lunes, 31 de mayo de 2010

Siempre tu palabra cerca


Presentación libro de Joaquín Areta, poeta detenido-desaparecido

Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes
invita a la presentación de
Siempre tu palabra cerca”,
libro de poemas de Joaquín Areta.

El encuentro es el día martes 1º de junio a las 18:30 hs.,
en la Sala “José Luis Cabezas”
de la Cámara de Diputados de la Nación
(Avenida Rivadavia 1864)
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El Argentino.com / Diagonales: El legado de Joaquín Areta en el libro Siempre tu palabra cerca

domingo, 30 de mayo de 2010

Joaquín Areta – Mi hijo



MI HIJO

Cuando pienso en el futuro,
cuando pienso qué quiero
y para qué lucho,
cuando quiero decir lo mejor
y ejemplificar lo esencial,
miro su sonrisa y eso basta.


Joaquín Areta nació en 1955 en Monte Caseros, Corrientes. A los 13 años se traslada a la ciudad de La Plata donde inicia sus estudios secundarios en el Colegio Nacional, y luego los universitarios en la carrera de Medicina. El 29 de junio de 1978, a los 22 años, es detenido-desaparecido en Capital Federal.

LENTAMENTE LA LIBRETA SE FUE LLENANDO DE POEMAS
Siempre tu palabra cerca” (Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes), libro de poemas de Joaquín Areta, se presenta el martes 1º de junio a las 18:30 hs., en la Sala “José Luis Cabezas” de la Cámara de Diputados de la Nación.
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Joaquín Areta – Qué es el Partido, me pregunto


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QUÉ ES EL PARTIDO, ME PREGUNTO…

Qué es el Partido, me pregunto,
siempre y siempre que me lo pregunto,
una idea nueva surge a la
palestra. El Partido es un mecanismo
mecánico de aceleración, el
primer engranaje, en una
habitación oscura, la ley en
una multitud, la cabeza más
alta, la que va más lejos; en una
organización revolucionaria es
quien sintetiza y elabora la teoría
de la revolución; y qué es la teoría
de la revolución: la búsqueda de
tres soluciones: que objetivo se quiere,
qué fuerzas son posibles utilizar y
quién conduce esa fuerza.
En estas cuestiones de la Teoría
Revolucionaria, hay que sumarles
los cómo, los cuándo, en qué
momento, etc., etc.; con los qué se va
a encontrar a cada instante; pero
siempre dentro de esos marcos.
No hay desarrollo lineal, la
mejor teoría puede fallar si se
equivocan los cómo, los cuándo;
el camino es azaroso; lo que se
ganó hoy, mañana se pierde,
la única solución es moverse
en la contradicción con lucidez,
ser una parte más de la contradicción,
negar la palabra santa.


Joaquín Areta nació en 1955 en Monte Caseros, Corrientes. A los 13 años se traslada a la ciudad de La Plata donde inicia sus estudios secundarios en el Colegio Nacional, y luego los universitarios en la carrera de Medicina. El 29 de junio de 1978, a los 22 años, es detenido-desaparecido en Capital Federal.
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LENTAMENTE LA LIBRETA SE FUE LLENANDO DE POEMAS
Siempre tu palabra cerca” (Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes), libro de poemas de Joaquín Areta, se presenta el martes 1º de junio a las 18:30 hs., en la Sala “José Luis Cabezas” de la Cámara de Diputados de la Nación.
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sábado, 29 de mayo de 2010

Joaquín Areta – Lentamente la libreta se fue llenando de poemas


LENTAMENTE LA LIBRETA SE FUE LLENANDO DE POEMAS…

Lentamente la libreta
se fue llenando de poemas,
fue llenando la soledad
del poeta improvisado.

Compañero de las noches solas,
receptáculo de buenas intenciones,
vehículo donde se fundieron
la necesidad de ser
y la debilidad de no tener.

Así es como se escribe, así es,
en el desgarro de los dolores,
en el frío de una madrugada,
en la llamarada de la justicia,
en la diáfana sensación de felicidad,
en el vuelo alegre.

Nadie escribió poemas de la nada,
si su palabra era sincera.

Sólo los falsos escriben,
cuando su corazón no late.


