueño a la realidad hay como
mares/playas nocturnas donde
animales de pico descarnan

formas mojadas por los jugos
del corazón/así/viajamos
del pecho al seco sol que dora
la maravilla/o existir


De: “Notas”, Calella de la Costa – París – Roma, agosto-octubre, 1979. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

lunes, 9 de enero de 2012

Juan Gelman – Disparos de la belleza incesante


HECHOS


mientras el dictador o burócrata de turno hablaba
en defensa del desorden constituido del régimen
él tomó un endecasílabo o verso nacido del encuentro
entre una piedra y un fulgor de otoño

afuera seguía la lucha de clases/el
capitalismo brutal/el duro trabajo/la estupidez/
la represión/la muerte/las sirenas policiales cortando
la noche/él tomó el endecasílabo y

con mano hábil lo abrió en dos cargando
de un lado más belleza y más
belleza del otro/cerró el endecasílabo/puso
el dedo en la palabra inicial/apretó

la palabra inicial apuntando al dictador o burócrata
salió el endecasílabo/siguió el discurso/siguió
la lucha de clases/el
capitalismo brutal/el duro trabajo/la estupidez/la represión/la muerte/las sirenas policiales cortando la noche

este hecho explica que ningún endecasílabo derribó hasta ahora
a ningún dictador o burócrata aunque
sea un pequeño dictador o un pequeño burócrata/y también explica que
un verso puede nacer del encuentro entre una piedra y un fulgor de otoño o

del encuentro entre la lluvia y un barco y de
otros encuentros que nadie sabría predecir/o sea
los nacimientos/ casamientos/ los
disparos de la belleza incesante


De: “Hechos”, Buenos Aires- Roma, 1974-1978. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

Juan Gelman – Soneto


SONETO


es una gran tristeza señora
no verla por aquí/llueven las penas
los huesos empapados piden paz
y el aire es guerra con su gran batalla

de hálitos pasados donde su
boca tembló como el verano y
ahorita apenas es recuerdo o penas
que llueven absolutamente/sos

eso que eras/noche encaminada
a la másvida en esta noche como
cuatro paredes de la soledad

o respirás acostadita clara
dormida entre los tiros de la noche
clavada a estos corajes como vos


De: “Hechos”, Buenos Aires- Roma, 1974-1978. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

sábado, 7 de enero de 2012

Viviana Abnur – Ella dice y La casa que compré


ELLA DICE…


ella dice
las dedicatorias siempre llegan a destiempo

maelstrom: en la foto la niña hace
la v de la victoria
de fondo la persiana descuidada del taller
de tío felipe
¿se salvó la niña en el instante de la foto?
¿en ese cuadradito del 70?
¿comprendió algo alguna vez?

maelstrom: un golpe de suerte sobre la costa
creo que más allá del mar hay otro mar y otro
todo agua
con mi barca incluida


así los marineros en el puerto los días y las noches
así las estrellas a la tierra sobre la cruz del sur
maelstrom: el torbellino trae pescado fresco
para unas redes vacías


LA CASA QUE COMPRÉ…


la casa que compré me dijeron
fue la casa de los sordos
donde la madre murió enferma en una pieza

cuando ella se marchó todos se fueron
dejando la casa intacta

me recibió la ropa de la muerta en el ropero
sus fotos enmarcadas en la pared
las cremas de belleza vencidas en el botiquín del baño

voy a vaciar esta casa
voy a abrir los cajones hurgar detrás
la casa de los sordos
será mi casa

las piedras de Gretel siempre dieron
con un bolsillo agujereado


Poemas inéditos. EpA.

Viviana Abnur (Buenos Aires, 1964). En poesía publicó: Quién asesinó a Bambi, La Luna Que, 2002; Agosto, Alción Editora, 2007 y Delta, Macedonia, 2009, con fotografías de Anna Lee. Reside en Haedo, Provincia de Buenos Aires.
Foto: V. A. Archivo de la talita dorada
.