Joaquín Areta nació en 1955 en Monte Caseros, Corrientes. Se traslada a La Plata a los 13 años e inicia sus estudios secundarios en el Colegio Nacional. A los 16 años comienza su militancia en el Movimiento de Acción Secundaria (MAS), agrupación de base de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Luego de la fusión de FAR y Montoneros es parte de la conducción de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). En 1973 ingresa a la carrera de Medicina. En 1974 forma pareja con Adela Segarra. En diciembre de 1976 muere en combate su hermano Iñaki. En 1977 nace su hijo Jorge Ignacio. El 29 de junio de 1978, a los 22 años, es detenido-desaparecido en una cita en Capital Federal. Hoy Joaquín tiene un nieto que se llama Iñaki.
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Siempre tu palabra cerca” (Libros de la talita dorada / Colección los detectives salvajes), libro de poemas de Joaquín Areta, se presenta el martes 1º de junio a las 18:30 hs., en la Sala “José Luis Cabezas” de la Cámara de Diputados de la Nación.
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viernes, 28 de mayo de 2010

Gustavo Santaolalla y nuestras mañanas


Aún seguimos recomponiéndonos de la fiesta popular, de la fiesta de casi, casi todos. El viento nos cuenta la historia de un lugar.

martes, 25 de mayo de 2010

Invisible – 200 años (Una parola)



200 AÑOS (UNA PAROLA)

Una palabra
Dame una palabra
Una palabra
Sólo una palabra
Dame suave brisa
Brisa de la playa
Dame una palabra
¡Aah-aah!

200 Años:
¿De qué sirvió
Haber cruzado a nado la mar?

Una palabra
Sólo una palabra
Dame la brisa
Dame toda brisa
Suave junco
Junco de la orilla
Dame una palabra
¡Aah-aah!

200 Años:
¿De qué sirvió
Haber cruzado a nado la mar?


Invisible en este tema es: Héctor “Pomo” Lorenzo, batería y triángulo; Carlos Alberto “Machi” Rufino, bajo; Tomás Gubitsch, guitarra, solo; Luis Alberto Spinetta, guitarra rítmica, sintetizador, voz, letra. En “El jardín de los presentes”, LP 1976.
Foto: Jmp, detalle sobre interno Lp


200 Años (Una parola)

lunes, 24 de mayo de 2010

Juan L. Ortíz – El silencio del otoño



EL SILENCIO DEL OTOÑO…

El silencio del otoño entre la arboleda del crepúsculo.
El pálido silencio del agua rameada, gris, bajo la última ceniza.
Apenas, muy apenas, la frágil despedida
de algunas hojas.

Por calles de sueños fuimos hacia la arboleda
en el anochecer del arrabal.
Angustia solitaria, casi trágica, la del anochecer del arrabal.

Y el silencio del otoño entró en el sueño,
en el duermevela prolongado.
Y surgiste, tú, rostro de madre,
surgiste del silencio del otoño,
de la no todavía muerte de la tierra.
De un silencio de árboles obscuros contra el crepúsculo
y de ramas hundidas en un más allá líquido, surgiste.
No, no, la tierra atraía todo el sueño del cielo
y me devolvía un rostro casi perdido.
La sonrisa iluminada no se había apagado en la noche de las raíces.
Y tu voz, madre mía, siempre sabia para la tristeza o la inquietud sin nombre.
Y tus ojos que veían cosas hostiles en torno de nosotros…

Me hablaste y no eras tú, madre, la que me hablaba.
Por qué en el sueño tu voz perdió de pronto los límites queridos?
Era la otra madre, sí, la que me hablaba con palabras sin formas y de una profundidad infinita pero a las cuales una íntima luz que nacía del sueño
iba dando su consentimiento y su adhesión.
Y fue el juramento luego de todo el ser:
la absoluta fidelidad al destino de esta madre,
iluminado como un arcoiris en el cielo del sueño,
en el cielo del sueño cerrado por el silencio del otoño.


De “El álamo y el viento” (1947), en “Obra Completa”, Centro de Publicaciones, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1996.

Juan Laurentino Ortiz nació el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, cerca de Gualeguay (Entre Ríos), ciudad donde vivirá hasta 1942 cuando se muda a Paraná. Murió el 2 de septiembre de 1978.

Foto: Juanele Ortiz

sábado, 22 de mayo de 2010

Juan L. Ortíz – Sí, sobre la tierra


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SÍ, SOBRE LA TIERRA…

Sí, sobre la tierra siguen flotando las imágenes
o los sentimientos a veces nostálgicos
de aquéllos a quienes este resplandor
los tocó en su hora, en una hora lejanísima,
–oh, los del “Libro de la Poesía”, oh, Li-Pó–
con una gracia eterna.

Sobre los juncos y los lagos, sobre los arroyos y las colinas y los sauces,
su errante corazón es una niebla ligeramente ebria.
Los amantes y los poetas sienten en esa niebla que todo sube hasta el canto,
que el canto viene de muy lejos, de muy lejos, y no muere.

Y no morirá.
Mientras exista la tierra.
Porque la tierra tiene una atmósfera,
y ellos son del aire.
Ellos son el sentimiento del aire, las lágrimas del aire,
el espíritu del aire iluminándose
como vagas lámparas hacia los confines.

Oh, arder en el amor de la tierra y de sus criaturas, de su criatura,
arder en la nostalgia de la total relación,
ser atentos, completamente atentos,
a los cuidados cambiantes y a veces paradojales del amor,
en la llama decisiva quemarse si ella estalla,
y pasar también, por fin, al aire de los paisajes y las almas,
como un fuego sutil que abra siempre para los desconocidos
que miren temblar las hierbas o se encuentren frente a su destino,
el cielo, el cielo puro y misterioso del canto…
Quién habla de la muerte? El aire de la tierra, los espacios humanos,
tiemblan de sentimientos y de imágenes nobles.

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De “El álamo y el viento” (1947), en “Obra Completa”, Centro de Publicaciones, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 1996.
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Juan Laurentino Ortiz nació el 11 de junio de 1896 en Puerto Ruiz, cerca de Gualeguay (Entre Ríos), ciudad donde vivirá hasta 1942 cuando se muda a Paraná. Murió el 2 de septiembre de 1978.
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Foto: Juanele Ortiz
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viernes, 21 de mayo de 2010

La poesía popular

Marcha de los pueblos originarios: Caminando por la verdad hacia un Estado plurinacional.
El poeta Carlos Aprea nos acercó estas imágenes que a su vez recibió de una amiga. Compartimos algunas con los compañeros de Aromito: La poesía popular.




jueves, 20 de mayo de 2010

Edgar Bayley – La sartén



LA SARTÉN

una sartén poco usada
sirve a veces para estallar
el aceite y el huevo
para estrellar el blanco
el rojo
el amarillo
por el calor de una llama
silenciosa

sirve el mango también
y el pulso de quien pone
en el plato el huevo embebido
en aceite y unas papas

una sartén usada solo en ocasiones
sirve para el huevo y las papas
y cuando la fregamos y lavamos
advertimos el riesgo de acordarnos
de embarcarnos de nuevo
en una sartén poco usada


En “Antología personal. Poemas” (de “Nuevos poemas” -1977-1981), 
Centro Editor de América Latina, 1983.
Edgar Bayley (Buenos Aires, 1919-1990)
Foto: Detalle tapa antología personal, Jmp

miércoles, 19 de mayo de 2010

Edgar Bayley – Dificultades de la traducción



DIFICULTADES DE LA TRADUCCIÓN

más allá de vegetaciones
y palabras
mi solo argumento es este árbol
bajo su sombra
estoy conmigo

el follaje
el fulgor
se han conmovido
y no pueden traducirse

así como nosotros
árbol tierra
ida vuelta
contigo estoy
es mi argumento
no puede traducirse


En “Antología personal. Poemas” (de “Nuevos poemas” -1977-1981), 
Centro Editor de América Latina, 1983.
Edgar Bayley (Buenos Aires, 1919-1990)
Foto: Detalle tapa antología personal, Jmp.

martes, 18 de mayo de 2010

Edgar Bayley – Los mismos



LOS MISMOS

están muy altas las ramas de ese árbol
pero ascendemos por el aire
por la fragancia
hasta ser los mismos
que el recuerdo y la luz hospedan

la misma enredadera
el mismo búho
reciben la mirada
la palabra que entonces ofrecimos



En “Antología personal. Poemas” (de “Nuevos poemas” -1977-1981,) 
Centro Editor de América Latina, 1983.
Edgar Bayley (Buenos Aires, 1919-1990)
Foto: Detalle tapa antología personal, Jmp.

domingo, 16 de mayo de 2010

Roberto Themis Speroni – Los huéspedes se van


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LOS HUÉSPEDES SE VAN…

Los huéspedes se van. Sobre la mesa,
el vino tiembla todavía. Duele
la carne cortajeada sobre el plato,
la carne solitaria, negra y seca,
que la grasa comprime. En la cocina,
las ollas varicosas, los manteles
se mezclan con botellas y cubiertos,
y hay un olor confuso a trapo hervido,
a sudor vegetal, a paz quebrada
de pronto por un viento atolondrado
de almidón y vapores de colonia.

Han andado los huéspedes. Aún vibran
sus pellejos hinchados, aún rebotan
las pisadas de cera en las baldosas,
en el baño, detrás de las toallas,
ante el terror dental de los cepillos,
y aún hay trozos de charla en la quemada
sabiduría de los ceniceros.

A pulgadas la calma se levanta,
me observa con piedad, y sin hablarme,
se instala en la caverna de mi frente
que ha retomado su frescura. Creo
que ninguno me habló de las abejas;
que ninguno me habló jamás de nada.