Viviana Abnur – No existe la tarde y Antes quiso ser


NO EXISTE LA TARDE…


no existe la tarde
no existe la sombra
la vereda del árbol que regás
no hay árbol
no es para vos que escribo lo que escribo
no es para mí
no hay fruto no hay pecado
por eso nos arrancamos los ojos de cuajo
o las muelas
o las amígdalas
o la teta izquierda
o las dos
lo mismo da si al final
dos o tres palabras alcanzaron
para colgarnos de narices
dos o tres palabras que pasaron
inadvertidas

más arriba
todo se funde
se hace noche misterio
la belleza una fotografía
de Astro Soichi


ANTES QUISO SER…


antes quiso ser
mono colibrí marsopa
hormiga negra o colorada según el día
según
la ocasión
ahora es un buey
que bebe silencioso en la barranca
y apenas deja huella
cuando camina
manso
lento
se sabe mono colibrí marsopa
hormiga negra o colorada
según el día
la ocasión


Poemas inéditos. EpA.

Viviana Abnur (Buenos Aires, 1964). En poesía publicó: Quién asesinó a Bambi, La Luna Que, 2002; Agosto, Alción Editora, 2007 y Delta, Macedonia, 2009, con fotografías de Anna Lee. Reside en Haedo, Provincia de Buenos Aires.
Foto: V. A. Archivo de la talita dorada
.

viernes, 6 de enero de 2012

Viviana Abnur – El tiempo de las flores y el tiempo de los pájaros


EL TIEMPO DE LAS FLORES…


el tiempo de las flores
y el tiempo de los pájaros

de acomodar los huesos de la espalda el abdomen
de hacer un hueco nuevo para la casa
de pintar
de arreglar las puertas de los armarios para que
de una vez y para siempre cierren bien

tiempo de buscar una guitarra un compañero de payada
y cantar
en el camping municipal bajo el tinglado de la proveeduría
salir por los parlantes orgullosa
desafinando como un perro

tiempo de conducir una canoa por el río baradero
de devolver con vida una raya al agua
desde la orilla ver morir un pájaro apedreado por un niño
de tragarse una pila un cepillo de dientes dos
de no digerir
tiempo de cicatriz

de tener el control a mano
de ahogarse
mearse bien de miedo en un ascensor hermético

tiempo de pedir perdón
de perdonar
de no
de putear y maldecir
de ser plural

mi vida desplegada en círculos
sobre la mesa
entre lunas y soles de colores

tiempo de caminar desde escorpio hasta aries
de escuchar la voz amiga
de ojeras que crecen y crecen como baobabs


Poema inédito.

Viviana Abnur (Buenos Aires, 1964). En poesía publicó: Quién asesinó a Bambi, La Luna Que, 2002; Agosto, Alción Editora, 2007 y Delta, Macedonia, 2009, con fotografías de Anna Lee. Reside en Haedo, Provincia de Buenos Aires.
Foto: V. A.

Viviana Abnur – Dos poemas de Agosto


EN CASA DE MI BISABUELA EMILIA…


en casa de mi bisabuela Emilia
juntábamos mandarinas
al fondo
cerca de la bomba de agua

después mi abuela
nos servía la leche en tazones de plástico
con galleta marinera
sobre el mantel de hule

íbamos y volvíamos de esas manos

de mi abuelo
casi nada
apenas lo conocía cuando murió

hombres fugaces en la familia
muertos prematuros
vendedores
artistas
partían siempre

aprendimos a despedirlos
a no esperar
a contarnos sorprendidas
cuando alguno nos llamaba


¿SE DOMESTICAN LOS OJOS…


¿se domestican los ojos
cuando recuerdan?
¿se hacen agua?
porque hay
un trompito que hipnotiza
mientras gira
sobre la palma de
mi mano


En: Agosto, 2007.
Viviana Abnur (Buenos Aires, 1964). En poesía publicó: Quién asesinó a Bambi, La Luna Que, 2002; Agosto, Alción Editora, 2007 y Delta, Macedonia, 2009, con fotografías de Anna Lee. Reside en Haedo, Provincia de Buenos Aires.
Foto: V. A.

jueves, 5 de enero de 2012

Juan Gelman – Lo que hay escrito debajo de la tierra


ESCRITURAS


la casa del administrador de la mina de wolfram
la boca de la mina de wolfram
el arroyo para lavar el wolfram y algunos ranchos
eso es todo esa es La Carolina

San Luis es chico y La Carolina está en San Luis
La Carolina es chica
treinta mineros sacan el wolfram
con sus lámparas de carburo escriben mensajes en las paredes de cada socavón

encima de la tierra ¿se puede leer lo que hay escrito debajo de la tierra?
¿se pueden leer los mensajes de La Carolina?
“cuidado no sacar más mineral hasta que apuntalen” dice uno
“josé hay que seguir mañana por este socavón”

pero arriba ¿se puede leer?
¿hay quien lee los mensajes que escriben los mineros de abajo?
¿se pueden leer verdaderamente esos mensajes?
“Perón es nuestra única esperanza” dice uno