City Bell, 22-04-1964


De “Solo canto de hierro”, 1964.
En: “Roberto Themis Speroni”, Tomo 2, poesía inédita, Ana Emilia Lahitte, Ediciones Fondo Cultural Buenos Aires, 1975

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Roberto Themis Speroni (La Plata, 1922-1967)
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Foto: “Corredor”, Jmp
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viernes, 14 de mayo de 2010

Roberto Themis Speroni – Escucho tiritar a los naranjos


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ESCUCHO TIRITAR A LOS NARANJOS…

Escucho tiritar a los naranjos
con gran facilidad. Jamás me inquieto
si oigo entre las hojas el catarro
de una nueva crisálida. Tampoco
me obsesionan los ayes de la savia,
ni el forcejeo intenso que se inicia
con el pelo nupcial de las migalas.

Esa música es mía desde niño;
ese lenguaje musical es mío,
como lo son mis rótulas, mi lengua,
mi desorden, mi pulso desatado.

Con escuchar, con atender, descubro
los estruendos del humo; diferencio
el andar de dos grillos, acaparo
los ecos de un estambre, y, si me ocupo,
sé qué pájaro ha muerto en el poniente
por el breve chasquido de una pluma,
o en qué lugar de la madera gira
con barrena de felpa la carcoma.

Sólo la voz del hombre me confunde,
me desarraiga, cae a mis oídos
como un agua de vidrio tormentoso
empujando cardúmenes glaciales,
ácidos peces de tajante escama.

Sólo la voz del hombre. Mas la escucho
porque ignoro su trágica rapsodia,
su mensaje final para el comienzo.

City Bell, 22-04-1964


De “Solo canto de hierro”, 1964.
En: “Roberto Themis Speroni”, Tomo 2, poesía inédita, Ana Emilia Lahitte, Ediciones Fondo Cultural Buenos Aires, 1975

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Roberto Themis Speroni (La Plata, 1922-1967)
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Foto: “Naranjo en City Bell (14-05-10)”, Jmp
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jueves, 13 de mayo de 2010

Roberto Themis Speroni – Come mi madre un guiso de verduras


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COME MI MADRE UN GUISO DE VERDURAS...

Come mi madre un guiso de verduras
en su casa distante; come un guiso
que tiene casi un siglo y los cubiertos,
niquelados de amor, comen con ella
hoy, en abril, mientras mis tres hermanos
comen en sus hogares, con los hijos
sonoros de maíz, blancos de almíbar.

Mi padre come arriba, con los muertos
que fundaron Orión, que amojonaron
el granizo celeste de la Vía,
y que en la piel boreal de Casiopea
hallaron la respuesta del sextante.

Yo espero aquí; no ceno todavía.
Lo haré después, cuando los míos duerman.

City Bell, 21-04-1964


De “Solo canto de hierro”, 1964.
En: “Roberto Themis Speroni”, Tomo 2, poesía inédita, Ana Emilia Lahitte, Ediciones Fondo Cultural Buenos Aires, 1975

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Roberto Themis Speroni (La Plata, 1922-1967)
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Foto: Archivo de la talita dorada. Roberto Themis Speroni con Néstor Mux, 1965. Presentación de “Padre final” en La Plata.
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martes, 11 de mayo de 2010

Nicanor Parra – Señora Clara Aparicio


Nos salvamos juntos
o nos hundimos separados
(Juan Rulfo, México y los mexicanos)


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SEÑORA CLARA APARICIO

vi(u)da de Rulfo
distinguidas autoridades
señoras y señores:

un amigo que acaba de morir
me sugirió la idea
de renunciar al proyecto de discurso académico
basándose en el hecho
de que ya nadie cree en las ideas:

fin de la historia
arte y filosofía x el suelo

lo que debes hacer
es leer tus antipoemas me dijo Carlos Ruiz Tagle
de preferencia
los que se relacionan con la muerte
la muerte tiene la vara muy alta en México

Rulfo te aplaudirá desde la tumba

En “Poemas para combatir la calvicie”. Antología. Compilador: Julio Ortega. Fondo de Cultura Económica, México, 1999. De “Mai mai peñi. Discurso de Guadalajara”.
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Nicanor Parra, San Fabián de Alico, Chile, 5 de septiembre de 1914
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Foto: Nicanor Parra
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Nicanor Parra – Hay diferentes tipos de discursos


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HAY DIFERENTES TIPOS DE DISCURSOS

qué duda cabe
el discurso patriótico sin ir + lejos

otro discurso digno de mención
es el discurso que se borra así mismo:

mímica x un lado
voz y palabra x otro

vale la pena recordar también
el discurso huidobriano de una sola palabra
repetida hasta las naúseas
en todos los tonos imaginables

el lector estará de acuerdo conmigo no obstante
en que se reducen a dos
todos los tipos de discursos posibles:

discursos buenos y discursos malos

el discurso ideal
es el discurso que no dice nada
aunque parezca que lo diga todo
Mario Moreno me dará la razón

En “Poemas para combatir la calvicie”. Antología. Compilador: Julio Ortega. Fondo de Cultura Económica, México, 1999. De “Mai mai peñi. Discurso de Guadalajara”.
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Nicanor Parra, San Fabián de Alico, Chile, 5 de septiembre de 1914
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Foto: Nicanor Parra
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Nicanor Parra – A decir verdad


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A DECIR VERDAD

uno de los discursos posibles
podría empezar así:

Señoras y señores
antes de proceder a dar las gracias
x este premio tan inmerecido
quiero pedir licencia para leer
unas notas tomadas al vuelo
mientras me acostumbraba a la noticia
lo que no quiere decir
que no pudiera comenzar asá:

Señoras y señores
por lo común los discursos de sobremesa
son buenos pero largos
el mío será malo pero corto
cosa
que no debiera sorprender a nadie
soy incapaz de juntar dos ideas
es x eso que me declaro poeta
de lo contrario hubiera sido político
o filósofo o comerciante

En “Poemas para combatir la calvicie”. Antología. Compilador: Julio Ortega. Fondo de Cultura Económica, México, 1999. De “Mai mai peñi. Discurso de Guadalajara”.
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Nicanor Parra, San Fabián de Alico, Chile, 5 de septiembre de 1914
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Foto: Nicanor Parra
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lunes, 10 de mayo de 2010

Luis Luchi – Ropa en la soga


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ROPA EN LA SOGA

La limpieza expone a efectos públicos
esa intimidad tan custodiada.
El sol elige el centro de la bandera
la convierte en zona de combate;
las golondrinas hacen sus primaveras
y los gorriones el resto de los solsticios.
Vientos de paso silban los broches,
les cierran las bocas.
Entre las guerras de pañuelos
pierden los del luto en los orillos,
los lloros de los mayores con lágrimas,
con mocos inconsolables a secarse.
Parado en un extremo
atado al alambre cubro las estaciones,
los fantasmas disfrazados con sábanas
exaltan la pasión escéptica de los domesticados.
En la otra punta un poste
me deja hacer
y no se cae de asombro.

En “Jardín zoológico”, Ediciones Último Reino, 1995


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Luis Yanischevsky Lerer, conocido por su pseudónimo literario como Luis Luchi, nació el 11 de octubre de 1921 en el barrio de Villa Crespo de Buenos Aires. Muere el 21 de octubre de 2000 en Barcelona, España.
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Foto: Luis Luchi
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viernes, 7 de mayo de 2010

Fabián Casas – Hace algún tiempo


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HACE ALGÚN TIEMPO

Hace algún tiempo
fuimos todas las películas de amor mundiales
todos los árboles del infierno.
Viajábamos en trenes que unían nuestros cuerpos
a la velocidad del deseo.

Como siempre, la lluvia caía en todas partes.

Hoy nos encontramos en la calle.
Ella estaba con su marido y su hijo;
éramos el gran anacronismo del amor,
la parte pendiente de un montaje absurdo.
Parece una ley: todo lo que se pudre forma una familia.

En “Tuca”, Ediciones Vox / Libros de Tierra Firme (Libros de Tierra Firme 1º edic., 1990), 2006.


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Fabián Casas nació el 7 de abril de 1965 en el barrio de Boedo, Buenos Aires. Poeta y escritor.
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Ilustración: Miguel Ángel, La Sagrada Familia (1503-1505), detalle.
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miércoles, 5 de mayo de 2010

José Antonio Abdelnur – Tres poemas


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PARA VOS, VICTORIA

Sobre el suelo encrespado vivirás, Victoria.
Desde ya decidimos no darte
más que el pueblo del alma nutricia.
Sé que ni quiero ni puedo
aplicar el saber sobre vos.
Aplicaré el sustento, los días, su sangre.
Deberás aprender a ver por entre
las trampas, inconstancias y cuidados
que también ingresaron a tu casa primera.
Sos mujer.
Maravilla de ver junto a todos
si querés o no, Victoria,
merecer tu nombre.
No alcanzo desde aquí tus pasos,
pero conozco el camino del que partís.
Llegamos a vos asombrados
y supimos que conocerás con precisión,
de nosotros y todos tus padres,
la pieza y el paño.
Para ir después a tu suelo de amor y combate.

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ALICIA TODO

Vos me das la vida.
Como un silencio me das la vida
y es vieja la música, rotunda, libre,
que vibra y surge por vos.
Pregunto a todos cómo fue posible
este regalo que crea, indescifrable,
toda la magia.
No quiero hablarte de mis cosas.
Vos sos todo el contorno,
la jerarquía de las discusiones
y el amor.
Te canto por la llave que entregás,
por la historia que es
estar por vos.