San Luis es chico y La Carolina está en San Luis
La Carolina es chica
treinta mineros sacan el wolfram
¿alquien los lee? ¿los leen encima de la tierra?

ellos escriben aunque nadie los lea
escriben en las paredes de la mina
escriben con sus lámparas de carburo
escriben bajo la noche profunda

De: “Relaciones”, Buenos Aires 1971-1973. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
.

miércoles, 4 de enero de 2012

Juan Gelman – The times literary supplement dice


SOMAS


the times literary supplement dice:
"golpear genitales con todo el puño implicaría ruptura violencia y enorme daño para los órganos envueltos"
¿y aplicar la picana eléctrica en los genitales?
¿y quemar golpear el cuerpo tendido y volver a aplicar la picana eléctrica en los genitales?
¿y volver a quemar golpear el cuerpo tendido y volver a aplicar la picana eléctrica en los genitales?

no hay rías para los genitales varados en el sur
implicaría aplicaría
los genitales están implicados por acá
sufren aplicaciones ruptura violencia enorme daño por acá

los genitales se disiparon en la niebla de Londres
envueltos en las hojas amarillas del times literary supplement
la tinta los excitó
la tinta convirtió su rabia en hechos somáticos eróticos

acá lo somático es así:
aplican la picana eléctrica en los genitales
queman golpean el cuerpo tendido y vuelven a aplicar la picana eléctrica en los genitales
vuelven a quemar golpear el cuerpo tendido y vuelven a aplicar la picana eléctrica en los genitales

varados en el sur.

De: “Relaciones”, Buenos Aires 1971-1973. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
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martes, 3 de enero de 2012

Juan Gelman – Los jabalíes de oro se están comiendo a Yvonne


NECESIDADES


el individuo que difiere de sus pares
que perturba o escandaliza a su familia o sociedad
suele ser calificado de insano acusado de enfermedad mental y perseguido como enfermo
este acto de psiquiatría llena necesidades importantes

el individuo que ve piernas azules de mujer volar
arbolitos cantar el mundo heder
es encerrado golpeado con electricidad insulina médicos
este acto de psiquiatría llena necesidades importantes

¿necesidades del volar o cantar?
¿necesidades del individuo que difiere de sus pares
que perturba o escandaliza a su familia o sociedad y es
calificado de insano acusado de enfermedad mental y perseguido como enfermo?

¿otras necesidades?
¿necesidades del individuo que no difiere de sus pares
que no perturba o escandaliza a su familia o sociedad
que no es calificado de insano acusado de enfermedad mental ni perseguido como enfermo?

¿piernas azules de mujer volar no?
¿ni arbolitos cantar ni mundo heder?
este acto de psiquiatría llena necesidades importantes
los jabalíes de oro se están comiendo a yvonne

De: “Relaciones”, Buenos Aires 1971-1973. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
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Juan Gelman – Se sienta a la mesa y escribe


CONFIANZAS


se sienta a la mesa y escribe
“con este poema no tomarás el poder” dice
“con estos versos no harás la Revolución” dice
“ni con miles de versos harás la Revolución” dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

“con este poema no tomarás el poder” dice
“con estos versos no harás la Revolución” dice
“ni con miles de versos harás la Revolución” dice
se sienta a la mesa y escribe


De: “Relaciones”, Buenos Aires 1971-1973. En “Interrupciones 1”, Página/12 / Seix Barral, 2012.
Juan Gelman, Buenos Aires, 1930
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lunes, 2 de enero de 2012

Alfredo Carlino – Un violín cantaba


COMO UNA VIEJA CANCIÓN


Recuerdas, muchacha,
cuando con la tarde advertías
que la ternura aún era joven
para este desatado camino del hombre
y en tus ojos,
un violín cantaba amaneceres.
Entonces, tu presencia era
una ingenuidad tumultuosa,
un deseo loco de inventar la historia,
ser ella misma.

Recuerdo tu soledad.
Las palomas brotando en tus manos,
El abecedario de amor reunido en ti,
Como una vieja canción.

Recuerdo que en tus ojos, un violín cantaba amaneceres.


En: “Ciudad del Tango”, 1966, Centro Editor Argentino, 1981 (tercera edición). Dibujos de Carlos Alonso.

Alfredo Carlino (Buenos Aires, 1932). Poeta popular y militante
.