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LIMITE

Limite de tu cuerpo,
donde siento la amplitud del mundo.
Fuerza de tu vientre
que declara el gozo,
cuando mi soledad comprende
todo en tu cuidado.
Por las noches, pensativo, creo
que las palabras son alimento
peregrino del amor y su secreto.
Cuando abrazo, cuando siembro
certidumbre entre suspiros,
mi vida vuelve a tomar aliento.
Todo retiro se redime
entre tus brazos tiernos,
apoyado en caderas de concierto.
Limite de tu cuerpo,
donde no hay otra luz fecunda
que me libre para siempre.

En: “Naranjos de fascinante música. Poesía contemporánea de amor en La Plata”,
Libros de la talita dorada, 2003.


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José Antonio Abdelnur nació el 25 de febrero de 1943 en La Plata. Murió el 9 de mayo de 2000. Publicó en poesía: “Toda la patria cierta”, 1974; “Hablar claro”, 1976; “Amor sin final”, 1981; “La dura memoria”, 1983; “El aire que perdimos”, 1987; “Hay gente todavía”, 1990; “Tiempo para vencer”, 2000.
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martes, 4 de mayo de 2010

Miguel Ángel Bustos – Fragmentos de “Visión de los hijos del mal” (4)



FRAGMENTOS

40
Señor siente latir mi látigo. Señor siente mi corazón.

41
Abre cielo y echa los pájaros de alcohol, embriaga la sangre del espacio. Dame el Sol Negro de la noche perpetua.

42
Tu boca está llamando a alguien que eras y que te mira en silencio.

43
Oye, es simple. Se echó sobre mí. Fui polvo, soy tiempo.

44
Estrangula el viento. Quítale las plumas. Un Fénix arde, la muerte es su horizonte.

45
Esto ya no es dolor. Es mi esqueleto que arde dulcemente.

46
He descendido a mi alma. Me he visto, a mí mismo, crucificado.

47
Quiero ser eterno como su aún no hubiera nacido.

48
Estoy enfermo y es vida su nombre.

49
¿Qué es el cuerpo sino un alba nocturna?

50
¿Quién, quién ha puesto los clavos? ¿Quién los maderos para que yo viva en esta Cruz?

51
Horizonte que me golpea, cielo que me muerde, para tu mano asesina. Pero no se haga mi voluntad sino la del horror.

52
Señor, Señor, estoy disfrazado de virgen. Engendra en mí un creador. Sobre el horizonte espera la Cruz la última aurora.

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En: “Visión de los hijos del mal (1965-1967)”, Editorial Sudamericana, 1967.
Miguel Ángel Bustos nació en Buenos Aires el 31 de agosto de 1932. 
Poeta, secuestrado y desaparecido por la dictadura militar el 30 de mayo de 1976.
Foto detalle de  tapa: Jmp
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lunes, 3 de mayo de 2010

Juan Gelman – Los 80 del maestro, 1


Juan Gelman cumple hoy 80 años
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DANIEL FREIDEMBERG – VALER LA PENA

“Entre el azar y la palabra/ nace un nombre sin nombre”, escribe Gelman. Parece una sentencia a lo Porchia, pero la frase está al final de un poema hecho de merodeos y saltos que no se resuelven con advertir la presencia de un “algo” que no alcanza a ser la palabra y tiene que ver con ella. Definitoria, en buena medida, de la tentativa de Juan Gelman, es una idea que de distintos modos indaga su último libro, asumiéndose como escritura que reflexiona sobre sí misma, pero también, y más, atiende a otra obstinación, y al interrogante que la desvela: todo aquello, inconmensurable e innombrable, que se desata en el acto de escribir, y todo lo que en ese desatarse es puesto a prueba. Nadie como Juan Gelman ha demostrado saber que los nombres no nombran. Como si esa conciencia –la de que el lenguaje padece una insuficiencia irreparable– fuera no sólo la atmósfera en medio de la cual lleva a cabo su trabajo, sino también su trabajo fuera, cada vez más, hurgar en ella. Y aunque la mejor poesía siempre trabajó esa insuficiencia, Gelman llega a ella por insistencia o tozudez. Tanto como para la historia de la literatura es importante que con Violín y otras cuestiones arrancara “la generación del ’60” o “el coloquialismo de los ’60” en la Argentina, para la poesía importan las posibilidades que se abrían con aquellos versos estremecidos, que permitieron a muchos sentir que podían escribir poesía de una manera argentina, sin forzar un argentinismo programático sino yendo a cierto trasfondo de la lengua hablada. A ese “trasfondo”, un principio básico de la voz en la escritura, Gelman no lo abandonó, aun cuando fue el primer “sesentista” que emigró del coloquialismo.

Habría, a lo largo de casi 55 años y una treintena de libros, algo que persiste, bajo recursos y temas. Cierta profunda “razón de escribir”, por la cual la poesía política de Gelman no fue una poesía que hablara de o sobre cuestiones políticas: dejó que fuera la pasión o la razón política la que se pusiera a trabajar desde la materia verbal. Así también, en vez de escribir sobre la dictadura o sobre las más dolorosas pérdidas, Gelman puso en vilo con sus desgarros y contradicciones a la palabra que no podía hablar, que no tenía cómo hablar. De ahí el aspecto “seco”, “apretado”, de su escritura actual, lo que tiene de hermetismo y la frecuencia con que se sume en una atmósfera incierta y desolada. Llegado a una edad y una trayectoria en las que los escritores suelen parodiarse a sí mismos, Gelman da la impresión de estar aprendiendo, no sin costo, a escribir, como si de poco le sirviera lo hecho. No a la manera de un “joven viejo”: sin las abismales marcas de lo vivido asolando la vigilia y el sueño, serían impensables libros como Mundar o País que fue será. Es que ésta es la poesía de alguien que, a los 80 años, tiene aprendido que a escribir nunca se aprende, y que, entre las cosas que sabe, sabe que a este saber, el de escribir, siempre se llega tarde. Por eso mismo es que –para citar el título de uno de sus libros– vale la pena.

En: Página/12, 3 de mayo de 2010

Juan Gelman – Los 80 del maestro, 2


Juan Gelman cumple hoy 80 años
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DIANA BELLESSI - LARGA VIDA A SU JUVENTUD

¿Cómo perderse decir algo sobre Gelman una vez más? A los sesenta se sabe que cumplir ochenta no significa nada, la edad te la dan los otros y ante ellos uno sonríe, sonríe aceptándola mientras bracea en la inmensidad como a los veinte... pero ahora viéndola. La inmensidad de la vida en la que te levantás día a día para vivirla, y la inmensidad del poema siempre esquivo y del que no se sabe nada, viniendo o no, y frente al cual, Gelman responde como un niño ante esa realidad que llega nueva siempre. Están los que dejan de escribir, los que se repiten, y los que te sorprenden con algo no pensado antes. Estos permanecen vivos en la escritura, el poema los resucita cada vez como a un poeta que parece sin edad, y a esa clase pertenece Gelman.

El que empezó a leerlo en la década de los 60 y lo abandonó en algún tramo de su vida, que vuelva ahora, a sus últimos libros, y verá que aquel Gelman es otro. Y el que nació después, que empiece por donde quiera, lo sentirá tan contemporáneo y tan misterioso en lo que hace como a cualquiera de su edad, sin que el bronce de los premios lo haya tocado siquiera. Porque el poeta sabe eso anónimo y secreto que es el poema, sabe que sigue vivo si encuentra algo que no halló antes, si parece casi no tener los instrumentos para representarlo, y así, en esa realidad de lenguaje que es el poema, pensamiento y emoción bailan un baile nuevo. Así es Gelman a los ochenta: larga vida a su juventud...

En: Página/12, 3 de mayo de 2010

Juan Gelman – Los 80 del maestro, 3


Juan Gelman cumple hoy 80 años
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JORGE BOCCANERA - HUELLAS DE VILLA CRESPO

A ratos pienso que la conciencia de Juan se llama Alfredito, ese amigo del barrio que en su juventud le enseñó a toda la barra a bailar el tango. Y aquí, decir “barrio” es aludir a una huella inaugural. En marzo pasado, después de caminar por Villa Crespo, Juan me decía que si hubo algo determinante en su formación, fue ese barrio que, sostenía: “Me marcó como persona y supongo que me marcó para todo lo demás”. La relación barrio-impronta puede resultar obvia, aunque cada uno la vive a su manera. Me llamó la atención que Juan, a punto de cumplir los 80, ratificara con énfasis ese espacio en tanto zona de apertura, iniciación, aprendizaje, en disciplinas varias que iban de la milonga a los dados, del billar al amor. Habría que analizar qué cosas del barrio se subieron al fraseo de su poesía: seguro una gestualidad porteña, una ironía áspera, el modo de interpelar y preguntar, más las modulaciones y locuciones populares que les dan a algunos de sus textos un aire de conversación.

En los pliegues de todo eso está Alfredito; el que le enseñó a toda la barra a caminar a ritmo de milonga, el hijo de la vendedora de pollos en el mercado, el profesor exigente que instaba a lucirse: el desafío era bailar en una baldosa –dice Juan–, “pero el único que podía hacerlo era él”. Confieso que alguna vez utilicé la metáfora –que suele deslizarse al ámbito futbolero para designar las habilidades del jugador que se mueve rápido en el área chica– para expresar una idea sobre su poesía: esa capacidad de eludir lo farragoso y resolver en apenas una baldosa. El modo en que logra condensar el abanico de sus obsesiones extractándolas en un punto que nombra como “vacío incesante”. Es justamente en ese centelleo cuando Juan, según apuntó Roque Dalton: “dice cosas para siempre”.

Seguro entre los brazos que van a saludar a Juan estarán los de Alfredito, despeinando al pasar al amigo, un fuera de serie que sigue abriendo puertas con una obra amasada entre la imaginación pródiga y la urgencia por las cosas que valen la pena. De algún modo ese Alfredito y aquel breve reticulado de calles de Villa Crespo transmiten un mandato secreto para el poeta que, día con día, “se sienta a la mesa y escribe”.

En: Página/12, 3 de mayo de 2010

domingo, 2 de mayo de 2010

Chicho Sánchez Ferlosio – Canción


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CANCIÓN

Por el camino viene
viene el amor,
más bien pasando frío
que no calor.

Por el camino viene
la realidad;
cierra la puerta, hermano,
que va a pasar.
Las llaves de tu casa
las tienes en la mano,
cierra la puerta, hermano.

Por el camino viene
la libertad,
un soldado delante
y otro detrás.

Por el camino viene
la convicción
cargada de razones
y de razón.
La verás en tu casa
por todos los rincones
cargada de razones.

Caminito adelante
va la justicia,
toga de terciopelo,
conciencia limpia.

Por el camino viene
el Ser supremo,
aunque sé que no existe,
algo le temo.

Caminito adelante
viene la muerte;
abre la puerta, hermano,
que viene a verte.

Abre, hermano, a la muerte
abre y dale la mano;
abre la puerta, hermano.

Canción del libro de Chicho Sánchez Ferlosio “Canciones, poemas y otros textos”, Madrid, Hiperión, 2008; edición de Rosa Jiménez, Lisi E. Prada y Francisco Cumpián; prólogos de Agustín García Calvo, Amancio Prada, Isabel Escudero, Rafael R. Costa, Alberto Pérez, Julio Martín Casas, Poni Micharvegas y Jesús Munárriz.
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José Antonio Julio Onésimo Sánchez Ferlosio (Madrid, 8 de abril de 1940 - 1 de julio de 2003)
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Foto: Chicho Sánchez Ferlosio (1940-2003)
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Chicho Sánchez Ferlosio - Por allí viene Durruti



(Popular)

Por allí viene Durruti
con una carta en la mano,
donde pone la miseria
de este pueblo soberano.

Por allí viene Durruti
con un libro en el morral,
donde apunta los millones
que ha robado el capital.

Por allí viene Durruti
con catorce compañeros
y le dice a los patronos
lo que quieren los obreros.

Por allí viene Durruti
con un pliego de papel,
a decirle a los soldados
que se salgan del cuartel.

Por allí viene Durruti
sin carroza y sin dinero,
saludando a todo el mundo,
campesino y jornalero.


Por allí viene Durruti
con las tablas de la ley
pa`que sepan los obreros
que no hay patria, Dios ni rey.



José Antonio Julio Onésimo Sánchez Ferlosio 
(Madrid, 8 de abril de 1940 - 1 de julio de 2003)

sábado, 1 de mayo de 2010

Horacio Ponce de León – Dos poemas


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LA COPA

Porque es la copa del olvido, surge
de su fondo abismal, como de espejo,
esa mujer que habita en la memoria,
con su color de pelo, su costumbre
de estar ausente y viva
para el hombre que sueña, con la copa
en las manos, vacía;
y aunque el vino la cubra y se derrame
sobre la imagen móvil, reaparece,
nadadora del sueño, con su fina
cintura del abrazo, sus pestañas,
su corazón nocturno. Se unifica
la imagen en la copa y luego gira;
se refleja en el muro, se deforma
en los espejos líquidos,
hasta que el vino vierte sobre el mundo
el zumo de las vides del olvido.

El hombre se recobra,
reanuda su camino;
dialoga con los perros, las estatuas,
¡rompe el recuerdo, al fin, como una copa!

(de Tango, 1966)

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NOVIA LEJANA

He de volver a tu balcón, volcado
sobre la tarde azul y junto al río,
a tu piano feroz, a tu amoroso
latido fiel he de volver, contrito,
para que no pregunten las visitas
en tu sala de oro, dónde he ido.
Más déjame correr por esos mares,
esas ciudades de esplendor y vicio,
alejado del bien, entre mujeres
de ojos de pez y corazón ambiguo.

(de Tango, 1966)

En: “Naranjos de fascinante música. Poesía contemporánea de amor en La Plata”, Libros de la talita dorada, 2003.
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Horacio Ponce de León nació en 1913 en La Plata. Murió en City Bell en 1999. Publicó en poesía: “Mujer cantada”, 1941; “Canción final”, 1950; “Oda a una guitarra, y otros poemas”, 1959; “Tango”, 1966.
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Foto: Horacio Ponce de León, circa 1955. Archivo de la talita dorada.
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